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La banalización del Mal

Hace un par de semanas, sentada en el sofá de mi casa  después de cenar, me puse a ver una película en la 2 de TVE cuyo título era “Hanna Arendt”. Película inquietante basada en el juicio a Adolf Eichmann a la que asistió Hanna enviada por el  The New Yorker.

Estuve unos días dándole vueltas a la película y al final decidí indagar sobre este  asunto.

Hanna Arendt, judía y exiliada tras el ascenso del nazismo, filósofa reputada y escritora de obras que han marcado el pensamiento social social y político del siglo XX, escribió en 1.963, dos años después del juicio en Israel a Adolf Eichmann donde fue condenado a muerte, un libro cuyo título es: “Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal”.

” La calificación de Eichmann como representación banal del mal viene dada por la imagen que éste transmitió de burócrata gris, débil de voluntad, amante del orden, servicial, obediente ciego de las órdenes que provenían de la superioridad. Es probable que Arendt esperara encontrar en Eichmann la encarnación del mal con mayúsculas, un monstruo sádico moral. Alguien con una mente perversa o con un odio desaforado hacia los judíos. Pero a pesar de que durante el juicio el fiscal trató de caracterizarlo de esa guisa, lo cierto es que no fue esa la impresión que obtuvo Arendt. Eichmann era un hombre corriente que entró en la maquinaria nazi y llevó en efecto, actos conducentes al genocidio. Pero psicológicamente distaba mucho de ser un individuo malvado y cruel como podríamos imaginarnos a otros nazis. Posiblemente ningún test psicológico lo hubiera calificado como un ser patológico o especialmente peligroso.”

“También comprendo que el subtítulo de la presente obra puede dar lugar a una  auténtica controversia, ya que cuando hablo de la banalidad del mal lo hago solamente a un nivel estrictamente objetivo, y me limito a señalar un fenómeno que, en el curso del juicio, resultó evidente. Eichmann no era un Yago ni era un Macbeth, y nada pudo estar más lejos de sus intenciones que «resultar un villano», al decir de Ricardo III. Eichmann carecía de motivos, salvo aquellos demostrados por su extraordinaria diligencia en orden a su personal progreso. Y, en sí misma, tal diligencia no era criminal; Eichmann hubiera sido absolutamente incapaz de asesinar a su superior para heredar su cargo. Para expresarlo en palabras llanas, podemos decir que Eichmann, sencillamente, no supo jamás lo que se hacía. Y fue precisamente esta falta de imaginación lo que le permitió, en el curso de varios meses, estar frente al judío alemán encargado de efectuar el interrogatorio policial en Jerusalén, y hablarle con el corazón en la mano, explicándole una y otra vez las razones por las que tan solo pudo alcanzar el grado de teniente coronel de las SS, y que ninguna culpa tenía él de no haber sido ascendido a superiores rangos. Teóricamente, Eichmann sabía muy bien cuáles eran los problemas de fondo con que se enfrentaba, y en sus declaraciones postreras ante el tribunal habló de «la nueva escala de valores prescrita por el gobierno [nazi]». No, Eichmann no era estúpido. Únicamente la pura y simple irreflexión —que en modo alguno podemos equiparar a la estupidez— fue lo que le predispuso a convertirse en el mayor criminal de su tiempo. Y si bien esto merece ser clasificado como «banalidad», e incluso puede parecer cómico, y ni siquiera con la mejor voluntad cabe atribuir a Eichmann diabólica profundidad, también es cierto que tampoco podemos decir que sea algo normal.”Hannah Arendt . “Eichmann en Jerusalén. Un estudio acerca de la banalidad del mal.”

Hannah Arendt discurre sobre la complejidad de la condición humana y alerta de que es necesario estar siempre atento a lo que llamó la «banalidad del mal» y evitar que ocurra. (Wikipedia)

Interesante estudio, muy interesante y os lo recomiendo si no lo habéis leído ya. E inquietante, muy inquietante.

Siempre me había preguntado, hablando del Holocausto, como fué posible que hubiera tanta mala gente entre los nazis. Para mi era imposible asimilar que todos los que participaron en la masacre fueran unos psicópatas malvados; y este estudio me lo aclara todo. cheapest kamagra online

Sí, me lo aclara pero al mismo tiempo me destapa una verdad que me aterroriza y esta verdad es que se sigue banalizando el mal.  ¿Que sino, es lo que hace el Estado Islámico cuando corta cabezas? Son conscientes de que están haciendo el mal? Yo no creo que todos sean perversos ¿Que es entonces? Y pongo por ejemplo el  IS  pero también podría hablar de muchas otras partes del mundo donde a matar no se le da importancia.

Esto me hace ver adonde ha llegado el ser humano.  ¿Que opináis al respecto?.

Tres de mis “magdalenas”

 

Es cierto que la magdalena de Proust ha dado mucho juego, pero es que es una realidad como una casa que cualquier olor, sabor, color, movimiento, música o tacto, te puede llevar muy lejos con tus recuerdos y con tu imaginación.

En la Playa de San Juan de Alicante por lo menos una vez al mes se desata un fuerte viento de levante que unido al mes de agosto con su calor, si ese viento me da en la cara, me trae unos recuerdos preciosos de mis diecisiete años.  Me veo, anocheciendo pero no muy tarde, en la arena, con ese viento que a esa hora ha amainado bastante, dándome en la cara y yo, sentada en la arena con un novio que tuve y al que dejé en mala hora, para casarme con otro. El viento huele a mar, a salitre,  y estamos muy juntos, apretados y besándonos con pasión sabiendo lo mucho que nos queremos.  Es un recuerdo muy dulce que me trae cada año el levante y la arena.

Mis padres, y no sé el motivo,  usaban una colonia muy particular que habían elegido ellos y que un señor del que me acuerdo todavía, les hacía  exclusivamente mezclando flores de lavanda y otras hierbas aromatizantes. Claro está que la usábamos también los tres hermanos.   Y de vez en cuando, lejánamente,  percibo un olor  que me recuerda a aquel y me trae al presente los cinco de la familia, sentados en una mesa de comedor muy grande y nosotros, los hermanos, alborotando de tal manera  que mi padre tenía que imponer silencio y con  el borde del cuchillo tintineaba en una copa de agua:  “Tin”, una vez para mi hermana mayor, “Tin-Tin”, dos veces para mí y “Tin-Tin-Tin” tres veces para mi hermano pequeño.  Esto servía para que hablásemos de uno en uno y no todos a la vez.  Mi recuerdo es que cuando hacía “Tin”, mi hermana no sabía que decir, y a nosotros dos con el “Tin-Tin”  y el “Tin-Tin-Tin” nos pasaba lo mismo. En cuanto terminaba el tintineo era como si nos hubieran dado cuerda a los tres, hablando por los codos y peleándonos por todo.

Muchos de vosotros sabeis que me gustan las rancheras.  Pues las pocas veces que oigo una de ellas que se llama “Pa todo el año”,   se me revuelven las entrañas de lo idiota que he podido ser.  Me vienen a la cabeza recuerdos de mi pasado, de mi sufrir, de mi separación, de mi dolor mezcla de amor y amor propio cuando me encontré sola en Madrid con mis hijos pequeños y luciendo en mis sienes unos cuernos de tres metros de altura.  Ahora me río pero entonces lo pasé fatal. También es verdad que yo no sería la que soy ahora si no hubiera ocurrido aquello.

Y podría ir contándoos  más “magdalenas” de mi vida pero por hoy acabo aquí. ¿Por qué no me contais las vuestras?

 

 

 

La primavera la sangre altera

Yo siempre predico que las cosas que nos pasan durante el paso de la vida, buenas o malas, no son nunca para siempre, y que debemos ir al compás que nos toquen en cada momento intentando sufrir lo menos posible con las cosas malas, ya que solo va a ser un ciclo pequeño en nuestro tiempo. Pero del dicho al hecho….
No sé si os he dicho alguna vez que soy una persona depresiva. Cuando estoy bien, que es casi siempre, ni yo misma me lo noto, pero de cuando en cuando, si se me junta un problema que me hace mucho daño con un cambio de estación, pues… no se muy bien como explicaros lo que siento: tristeza, opresión en el pecho, desgana,angustia vital, soledad, lentitud, ansiedad….. Pues todo eso es lo que me está pasando en este momento y encima lo somatizo y me duele el estómago. No tengo una depresión, claro que no, solamente tengo débiles síntomas de lo que es en realidad. Cuando se ha pasado a lo largo de la vida por alguna depresión, ya sea exógena o endógena, los horribles síntomas los tienes guardados en la memoria, pero saltan a tu realidad cuando menos te lo esperas.
No quiero aburriros con mis angustias, cada uno tiene las suyas y ya tiene bastante con ellas, pero como me gusta plasmar aquí mis estados de ánimo, os lloro un poquito y entre vosotros y un tranki que me acabo de tomar, seguro que en un rato y para unas horas, mis fantasmas desaparecen.

Autoengaño

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Los humanos somos los únicos seres vivos que podemos engañarnos a nosotros mismos. En el campo de la psicología social existen muchos estudios sobre este tema que dejan claro que todos los seres humanos practicamos o hemos practicado el autoengaño en algún momento de nuestra vida.
Dice el Profesor Robert L. Trivers que el engaño es una actividad profundamente arraigada a la vida y que ha sido seleccionada a lo largo de la evolución. Muchos seres vivos la emplean con el único fin de sobrevivir, y esto lo podemos comprobar en animales y plantas. Sigue diciendo el Profesor que el auto-engaño podría considerarse una sofisticación del engaño, ya que ocultar la mentira a uno mismo la hace más invisible ante el resto. La verdad queda relegada al inconsciente y la mentira a la conciencia y por ello la mentira se convierte en creible no solo para el protagonista sino también para sus interlocutores.
¿Por qué nos autoengañamos? ¿Por qué nos mentimos a nosotros mismos? La repuesta puede estar en la autoestima. Tendemos a tener una visión de nosotros mismos mas positiva que la visión que tenemos sobre los demás, tenemos miedo a ser juzgados o rechazados o a sufrir y esto nos puede llevar a hacer lecturas parciales de la realidad, atribuímos nuestros éxitos a nuestra competencia y nuestros fracasos a la mala suerte o el destino así como recordamos con más claridad los sucesos de nuestra vida en los que salimos beneficiados.
Se dice que “los autoengaños se sientan a la mesa de muchas casas y descansan en la almohada de muchas personas. En ocasiones son la compañía más habitual de un individuo. Y a veces se comparten con la familia en un acuerdo tácito para no poner los pies sobre la tierra.” Podemos comprobar el autoengaño de las mujeres maltratadas por sus parejas creyendo creer que van a cambiar, y que la última agresión va a ser de verdad la última.
Así que, el auto-engaño es una práctica común y peligrosa que nos aleja de la realidad, es un mecanismo de defensa de nuestro yo, el auto-engaño describe la tendencia humana de optar por explicaciones ventajosas e ilusorias de nuestros actos.

Esta entrada esta sacada de retazos de una conferencia dada en 2007 por el Profesor Trivers y otras páginas científicas de Internet.

Mis círculos

Esta imagen que encabeza mi post podria ser muy bien una radiografía de mi ser. Cuanto más vives viva, más círculos cerrados existen en tu vida y no  cabe duda de  que cuanto más vives sin vivir, más círculos abiertos  existen en tu vida.

 La vida se te llena de historias desde que naces, son círculos abiertos, capítulos,  que con el paso del tiempo tienes que ir cerrando y dejando atrás. Tu niñez, tus padres, tus hermanos, tus errores, los errores de los demás, tus fracasos, tus desdichas, tus logros,  las mentiras y tus mentiras, tus frustraciones, tus parejas,  y tantas cosas más. Lo que sucedió ya pasó, y por mucho que te empeñes en revivirlo,  es un hecho del que hay que desprenderse, o sea cerrar ese círculo y pasar página. 

Existen en mi vida muchos círculos que me ha costado cerrar y uno sobre todo que me duele mucho, que aún le falta un poquito para cerrarse.  Los que me han costado, son hechos que a lo mejor hubieran cambiado el rumbo  de  mi vida y que no pude vivirlos  por culpa de personas que me querían y de buena fé,  creían que obraban justamente. Me quitaron la libertad de elegir, pero… ¿de que me sirve sufrir por ello ahora? Yo ya no soy la misma que era y ya  ni siquiera quiero saber los motivos  de esas actuaciones. Los hechos suceden y yo ya cerré esos capítulos de mi vida y sigo mi marcha  hacia adelante.  No me olvido de mi pasado, lo tengo muy presente y con mis años  cada vez más cerca. Añoro cosas, eso sí, pero ya no sufro por ellas.

Si se terminó tu relación de pareja,  si tu trabajo ha cambiado,  si un amigo se va para siempre,  si cambias de casa o de lugar de residencia,  no desgastes tus energías en tratar de entender el porqué de todo.  ¿Para qué necesitas aclaraciones y el pensar  “a lo mejor, si yo hubiera o no hubiera hecho…”.  Lo pasado que moleste tu mente, bórralo,  cierra el círculo y a otra cosa.

Ese es el lema que quiero para mi vida. Os tengo que decir que ahora mísmo tengo muchos círculos abiertos y que no me interesa nada cerrar.  Creo que habrá algunos de ellos que cerraré con mi muerte. Y que sepais que uno de mis círculos abiertos y queridos sois vosotros, los que me leeis. A través de mi blog os voy conociendo y con alguno que otro tengo una relación especial y en algún caso, muy especial. Este círculo abierto de mi vida me produce mucho placer y por nada del mundo me gustaría cerrarlo.

A través de WordPress he votado en contra del “Proyecto PIPA o SOPA”   Os animo a que voteis pues en dos o tres dias se reune el Senado de EEUU para votar.

Estilo andrógino

 

 

Decía Virginia Woolf que ” es fatal ser hombre o mujer,  sin más;  se debe ser mujer varonilmente u hombre femeninamente”.

Me gusta esta cita y la comparto,  porque en mi larga trayectoria como mujer en la vida, en muchas ocasiones he tenido y he sabido hacer roles que por tradición le competen al hombre.  Reconozco que no he sido nunca una mujer femenina a tope y siempre me he sentido más cerca del pensamiento masculino que del tradicional femenino de mi época que me aburre mucho. Es por esto por lo que el tema de la androginia no me resulte tan nuevo.

¿Por que no puede ser una persona al mismo tiempo, masculina y femenina?    Androginia representa tener  características psicológicas tanto femeninas como masculinas. Yo prefiero para compartir mi vida, antes un hombre andrógino que un macho alfa, y creo que la mayoria de mujeres ya hechas comparte mi preferencia. Mi manera de pensar es que un hombre andrógino  comparte su confianza en sí mismo, su ansia de éxito, sus cualidades como hombre, con ser  una persona sensible, emocional,  comprensiva y que sabe perder sin que su hombría se vea dañada y … que sabe llorar cuando hace falta sin reprimir sus sentimientos. Creo sinceramente que una pareja andrógina tiene más posibilidades de durar como pareja  que otra que no lo sea.

El mito del andrógino viene de muy lejos. Desde el principio de los siglos se ha hablado de la androginia.   Aparece en “El banquete” de Platón y nos dice por boca de Aristófanes que,    “en la antigüedad la humanidad se dividía en tres géneros, el masculino, el femenino y el andrógino. Estos últimos seres eran redondos, con cuatro brazos y cuatro piernas, dos caras en la cabeza y dos órganos sexuales. Eran seres poderosos y debido a eso quisieron atentar contra los dioses y Zeus los castigó partiéndolos por la mitad….”.   Mucho más cerca en el tiempo, Carl Gustav Jung nos hablaría de Ánimus y Ánima. El ánima sería el aspecto femenino presente en el inconsciente colectivo de los hombres  y el ánimus el aspecto masculino  presente en el inconsciente colectivo  de las mujeres. ¡Ah!  y sin olvidarnos de que cuando empezamos nuestras vidas como fetos, poseemos órganos sexuales indiferenciados.


Me atrae la androginia psicológicamente hablando  pero….  tengo muchas dudas sobre la androginia física y su explotación.    Aquí, no voy a comentar pues quiero dejar que  vuestra opinión me aclare las ideas. Sólo os voy a hablar de  Andrej Pejic, un transxexual que ha revolucionado el mundo de la moda. Él, con diecinueve años,  y aspecto andrógino nos revela que ahora se siente respetado. Está en la lista, con el número 98, de las 100 mujeres más sexis del mundo.   ¿Que me decís a esto?   ¿Acaso está llegando la generación  “it-boy-girl”  como nos contaba Platón?

 

 

 

 

Frustraciones

Ayer tuve una mañana frustrante. Desde luego que me sentí frustrada por la pequeñez de hacer un viajecito a Murcia para ir a IKEA a comprar una bobada que me hacía mucha ilusión,  y al llegar, encontrarme con todas las tiendas cerradas por ser el día de “La subida al Monte”,  festivo en esa ciudad…. Viendo mi gozo en un pozo y mosqueada por no cumplir mi anhelado deseo, me puse a despotricar sin razón ninguna.  Pero la verdad es, que mi mañana frustrada ocupó no más de una hora en mi pensamiento.

La vida me ha ido enseñando a combatir las frustraciones de una manera constructiva y cuando esto no puede ser, intento sublimarlas o racionalizarlas, y desde luego lo que nunca hago es evadirlas. Hay que plantar cara a situaciones frustrantes. Como ejemplo pondría que puedo volver a Murcia la semana que viene. Este ejemplo es una gran tontada pero puede dar medida de las posibilidades que existen para combatir esas malas experiencias.

Todos, creo que no se libra ni una persona en el mundo, hemos tenido frustraciones en nuestras vidas.  Muchas de ellas,  que tuvieron lugar en nuestra infancia, fueron reprimidas y permanecen en nuestro inconsciente. Cuando implican  una gran descarga emocional,  pueden  llegar a convertirse en causa de neurosis. Cuando la frustración que sentimos es consciente, normalmente es aceptada,  y si puedes reconocer  que el fracaso ha sido producto de una acción incorrecta,  (yo,  antes de empezar mi viaje a Murcia debía haber llamado a IKEA para saber si estaba abierto) estarás aprendiendo de esta experiencia negativa para saber actuar mejor en el futuro.

Las necesidades insatisfechas, la frustración, genera sentimientos y conductas destructivas. Las  frustraciones, en la mayoría de los casos, suelen ser acumulativas,  y por pequeñas que sean una por una estas frustraciones, esta suma, puede llegar a ser muy destructiva para la persona.

Generalmente, cuanto más fuerte es el deseo, cuando es algo que consideras importante para tu vida, la frustración será mayor cuando no se satisfaga el objetivo.

Intentemos pues,  no sentirnos derrotados ante las frustraciones que se nos presenten a lo largo de la vida, lo inteligente será  aprender de ellas para poder seguir adelante.

Yo, si tengo frustraciones internas de las que no soy consciente, no podré hacer nada; pero he aprendido, tarde pero bien, que nunca dejaré que una frustración que tenga conscientemente,  vaya minando mi salud mental. O sea.

 

 

Rumores

No necesariamente un rumor tiene que ser falso aunque provenga de la incertudumbre, pero lo más peculiar de un rumor es la facilidad con que circula  sin ninguna prueba de su veracidad.  Otra peculiaridad  es que es ambiguo por la falta de detalles concretos  y cuando lo escuchamos solamente nos quedamos con un 20% de lo que nos han contado y tendemos a rellenarlo consciente o inconscientemente con inventos que lo completen y le den  una interpretación con sentido.

El rumor es un fenómeno social y para algunas personas,  el compartirlo  les hace por unos momentos sentirse importantes delante de su audiencia.  Esto suele pasar con personas con poca autoestima  y con una vida gris y anodina. Existen rumores  que son intencionados y malévolos y pueden llegar a destruir a una persona.

Para que exista y se propague un rumor, el asunto debe tener importancia y la  víctima tendrá que  ser una  persona destacada en la sociedad.  En tiempos de guerra, en momentos críticos,  los rumores según de donde provengan pueden causar alegría o miedo e incluso terror. El rumor puede ser un instrumento de propaganda enemiga muy peligroso.

Existe una psicología del rumor donde se afirma aparte de muchas más cosas que,  ” gran parte de las conversaciones de la sociedad es intercambio de rumores y se llama rumor ocioso  al no comprobado, el que llena el diálogo cuyo objeto no sea otro que transcurrir un rato amable con nuestros amigos.” 

Es muy difícil desmentir un rumor que ya está propagado, sólo se puede  hacer con  hechos que lo desmientan.  Y se puede intentar parar un rumor si no sigues la cadena  y no lo propagas.

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http://fantasiadecortos.wordpress.com/     Publicamos  cada viernes un maravilloso cortometraje.

El instinto de la felicidad

         Hace más de cincuenta años, es posible que casi sesenta, uno de mis autores preferidos de novelas era André Maurois.   Leí mil novelas suyas, como “Climas”,  que me apasionaron. Yo no sé si todo el mundo al leer una novela se abstrae, como lo hacía yo, y goza y sufre al compás de sus protagonistas.  Más adelante, me encontré con otra novela del mismo autor frances con un título tan sugestivo como “El instinto de la Felicidad”.  No os podría contar detalles, sólo me quedó el recuerdo de que los protagonistas eran un matrimonio y su hija  donde “El amor se hace cómplice del silencio donde la verdad es una realidad que no puede ser compartida: lo que Valentina, la mujer, sabe y calla, lo sabe Colette, la hija, y lo sabe Gastón, el marido, pero todos callan”, saben, intuyen instintivamente, que si hablan, si lo comparten, la felicidad desaparecerá.

Si buscamos en el diccionario la palabra “instinto”,  nos dice que es:  un conjunto de pautas de conducta que se transmiten genéticamente, y que contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie.  Es un impulso indeliberado que mueve la voluntad de una persona.

Nacemos con los instintos, son genéticos, y seguramente sin ellos no sobreviviríamos. No podríamos vivir sin el instinto de conservación, sin el de supervivencia,  sin el de reproducción,  sin el de succión,  sin el de defensa o fuga…  Nuestros instintos son señales enviadas por el cerebro y tienen  respuestas fisiológicas:  si nos encontramos en peligro,  el ritmo cardiaco y la respiración se aceleran, la sangre se dirige hacia los músculos para que tengan más oxígeno y todo esto es para responder a la emergencia luchando o huyendo

Existen científicos que niegan que el ser humano tenga instintos, les llaman pulsiones o reflejos.  Las personas, a diferencia de los demás animales, tenemos raciocinio y este es en  la mayoria de las ocasiones lo que supedita nuestros instintos.

Y volviendo  a la  novela de la que os hablaba al principio,  lo que me ha quedado sobre todo es su título y os pregunto: ¿ Pensais que realmente existe   un instinto de la felicidad? Yo no puedo contestar a esta pregunta pero sí que puedo decir que la meta del ser humano es encontrarla,   ir por el viaje de la vida buscándola.

¿ Por que?

Me encuentro desolada aunque no lo conocía.  Vivía con su madre cerquita de mi casa e iba al instituto que hay enfrente de la suya. Tenía 14 años.

Anteayer por la mañana, él en el piso 13 y su madre,  su novia y sus amigos, viéndolo desde abajo y gritándole que no lo hiciera, Vann se lanzó al vacío.

Dicen que era guapo y alto y dicen también que estuvo durante los cinco dias previos  a su muerte vistiendo de blanco de arriba a abajo,  diciendo a sus amigos lo que pensaba hacer y repartiendo sus cosas entre ellos. Era un niño conflictivo en el instituto y en casa y se supone que con muchos problemas interiores.  Era colombiano y llevaba pocos años aquí.

Leo en Internet que en el suicidio en la adolescencia hay indicadores que lo predicen: hablar de suicidios, interés por el tema de la muerte, despedidas y repartición de bienes…..

El suicidio entre adolescentes ha aumentado dramáticamente a causa de los divorcios, la formación de una nueva familia, mudanzas a nuevas comunidades y varias causas más. Los adolescentes experimentan mientras van creciendo,  sentimientos de confusión, dudas sobre sí mismos, desadaptación en ocasiones y baja autoestima.

Estoy desolada, sí. Pienso en esa madre, pienso en  ese niño que ya no podrá vivir su vida.  Las personas somos un todo,  con todos y con todo,  y una pérdida así es una pérdida para todos y para todo.