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¿Existe lo que me faltó?

“Un mito judío del Talmud, del Midrash y el Zohar Jadash, refiere que el primer ser humano fue hermafrodita. Adan era varón y mujer a la vez. Dios tomó uno de sus lados para crear el amor, hendió verticalmente al ser bisexuado haciendo de uno un varón y del otro una mujer. El amor es, entonces, la búsqueda del otro porque sin el otro uno permanece como medio ser”.

En ocasiones me he  preguntado que es lo que me ha faltado en la vida para sentirme llena y poder morir con mis deberes hechos. He sufrido mucho, he gozado mucho, he sido madre, tengo amigos de verdad, mi vida se encuentra casi llena, sigo aprendiendo, descubriendo, sigo subida al carro y sé que no me voy a bajar de él. ¿Que me falta entonces?

Yo sí que sé lo que anhelo, lo que anhelo en vano pues ya es demasiado tarde para conseguirlo: haber tenido un compañero de fatigas. He tenido un marido y unas poquitas aventurillas en mi vida, pero un compañero no lo he tenido nunca. Una persona a tu lado que te escucha, que te valora, que te entiende, que te desea, que te dá y que sabe recibir y compartir. Una persona a la que poder dar, porque yo todavía tengo guardado mucho que dar, estoy llena de eso, pero no tengo a quién. Y ese tesoro que tengo guardado, ni se lo puedo dar a mis hijos , ellos ya tienen su parte, ni a mis amigos que también tienen la suya. Ese tesoro que nunca será dado, que se quedará siempre dentro de mí, era para ese compañero que no llegó nunca a mi vida.
Y no me conformo. Dejadme tener derecho al pataleo. No me conformo aunque no puedo hacer nada que esté en mi mano. Es demasiado tarde.
Pienso en ocasiones que, si hubiera sido más conformista, si hubiera sido hija de mi tiempo, tal vez hubiera tenido la oportunidad de dar todo lo que llevo dentro y que se sale por todos los poros de mi cuerpo. ¿O acaso en ese caso no tendría tanto para dar?
Tonterias. Utopia? ¿Es posible que sólo exista en mi mente esa clase de compañero? , ¿Sería posible que mi medio se encontrara en las antípodas y haya sido imposible llegar hasta él?

La verdad es que es difícil vislumbrarlo en las parejas que conozco…

Oda al ombligo.

El otro día una persona amiga ,ya entrada en años,  me preguntaba que significado tenía  el ombligo…. Primero me quedé mirándola muy extrañada y luego adiviné que me estaba preguntando, en realidad, por su simbolismo. Tuvimos una conversación amena y divertida sobre esa cicatriz en el centro de nuestro cuerpo,  que nos deja el cordón umbilical cuando nacemos, y que  ya no va a tener sentido para nosotros puesto que  el alimento nos va a llegar desde fuera y no desde dentro como ha hecho durante los meses de gestación.

Yo,  que había leido hace unos meses sobre el tema,  acepté gustosa la conversación. Hablamos de  que Adán y Eva no debían de tener esa cicatriz puesto que no fueron paridos, que la Biblia lo nombra en varias ocasiones y dice de él en boca del Rey Salomón que es “un ánfora redonda donde no falta vino….”. En las Mil y una noches Budur le dice a Kamaralzamán “he aquí mi ombligo, que gusta de la caricia delicada….” y en el mismo libro  se habla del ombligo “como poderoso recipiente que contiene aromas afrodisíacos…”

Hablamos también mi amigo y yo, me lo contaba él, que según el Rig Veda, antiguo texto sagrado de la India,  el gérmen del mundo descansaba sobre el ombligo de lo increado y que el ombligo era el centro del mundo. Él lo veía como un símbolo cósmico,  un concepto mágico y místico.

Le comentaba yo que había leído que,   el ombligo era de donde  emanaba  el fuego divino, que era  símbolo del útero y el falo y  se hablaba de la luna como ombligo y que  ya Aristóteles le llamaba  caliz de licor y polen de   rosa

Hablamos de que existen muchas ciudades ombligo y como ejemplo está Méjico que significa en el ombligo de la luna.

Después de esta conversación, me quedé muy relajada y muy pensativa. Relajada, porque habíamos evitado durante más de una hora las preocupaciones del día a día, con la crisis y los problemas;  pensativa, porque me vino a la cabeza  que las jóvenes de hoy en día siguen dándole importancia al ombligo y lo veneran poniéndole adornos como los piercings, dando al ombligo su simbolismo sexual.

 

 

 

 

Estilo andrógino

 

 

Decía Virginia Woolf que ” es fatal ser hombre o mujer,  sin más;  se debe ser mujer varonilmente u hombre femeninamente”.

Me gusta esta cita y la comparto,  porque en mi larga trayectoria como mujer en la vida, en muchas ocasiones he tenido y he sabido hacer roles que por tradición le competen al hombre.  Reconozco que no he sido nunca una mujer femenina a tope y siempre me he sentido más cerca del pensamiento masculino que del tradicional femenino de mi época que me aburre mucho. Es por esto por lo que el tema de la androginia no me resulte tan nuevo.

¿Por que no puede ser una persona al mismo tiempo, masculina y femenina?    Androginia representa tener  características psicológicas tanto femeninas como masculinas. Yo prefiero para compartir mi vida, antes un hombre andrógino que un macho alfa, y creo que la mayoria de mujeres ya hechas comparte mi preferencia. Mi manera de pensar es que un hombre andrógino  comparte su confianza en sí mismo, su ansia de éxito, sus cualidades como hombre, con ser  una persona sensible, emocional,  comprensiva y que sabe perder sin que su hombría se vea dañada y … que sabe llorar cuando hace falta sin reprimir sus sentimientos. Creo sinceramente que una pareja andrógina tiene más posibilidades de durar como pareja  que otra que no lo sea.

El mito del andrógino viene de muy lejos. Desde el principio de los siglos se ha hablado de la androginia.   Aparece en “El banquete” de Platón y nos dice por boca de Aristófanes que,    “en la antigüedad la humanidad se dividía en tres géneros, el masculino, el femenino y el andrógino. Estos últimos seres eran redondos, con cuatro brazos y cuatro piernas, dos caras en la cabeza y dos órganos sexuales. Eran seres poderosos y debido a eso quisieron atentar contra los dioses y Zeus los castigó partiéndolos por la mitad….”.   Mucho más cerca en el tiempo, Carl Gustav Jung nos hablaría de Ánimus y Ánima. El ánima sería el aspecto femenino presente en el inconsciente colectivo de los hombres  y el ánimus el aspecto masculino  presente en el inconsciente colectivo  de las mujeres. ¡Ah!  y sin olvidarnos de que cuando empezamos nuestras vidas como fetos, poseemos órganos sexuales indiferenciados.


Me atrae la androginia psicológicamente hablando  pero….  tengo muchas dudas sobre la androginia física y su explotación.    Aquí, no voy a comentar pues quiero dejar que  vuestra opinión me aclare las ideas. Sólo os voy a hablar de  Andrej Pejic, un transxexual que ha revolucionado el mundo de la moda. Él, con diecinueve años,  y aspecto andrógino nos revela que ahora se siente respetado. Está en la lista, con el número 98, de las 100 mujeres más sexis del mundo.   ¿Que me decís a esto?   ¿Acaso está llegando la generación  “it-boy-girl”  como nos contaba Platón?

 

 

 

 

Serendipias

 

Mi encuentro con la palabra “ serendipia”   ha sido “serendipiano”,  como lo fue “Kayros”(http://boheme.zruspas.org/mis-pensamientos-y-vivencias/2011/01/kairos/)  en su momento. Yo no buscaba esas acepciones, pero estaba ahí,  aunque buscando otras cosas, cuando las encontré. Con esto os quiero aclarar que la serendipia no es lo mismo que la chiripa.  Efectivamente, encontré estas palabras por chiripa, pero yo no estaba sentada en un sillón con los brazos cruzados o haciendo calceta, yo me encontraba investigando otras palabras  en internet y… me topé con ellas.  Las encontré y me gustaron porque me aclaraban,  con palabras claras y concretas,  el significado de cosas que yo había pensado muchas veces y que no les había puesto nombre.   ¡Que bonito de verdad lo que me ha pasado!.

Las serendipias son accidentes afortunados e impredecibles y existen muchas serendipias científicas.  Cannon, fisiólogo  e investigador, cita el descubrimiento de América por Cristobal Colón  como un caso de serendipia, así como el hallazgo de la penicilina por Fleming,  la relación entre diabetes y páncreas por Von Mering y Minkowski,  la contracción muscular por Galvani y la vitamina K por Dam.  Pero sobre todas las cosa, Cannon,  supo darle una definición a la serendipia que dice así: ”  Es la capacidad de hacer descubimientos por accidente y sagacidad, cuando se está buscando otra cosa”.  En los diccionarios de habla inglesa existe la palabra  serendipity.   En  español,   esa palabra no existe en nuestros diccionarios porque la RAE aún no la ha aceptado, así que no la busqueis de momento.

La palabra serendipia proviene de una vieja leyenda que se ha encontrado en el Talmud hebreo, en los cuentos de la India milenaria y en Las Mil y una noches en un relato titulado “Los hijos del sultán de Yemén” y también en una leyenda persa conocida como “Los tres príncipes de Serendipo” . 

 En este relato, conocido por primera vez en Occidente en 1555 en una edición al italiano de Michele Tramezzino, se cuenta cómo un camellero perdió a su camello y buscándolo por los caminos encuentra a los tres príncipes de Serendipo, a quienes les pregunta por el animal; estos queriéndole hacer una broma al camellero le preguntan que si su camello es tuerto, le falta un diente y es cojo. El camellero asiente y ellos le dicen que lo busque por un camino determinado.
Al otro día el dueño del animal vuelve donde los príncipes y les dice con reproche que sus indicaciones eran erróneas y, por ello, no encontró al animal. Los príncipes le agregan que si el camello estaba cargado de mantequilla a un lado y de miel al otro lado, que si transportaba una mujer y que si ésta estaba embarazada. De nuevo el camellero dice que así es y entra en sospecha de que los ladrones de su camello son los mismos príncipes. Ellos son acusados de robo, detenidos y llevados a un juicio donde se les amenaza con la muerte si no entregan el camello extraviado.

Los príncipes juran que nunca vieron el camello y afirman que las descripciones que han hecho del animal tienen explicaciones concretas; conjeturaron que era tuerto porque vieron que la hierba más deficiente estaba comida a un lado del camino y al otro lado estaba la hierba intacta y era abundante, luego el camello no veía de un ojo y por eso no comió la mejor hierba. Supusieron que le faltaba un diente porque vieron en el suelo masas de pasto masticado de un tamaño tal que implicaba el espacio necesario en la boca del camello para no tener un diente. Las huellas del camello en el camino sólo eran claras en tres patas, luego la otra pata la debía estar arrastrando por cojera.

A un lado de la carretera observaron hormigas que les gusta la grasa y al otro lado moscas que les gusta la miel, de donde dedujeron las cargas de mantequilla y miel que llevaba el camello. Junto a las huellas del camello vieron la huella pequeña de un pie humano y supusieron que pertenecía a un niño o a una mujer, pero más adelante encontraron orina y al olerla concluyeron que era de mujer y por sus características especiales de concentración y las huellas de las manos que implicó que ella se tuvo que apoyar para levantarse de la posición de cuclillas, dedujeron que se encontraba en embarazo. Luego de escuchar a los príncipes el camello fue encontrado y el rey los premió por su gran inteligencia y sagacidad .

Este texto representa, en realidad, uno de los antecedentes históricos del relato policiaco moderno, creado por Edgar Allan Poe en su relato Los crimenes de la calle Morgue (1841) y por Arthur Conan Doyle con las aventuras de su detective Sherlock Holmes, el cual desarrolló la utilización de un método de análisis a partir de signos aparentemente irrelevantes en la trama, pero que constituyen la clave para resolver el enigma. Esta forma de abordaje ha sido denominada paradigma indiciario o hipótesis abductiva.

La influencia narrativa de los Tres príncipes de Serendipo fue importante para los escritores europeos y, de hecho, en la novela Zadig (1716) de Voltaire se reproduce la historia pero en lugar de un camello los animales perdidos son una perra y un caballo. Se explica de esta manera el origen histórico de la palabra Serendipia, pero sólo siglos después la palabra y su definición comenzarán a tener importancia en la investigación científica y en la filosofía de la ciencia.  (relato sacado de internet).

¿Cuantas veces, amigos míos, os habeis encontrado con una serendipia?   Contadme, por favor, vuestras experiencias.

 

 

 

P/D      Esto es para Joselu:   buscando información para este post, hete aquí que me topo con esta serendipia que te dedico:

El siglo XVIII europeo fue la época del entusiasmo por el progreso de la humanidad y la fe en la racionalidad y la ciencia, pero también produjo su contrario: el movimiento romántico, en especial inglés y alemán, que veía con desconfianza el predominio de la razón y la negación de lo intuitivo y lo poético.
Estas dos tendencias simultáneas y, de hecho, complementarias, se expresaron en la existencia de filósofos, científicos, pensadores y artistas, que si bien defendían la utopía racionalista de las luces o, por el contrario, añoraban la recuperación de una imagen bucólica y mítico-poética de la naturaleza, en ambos casos conocían, estudiaban y se interesaban tanto por la ciencia como por el arte.

Es decir, la figura del diletante intelectual es el prototipo de estos tiempos. Se explica así la aparición habitual de personajes con saberes enciclopédicos, que rechazaban los estudios especializados como única forma de conocimiento. Desde filósofos de la talla de Voltaire y de Rousseau hasta científicos como Laplace y Lamarck, pasando por poetas como Byron, Shelley y Novalis, la constante cultural era la comprensión de todas las áreas del saber humano, la tendencia a establecer nexos de sentido entre ciencia, filosofía y arte.