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HEMC

hemc

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Esta vez va de aperitivos así que os envío uno que suelo hacer de vez en cuando y que me encanta aunque ¡cuidadito con el colesterol, amigas! En la foto vereis que he hecho de dos formas, palitos y bolitas, pero llevan la mísma masa.

Palitos y bocaditos de queso:

200 gramos de queso Cheddar rallado.

90 gramos de mantequilla.

Una taza de harina cernida.

Se ablanda la mantequilla, se une al queso y se añade la harina. Se amasa durante cinco minutos hasta que esté bien suave y se hacen las bolitas o/y  los palitos y se meten en el horno a 200 grados, mas o menos 10 minutos o hasta que estén doraditas.

Cuando estén hechas , se dejan enfriar para que se queden crujientes.   

Receta

Receta

Relojes Biológicos

Todos los seres humanos funcionamos día a día dependiendo del reloj. Desde que nos despertamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche estamos doblegados a él. Los relojes miden el tiempo y marcan los acontecimientos de nuestra vida.

Pero también en nuestro interior existen relojes que marcan nuestra vida y tienen para nosotros una gran importancia; son los “Relojes biológicos”, y su desajuste nos puede producir enfermedades e incluso la muerte.

Los trastornos originados en las personas después de un vuelo transoceánico, el llamado “jet lag”, están originados por un desajuste del reloj biológico, así como los trastornos emocionales que suelen acompañar la llegada del invierno o los problemas para las personas que hacen turnos de noche y de día.

Ya se ha demostrado que todos tenemos un reloj biológico interno o más bién que cada célula de nuestro cuerpo es un pequeño reloj biológico, que tiene su propio ritmo y se adapta de forma precisa al ritmo de otras células con las que comparte ciertas funciones. Los principales fenómenos ligados a los relojes biológicos son la vigilia y el sueño, la reacción ante la luz y oscuridad y la menstruación femenina entre otros.

Pequeñísimo en tamaño y muy escondido en el cerebro en la región del hipotálamo, en la base del cerebro, el núcleo supraquiasmático se sincroniza instantaneamente gracias al preciso mecanismo de las quince o dieciseis mil neuronas que lo componen. Es el reloj maestro.

En un principio fue la nada, después se crearon los días y la sucesión de los dias y las noches. En ese momento existía ya una materia inorgánica con elementos periódicos impresos de tal forma que la vida que pudiera organizarse en torno a ella debía de ser ya necesariamente rítmica. Debido a estos acontecimientos, que tuvieron lugar millones de años atrás, nos enfrentamos cotidianamente con una realidad de nuestra constitución biológica: somos organismos periódicos, en fase con ciclos geofísicos de gran regularidad, el día, el mes o el año.

Estos ritmos llamados circadianos (en latín circa dies, aproximadamente de un día) regulan el ritmo de sueño-vigilia y nos dicta cuando dormir, cuando despertarse, cuando comer y cuando realizar otras funciones corporales. Todos necesitamos dormir varias horas al día. El ciclo de sueño-vigilia que se repite como una constante en nuestras vidas, está regido por nuesto “reloj biológico”. El ciclo circadiano, abarca veinticuatro horas divididas en ocho para el sueño y dieciseis para la vigilia. La luz influye en éste ciclo, a través de una sustancia, la melatonina, secretada por la glándula pineal en el cerebelo hacia la circulación, donde presenta un ritmo diario con máximos durante el periodo de oscuridad. Es una “hormona de la oscuridad”, código químico de la noche y de sus efectos sobre el organismo.

Se puede decir que poseemos un “cuerpo circadiano” pues no existe función orgánica que no muestre una periodicidad de veinticuatro horas. También existen ritmos circanuales mediados en gran medida por los cambios estacionales de iluminación y temperarura y ritmos supradianos que son los que ocurren cada cierto número de días, por ejemplo, la menstruación de la mujer.

Como hemos apuntado, la desincronización del reloj biológico puede traer consecuencias muy negativas y debemos tenerlo siempre a punto.

Todos moriremos algún día, pero para vivir una vida larga y grata, el reloj se debe mover armoniosamente hasta el último momento. Para eso depende mucho tanto cómo nuestro reloj biológico, la vida familiar, social y la actitud que adoptemos en nuestro vivir diario. Nuestra actitud ante la vida, sentirnos bien con nosotros mísmos y con nuestro alrededor, no quedarnos parados ante las cosas nuevas, adaptarnos a nuevas tecnologías….. todo esto hará que nuestra vida se prolongue. Al parecer el ADN tiene tiene una fecha límite prestablecida para la existencia de cada uno, pero podemos vivir una vida muy grata si nuesta actitud es la adecuada.

Este tema está sacado de varias páginas de Internet.

Mi casa, mi última casa.

Yo no se si llamareis suerte o desgracia el haber vivido los cuarenta últimos años de mi vida en diferentes casas, si no me descuento creo que en siete.

A mi no me ha gustado demasiado, pero las circunstancias me han obligado a ello. Cuando te mudas de una casa a otra, en la que abandonas, siempre dejas recuerdos y vivencias  y eso va dejando huella a través de los años. De algunas casas me he ido muy contenta pero de otras, casi me han tenido que arrastrar pues perdía demasiado, en ese momento creía que más de lo que ganaba, aunque el tiempo me ha demostrado que todo es por algo. Siempre tiene todo, por muy horrible que parezca, su parte positiva. Como digo siempre, el Yin y el Yang están presentes en nuestras vidas en todo momento. Hablo de esto con conocimiento de causa pues, en esta mi vida, he sufrido mucho mucho de verdad; pero también he tenido maravillosos momentos de felicidad, maravillosos momentos que te hacen olvidar todo lo malo.

Tengo la suerte de no tener rencor a nadie, he olvidado el mal que me han hecho y espero que yo también esté perdonada, pues en mi larga vida no he sido tampoco una santa.

Bueno! pero yo andaba hablando de mis casas y me he ido por los Cerros de Úbeda. Me centro.

En realidad os quiero hablar de mi casa, mi última y espero que definitiva casa. Esta es la primera en la que he opinado, con ayuda profesional claro, y me he hecho a mi verdadero gusto. Estoy feliz, cómoda, segura, sola en teoría, cerca del mar, pegada a un golf, con mis pistas de tenis detras.. con gente en la urbanización a la que puedo pedir ayuda en un momento dado… Que puedo pedir más? Estar en mi casa, haciendo lo que sea, es lo que más me gusta del mundo. Por las mañanas salgo toda la mañana pero por las tardes me gusta quedarme aquí tranquilita. Serán los años que pesan pero me encanta estar en casita. Sólo me queda enseñaros un poco de ella para que conozcais tambíen mis gustos. Os pongo el salón, la terraza, mi dormitorio con el ordenador desde donde entro en vuestras casas, la cocina y mi baño. Ah! y mi jardincito. Quiero que os hagais una idea, sólo una pequeña idea. Lo demás os lo enseñaré personalmente, espero que un dia no muy lejano. Me encantaría conocer en persona a mis amigos virtuales y puede que algún día nos juntemos, aquí, en mi casa, a comer un arroz con costra que me sale muy muy bueno.

  

mi salon

Mi premio menos merecido.

Este premio me lo envia Maria y se lo acepto con todo mi cariño.

De madrugada

Son las cinco y veinte de la madrugada y a estas horas normalmente duermo como un lirón. Es muy raro que me despierte en toda la noche, pues duermo de tirón como mínimo nueve horas ya que es eso lo que me pide mi reloj biológico. Desde que dejé de trabajar, nunca he vuelto a poner ese artilugio que se llama despertador y al que  tanto he odiado durante muchos años, pero hoy mi despertador ha sido una preciosa tormenta de verano, cosa no muy habitual por estas tierras.

Estoy encantada, feliz, oyendo la lluvia, oliéndola, tocándola y viéndola. He levantado todas las persianas y he abierto las ventanas, y como vivo en un bajo con un jardincito delante, me encuentro casi casi al aire libre. Las tormentas siempre me han gustado; ver el poderío de la naturaleza es una cosa grande que me produce emoción.

Llueve muchísimo y el cielo se ilumina constantemente por unos rayos que lo atraviesan por todos lados y son seguidos por unos truenos tremendos que me figuro que serán los que me han despertado. Siempre, desde que era pequeña, después de un rayo, he contado despacio, uno dos, tres, cuatro…. que son los segundos que se supone son los kilómetros a los que está la tormenta. Si esto es verdad, la tengo encima de mi cabeza, pues no pasa ni un segundo del rayo cuando suena el trueno.

Ahora que lo pienso, esta tormenta debe ser todavía de “las cabañuelas”. Yo no se si este término se conoce en todas las regiones de España pero por si acaso lo aclaro un poco. Las cabañuelas son un método popular de pronóstico a largo plazo. Se analizan los trece primeros dias de Agosto  para prever el tiempo que hará durante el año próximo. El uno de Agosto se refiere a los vientos que dominarán y se empieza a contar desde el dos que sería Enero, el tres, Febrero… y así sucesivamente. Haciendo cuentas creo que la tormenta de hoy se referiría al mes de Noviembre del año que viene.

El método de las cabañuelas es milenario y unos dicen que podría tener su origen en la civilización Maya y otros  que proviene de la antiguedad judía.

Ha dejado de llover, he pasado un rato estupendo con la tormenta y con vosotros y me voy a la cama que mañana voy a estar hecha unos zorros y no quiero, pues tengo, aquí en mi casa, una cena de la que ya os contaré pero que me apetece mucho y quiero estar bien fresca.

Hasta pronto.

 

Mi fin de Semana

No me gustan demasiado las bodas. Quiero decir que no me gusta ir a las bodas normalmente. Pero el viernes fui a la de un sobrino nieto en Madrid y aparte de que todo resulto estupendo, desde la ceremonia a la cena en un sitio maravilloso, los trajes y vestidos elegantisimos, los detalles perfectos, la musica de la iglesia casi toda barroca que me apasiona, mucha gente joven, los novios guapisimos….. aparte de todo, esta ha sido una de las pocas veces que nos hemos reunido bastantes miembros de  la familia y nos hemos hecho fotos y nos hemos besado y abrazado, que esto da mucho gusto cuando quieres a tu familia y tambien cuando no es muy a menudo, pues si es seguidito seguidito ya no es lo mismo, sobre todo para mi que no soy muy besucona y siempre me han llamado “cardo borriquero” en mi familia, porque no me gusta mucho que se me note que los quiero. Bueno, ahora con los años creo que ya no soy tan asi y me gusta demostrar mas mis sentimientos con mi familia, pero la verdad es que a todos con los que he coincidido en la boda los quiero de verdad. 

Siempre he pensado que no tienes porque querer a todos los de tu familia, ya que esto es una cosa impuesta. Tus amigos los eliges tu mismo y los quieres porque te gustan como son, la familia no la eliges desde luego, y es verdad que a veces ni casi los quieres. Yo se muy bien a quien quiero y a quien no pero mi suerte es que en esta reunion el 99%  de la familia que estaba, eran muy mios.

A esta boda he ido con mi hija Monica y con mi nieta Carolina y alli hemos estado con Angel y Ana, otros hijos que viven en Madrid. Pero el viaje esta vez lo hemos hecho en mi coche, hemos ido por carretera para tener mas libertad de accion en Madrid.

Salimos Monica y yo por la mañana de Alicante. (Caro fue en avion, que por cierto le costo 20 euros y fue en primera, ¡como estan las cosas!, porque tenia un examen esa misma mañana en la Universidad) y el viaje con mi hija, mano a mano, nos sirvio para contarnos cosas que a veces no podemos hacer por falta de tiempo o por no estar a solas casi nunca.

Hacia años que no iba a Madrid en coche, suelo hacerlo en tren porque el avion no me gusta demasiado, y el viaje tambien me trajo recuerdos de mi infancia y juventud porque siendo mi padre de Albacete, el recorrido  Alicante-Albacete lo habre hecho mas de doscientas veces con mis padres y hermanos. La carretera, ahora autovia, ha cambiado pero en mi mente estaba cuando viajabamos con gasogeno despues de la guerra civil y pasabamos por dentro de todos los pueblos y mi padre siempre nos preguntaba “y que pueblo viene ahora? y todos lo sabiamos y contestabamos al unisono. Tambien en los recorridos se pinchaban tres o cuatro veces las ruedas que eran recauchutadas porque en aquella epoca, epoca de autarquia en España, no habia nada de nada. Eran los años cuarenta y pocos y yo entonces tenia sobre ocho o  diez años. Los viajes duraban de cuatro a cinco horas si no habia pinchazos y tengo un recuerdo horrible de que casi siempre me mareaba y tenian que parar a que yo vomitara y estaban todos hartos de mi…

Siempre ibamos a la feria de Albacete en Septiembre, a los toros (que ahora aborrezco), a las casetas a bailar, (ahi ya tenia yo dieciseis o diecisiete años), a montar en el latigo y los coches que chocan…. pero sobre todo a reunirnos con mi abuela Dolores y mis tios y primos de Albacete que yo adoraba. Son todo recuerdos bonitos que anteayer asaltaban mi mente……..

Si leyera este post mi nieta seguro que diria  “¡batallitas de abu!” y puede que tenga razon. Cuando llegamos a una edad como la mia, aunque yo vivo el presente y me intereso por el futuro, no cabe duda que el pasado esta muy presente en nosotros y yo no soy una excepcion. Me acuerdo mucho de mis padres, de mi hermano que murio hace unos años y quiero y comprendo a mi hermana mucho mas que antes. Nunca he sido su amiga porque somos opuestas en todo, pero la quiero y es mi hermana, lo unico que me queda de mis raices.

Los demas dias del fin de semana casi los he pasado durmiendo, pues me acoste, con dos copitas, a las cuatro y media de la mañana, y yo ya no estoy para esos trotes. Pero valio la pena.

(Sigo sin poner acentos, sigue estropeado algo que no sabe nadie arreglarme, y mi ego me ha encargado que os lo comunique.)