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Pues… otra vez no.

Volver a vivir… ¿para qué?

Siempre oigo lo mismo: me gustaría volver a vivir pero con la experiencia que tengo hoy.

Yo tengo muchas dudas sobre este tema. ¿Me ha gustado tanto la vida como para repetir? Pues sinceramente creo que con una vida es suficiente. Yo particularmente he vivido episodios maravillosos en mi vida, claro que sí, pero también he vivido otros  que yo llamaría espeluznantes y de los que no quiero ni acordarme. No, no me compensa…. con esta vida vivida ya tengo suficiente y cuando me vaya… pues adiós. Y si existe la reencarnación,  volveré según mi karma a vivir una vida distinta, sin acordarme de la pasada.

No sé lo que me espera en el último recorrido por mi vida, pero por lo que deduzco de lo que veo, no me va a gustar nada.  Casi mejor,  porque así esperaré el final mas a gusto de lo que lo esperaría si mis últimos años fueran de cuento de hadas. Lo siento por los que os  quedais,  pero la vida de cada quién es de cada quién y tiene que vivirla cada quién con todas sus consecuencias y además… ¿sabeis que os digo?:  tengo la sensación de que donde yo me voy no existen  las mismas sensaciones y emociones que  existen en la tierra y eso me hace pensar que , desde allí, me va a importar un pito todo  lo que os pase a los que os quedais.

Tocar es dar vida.

El cerebro es el encargado de emitir los sentidos.  ¿Os habeis fijado cual de nuestros cinco sentidos ocupa mayor espacio en nuestro cerebro?

Hemos perdido en nuestras vidas algo que es muy valioso: el contacto físico.  Cuantos más años cumplo, más me gusta el contacto humano. Me encanta que me demuestren cariño con ese contacto, ya sea un apretón fuerte de manos, o  un apretujón-abrazo, o un pasarme la mano por la espalda o un beso de los de ruido en las mejillas, y como no, un besito en los morritos con mis hijos varones. Es muy, pero que muy  gratificante para mí.  Estas muestras de cariño han sido suplidas en nuestra sociedad por mensajes corporales o palabras . Nos sienta mal que nos toquen, si tocas a una persona por la calle sin querer,  le pides perdón porque puede ser desagradable el contacto para ella  y en cuanto los niños llegan a cierta edad ya no les gusta que nadie les toque ni les besuquee porque es el ejemplo que ven en los adultos.

La sensación del tacto es de las primeras que desarrollamos en el feto. Un bebé necesita sentirse tocado con amor y durante nuestra infancia y adolescencia también juega un papel muy importante. Crecer  en  un ambiente frio y distante,  con poco contacto físico,  puede marcarnos  física y psicológicamente para nuestra vida de adultos e influirá en nuestras relaciones con otras personas. También las  personas mayores necesitan del sentido del tacto para sentirse bien. En la sociedad que vivimos actualmente, los ancianos son los que tienen más carencia de tacto a nivel emocional.  Tocarlos con cariño  puede valer más que mil palabras.

 No debemos dejar que los prejuicios nos venzan … tenemos que tocarnos más y mejor. Las manos son uno de los instrumentos comunicadores mas importantes y hemos de superar prejuicios y volver a usarlas.  La estimulación táctil genera endorfinas que están  relacionadas con la sensación de bienestar. No sólo deseamos saber que somos queridos, necesitamos sentirlo. No olvidemos que tocar y ser tocados es una necesidad fisiológica y emocional. Tocar es un arte que se aprende con la práctica y que nos enseñará a distinguir si ese contacto emocional  es de cariño,  es  consolador, es para transmitirnos seguridad,  es de carácter sexual…   En fin, tocar y acariciar es la mejor manera de expresar afecto, comprensión , amor,  cercanía, solidaridad, compasión…..  Podemos decir que somos una sociedad hambrienta de contacto a la que  la misma sociedad  ha convertido en expertos en no tocar. 

El contacto físico es aceptado y entendido de distinta manera en diferentes culturas. Los latinos somos  más propensos a expresar nuestras  emociones tocándonos.  En otras culturas,  la proximidad con el otro no es bien vista.  Existen demasiados tabúes en este sentido en nuestra sociedad.  Yo pienso que debemos romperlos y acercarnos más los unos a los otros. Es precioso para mi, ver que apretando  la mano a una persona enferma, o triste, o deprimida, o sóla, ese simple contacto,  hace que esa persona se vea comprendida y se sienta mejor .  Debemos ser empáticos y tocones, hay muchas personas en el mundo deseando que alguien los abrace con cariño. Empecemos a cambiar la sociedad en que vivimos,  seamos mas solidarios y repartamos amor con el sentido del tacto.

(algunas ideas están sacadas de páginas de internet).

Kairos

  ¿ Conoces a  Kairos?  Yo no estoy segura de que lo conozcas a fondo,  pero lo que si que  sé seguro es   que él te conoce muy bien a tí. Ha pasado muchas veces por tu lado y lo que no sé,  es si has estado atento a su paso o lo has dejado ir sin enterarte. Kairos es muy rápido y si no lo alcanzas en el mismísimo instante que pasa a tu lado, desaparece como por arte de magia y no volverás a tener otra ocasión de atraparlo hasta que se digne volver a intentar llamar tu atención. Todos experimentamos en nuestra vida tiempos de Kairos.

¿Quien es Kairos?  No es un dios, tal vez un diosecillo o un duende . Sus imágenes son pocas y suele ser representado como un adolescente que tiene alas en los pies y sostiene una balanza desequilibrada en su mano izquierda. Su cabeza sólo tiene un mechón de pelo  en la parte delantera que deberás coger a su paso para que no se te escape y tu mano no resbale por su calva.

Pero hablemos de Kronos para entender a Kairos.  En la mitología griega, se empleaban dos palabras como significado de “tiempo”: Kronos y Kairos.

Kronos  es el tiempo del reloj, el antes y el después,  el tiempo que se mide. Pasa por nuestras vidas sin detenerse y para nosotros, dura desde el instante de nuestro nacimiento hasta  el instante de nuestra  muerte. Kronos es el presente con su pasado y su futuro,  lo que voy a hacer ahora, lo que quiero comprarme, el tiempo del trabajo, del movimiento . Aristóteles llama a esto “las acciones imperfectas” por ser inservibles cuando se llega a la meta requerida.

Kairos es un tiempo muy diferente. Pasa dentro del tiempo de Kronos.  Nosotros vivimos en Kronos pero no somos de kronos ni pertenecemos completamente a él. Kairos es nuestro intercesor porque necesitamos de intercesores para que nuestra vida no sea sólo nacer y morir. Es por eso que Kairos es nuestro dios más propio.

  Kairos es pues,  el instante, la oportunidad y también un lugar,  un espacio distinto de la duración del recorrido de las manillas del reloj. Puedes hasta cambiar los tiempos si estás  en kairos. El tiempo se expande cuando aquietamos nuestro ser.  Tú puedes embelesarte oyendo una música, viendo un cuadro y es posible que mirando detalles o pensando cosas, para tí  y dentro de ti hayan pasado 15 minutos, cuando en realidad para Kronos solo han pasado 3. Hay un ejemplo que  nos lleva a entender lo que es estar en  kairos realmente.  Se trata de un cuento, “El perseguidor” en “Las armas secretas”  de Julio Cortázar, donde  hay un episodio preciosísimo sobre el tiempo, que nos viene de la mano del músico  Charlie Parker, gran amigo de Cortázar . Ojala que le echeis una ojeada.

Kairos es un instante genial en el transcurrir de Kronos. Nuestra vida se basa en momentos kairos. Si vivimos sólo en Kronos, nuestro tiempo está vacío y no se puede entender que alguien viva toda su vida consagrado al reloj, al paso del tiempo.  El mundo y su historia no se cuenta por Kronos, se cuenta por kairos. Kairos es el acontecimiento, los hitos, las oportunidades. Kairos no se puede medir con tiempo de Kronos pues él tiene su propio tiempo. ” Kairos es un Momento, único e irrepetible  que no es presente sino que siempre está por llegar y siempre ya ha pasado, que nos sobrevuela. ”

La naturaleza de Kronos es cuantitativa, la de kairos es cualitativa. Estar en Kairos es estar ahí en el momento preciso, es estar en tu máxima plenitud para  sacar provecho de el aquí y el ahora. No tiene nada que ver con la suerte, con el azar. El estar en Kairos corresponde a estar siempre a la expectativa de tu presente. El estar en Kairos es darse cuenta de que en la vida no vale el tiempo sino los momentos, no es cantidad, es calidad.   

     http://es.wikipedia.org/wiki/Kairos   (Enlace para el que le interese ahondar en este tema) 

    http://www.literaberinto.com/Cortazar/elperseguidor.htm   (Cuento de Cortázar,  donde el protagonista,  en la secuencia del metro , párrafo 17, cuenta su experiencia sobre el tiempo.)

¿Ganadora?

porterias_futbol-goalSi miro hacia atrás sin ira, sin melancolía, sin rencores y serenamente  repaso  mi vida,   me hago la pregunta de que si he sido una ganadora o una perdedora en este juego que es la vida.   ¿Que podría decir respecto a ello?  He reflexionado mucho sobre este tema y me ha costado  llegar a una conclusión que valiese la pena, pero he llegado a ella. Primero de todo tengo que aclarar el sentido que tiene ser ganador y ser perdedor. Para la sociedad en que vivimos, ser una persona ganadora es la que ha triunfado socialmente,  mirado desde los ojos de los demás, ser una persona perdedora es  la que no ha conseguido destacar y no ha tenido éxito,  mirado también desde los ojos de los demás.

Para mi forma de ver la vida aquí y ahora, en estos momentos, y confiándoos que no siempre ha sido asi,  yo siento a  una persona ganadora cuando ha sabido y muy sabiamente, aprender a quererse a sí mismo, a perdonarse a sí mismo, a valorarse a sí mismo, sabiendo que el destino, en grandísima medida, te lo forjas tú con tus actos. Dice Enrique Rojas que ” la persona madura es aquella que ha conseguido reconciliarse con su pasado y que saber perdonarnos los fallos  y errores del pasado, significa tener una buena salud mental”. Tenemos que querernos mucho a nosotros mismos para poder querer, amar, a los demás.

 Llega un momento, creo que crucial, en la vida – y creo que cada cual tiene el suyo – en el que decides cual quieres que sea el camino de tu vida. En unas personas será en su juventud, en otras, como yo por ejemplo, será en su madurez. Elegir bien o elegir mal dependerá de lo que considere cada uno el significado de las palabras ganar y perder.

Ser un ganador es vivir  en paz contigo mísmo y con los demás,  saborear a tope  los momentos de felicidad  y saber vivir los  momentos de desdicha con madurez y aprendiendo de cada fracaso.  Ser un ganador es estar alerta en la vida a las señales que nos llegan, a las oportunidades de todo signo que no podemos dejar escapar.  Ser un ganador, en suma, es saber vivir la vida con inteligencia, sumergirte en el rio de la vida y aprender a afrontar, y si puedes a esquivar,  todas las rocas y malas corrientes  que conlleva  vivir ahí.

Entonces y analizando mi vida, empiezo a deducir lo que soy: una perdedora a la que han metido muchos goles en su recorrido. Pero no soy una perdedora normal, no me considero así. Me veo más bien como una encajadora de goles que ha sacado provecho de sus adversidades, que ha aprendido mucho de ellas y que le han servido para, al fín, convertirse en una ganadora.

¿Así que soy una ganadora?  Más bien tendremos que esperar a que termine mi partido para poder decirlo con seguridad pero, amigos mios, me veo en el camino de serlo.

¿ PIB o FIB ?

 Bhután: Tiger's Nest Monastery

El Reino de Bután es un pais Budista desde el siglo VII.  Está situado en la parte oriental de la cordillera del Himalaya, entre China e India. Ingresó en Naciones Unidas en 1971, después de que  esta reconociera  su soberanía.

El 2 de Junio de 1974, el dia de su coronación,  Jigme Singye Wangchuck  dijo a su pueblo ” La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto”.  Tenía entonces  18 años y sucedía a su padre, muerto repentinamente,  en el antiguo Reino de Bután.

La frase del Monarca en su discurso de coronación, no ha sido una frase caída en el vacío.  La filosofía de la “felicidad interior bruta” ha guiado la política de Bután desde entonces. La idea es,  que su manera de medir el progreso no debe basarse sólo en el flujo del dinero,  pues el verdadero desarrollo de una sociedad tiene lugar cuando los avances en lo material  y lo espiritual se complementan y se refuerzan uno a otro. Cada paso de una sociedad debe valorarse en función no sólo de su rendimiento económico, sino de si conduce o no a la felicidad. El concepto  butanés del FIB se basa en estos 4 pilares: Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo, la preservación y promoción de la cultura, la conservación del medio ambiente y el buen gobierno. 

Existe una Comisión nacional del FIB  y una serie de comités a nivel local.  Ellos se basan en que lo que medimos afecta a lo que hacemos. Si nuestros indicadores sólo miden cuánto producimos, nuestras acciones tenderán sólo a producir más. Por eso había que convertir la FIB,  de una filosofía a un sistema métrico y eso fue encomendado por el rey al Centro de Estudios Butaneses, que años después ha dado con un índice para medir la felicidad.

La materia prima es un cuestionario de 180 preguntas, al que responderán los ciudadanos butaneses cada dos años. La primera se realizó entre diciembre de 2007 y Marzo de 2008. Las preguntas se agrupaban en nueve dimensiones:  Bienestar psicológico,  uso del tiempo, vitalidad de la comunidad, cultura, salud, educación, diversidad medioambiental, nivel de vida y progreso. Entonces, como se determina quien es feliz? Es feliz aquella persona que ha alcanzado el nivel de suficiencia en cada una de las nueve dimensiones.  De aquí saldrá, haciendo los cálculos como para sacar el PIB,  el FIB de Bután, según vayan llegando los avances en la población.

Es todo esto una utopía?  Os pego aquí un pequeño reportaje de la Asamblea General de la ONU en Septiembre de este año.     

Asamblea General de la ONU. Imagen de Sonam Ongmo 

Desde el lunes 20, los líderes mundiales fueron a Nueva York para asistir a la Asamblea General anual. Pero apenas a 5 años de la fecha límite para lograr los Objetivos de Desarrollo para el Milenio de las Naciones Unidas, fue triste ver países atascados todavía en las diferencias y en usar la plataforma para darse golpes entre ellos en lugar de hablar de cooperación. 

A ese respecto, fue agradable reír un poquito –a pesar de lo caprichoso que pudo haber sido- cuando el Primer Ministro de Bután propuso que se incluyera la “Felicidad” como el Noveno Objetivo de Desarrollo del Milenio. 

“Escucho algunos risas -y veo algunas sonrisas”, dijo, sonriendo también, mientras hacía una pausa a la reacción desde el piso. Instantáneamente, fue seguido por una ronda de aplausos de los que apoyaron su moción. 

A medida que las personas superan las amenazas de la supervivencia básica, ¿cuál será nuestra labor colectiva como sociedad progresiva? ¿Debemos seguir creyendo que la vida humana debe gastarse trabajando por un ingreso mayor como para poder consumir más a costa de las relaciones, la paz y la estabilidad ecológica? ¿Vamos a aceptar como inevitables las causas de depresión, suicidio, desintegración de la comunidad y la creciente criminalidad? ¿No podemos encontrar una manera de salirnos del fuego de la codicia que nos consume y que es avivado por los medios y que está pagado por la industria y el comercio que crecen con fuerza en el imprudente consumismo? 

Y para este fin, sintió que ya que el “supremo deseo de todo ciudadano [en el mundo] era la Felicidad, debe de ser el propósito del desarrollo crear las condiciones que posibiliten la Felicidad”. Sus razones para la propuesta surgieron de la filosofía del desarrollo de la Felicidad Bruta Interna (FBI), que Bután ha estado anhelando desde los años setenta. 

Además de esta osada propuesta, Bután también sorprendió a muchos cuando compitió por un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad. Los otros dos aspirantes son Corea del Sur y Camboya.

No podemos negar que hay muchos detractores de esta filosofía,  pero sin embargo esta inquietud  empieza a ocupar las agendas de influyentes mandatarios y eminencias de  la econonomía  a nivel mundial           (noticias y textos sacados de varias páginas de Internet)

Mi curso de quesos

La Lola feliz

Tarta de queso Que requetebién que me lo he pasado!! Ha sido un fin de semana sensacional. Os cuento:

El viernes, día siete de Mayo, me fuí a Madrid en tren con una amiga y su hijo. Nuestro destino no era la capital, era otra vez El Escorial donde en Febrero hice el curso de pan. Desde la misma estación cogimos un tren de cercanías que nos llevó a nuestro destino.  Dormimos en un hotelito, y a las diez de la mañana del sábado vinieron a recogernos para media hora después empezar el curso. Ya os hablé del “El espíritu del bosque” y os dije lo mágico que era. Me ratifico en ello. Allí se respira una paz y una tranquilidad, rodeado de árboles, que te inspiran meditar sobre cualquier cosa, andar sin pensar en nada o simplemente que sea mucho más fácil en ese ambiente conectar con la gente que tienes alrededor. Los olores del campo en primavera son muy especiales, yo creo que a mí me drogan y me hacen sentirme en otro mundo.

Estuvimos todo el día, con una paradita para comer y descansar que yo aproveché para pasear e impregnarme de olores y colores, aprendiendo las técnicas para hacer quesos frescos, tipo villalón y tipo manchego tierno, yogures, cuajadas, requesón, mantequilla. Aprendimos a usar los cuajos, los distintos moldes para cada tipo de queso y muchas cosas más. Para hacer quesos curados habrá otro curso más adelante pero primero tendremos que practicar lo que hemos aprendido.

A las ocho más o menos terminamos y ya agotados nos llevaron al hotel, dimos una vuelta por el precioso pueblo de San Lorenzo y a la cama.  De la escuela nos trajimos los quesos que habíamos elaborado con nuestras propias manos y yo me sentía orgullosa de mi hazaña. Al día siguiente, domingo, hicimos el viaje a la inversa: desde El Escorial a Madrid y en el mísmo Chamartín subimos en nuestro tren de vuelta a casa. A las ocho de la tarde ya estaba yo enseñando mis proezas a mis hijos y amigos.

El que me lea, es posible que se quede un poco sorprendido, tal vez descuadrado, de leer que he pasado un fín de semana sensacional.  Pero tengo que deciros que para mí,  la vida , la vida feliz, se compone de pequeños y agradables momentos.  Uno puede sentirse normal, o bien, o mal, pero existe un sentirse mejor que bien al que yo le llamo sentirse feliz, igual que existe un sentirse peor que mal y que se le puede llamar desgraciado.  Yo me conformaría con sentirme normal para el resto de mi vida, pero es un regalo poder tener aún momentos felices, un regalo , un regalazo,  que me ofrece la vida de vez en cuando y a los que me aferro para no perderlos.

La foto de arriba es una maravillosa tarta de queso y frambuesa  hecha con estas manitas y con requesón que también ha salido de estas manitas. Yo mísma me quedo asombrada. Si quereis la receta me la pedís. Aviso que está que te mueres.

En vista del éxito de mi tarta, ahi va la receta

Mayo 16th, 2010 at 9:11 e

Receta de la tarta de queso

Para la base:
Galletas 200 gramos
mantequilla 75 gramos
1 chorrito de licor de amareto

Para el relleno:
Queso fresco de untar 500 gramos
Gelatina neutra 4 hojas o 10 gramos de agar-agar
zumo de una naranja
nata líquida 3 decilitros
Azucar 200 gramos
mermelada de zarzamora 1 tarro

Trituramos las galletas con la mantequilla y el licor y colocamos en la base de un molde de tarta desmontable. Horneamos cinco minutos a 180º, retiramos del horno y reservamos.
Ponemos a rehidratar la gelatina en el zumo de naranja unos cinco minutos aproximadamente. En un cazo calentamos la nata con el azucar y antes de que rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos la gelatina con el zumo de naranja, removemos e incorporamos el queso fresco. Trituramos la mezcla y lo vertemos en el molde y a la nevera hasta que cuaje (dos a tres horas). Después la sacamos y la cubrimos con la mermelada de zarzamora, desmoldamos y presentamos.

Una reflexión sobre la vida en pareja

No creo que exista  soledad más grande que la soledad en pareja. Cuando te ves acompañada físicamente y sin embargo, tu sensación es la de estar sola. Es una de las condiciones de la vida más difíciles de tolerar.

Querer tener momentos de intimidad contigo mismo es una situación natural  y muy sano para la mente, pero sentirte sola cuando estás con tu pareja ya no es ni  sano ni positivo para ninguno de los dos.

El vivir a dos, es una experiencia que biológicamente  vamos  buscando en nuestras vidas y le da sentido a nuestra existencia, pudiendo transcender en la especie a través de nuestros hijos o simplemente viviendo con tu pareja y llevando una vida llena de experiencias que serán mejores y a veces peores, pero que te llenan la vida en esa parcela  de los sentimientos. Pero ¿que pasa cuando te das cuenta con angustia de que lo que sientes es indiferencia por la persona que tienes al lado?. En una relación de pareja se pueden vivir situaciones de hostilidad, resentimiento, falta de interés por tu compañero…. y… entonces que? Llega el momento en que vives con alguien que ya te resulta un extraño, que no habla tu mismo idioma, que cuando le preguntas algo sabes de antemano que respuesta te va a dar, que no te sorprende en nada por lo previsible que es, no soportas nada de esa persona, no te gusta cómo habla, ni cómo rie, ni cómo duerme, ni cómo come…. No sabes darle el nombre exacto a lo que te pasa y por un momento te ves culpable, aunque de algo que tu no has buscado. Piensas si estarás un poco deprimida y eso te hace pensar esas cosas, pero pasa el tiempo y sigues igual.

Que es lo que ha pasado? Pues es tan sencillo como decir que el amor se ha terminado, que la pareja que elegiste en un momento de tu vida no es la adecuada para este momento de tu vida. Que no habéis crecido al mismo ritmo en vuestra relación, que vuestros intereses son dispares, que sois dos extraños en pareja….

¿Que hacer entonces? Difícil coyuntura. Puedes quedarte en soledad acompañada por siempre jamás, intentando suplir lo que te falta con otros atractivos que te ofrece la vida, o puedes romper con todo y empezar una nueva vida, muy difícil de digerir al principio y durante tiempo, para intentar buscar tu nuevo camino.

 

La foto de arriba es de la película “Revolutionary Road”. Una gran película sobre el tema! La has visto?

Las cositas pequeñas

Me he ido dando cuenta a través de los años, que las cositas pequeñas de la vida son las que te hacen feliz. No se si la palabra exacta es feliz pues ya se sabe que el cerebro humano no está diseñado para la felicidad sino para sobrevivir. Bueno, a lo mejor la frase  sería, en vez de la palabra feliz, sentirte contenta y bien.

Cuando eres joven, las expectativas que tienes de la vida, son un abanico muy grande de logros que quieres obtener. Normalmente quieres estudiar o trabajar, quieres viajar, quieres conocer gente, enamorarte, casarte o vivir con tu pareja, tener tu casa, tener tus hijos, que tu trabajo sea valorado…. y así hasta casi el infinito. Unas metas las logras y otras no a través del tiempo, y sin darte cuenta, de verdad que sin darte cuenta, llega un momento en que ya lo has vivido todo y tus expectativas cambian. Ya no buscas grandes logros y creo que aquí es cuando llega la verdadera maduración de la persona. Que tarde verdad? Yo no quiero generalizar pero creo que la maduración de una persona, por lo menos en mi caso, es tardía y en algunos aspectos no se madura nunca. Cada cual es cada cual. Yo sé muy bien de que pie cojeo.

La vida, lo sé, tiene pequeños momentos muy felices, pero cuando te haces mayor los saboreas mucho más, más despacio, más pensado todo. Cualquier cosa, este es mi caso, me interesa. La gente que me rodea, leer, escribir, jugar al tenis, hacer tai-chi, estar con mis hijos un rato, ver a mi nieta cumpliendo años, que haya aprobado el curso en la Universidad, ver que mis hijos se llevan superbien, mi blog, la gente que conozco a través de él, pensar, escuchar música ….. y mil cositas pequeñas más. El futuro próximo aún me lo planteo, a lo mejor para hacer un pequeño viaje o algo así, grandes viajes ya no me apetecen tanto, bueno, no me apetecen nada. El futuro lejano no me preocupa porque yo ya no estaré en él, pero si alguna vez pienso en esto es por el miedo de dejar a los mios en un mundo tan incierto y sin estar yo para poder protegerlos o ayudarlos en la medida que pudiera.

Ahora tengo otra pequeña ilusión, bueno tengo tres ilusiones, pequeñas las tres, pero muy motivadoras. La primera ya casi la tengo cumplida gracias a los consejos de mi amigo Eloi, y es tener una pequeña huerta en macetas grandes en mi jardin. He plantado tomates, pepinos, pimientos, perejil, rábanos, berengenas y lechugas y no sabeis la alegría, la gran alegría, que he tenido hoy cuando mi hija me ha llamado (ella estaba en el jardín y yo dentro de casa) para decirme: “¡mamá, ven corriendo que ha salido un tomatito ya!!”. He salido matándome y no sabeis lo contenta que me he puesto cuando he visto una bolita diminuta que colgaba de la mata de tomates… Os prometo que es la primera vez que algo plantado por mis manos ha salido. Y para colmo he visto que tres pepinitos están ya saliendo también. Que tontería, direis, que Lola más simple está escribiendo estas cosas. Es posible que sean simples, pero estas “cositas” son las que me llenan la vida. Mis otras dos ilusiones todavia sin cumplir pero en camino de hacerlo son: integrarme en unos blogs de cocina y concursar cada mes con un plato en uno de sus blogs. La tercera, es hacer un curso de photoshop, que ya hice uno muy simple, para perfeccionar mis albumes digitales que aún no me salen perfectos. Esto será a mediados de éste mes.

Yo, llamaría a todo esto ganas de vivir, ilusión por conocer cosas nuevas, o sea, agarrar la vida para que no se me escape y no perder el tren de la actualidad. Yo no quiero quedarme en ninguna estación, yo quiero ir donde vaya el tren de la vida, donde me lleve, y no por sobra de tiempo y por no aburrirme, de verdad que no, es que resulta que cuando me llegue la hora y me vaya a morir quiero encontrarme “con las botas puestas”.

                                        Mi tomatito…. mi huertecita

Tao

 

“Allí donde reina El Tao reina el equilibrio”

 

El Tao tiene como símbolo un círculo y eso ya nos explica que no tiene ni principio ni fin y por lo tanto es eterno. Dentro del círculo hay dos partes de igual tamaño pero tanto la una como la otra parte se intercambian sus espacios naturales lo cual representa la dualidad. El taoismo habla de los opuestos, el Yin y el  Yang siendo la base filosófica de ello una cuestión de alternancia, sucesión y en definitiva de transformación y  movimiento. Describe las dos fuerzas fundamentales aparentemente opuestas que se encuentran en todas las cosas: Luz-obscuridad, sonido-silencio, calor-frio, movimiento-quietud, vida-muerte, femenino-masculino, riqueza-pobreza, mente-cuerpo etc. . Todo tiene su opuesto aunque este no es absoluto sino relativo ya que nada es completamente yin ni nada completamente yang. Por ejemplo el invierno se opone al verano , aunque un dia de verano puede hacer frio y viceversa y cuando se acaba una estación no empieza la otra de golpe sino poco a poco. Son interdependientes pues no puede existir la noche si no existe el dia, un objeto puede estar caliente o frio pero también lo caliente puede estar hirviendo o templado y lo frio helado o solo fresco. El Yin y el Yang forman un equilibrio dinámico, cuando el uno aumenta el otro disminuye y siempre hay un resto de cada uno en el otro. La teoria del Yin y el Yang podría aplicarse a todos los conceptos existentes como la salud y la enfermedad, la suerte y la desgracia, la guerra y la paz  etc……

El Tao simboliza el camino de la conciencia, el cual está bajo las leyes primordiales no escritas que rigen el Universo y acerca al ser a fundirse con la conciencia de éste.

El Tao simplemente nos dice que hay una inteligencia superior fruto de una Conciencia Universal capaz de captar el sentido y esencia de las cosas, y que ésta inteligencia no funciona como la inteligencia analítica, ni siquiera como la inteligencia conceptual, sino que es una inteligencia de naturaleza simbólica alejada de las conveniencias,  de los pensamientos e ideologías fruto de las culturas y la sociedad.

El Tao es más que una ideología o una creencia o filosofía. Es un estilo de vida que guarda plena armonía con el entorno, y se distingue de las ideologías porque no abraza ninguna creencia, ni idea, ni moral o ética alguna, el verdadero taoismo no impone reglas sino que actúa en concordancia con los principios que rigen a la existencia de la vida, la conciencia y el universo.

El taoista trasciende las ideologías sean políticas religiosas o científicas y no precisa alejarse de la riqueza, las relaciones sexuales, el éxito social y el reconocimiento público. Lo único que tiene que hacer el taoista es seguir los dictados de su corazón, él está mas allá del bien y del mal, del ganar o del perder, tampoco cree en las reencarnaciones, resurrecciones o demás creencias respecto a la muerte. El taoista ve la muerte como el despertar de un sueño, como una transformación de la conciencia.

Piensa que el verdadero orden es aquel que tiene un sentido global y universal, más allá del tiempo y el espacio pero que nosotros lo percibimos como caos pues el orden que nosotros apreciamos en las cosas se apoya en nuestra visión de la realidad y éste orden que nosotros apreciamos  tiene efectos destructivos y caóticos, y para ello sólo hay que echar un vistazo a nuestro orden económico, político y social, con corrupción política, regímenes totalitarios, ricos más ricos, pobres más pobres, plagios, idelogías que limitan o anulan la libertad y la individualidad. Y en cuanto a la ecología, técnica y la industria sólo hay que ver como nuestro orden industrial aumenta el agujero de ozono con su conocido efecto.

Según leo en un blog de Nuria Leonelli, directora de una escuela de Artes Marciales en Barcelona, los libros explican que el taoismo es la manera con la que el hombre coopera con la naturaleza. Se trata de comprender que uno y la naturaleza forman una misma unidad y un mísmo proceso: el devenir de todo el universo. La palabra Tao simplemente designa todo lo que sucede. No se puede forzar ni resistir el curso de los acontecimientos, la clave está en fluir siempre junto al todo. Y sólo el tiempo y la experiencia de la vida, es la que te ayuda a comprender y a seguir este proceso natural que es tan distinto a cuanto se expresa con palabras. Como no se puede definir al Tao, el filósofo Laozi, piedra angular de ésta filosofía, utilizó siempre metáforas elocuentes y una por excelencia: el agua. El agua se adapta siempre a cualquier forma sin perder jamás su esencia. Siempre fluye siguiendo el camino más fácil, el más corto, el que menos resistencia le ofrece. El agua siempre tiende al equilibrio y al reposo. En la quietud es transparente. La suave persistencia de su goteo consigue agujerear la roca más dura y su vaivén logra moldear las asperezas de las piedras. Reza un refran castellano “dar palos al agua”, y que absurdo es evitar abatirla, no sirve de nada, el agua rodea y abraza a su agresor, ésta es su forma de vencerlo. El agua sigue los principios de gravedad y al sentirse atrapada se eleva en busca de una nueva salida. El objetivo del arroyo no es llegar al mar, es simplemente fluir y ser arroyo, y cuando llega al mar, es mar, y simplemente evapora y entonces es  nube, y luego simplemente es lluvia, para luego seguir siendo arroyo. Si obsevamos el fluir del agua nunca encontraremos un error estético, es grácil en el arroyo, elegante en la ola, efímera en el rocío, liviana en la nube, imponente en el mar.

El mensaje taoista nos enseña que la dicha y la desgracia se suceden, sin comienzo ni fín, todo es un proceso que fluye. La filosofía del Tao implica seguir hábilmente y con inteligencia el curso, la corriente y la textura del fenómeno natural, considerando la vida humana como un rasgo integrante del proceso global y no como algo ajeno y opuesto a él.