Entries Tagged as 'hijos'

La primavera la sangre altera

Yo siempre predico que las cosas que nos pasan durante el paso de la vida, buenas o malas, no son nunca para siempre, y que debemos ir al compás que nos toquen en cada momento intentando sufrir lo menos posible con las cosas malas, ya que solo va a ser un ciclo pequeño en nuestro tiempo. Pero del dicho al hecho….
No sé si os he dicho alguna vez que soy una persona depresiva. Cuando estoy bien, que es casi siempre, ni yo misma me lo noto, pero de cuando en cuando, si se me junta un problema que me hace mucho daño con un cambio de estación, pues… no se muy bien como explicaros lo que siento: tristeza, opresión en el pecho, desgana,angustia vital, soledad, lentitud, ansiedad….. Pues todo eso es lo que me está pasando en este momento y encima lo somatizo y me duele el estómago. No tengo una depresión, claro que no, solamente tengo débiles síntomas de lo que es en realidad. Cuando se ha pasado a lo largo de la vida por alguna depresión, ya sea exógena o endógena, los horribles síntomas los tienes guardados en la memoria, pero saltan a tu realidad cuando menos te lo esperas.
No quiero aburriros con mis angustias, cada uno tiene las suyas y ya tiene bastante con ellas, pero como me gusta plasmar aquí mis estados de ánimo, os lloro un poquito y entre vosotros y un tranki que me acabo de tomar, seguro que en un rato y para unas horas, mis fantasmas desaparecen.

Memoria, Imaginación y Sensaciones.

 

Hace tiempo leí un artículo en el blog de Nuevo Humanismo donde   decían que  existen tres vías de sufrimiento. Son fundamentales para la vida pero si las usamos equivocadamente, en lugar de ayudarnos nos hacen sufrir. Estoy hablando de la Memoria, la Imaginación y las Sensaciones.

La memoria y la imaginación son fundamentales para la vida, pero a veces la memoria puede traer recuerdos negativos y la imaginación  temores y angustias y como consecuencia,  las sensaciones que se derivan de esto son tristes y deprimentes.

Y os cuento a que viene todo este preámbulo:  estaba yo hablando por Skype  con mi hijo Carlos que vive en Brasil y  me estaba contando lo que había hecho durante todo el día. Mi sorpresa es que empieza a relatarme algo que le había sucedido y que me llenó de terror. Tiene una playa preciosa delante de su casa, como a 30 metros calculo yo. Esa mañana muy tempranito, tenia un rato libre y fue a darse un baño con Rufo, su perro, cosa que es muy habitual en él. Pues me cuenta que, cuando intentó salir del agua   la corriente del fondo no le dejaba avanzar. Estuvo luchando durante mucho tiempo por salir y ya agotado,  pensó en tumbarse boca arriba y dejarse llevar por las olas. Estaba aterrado y agotado,  pero pensando que si se dejaba vencer se ahogaría con toda seguridad hizo el último esfuerzo y por fin llegó a la orilla.

Eso es todo lo que me contó.  Terminamos de hablar y me fui corriendo a la cocina a tomarme un tranki, porque de momento notaba que mi mundo se venía abajo. Mi memoria me lo traía a la cabeza continuamente  y mi imaginación hacía que viera a mi hijo luchando contra la corriente y a punto de morir. Asimismo, mis  sensaciones  eran aterradoras, como de sentir una ausencia que me hacía mucho daño. Dormí mal y cuando me desperté al día siguiente estaba con la cara mojada y muy cansada.

Ahora me pregunto, ya más calmada y razonando,  porqué en lugar de todo lo que me vino a la cabeza que era horrible,  yo no me puse a dar gracias a la vida por lo que podía haber sido y no fue,  porque no pensé en la gran suerte que había tenido de poder salir del agua y de poder contármelo por el Skype.  Pienso que de alguna manera el ser humano es masoquista y sufre por cosas que no han pasado o por un futuro que todavía no ha llegado.  A mí, esta experiencia me ha servido para afianzarme en mi creencia de que no debes sufrir ni por el pasado ni por el futuro, creo sinceramente que con el presente ya tenemos suficiente.

 

 

Dia de navidad a las 20 horas.

Reventada estoy, hecha polvo, cansada de verdad, con ojeras… y aún así me siento bien.  Se acaban de ir todos de casa y en realidad ya se han acabado mis navidades.

Ayer, para la cena, aunque fuimos sólo 4, me tiré como 3 horas en la cocina y por poco me pilla el toro. La ensalada de langostinos, el cordero al horno, las patatitas rosadas y lo demás me tuvieron en la cocina sin parar. Hoy el pavo, el jamón cocido con huevo hilado, los langostinos, el salmón, los espárragos y etc. etc… también me han ocupado toda la mañana…  En fin, que a mis años,  pegarme estos  plantones de cuatro o cinco horas sin nadie que me ayude no sé ya los años que lo podré resistir.

Pero así y todo me siento bien como ya os he dicho.  En todas estas horas en la cocina,  mi mente no ha parado de pensar y he cocinado automáticamente, rutinariamente,  mientras iban  y venían imágenes a mi cabeza. Pensaba en mi hijo que vive en Brasil, lo echaba de menos a pesar de hablar con él por el Skype y saber que está bien.  Era el único que faltaba hoy y para mi era como si me faltara un cuarto de mi vida. También pensaba que el día que yo ya no esté,  me gustaría que se reunieran los hermanos este día, aunque fuera el único en el año. Me da verdadera pena que se deshaga una familia cuando falta la piedra angular, que en mi caso soy yo, la madre. Me vinieron a la cabeza también  todas las personas a las que he querido y que ya se han muerto  y pensaba  que si yo no lo hago relativamente pronto,  me voy a quedar sin  algunas más  todavía.

Pues eso y más cosas son las que se han quedado impregnadas en el pavo, el cordero, y todo lo demás. Y no lo pensaba con tristeza sino como,  que así es la vida.   Luego, han llegado todos y con cerveza, cava y vino y regalos  hemos pasado unas horas estupendas riendo y recordando otros tiempos, otras personas  y otros lugares.

 

¿Acaso nos pertenecen?

 

 
Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de si misma.
Vienen por medio de vosotros, pero no de vosotros y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, mas no vuestros pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos mas no sus almas, Porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni aun en sueños os es dado visitar.
Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no intentéis hacerlos como vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás, ni se detiene en el ayer.
Vosotros sois el arco por medio del cual vuestros hijos son disparados como flechas vivas.
El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito, y os dobla con toda su fuerza a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos.
Que el hecho pues de estar doblados en manos del arquero sea para vuestra dicha, por que así como Él ama la flecha que dispara, ama también el arco que permanece firma; por eso vosotros tuvisteis la oportunidad de vivir vuestra vida y la libertad de amar y hacer tu vida.
Deja que tus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora y no los reclames para que vuelvan, ellos te querrán por siempre y tendrán también su nido del cual algún día ellos solos quedaran, pero fue su nido y su vida, déjalos libres, ámalos con libertad, no apagues su fuego de su hogar vive y deja vivir y ellos siempre te querrán.”

de Kahlil Gibran, “El Profeta”

 

 

Este texto  me ha hecho desistir de mi creencia de que mis hijos eran míos y sólo míos.  De todas formas, y aún creyendo que eran de mi propiedad, intenté criarlos con bastante libertad, con toda la libertad que se podía dar a los hijos en los años 50-60. Tengo 4,  y parece mentira que sean del mismo padre y de la misma madre. La naturaleza  los ha hecho muy diferentes en carácter y no cabe duda de  que a mí me gustan unos más que otros aunque los quiera por  igual.

Siempre he sostenido que los seres humanos  somos los únicos animales que tenemos hijos y estos son para toda la vida.  Por mucho que se separen de nosotros, seguimos sufriendo con sus pesares estén donde estén y tengan la edad que tengan.  ¿Por que tiene que ser así, si encima no son de nuestra propiedad? ¿Si somos solamente el vehículo que los trae a la vida?

De verdad, que es otro misterio más.

Niños jugando

VIDEO                 

¿A que están jugando estos niños afganos?  Las injusticias y el integrismo han hecho que lleguemos a ver cosas como esta. 

Esta infancia está influenciada psicológicamente por  el dia a dia de su sociedad.

Comentad vosotros, yo, estoy demasiado apenada e indignada.  ¿ Deberíamos sentirnos culpables o es un mundo con en el que no tenemos nada que ver?.

http://fantasiadecortos.wordpress.com/

QUIERO SER COMO TÚ……..O CASI

Mamá y yo

                           

No tengo recuerdos de haber celebrado nunca el día de la madre,  sí en el colegio con alguna postal que nos hacían escribir y sobre todo con flores y cánticos a la Virgen María.

Hoy quiero aprovechar para hablar de la bloguera Lola, mi madre.

Como buena adolescente que fui, yo era más de mi padre y lo que sentía por mi madre era una mezcla de amor-odio. Todo lo que hacía mi padre me emocionaba, estaba bien. Mi madre era….mi madre.

Pero me hice mayor y aprendí a verlos como lo que son, dos personas adultas a las que conozco muy bien y he de decir que ahora mi madre es….MI MADRE. Te comprendo, te admiro y por todo lo que sé, te quiero. Y lo que es muy importante, me gusta cómo eres, tolerante, libre, optimista, valiente, liberal, abierta a todo, siempre curiosa, apaciguadora, dispuesta siempre a comprender a los demás y………un poco borde, porque no eres perfecta, claro.

La seguridad que nos haces sentir por tu apoyo incondicional sin juzgarnos nunca es lo que hace que seas el puntal de los cuatro, sin el que no sé cómo podríamos vivir. Ahora me doy cuenta de lo distinta y creo que mucho más gris que hubiera sido nuestra vida si no fueras como eres.  Incluso la de Carolina, tu nieta y mi niña, con la que ves series en la tele, vas de compras,  os peleáis como dos adolescentes y al minuto os reís como locas. Pero es que siempre le has encantado a la gente joven con la que tú estás en tu salsa.

Todos nuestros amigos cuando te conocen acaban diciendo “Yo de mayor quiero ser como Lola”. Pues a pesar de una época de mi vida muy larga en la que decía “por favor, por favor, que no me parezca a mi madre” he de decir que….yo también mamá.       

Mónica.