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Nacer o no nacer.

 

¿Que hubiera pasado si el espermatozoide que hizo posible mi concepción,  y que iba nadando rápidamente en el líquido seminal  a través de la vagina de mi madre,  buscando el óvulo que esta había soltado,  se hubiese quedado una décima de segundo retrasado y el óvulo  hubiera sido traspasado por  el espermatozoide que venía compitiendo  detrás de él?  Pues, simplemente que yo hoy no estaría escribiendo esto. Yo no hubiera nacido, yo sería nada.

El hombre produce unos 20 millones de espermatozoides por milímetro de esperma y esto quiere decir que en una eyaculación normal,  el volúmen medio de semen es de tres y medio mililitros. La mujer nace con más o menos  400.000 óvulos en su útero y expulsa normalmente uno cada 28 dias. ¿Y que digo con esto? pues que de los 70 millones de espermatozoides que entran en un coito dentro de la vagina de una  mujer, sólamente uno (en ocasiones alguno más)  llega a traspasar el óvulo y se fecunda.

Mi conclusión a todas estas cifras es que es un milagro, un verdadero milagro que tú y yo estemos aquí.   La probabilidad de ser tú el elegido para nacer es de uno por varios billones, y fíjate lo casi imposible que es que aciertes los 6 números de la Primitiva y son muchas más las probabilidades, claro está,  si juegas.

A mí, que me gusta la vida, que disfruto con todo, me encanta haber conocido cosas como la luz, la noche,  los colores, los árboles, los libros, las estaciones del año, el amor, el dolor…  Me siento una privilegiada de la vida aunque sepa que tengo que morir para que vivan otros y otros.  Claro está, que si no hubiera nacido, como no sería nada, no echaría de menos nada.

Me veo un poco loca de la vida con esta reflexión sobre el nacer y no nacer pero es verdad que,  como lo he pensado lo he plasmado en este escrito.  Gracias por leerme.

 

 

El símbolo del caracol.

“El caracol construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra las espiras cada vez más amplias; después cesa bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión dieciséis veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal, lo sobrecargaría. Y desde entonces, cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esta ampliación de la concha, fuera de los límites fijados por su finalidad. Pasado el punto límite de la ampliación de las espiras, los problemas del sobrecrecimiento se multiplican en progresión geométrica, mientras que la capacidad biológica del caracol sólo puede, en el mejor de los casos, seguir una progresión aritmética”.

Ivan Illich

Dicen los expertos que, en un planeta limitado como el nuestro no es posible un continuo crecimiento.   Yo no sé con certeza si el caracol, cuando fabrica su concha,tiene consciencia hasta donde puede llegar el tamaño de su concha para poder vivir en su medio. Yo no sé si lo que usa es su intuición, su instinto o quizás su inteligencia.  Lo que sí que sé, es que sabe hacerlo , sabe retroceder, sabe entrar en decrecimiento, en un decrecimiento justo para no llevar demasiada carga sobre su cuerpo.

Esto me hace pensar que el ser humano es idiota.  Somos estúpidos. Nos incitan a consumir y caemos en la trampa. Ya no consumimos para satisfacer nuestras necesidades, lo hemos convertido en un estilo de vida para sentirnos seguros y confirmar nuestra identidad personal.  Nos hemos enganchado al carro del consumismo y no sabemos como salir de él.

Llegó el momento en que la culpa de este capitalismo rabioso nos la tenemos que tragar los que consumimos.   Muchos movimientos del momento piden justicia, trabajo, más igualdad, …  Y yo me pregunto: ¿No ganaríamos la guerra, no la batalla,  si dejáramos de consumir de la manera que lo estamos haciendo? ¿No nos compensaría boicotear lo que no necesitamos?

Seamos como los caracoles:  ha llegado el momento de empezar a dibujar en nuestro mundo las espiras hacia dentro.

 

¡¡¡¡¡¡¡¡Ay Brasil!!!!!!!!!!

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¡Hola a todos!  Hace casi un mes que no me acerco por aquí,  pero no entono un “mea culpa” porque la verdadera culpa la ha tenido Internet que no me ha dejado contaros “in situ” mi periplo por esa maravillosa e increible parte de esa nación que es Brasil. Como muestra,  os pongo estas fotos hechas por nosotros para que veais las preciosas playas, mi paseo en barco para ver los delfines nadando cerca de nosotros, tortugas en peligro de extinción que vienen a desovar a estas playas, un mercadillo típico de los pueblecitos de alrededor, comiendo buenísimas ostras en la arena con una cervecita helada, tomándome un helado en uno de los hoteles mejores de la zona, bebiendo agua de coco en la playa, visitando una reserva ecológica, sentada en una calle de Pipa (como una hipi) un sábado por la noche para vender jabones preciosos que hace Roxana, admirando a familias de monos que van de árbol en árbol por las calles de Pipa y dejo para el final el comentario de dos fotos: la primera  con Carlos en la moto y yo de paquete (que loca estoy), pero tengo que deciros que me ha encantado la experiencia de volver a sentirme libre, con el viento en la cara, y subida a una moto como cuando tenía 20 años; la segunda foto que quiero comentar es la de la puesta del sol entre palmeras cocoteros y las dunas con el mar delante, os cuento: estamos los tres en un chiringuito a las cinco y media de la tarde, empieza a anochecer, el sol va bajando y bajando y cuando está un poco mas arriba de donde marca la foto, oh maravilla, empieza a sonar música de Vivaldi para acompañar al sol en su partida. Hay un silencio sepulcral que solo rompe la música y de verdad que esas imágenes que casi me hacen llorar, las llevaré para siempre jamás en la parte de mi cerebro en la que están guardados los mejores recuerdos de mi vida.

Que más os puedo contar? he conocido gente fantástica y tengo que resaltar la amabilidad de los nativos. Hacía mucho tiempo que no veía gente tan feliz, con la sonrisa en la boca, cantando en cuanto se presenta la ocasión y también resalto  cosas olvidadas por mí,  que aquí ya están pasadas de moda por lo visto,: en cualquier autobús las personas se levantan, sean hombres o mujeres, cuando ven que no tiene sitio una persona mayor.

El avión fue menos penoso de lo que pensaba, pero también es verdad que me aticé un “valium 5” antes del vuelo, que me dejó grogui,  y ya me daba igual cuatro que cuarenta.

Me voy a vuestros blogs a encontrar novedades que estoy deseando leer.

Brasil

     Allá me voy. Os cuento:    

El 11S, el dia de  la tragedia de las Torres Gemelas,  me encontraba en Moscú y me juré a mí mísma que si volvía sana y salva a mi casita,  nunca jamás volvería a subir a un avión. Llevo años sin hacerlo, desde ese dia, y siempre contestaba a la  pregunta de “por que….?”  con esta frase: “porque así estoy segura de que no me mataré en un avion”.  Mis últimos viajes a Florencia, Venecia y París han sido siempre en tren, viajes pesadísimos, pero todo antes que volar, me decía.

Hoy, os tengo que confesar que rompo mi juramento. Mi miedo es tremendo,  pero me he liado la manta a la cabeza y me voy a Brasil a final de mes,  tres semanitas,   a pasarlas con algunas personas que adoro y… que sea lo que mi destino quiera que sea.

Ya os he comentado en varias ocasiones que viajar no es ninguna prioridad para mí, ya no me hace la ilusión que me hacía antes,  pero creo que va a ser un viaje en el que voy a disfrutar mucho. Me dicen que es una zona muy tranquila con unas sorprendentes y maravillosas  playas en las que te puedes bañar mientras los delfines nadan a tu lado. Iré, a lo mejor, un dia a Natal,  la capital de Rio Grande do Norte para ver un poco como vive allí la gente, pero mi viaje estará centrado en pasear por las playas, leer mucho, escribir, oir música, pescar con mi hijo, pensar,  no pensar, meditar,  comer mucha fruta tropical y dormir, aparte de conocer gente que vive despacio su vida y la vive de verdad, sin ansia de llegar a una meta, que en realidad es lo que yo  busco de la vida en este momento. Es un “farniente” muy positivo que me dejará  ser yo mísma, libre, sin problemas, durante  esos dias.

Espero escribir en el blog , si Internet, la banda ancha de allí,  lo permite. Me encantaría poder compartir con vosotros ese viaje. Lo hago sola  y espero que no me surja ningun problema. Y también espero que al ver a una ancianita llegar sola y desamparada, los guardias de la Aduana  tengan compasión de mi y no me abran las maletas, pues os cuento en confianza que  he comprado jamón, lomo y chorizo para llevarles y como me pillen me lo requisan  y con toda seguridad que no lo queman como dicen, sino que se darán un atracón a mi costa  y eso me  va a mosquear un montón.

Mi curso de quesos

La Lola feliz

Tarta de queso Que requetebién que me lo he pasado!! Ha sido un fin de semana sensacional. Os cuento:

El viernes, día siete de Mayo, me fuí a Madrid en tren con una amiga y su hijo. Nuestro destino no era la capital, era otra vez El Escorial donde en Febrero hice el curso de pan. Desde la misma estación cogimos un tren de cercanías que nos llevó a nuestro destino.  Dormimos en un hotelito, y a las diez de la mañana del sábado vinieron a recogernos para media hora después empezar el curso. Ya os hablé del “El espíritu del bosque” y os dije lo mágico que era. Me ratifico en ello. Allí se respira una paz y una tranquilidad, rodeado de árboles, que te inspiran meditar sobre cualquier cosa, andar sin pensar en nada o simplemente que sea mucho más fácil en ese ambiente conectar con la gente que tienes alrededor. Los olores del campo en primavera son muy especiales, yo creo que a mí me drogan y me hacen sentirme en otro mundo.

Estuvimos todo el día, con una paradita para comer y descansar que yo aproveché para pasear e impregnarme de olores y colores, aprendiendo las técnicas para hacer quesos frescos, tipo villalón y tipo manchego tierno, yogures, cuajadas, requesón, mantequilla. Aprendimos a usar los cuajos, los distintos moldes para cada tipo de queso y muchas cosas más. Para hacer quesos curados habrá otro curso más adelante pero primero tendremos que practicar lo que hemos aprendido.

A las ocho más o menos terminamos y ya agotados nos llevaron al hotel, dimos una vuelta por el precioso pueblo de San Lorenzo y a la cama.  De la escuela nos trajimos los quesos que habíamos elaborado con nuestras propias manos y yo me sentía orgullosa de mi hazaña. Al día siguiente, domingo, hicimos el viaje a la inversa: desde El Escorial a Madrid y en el mísmo Chamartín subimos en nuestro tren de vuelta a casa. A las ocho de la tarde ya estaba yo enseñando mis proezas a mis hijos y amigos.

El que me lea, es posible que se quede un poco sorprendido, tal vez descuadrado, de leer que he pasado un fín de semana sensacional.  Pero tengo que deciros que para mí,  la vida , la vida feliz, se compone de pequeños y agradables momentos.  Uno puede sentirse normal, o bien, o mal, pero existe un sentirse mejor que bien al que yo le llamo sentirse feliz, igual que existe un sentirse peor que mal y que se le puede llamar desgraciado.  Yo me conformaría con sentirme normal para el resto de mi vida, pero es un regalo poder tener aún momentos felices, un regalo , un regalazo,  que me ofrece la vida de vez en cuando y a los que me aferro para no perderlos.

La foto de arriba es una maravillosa tarta de queso y frambuesa  hecha con estas manitas y con requesón que también ha salido de estas manitas. Yo mísma me quedo asombrada. Si quereis la receta me la pedís. Aviso que está que te mueres.

En vista del éxito de mi tarta, ahi va la receta

Mayo 16th, 2010 at 9:11 e

Receta de la tarta de queso

Para la base:
Galletas 200 gramos
mantequilla 75 gramos
1 chorrito de licor de amareto

Para el relleno:
Queso fresco de untar 500 gramos
Gelatina neutra 4 hojas o 10 gramos de agar-agar
zumo de una naranja
nata líquida 3 decilitros
Azucar 200 gramos
mermelada de zarzamora 1 tarro

Trituramos las galletas con la mantequilla y el licor y colocamos en la base de un molde de tarta desmontable. Horneamos cinco minutos a 180º, retiramos del horno y reservamos.
Ponemos a rehidratar la gelatina en el zumo de naranja unos cinco minutos aproximadamente. En un cazo calentamos la nata con el azucar y antes de que rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos la gelatina con el zumo de naranja, removemos e incorporamos el queso fresco. Trituramos la mezcla y lo vertemos en el molde y a la nevera hasta que cuaje (dos a tres horas). Después la sacamos y la cubrimos con la mermelada de zarzamora, desmoldamos y presentamos.

Mi curso de pan y otras cositas.

 

El miércoles, día 20, me fui a Madrid pensando que ya que tenía que ir a El Escorial el sábado, podía aprovechar y marcharme unos dias antes para, aparte de estar con mis hijos, ir a algún museo, al teatro y….. como cosa importante conocer a uno de mis blogueros preferidos, Juan  http://unmundopeculiar.blogspot.com/.  Pues si, lo conocí y fue una hora estupenda la que pasamos juntos. Yo pensaba que íbamos a estar un poco cortados pero… que va!    Hablamos de muchos temas y yo me quedé con ganas de más. Aparte de contar las cosas razonándolas, lo cual  te hace pensar, se puede estar de acuerdo con él o no estarlo, pero lo bonito es que se puede hablar de cualquier tema, y eso fue lo que hicimos escuchándonos el uno al otro y el otro al uno. Ah! y tuve que estar atenta, porque tiene una voz tan increiblemente bonita de tono y  modulación , que te puede convencer por lo persuasiva que es. Gran periodista Juan. 

Juan y yo

(Juan y yo)

Bueno, pues como os contaba hice más cosas en Madrid. Asesorada por los posts de Yolanda, http://unamaestrafeliz.blogspot.com/ otra buena amiga bloguera, que hace unas críticas increibles de cine, teatro, exposiciones y mucho más  y que me sirven muchísimo de referencia, fui al teatro Príncipe a ver “Toc-Toc” y nunca me he reido tanto con una obra de teatro. Si quereis saber de que va, en el blog de Yolanda encontrareis una magnífica reseña. También , por otra critica suya en  su blog, fuí al  Museo Thissen a ver “Lágrimas de Eros” que me gustó pero no me emocionó.

Y por fin el sábado salimos mi prima Gloria y yo para El Escorial, a dormir en un hotelito de ocho habitaciones en el centro del pueblo, ” Posada de Don Jaime”, un palacete antiguo, y que nos encantó, para el domingo irnos (vinieron a recogernos) a la casa rural donde íbamos a tener las clases de hacer pan durante todo el día.

Una gozada, os cuento:  la escuela se llama ” El Espíritu del Bosque”, ya de por sí el nombre es muy sugestivo, está situada en el término de Robledondo, en un entorno boscoso de mucho encanto. Árboles, pájaros diversos, manantiales, rincones preciosos, naturaleza  pura que ya te hace sentir bien con sólo poner los pies allí. Y que más? Pues te encuentras con personas como Pamela y Juan Carlos, los profesores, que siguen siendo naturaleza viva por su manera de pensar y de vivir. Su filosofía de vida concuerda mucho con la mía pero ellos la han sabido llevar a la práctica y se les ve muy felices con lo que hacen. No sólo dan cursos de pan, yo el próximo que haré será para aprender a hacer quesos y derivados. Aquí os dejo su web por si os apetece saber más sobre este tema.     http://www.espiritubosque.es/espiritubosque.htm

Bueno, pues después de pasar un día entero midiendo, pesando, mezclando,amasando, fermentando, entendiendo las harinas y conociendo cada una de ellas, las levaduras y muchas cosas más os digo que……..¡¡¡¡¡ya se hacer pan yo solita!!!!!!!!! y os lo demuestro con las fotos de mis panes. Llevo en casa desde el martes, hoy es domingo, y ya he hecho más de cuatro kilos de masa. Desde luego soy una obsesiva compulsiva, no lo puedo remediar. Mis hijos y mi nieta se pasan  el día diciéndome “ahora en esta casa solo se habla de pan, pan, pan, pan…” y yo, con mi delantal lleno de harina y las manos llenas de pegajosa masa, me río y sigo amasando porque ahora es lo que toca.                                                     

pan
Pan de espelta
Pan de centenoMi primer pan

 

Y no me olvido de los haitianos. Ojala les pudiera enviar mi pan.

De madrugada

Son las cinco y veinte de la madrugada y a estas horas normalmente duermo como un lirón. Es muy raro que me despierte en toda la noche, pues duermo de tirón como mínimo nueve horas ya que es eso lo que me pide mi reloj biológico. Desde que dejé de trabajar, nunca he vuelto a poner ese artilugio que se llama despertador y al que  tanto he odiado durante muchos años, pero hoy mi despertador ha sido una preciosa tormenta de verano, cosa no muy habitual por estas tierras.

Estoy encantada, feliz, oyendo la lluvia, oliéndola, tocándola y viéndola. He levantado todas las persianas y he abierto las ventanas, y como vivo en un bajo con un jardincito delante, me encuentro casi casi al aire libre. Las tormentas siempre me han gustado; ver el poderío de la naturaleza es una cosa grande que me produce emoción.

Llueve muchísimo y el cielo se ilumina constantemente por unos rayos que lo atraviesan por todos lados y son seguidos por unos truenos tremendos que me figuro que serán los que me han despertado. Siempre, desde que era pequeña, después de un rayo, he contado despacio, uno dos, tres, cuatro…. que son los segundos que se supone son los kilómetros a los que está la tormenta. Si esto es verdad, la tengo encima de mi cabeza, pues no pasa ni un segundo del rayo cuando suena el trueno.

Ahora que lo pienso, esta tormenta debe ser todavía de “las cabañuelas”. Yo no se si este término se conoce en todas las regiones de España pero por si acaso lo aclaro un poco. Las cabañuelas son un método popular de pronóstico a largo plazo. Se analizan los trece primeros dias de Agosto  para prever el tiempo que hará durante el año próximo. El uno de Agosto se refiere a los vientos que dominarán y se empieza a contar desde el dos que sería Enero, el tres, Febrero… y así sucesivamente. Haciendo cuentas creo que la tormenta de hoy se referiría al mes de Noviembre del año que viene.

El método de las cabañuelas es milenario y unos dicen que podría tener su origen en la civilización Maya y otros  que proviene de la antiguedad judía.

Ha dejado de llover, he pasado un rato estupendo con la tormenta y con vosotros y me voy a la cama que mañana voy a estar hecha unos zorros y no quiero, pues tengo, aquí en mi casa, una cena de la que ya os contaré pero que me apetece mucho y quiero estar bien fresca.

Hasta pronto.

 

VALL DE GALLINERA

Mi prima Gloria y yo hemos pasado cinco dias en este valle maravilloso de la provincia de Alicante, que agrupa a un conjunto de pequeños pueblecitos que se llaman: Benirrama, Benialí, Benisibá, Benitaia, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benisili. Los pueblos, están dispuestos en linea a lo largo del valle y tienen el Rio Gallinera que nace y discurre por el valle. Está totalmente rodeado por montañas y ahora, en primavera, lleno de cerezos con su fruto, al que han pasado después de ser flor y dar al valle un aspecto de copiosa nevada.

Nos hemos alojado en Benirrama, en una casa rural en el pueblo, donde hemos estado como en nuestra propia casa. Se llama “El Raconet” y su dueño, Fernando, es la persona mas amable que he conocido nunca. La casa es muy bonita y cómoda y con unas vistas increibles. También hemos comido en “Casa Roca” donde Raul y su madre hacen un cordero increible.

Me encanta el campo. El silencio que hay, y que siempre me sorprende, me hace verme como integrada en el Universo entero. Me siento mejor persona e intento concentrarme dentro del silencio en una especie de meditación sin meditar pero que me hace sentirme muy a gusto con mi entorno y conmigo misma. Las sensaciones son diferentes cuando estás delante del mar……, éste me impone un poco pero la montaña, la plena naturaleza, desborda mis sentimientos…….

Bueno, ya estoy de vuelta a casa,  oxigenada y con ganas de hacer y contar cosas y eso conlleva empezar a escribir en mi blog que tanto me gratifica…….

Os espero aquí y me gustaría leeros pronto.

La naturaleza

No es maravilloso poder disfrutar todos los años ¡y gratis! de las cuatro estaciones?

Eirik Solheim nos ofrece este bonito video.