Mi casa, mi última casa.
Yo no se si llamareis suerte o desgracia el haber vivido los cuarenta últimos años de mi vida en diferentes casas, si no me descuento creo que en siete.
A mi no me ha gustado demasiado, pero las circunstancias me han obligado a ello. Cuando te mudas de una casa a otra, en la que abandonas, siempre dejas recuerdos y vivencias y eso va dejando huella a través de los años. De algunas casas me he ido muy contenta pero de otras, casi me han tenido que arrastrar pues perdía demasiado, en ese momento creía que más de lo que ganaba, aunque el tiempo me ha demostrado que todo es por algo. Siempre tiene todo, por muy horrible que parezca, su parte positiva. Como digo siempre, el Yin y el Yang están presentes en nuestras vidas en todo momento. Hablo de esto con conocimiento de causa pues, en esta mi vida, he sufrido mucho mucho de verdad; pero también he tenido maravillosos momentos de felicidad, maravillosos momentos que te hacen olvidar todo lo malo.
Tengo la suerte de no tener rencor a nadie, he olvidado el mal que me han hecho y espero que yo también esté perdonada, pues en mi larga vida no he sido tampoco una santa.
Bueno! pero yo andaba hablando de mis casas y me he ido por los Cerros de Úbeda. Me centro.
En realidad os quiero hablar de mi casa, mi última y espero que definitiva casa. Esta es la primera en la que he opinado, con ayuda profesional claro, y me he hecho a mi verdadero gusto. Estoy feliz, cómoda, segura, sola en teoría, cerca del mar, pegada a un golf, con mis pistas de tenis detras.. con gente en la urbanización a la que puedo pedir ayuda en un momento dado… Que puedo pedir más? Estar en mi casa, haciendo lo que sea, es lo que más me gusta del mundo. Por las mañanas salgo toda la mañana pero por las tardes me gusta quedarme aquí tranquilita. Serán los años que pesan pero me encanta estar en casita. Sólo me queda enseñaros un poco de ella para que conozcais tambíen mis gustos. Os pongo el salón, la terraza, mi dormitorio con el ordenador desde donde entro en vuestras casas, la cocina y mi baño. Ah! y mi jardincito. Quiero que os hagais una idea, sólo una pequeña idea. Lo demás os lo enseñaré personalmente, espero que un dia no muy lejano. Me encantaría conocer en persona a mis amigos virtuales y puede que algún día nos juntemos, aquí, en mi casa, a comer un arroz con costra que me sale muy muy bueno.
Has tenido que pasar por diferentes casas hasta llegar al final del camino, una casa que parece muy acogedora. Te tomo la palabra y espero ir algún día a tomar ese arroz con costra, que huele tan bien desde aquí. Gracias por dejarnos entrar en tu casa.
Yo he pasado por bastantes casas, y tengo recuerdos más o menos claros de cinco, y además en cuatro ciudades diferentes. Pero todos esos movimientos se produjeron cuando era crío, no he tenido todavía oportunidad de tener “mi” casa, aunque parece que eso va a llegar pronto. Espero…
La tuya me gusta, muy espaciosa, muy luminosa, sencilla y con un aspecto muy acogedor. A pesar de que también me ha llegado el olor de ese arroz, no me doy por invitado, que hace muy poquito que nos visitamos. Pero seguro que con el tiempo nos visitamos más, nos vamos conociendo, y lo mismo ese arroz es posible…
Tilde perdida: de verdad que en mi casa me siento bien, no me encuentro encerrada para nada, ni sola porque siempre hay gente entrando y saliendo de ella y a veces añoro un poquito más de soledad.
Habrá arroz con costra, seguro. Un besito Lola
Juan: me gusta que te guste mi casa y en cuanto al arroz ya sabes que si que vendrás porque sin ti no sería lo mismo. Un beso Lola
¡¡LOLA¡¡¡
Muchas gracias por pasarte por mi blog,he visto que en alguna entrada antigua te has pasado tambien y tengo que agradecertelo.
Tienes una casa preciosa y muy amplia,se ve que la cuidas muy bien:)
Te agrego y sigo pasandome por aqui sin dudarlo
Un abrazo
Lola:
Muchas gracias por haber pasado por “mi casa” como vos la llamás. Gracias también por tus comentarios.
Las fotos de tu casa son muy lindas. Te cuento que yo también me he mudado muchas veces. Solo de casada ya llevo 11 en mi haber así que imaginate las idas y venidas de la vida. Lo bueno es que cada experiencia buena o mala nos ayuda a seguir adelante y a clarificar el camino. Nos hace tener una mirada diferente.
Me habías pedido que te avisara cuando era el evento de cocina. Bueno, ya está publicado y se trata de cocina asiática. No se si será tu fuerte , pero a mí me resulta interesante probar cosas distintas y aprender. De todas maneras tenés tiempo , a no desesperar que hasta el 25 de Septiembre podés ir probando.
Cariños, Erika
Maravilla: por favor envíame la dirección para poder entrar en tu blog pues la he perdido.
Gracias por tu comentario y dime algo lo antes posible porque no quiero perderte de vista. Un besito.
Erika: Como te has mudado tantas veces de casa ya tienes la experiencia para decirme que cada mudanza nos hace vivir una vida diferente y todo nos ayuda a seguir adelante. Que razón tienes!
Por fin he encontrado el hemc, así que me pondré en marcha porque además me encanta la cocina oriental.
Voy a pensar en lo que voy a hacer para estrenarme.
Cuando lo tenga hecho lo publico en mi blog y ya está? O como lo hago? Ayúdame porfa.
Sigo leyéndote y te mando un abrazo de amiga. Lola
Querida Lola,
cada vez estoy más convencida que conocerte ha sido una señal. Me resultas tan cercana y familiar que ya se me ha ocurrido un personaje inspirado en las cosas que me transmites para mi tercera novela. Todavía estoy escribiendo la segunda pero mi mente se dispara cada vez a mayor velocidad.
Lo que cuentas a cerca de lo que una deja atrás en las casas vividas es cierto, pero yo cada vez intento convencerme de que no hay que apegarse a lo material; solo llevarte contigo los mejores momentos vividos en esos espacios que dejamos atrás.
Y las coincidencias se suceden una tras otra y ma hacen reir gozosa cual vaquera de la finojosa!!!, jaja. No recuerdo de donde viene esto. La cuestión es que acabo de escribir mi relato de la semana porque mañana viajo y no me quedará tiempo más que para buscar las ilustraciones cuando llegue a BCN y…como nunca tengo claro cuando empiezo a escribir a dónde me llevarán las historias, resulta que ha sido al arroz con costra y, al leerte ahora me he quedado patidifusa, entre otras cosas porque ese arroz se hace en el baix vinalopó y mi casa familiar se encuentra en el valle de las uvas. Puede que nos separen sólo unos kilómetros en este momento y de repente te he visualizado tan cerca como cuando te leo y te escribo pero con el añadido de una presencia física que me ha sabido a entrañable amistad.
Un besote grande. Tendremos que intercambiar nuestros trucos arroceros, jaja
Compartiremos los arroces y muchas cosas más, Jo.
Un beso Lola. Me ha encantado tu comentario, de verdad.
le sale bueniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo aunque al peque , no le gusta demasiado…………….. el huevo
un beso mama, la casa, que decir, espectacular.
te quiero
¡¡¡¡Hijo de mi vida!!!!!!!!!