Relojes Biológicos

Todos los seres humanos funcionamos día a día dependiendo del reloj. Desde que nos despertamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche estamos doblegados a él. Los relojes miden el tiempo y marcan los acontecimientos de nuestra vida.

Pero también en nuestro interior existen relojes que marcan nuestra vida y tienen para nosotros una gran importancia; son los “Relojes biológicos”, y su desajuste nos puede producir enfermedades e incluso la muerte.

Los trastornos originados en las personas después de un vuelo transoceánico, el llamado “jet lag”, están originados por un desajuste del reloj biológico, así como los trastornos emocionales que suelen acompañar la llegada del invierno o los problemas para las personas que hacen turnos de noche y de día.

Ya se ha demostrado que todos tenemos un reloj biológico interno o más bién que cada célula de nuestro cuerpo es un pequeño reloj biológico, que tiene su propio ritmo y se adapta de forma precisa al ritmo de otras células con las que comparte ciertas funciones. Los principales fenómenos ligados a los relojes biológicos son la vigilia y el sueño, la reacción ante la luz y oscuridad y la menstruación femenina entre otros.

Pequeñísimo en tamaño y muy escondido en el cerebro en la región del hipotálamo, en la base del cerebro, el núcleo supraquiasmático se sincroniza instantaneamente gracias al preciso mecanismo de las quince o dieciseis mil neuronas que lo componen. Es el reloj maestro.

En un principio fue la nada, después se crearon los días y la sucesión de los dias y las noches. En ese momento existía ya una materia inorgánica con elementos periódicos impresos de tal forma que la vida que pudiera organizarse en torno a ella debía de ser ya necesariamente rítmica. Debido a estos acontecimientos, que tuvieron lugar millones de años atrás, nos enfrentamos cotidianamente con una realidad de nuestra constitución biológica: somos organismos periódicos, en fase con ciclos geofísicos de gran regularidad, el día, el mes o el año.

Estos ritmos llamados circadianos (en latín circa dies, aproximadamente de un día) regulan el ritmo de sueño-vigilia y nos dicta cuando dormir, cuando despertarse, cuando comer y cuando realizar otras funciones corporales. Todos necesitamos dormir varias horas al día. El ciclo de sueño-vigilia que se repite como una constante en nuestras vidas, está regido por nuesto “reloj biológico”. El ciclo circadiano, abarca veinticuatro horas divididas en ocho para el sueño y dieciseis para la vigilia. La luz influye en éste ciclo, a través de una sustancia, la melatonina, secretada por la glándula pineal en el cerebelo hacia la circulación, donde presenta un ritmo diario con máximos durante el periodo de oscuridad. Es una “hormona de la oscuridad”, código químico de la noche y de sus efectos sobre el organismo.

Se puede decir que poseemos un “cuerpo circadiano” pues no existe función orgánica que no muestre una periodicidad de veinticuatro horas. También existen ritmos circanuales mediados en gran medida por los cambios estacionales de iluminación y temperarura y ritmos supradianos que son los que ocurren cada cierto número de días, por ejemplo, la menstruación de la mujer.

Como hemos apuntado, la desincronización del reloj biológico puede traer consecuencias muy negativas y debemos tenerlo siempre a punto.

Todos moriremos algún día, pero para vivir una vida larga y grata, el reloj se debe mover armoniosamente hasta el último momento. Para eso depende mucho tanto cómo nuestro reloj biológico, la vida familiar, social y la actitud que adoptemos en nuestro vivir diario. Nuestra actitud ante la vida, sentirnos bien con nosotros mísmos y con nuestro alrededor, no quedarnos parados ante las cosas nuevas, adaptarnos a nuevas tecnologías….. todo esto hará que nuestra vida se prolongue. Al parecer el ADN tiene tiene una fecha límite prestablecida para la existencia de cada uno, pero podemos vivir una vida muy grata si nuesta actitud es la adecuada.

Este tema está sacado de varias páginas de Internet.

10 Responses to “Relojes Biológicos”

  1. pues los bebés no deben tener este reloj biológico desde el nacimiento, porque a veces no entendemos como duerme Amapola muy bien, y otras veces no duerme nada… esta noche ha sido de vigilia y ahora lucho por no quedarme dormido ante el ordenador

    espero que la glandula pineal me segregue alguna sustancia de luz para que no me quede dormido, porque tengo mil cosas a hacer, el problema es que el sol todavía no ha salido, solo un poco de claridad

    saludos

  2. Hola Lolita:
    Pues yo creo que tienes toda la razón, que el reloj interno o biológico nos marca toda nuestra existencia, desde que abrimos los ojos por la mañana hasta que los cerramos por la noche, y que si tomas una actitud positiva en la vida, su mecanismo funciona mucho mejor. A veces es dificil pero se tiene que intentar.
    Por cierto, hay dos concursos de cocina entre los blogs, así que anímate y participa.
    Espero ver pronto tus recetas.
    Besos gordos

  3. En resumen, que hay que ser feliz para vivir más. En eso estamos…

    Por cierto, ¿qué tal tu esguince? ¿Ya recuperada…?

  4. Creo que mi reloj está genial, pero hay días como hoy (que estoy a punto de trabajar otra vez como profesora) está descontrolado. Muy didáctico el artículo.

  5. Me encanta la precisión de los detalles. Yo debo tener alterada la hormona nocturna porque siempre me he sentido más inspirada y productiva después de la medianoche. A lo mejor es porque después de un duro día de trabajo estoy en casa, todos duermen , no suena el teléfono y me dejan el tiempo para que lo disfrute con mis cosas: leyendo, escribiendo, escuchando música o lo que me rote. Y ese placer inmenso me ilumina la creatividad, se me ocurren un montón de cosas y veo la solución a los problemas que me azotan.

    Un besote. He aprendido muchísimo y eso ¡me entusiasma!

  6. ¡¡Hola LOLA!!

    Está claro que lo tuyo es la ciencia, te expresas como una verdadera erudita en estas materias y eso no es fácil.
    Mi ciclo circadiano, sin embargo se me ha ido alterando muchísimo a lo largo de los años. Debo ser como Amapola, la chiquitina de Eloi. Hasta que nació mi hijo pequeño era de las que necesitaba dormir mis 8 o 9 horas y si no estaba muerta. Durante año y medio, me tuvo a pan y agua de sueño, porque fue un niño, que se pasó llorando todas las noches durante todo ese tiempo. Ahora gracias Dios duerme 10 y 11 como un lirón. Sin embargo yo ahora hay días en los que, a penas duermo 4 o 5 horas y me encuentro estupendamente. De hecho, Me acuesto, me quedo dormida en seguida y sin tener necesidad mis ojos se despiertan a las 5 o 6 de la mañana y ya no hay forma de conciliar el sueño de nuevo…¡¡Menos mal que ahora tengo blog!!… Así, a esas horas tengo donde entretenerme…ja,ja,ja.
    Me ha gustado LOLA.
    Por cierto, tienes pendientes los deberes de mi blog…ja,ja,ja. Justamente dibujo a alguien a quien su reloj circadiano le va de pena ;_)

    Muchos besos, cielo.

  7. Lola, comparto el criterio de Eloi sobre el reloj de los bebés, mis hijas las dos tuvieron serios desajustes en sus primeros meses de vida, la madre aún no se recupera y si siempre fui un espíritu noctámbulo ahora me es imposible irme a la cama antes de la medianoche y eso cuando lo hago temprano, con la menor hubo meses en que mi esposo y yo dormíamos por turno, no lloraba ni estaba majadera, sólo despierta, pero a las tres de la madrugada mamá y papá después de un día de duro bregar no están para “risitas”…
    Creo que con esa gran capacidad de adapatción que tenemos los humanos, vamos reajustando de acuerdo a las posibilidades reales de establecer lso mecanismo de funcionamiento en cada jornada, soy más creativa y lúcida en el horario de la madrugada y si tuviese la posibilidad de un trabajo nocturno sin que interfiriera con las relaciones familiares y la vida doméstica para mi sería ideal.
    ¿cómo sigue tu pie?
    Abrazos…

  8. Eloi y Yolanda: me habeis hecho pensar que los relojes biológicos no están “instalados” en los bebés y tendré que estudiar el tema. Besos para los dos de Lola

    María, si tu te encuentras bien durmiendo tan poco es porque tu circadiano te lo manda así. Yo duermo nueve horas de tirón y a veces algo más y no se si esto es normal…… pero en mí, creo que no hay nada normal del todo. Besitos Lola

    Anabel, no te quepa duda que siendo positivo en la vida, ésta es mucho mas saludable.
    No de donde encontrar los blogs de cocina-concurso de que me hablas. Uno será hemc? y el otro?
    Muchos besos Lola

    A Juan le digo lo mísmo. La autoestima y una posición en positivo hacia la vida, sin dejar de ver la realidad de las cosas porque no sómos tontos, hará que tus relojes internos estén siempre sincronizados.
    Mas besos de Lola

    Jo: Creo que los escritores son noctámbulos por naturaleza. Las ideas te vienen a la cabeza con el silencio y la tranquilidad, pero durmiendo, también en ocasiones, o medio despierta, hay veces que encuentras soluciones para tus problemas o caminos a seguir que durante el dia no ves.
    Te mando un besitoooo Lola

    Tilde querida, de vez en cuando, ante una situación, nuestro reloj se descontrola, pero él mismo con sus mecanismos, sabe volver a controlarse y empezar a funcionar perfectamente otra vez. Besos muchos de Lola

    Y… de mi esguince ya me he olvidado. Todo perfecto. Vengo en este momento de jugar hora y media de tenis.

  9. Yo soy de las que necesita dormir 8 horas como vos Lola, aunque lo tuyo es todo un mérito teníendo tu edad. Me gusta la rutina un poco por eso, porque a las 22 hs ya necesito ir a dormir ya que me despierto muy temprano, y si no duermo esa cantidad de horas ando como una marmota.
    Me alegra que te hayas mejorado de tu pie!
    Cariños

  10. Querida Erika: efectivamente necesito muchas horas durmiendo para encontrarme bien y creo que con los años en vez de a menos voy a más…….
    Te envio todo mi cariño. Lola

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