Dormir y soñar
Hay estudios que dicen que las personas debemos dormir entre siete horas y media y ocho horas, que dormir menos hace que el rendimiento normal disminuya y dormir más duplica las probabilidades de morir antes de hora.
Yo particularmente, necesito de nueve a diez horas de sueño para poder enfrentarme al dia que me espera. Esto no me pasa ahora, me ha pasado siempre, aunque si lo pienso bien es posible que tenga que confesar que cada año que pasa por mi vida, el quedarme en la cama en un “duermevela” por las mañanitas, me apetece más y más, sobre todo en invierno. También es verdad que al estar jubilada los trabajos no me apremian como seguramente os pasa a vosotros. Aborrezco el despertador y me juré que cuando dejara de trabajar lo tiraría a la basura, cosa que no he cumplido pues el tener hijos y nieta, a veces conlleva volver a necesitarlo.
El sueño durante la noche tiene cinco etapas o fases que componen un ciclo, y al estar dormidos completamos en toda la noche varios de ellos. Está demostrado que sentirnos frescos y despejados durante el dia, no depende de la duración del sueño, el factor clave es el número de ciclos que hemos completado. Cada ciclo dura sobre noventa minutos.
Fase I Estado de somnolencia que dura unos minutos. Transición entre vigilia y sueño. Los ojos se mueven lentamente y la actividad muscular se enlentece.
Fase II Disminución del ritmo cardiaco y respiratorio. No hay movimiento de ojos, las ondas cerebrales son más lentas aunque hay periodos de calma y súbita actividad.
Fase III Es una fase de transición hacia el sueño profundo. Dura sobre tres minutos.
Fase IV Sueño Delta o profundo donde es muy dificil despertar y dura más o menos veinte minutos. Las ondas cerebrales son lentas. Es cuando algunos niños mojan la cama o tienen terrores nocturnos.
Fase V Sueño REM (“Rapid Eye Movement”), donde los ojos se mueven rápidamente, el cerebro está muy activo, se bloquean las neuronas motrices de manera que no podemos movernos, el ritmo cardiaco y respiratorio aumenta, así como la presión arterial. Las ondas cerebrales aumentan a niveles de cuando una persona está despierta. Es aquí, en la fase REM, cuando aparecen los sueños. La mayoría de las personas experimentan de tres a cinco intervalos de sueño REM cada noche.
Los niños pequeños pasan casi el 50% de su tiempo en sueño REM. Los adultos, en cada uno de los ciclos, pasan casi el 50% en la fase II, cerca del 20% en REM, y el otro 30 entre las otras tres etapas. En los ancianos se va acortando el sueño REM.
Como curiosidades podríamos decir que mientras se duerme, las heridas se curan más rápido, que algunos animales duermen primero con la mitad de su cerebro y luego con la otra mitad para permanecer alerta a los peligros y que los caballos pueden dormir de pie pero tienen que tumbarse, aunque sea unos minutos, para alcanzar la fase REM.
Todavía no existe un consenso del porque necesitamos dormir. Hay teorías que tienen sentido como: regenerarse, procesar la memoria, descansar… pero no está clara la razón última, si es que la hay.
Y, que podemos decir de los sueños? Todos sabemos lo que es un sueño y también sabemos que es algo más de lo que contamos, que no podemos explicarlos bien y que ellos despiertan en nosotros emociones muy fuertes como el miedo, la ira, la culpabilidad, la tristeza, la verguenza…. y sin embargo tienden a desvanecerse rapidamente de nuestra memoria. Ningún neurólogo puede decir para que sirve soñar. Se dice que para estabilizar nuestros recuerdos en el cerebro, que podría ser una especie de tabla de salvación de nuestra mente: una reserva de armas emocionales para enfrentarse al mundo, que soñar no quiere decir nada….. se dice y se dice, pero ¿cuantas cosas hay que no sabemos todavía?….
A mi no me gusta nada soñar durmiendo, prefiero soñar despierta, pues así elijo yo el tema, porque para un sueño que me acuerdo que es bueno, tengo cien pesadillas que me aterran y que hasta a veces, me despiertan. Todos soñamos todas las noches aunque no nos acordemos, en la fase REM siempre hay un sueño.
Yo duermo poco entre semana, menos de lo necesario, por mi mala organización. Me entretengo viendo alguna peli o serie que me guste y me dan las tantas sin recoger la cocina porque el ordenador me entretiene muchísimo, así que raro es el día que me duermo antes de las dos, y antes de las ocho suena el maldito despertador, calcula… Eso sí, duermo como un cesto, no me entero de nada hasta que abro el ojo. Los fines de semana duermo bastante más, y no digamos en vacaciones. Y cuando vuelvo del cole necesito dormir un poco, estoy hecha polvo. No sé hasta qué fase llego, pero sueño y todo. No me interesan las teorías sobre la necesidad del sueño, sé que es imprescindible y hasta ahora no tengo problemas para conciliarlo, eso es lo que cuenta.
¡Felices sueños!
Mi querida Lola: Y que fase es aquella que tenemos las madres cuando nuestros hijos salen por la noche y no concilias el sueño hasta que vuelven, momento en que dejas de cerrar los ojos alternativamente y los cierras de golpe acompañado de un suspiro?
Gracias por el comentario que dejaste durante mi retiro. Siempre se agradece que se ocupen de una.
Mil besos y mil rosas.
Eso del sueño, en mi vida, siempre fue algo complicado. Para empezar, suelo acostarme alrededor de la una y siempre con la radio encendida y auriculares. No suelo aguantar sin dormirme mas de unos diez o quince minutos y desde el primer momento es con mucha profundidad hasta eso de las seis o siete de la mañana en que suelo despertarme. Continuo en la cama escuchando la radio y me suelo levantar sobre las ocho.
Lo mas curioso es que noticias que se producen en la madrugada, aunque esté dormido, las recuerdo por la mañana. Pienso que deben quedar “grabadas” en mi inconsciente.
Durante el dia, sueño dormir una pequeña siesta despùes de comer y delante del televisior. No son más que unos 15 minutos, pero me recuperan mucho.
Y eso es todo. De acuerdo con tus explicaciones, te dejo que saques las conclusiones.
Por supuesto el peligro por dormir demasiado, se que no lo tengo.
Un abrazo grande.
Por supuesto
Querida Lola, cuando yo era jovencita, adolescente más o menos, consideraba el dormir uno de los mayores placeres y podía estar en la cama hasta bien entrado el día. Con la adultez, después de las 7 horas, dormir me parece una pérdida de tiempo. Y las siestas me “cortan” el cuerpo y el humor no es igual. Cuando demoramos en conciliar el sueño o nos despertamos en la madrugada con mucha frecuencia, es hora de preocuparnos. Digo yo. Besitos.
Querida Lolita:
A mí en cambio me encanta soñar…. Cuando era más jovencita sí que tenía pesadillas y me despertaba siempre gritando con la misma, el techo me iba a aplastar…. recuerdo que siempre venía mi padre a consolarme y a reconfortarme. Supongo que tenía muchos miedos en aquella época. Ahora sin embargo mi vida está tranquila y feliz, así que tengo sueños muy majitos, disfruto soñando y me levanto sonriendo. Creo que soy afortunada en esto ¿verdad? Realmente todas las noches me apetece mucho meterme en la cama a ver que me deparan los sueños esa noche. Tengo que aprovechar el tirón, no sea cosa que cambien los vientos y empieze a chillar otra vez je je.
Besos grandes querida mía.
Yo para soñar también prefiero soñar despierta. Estoy contigo en que es mucho mejor si una misma elige el tema. Respecto a dormir lo llevo mal. Creo que soy noctámbula por naturaleza y mis hábitos no han conseguido mejorar. Siempre estudié y trabajé al mismo tiempo así que robaba mis horas de sueño para preparar mis exámenes. Después trabajé de día con lo que me daba de comer y de noche con lo que me producía placer ( jajaja, no pienses mal, cubría conciertos y espectáculos para prensa). Más tarde impartía doctrina por la mañana y rodaba por la noche. Ahora hago fotos de día y escribo después de medianoche así que todavía no he encontrado la manera de completar los famosos ciclos del sueño porque el día que consigo dormir 6 horas me parece un premio.
Besitos
En la fase 1 que reseñas tienen especial importancia para algunas tendencias artísticas surrealistas la presencia de imágenes hipnagógicas que tienen lugar en esos momentos de somnolencia pero que todavía no estamos dormidos. En la infancia tienen una gran importancia y dejan recuerdos imborrables. A veces pueden ser aterradoras, se mezclan elementos de la realidad en que estamos con imágenes sorprendentes e impredecibles. Tienen una fuerza extraordinaria. Las que he tenido me han quedado grabadas para siempre. Un abrazo.
muy interesante tu post, Lola. Yo aprecio más el sueño desde que tengo un niño pequeño, antes no me daba cuenta del privilegio que supone meterte en la cama y saber que nada ni nadie te va a despertar hasta que llegue la mañana, y bueno esos fines de semana en que dormía hasta las diez, las doce, leía un rato antes de levantarme mientras remoloneaba… pero desde que soy mamá me despierto varias veces de noche, a veces estoy en la fase profunda de mi sueño y mi hijo comienza a llorar y entonces salgo sobresaltada a ver qué le pasa, quizá ha vomitado y hay que cambiarle enterito, quizá sólo busca su chupete… pero lo que quiero decir es que mi tiempo de sueño ya no es mío, no depende de mi ritmo vital sino del de mi hijo, eso me cuesta mucho, pero mucho, aceptarlo… aún recuerdo con nostalgia una vez que vivía con dos amigas y tuvieron que salir por una urgencia a las doce de la noche, no tenían llaves y yo prometí escucharlas a su vuelta a casa y abrirles la puerta, bueno pues me pilló la fase de sueño profundo, que en mi caso dura unas cuatro horas, y no hubo dios que consiguiera despertarme, tuvieron que irse a dormir a su oficina… qué tiempos…
Yo soy un poco contradictorio en esto del sueño. No soy especialmente dormilón, pero valoro las horas de sueño. Nunca he disfrutado demasiado de trasnochar, aunque tampoco me afecta demasiado al día siguiente (con decirte que las pocas veces que he salido en Nochevieja hasta el amanecer, no he dormido nada el día porque soy incapaz de pegar ojo de día).
¿Soñar? Sí, sin duda es mejor soñar despierto. Pero reconozco que me fascinan los sueños cuando estoy dormido. Ojalá pudiera recordarlos todos… y entenderlos, porque hay veces que son auténticos galimatías…
Gracias Lola por tus comentarios.
La mayoría de la gente sueña dormido y al despertar se acuerda de algún sueño, pero por lo general se olvidan, y muchas veces no se acuerdan ni de haber soñado.
Sin embargo soñamos todos de cuatro a cinco veces y los que dormimos siesta más todavía, lo que pasa es que depende de la fase del sueño en la que te despiertes, lo recordarás o no, y depende también de la intensidad de ese sueño, por eso recordamos más las pesadillas, porque tienen una carga emocional muy fuerte.
Pero es posible manejar el sueño, es decir, con un entrenamiento adecuado, podemos soñar lo que deseemos e incluso dirigir el sueño como si estuviésemos despiertos. A eso se le llama ensoñar, que es un sueño voluntario encaminado hacia un objetivo determinado. Algunos le llaman también viaje astral, porque se supone que el alma sale del cuerpo y viaja hasta el lugar escogido previamente.
Pero para lograr esto hay que entrenar mucho.
Un abrazo.
Tantas son las cosas que se dicen de ello. Has olvidado que hay que perseguirlos, ir tras ellos.
Unos se olvidan y otros los recordamos durante años, a veces para siempre. Aunque como tú dices prefiero soñar despierta.
Un saludo.
Pues me apunto a tu carro: cuando deje de trabajar me olvidaré todo lo que pueda del despertador, porque yo en otra vida tuve que ser marmota… Y sí, mejor soñar despierta. Un abrazo.
Este tema es tan interesante. Siempre me han fascinado los sueños, y hay muchos estudios serios sobre ellos. Nuestra cultura, la cultura occidental, no le ha dado nunca mucha importancia al sueño, en cambio la cultura india (de america) si. En los sueños uno puede entender muchas cosas sobre uno mismo. Yo siempre estudio mis sueños con un excelente libro sobre los simbolos que tengo desde hace muchisimos años. Me gusta soñar porque se que cuando sueño estoy en otra dimensión, en otra “onda”, y es tan interesante. Tambien las pesadillas son muy importantes. Se dice que son pesadillas para que justamente te acuerdes de tu sueño, cuando despiertas. Y soñar con animales! Esto si que es fascinante. Si te interesa el tema el psicologo James Hillman habla mucho de los sueños, es fascinante.
Un abrazo,
“Dormir, soñar, nada más”, decía Hamlet, y con razón. Cuando nos falta el dormir, al día siguiente andamos exigiendo una cama cercana para poder reposar. Pero cuando nos falta el soñar… Vieras: a veces tengo sueños tan emocionantes que siento que podrían unos cuentos increíbles…, hasta que pasan unos segundos después de despertar y no me acuerdo lo que pasaba por mi mente mientras dormía.
Decía Freud que los sueños eran las escapadas que se daba el inconsciente para liberarse del yugo de las reglas sociales. Un territorio donde reflejamos fielmente lo que pensamos, sentimos y anhelamos. Algo que ojalá tuviéramos de alguna manera en la realidad.
Hola, querida LOLA.
Pues para mi, esto del sueño, va por fases y etapas, que no sé muy bien a que se deben. Hay fases en las que caigo redonda como un babé y no me despierto hasta que me despiertan, esta suele coincidir con vacaciones o periodos de descanso. La más habitual, acostarme tardísimo y despertarme tempranísimo, durmiendo en total, no más de cuatro horas al día, sobre todo en etapas de mucho trabajo y estrés, por desgracia bastante habituales y por último etapas en las que me acueste cuando me acueste, me despierto como las gallinas, no más tarde de las 6 de la madrugada.
Hasta que tuve a mi segundo hijo, yo tenía un sueño muy ordenado, nunca menos de 8 o 9 horas y siempre durmiendo de maravilla. Con él, me pasé casi dos años sin dormir nada pues él se pasaba las noches llorando como un desesperado y fue a partir de esta etapa que me ocurre lo que te contaba.
Por otro lado, soy de las que sueño mucho despierta y dormida. Como tú, prefiero soñar despierta y así elijo. Cuando duermo, suelo recordar los sueños al despertar, que por cierto son como películas muy reales, pocas veces tengo pesadillas.
En fin, te he contado mi vida REM y RAM jaja.
Muy interesante tu entrada querida LOLA.
Muchos besos, espero que tengas un plácido descanso y si sueñas, que tus sueños sean felices, cielo.
Yolanda: me gustaría dormir menos pero necesito de 9 a 10 horas para funcionar. Seguro que yo cumplo muchos ciclos de sueño. Un beso Lola
Ay Malena! esas noches que salen los hijos!!! A mi ya casi se me han olvidado pero eran terroríficas. Estas ya en forma? Un beso Lola
Pero Albino, como puedes dormir con auriculares puestos? Tienes el veneno del periodismo metido en tus venas. Genio y figura. Un beso Lola
Iris querida: dormir para mi es uno de los placeres mas grandes, yo creo que no se pierde el tiempo porque durante la noche recargas y aprendes. Yo, cuantos más años, más duermo. Un beso Lola
Anabel: la vedad es que te veo feliz en todas las facetas de tu vida y eso, claro, te hace dormir como un lirón y tener sueños preciosos. Abrazos Lola
Tu, Jo, como yo: a soñar despierta pero tienes que dormir un poco más, tu cuerpo te lo agradecerá. En los sueños, seguro que encuentras novelas preciosas que escribir. Te quiero Lola
Las imágenes himnagógicas de que me hablas, querido Joselu, solo me han servido para cuando me acuesto, escucharme a mí mísma a ver si las tengo y no las he encontrado. Lo que he encontrado ha sido que tardo ahora más en dormirme por ir a buscarlas.. jajajaja Cuéntame las tuyas para saber como son. Un abrazo Lola
Manuela, con niños pequeños en casa, no me extraña que no cumplas los ciclos del sueño. Es una época preciosa, tener un hijo es algo inenarrable pero tiene sus consecuencias y una es el sueño que arrastras durante el dia, pero vale la pena. Besitos Lola
Juan: sigo diciendo que prefiero soñar despierta. Tengo pocos sueños agradables durmiendo. Hay cosas que quiero no recordar durante el dia y me esfuerzo en ello porque no tienen solución inmediata y debe ser eso lo que se me despierta por la noche en el cerebro y me viene en forma de pesadilla. No es todo los dias pero cuando llega es asqueroso. Tu sigue con tus preciosos sueños. Un beso Lola. (Que pasó con tu trabajo?)
Jose: me hablas del sueño astral? me encantaría pero no se como puedo hacerlo. Programar un viaje al Universo y poderlo llevar a cabo a través de un sueño……. Que maravilla! ¿Nos vamos juntos? Un abrazo Lola
Si, Mtx. Hay que perseguir los sueños hasta hacerlos realidad aunque nunca lleguemos del todo. Lo bueno está en la intención y la determinación. Siempre adelante. Muchos besos de Lola
Tilde: despertador a la basura y cuanto te despiertes empezar a soñar con algo importante para ti. El tema no dejar de soñar nunca. Un besito de Lola
Es verdad, Lydia, que cuando dormimos y soñanos estamos en un mundo mucho mejor y hasta podemos ser felices. Es como si estuviéramos en otra dimensión, pero cuando llegan las pesadillas, me aterro. Un besito Lola
Odiseo, creo que Freud tenía razón al decir esto. Durmiendo y soñando escapas de las reglas y puedes ser tu mismo. ¿Por que olvidaremos los sueños tan facilmente? Un abrazo Lola
María querida: yo creo que caes rendida en la cama por tu vitalidad durante el dia….. gastas mucha energía y tienes que recuperarla. Es estupendo que tengas buenos sueños, yo tengo a veces pesadillas que me aterran. Ya te las contaré algún dia. Un beso de Lola.
Yo sin embargo, he llegado a “sobrevivir” durmiendo 4 horas diarias. Al principio fue porque no tenía tiempo de dormir.
Luego con los años, fue mi propio cuerpo que se negaba a dormir a la hora que corresponde.
Un saludo