Como ciudadana

En cuanto a ciudadana estoy completamente desmotivada. Me considero una persona optimista que siempre pienso que “no hay mal que por bien no venga”, sí, me considero optimista pero a la vez  muy realista y en estos momentos no veo salida ni “bien”  futuro por ninguna parte que pueda producirse a través de este “mal” tan agudo que estamos viviendo.

Nos decían que para el catorce ya habríamos salido de esta, pero nos engañaban otra vez. En el catorce, si no antes, ya se esperan más recortes y ajustes; y más paro y más desahucios y más hambre y más descontento y más ganas de mandarlo todo a la mismísima mierda. ¿Que podemos hacer los ciudadanos de a pié? Yo no quiero quedarme con los brazos cruzados como un corderito al que mandan al matadero. Yo quiero y necesito hacer algo y por eso pido ideas a los que sabeis y podeis darlas. Yo, si las ideas me gustan,  me apunto la primera aunque… que puedo hacer yo, una ancianita con casi ochenta años en sus espaldas? Pero confiad en mí, porque sabré sacar fuerza de flaqueza y estar en primera fila para cambiar todo esto que no nos gusta y nos averguenza.

Aguas turbulentas

No era mi intención en absoluto hablar del Papa y sus vicisitudes. De verdad que no lo tenía previsto  pues ya sabeis mi pensamiento acerca de  la iglesia católica. Pero he leído una frase que ha dicho en su despedida y que me ha llegado muy adentro.
“Hubo días de aguas turbulentas en que el Señor parecía dormir”, ha dicho Benedicto XVI.  Yo leo en esa metáfora mucho sufrimiento, mucha soledad y mucha incertidumbre pero sobre todo mucha fé.  La verdad es que la frase me inspira mucho respeto por ese señor ya que ese pensamiento tan suyo y tan íntimo, tan personal,  lo ha proclamado a los cuatro vientos.  Lo he visto más humano, con las dudas que todo cristiano pueda tener, pero aferrado a una fé que ya quisiera yo para mí.
¿Con cuantas dificultades se habrá encontrado el Papa en sus  ocho años de pontificado?  ¿Cuanto estará rezando aferrado a Dios y a su fé para que los cardenales no elijan un papa que esté dentro de los doce señalados con el dedo y que no ha podido evitar que se presenten a la elección? El Cardenal José Saraiva Martins habla de las graves disensiones en la Curia y llega a decir  que “Es necesario un Concilio Vaticano III”…
En fin, esto es todo. Simplemente quería resaltar mi repentina simpatía por el Papa que se va.

Asteroide y Agnosticismo.

 

El anuncio de que se nos acercaba el asteroide 2012 DA14 , de que iba a pasar cerca de la tierra,  me indujo a pensar si estábamos a un paso de nuestra exterminación como civilización.  Casi con 8o años en mis espaldas y con todo lo vivido y experimentado en mi vida, la verdad es que mi pensamiento no me produjo para nada una sensación de miedo; ni miedo ni pena. Pensé que después de la catástrofe y la desaparición de todos o casi todos los mamíferos del planeta,   el tiempo haría resurgir en nuestro mundo otro tipo de ¿humanos?  más humanos en sentido amplio de lo que somos los humanos actuales. Pensé en lo que seguramente es una utopía: que los nuevos habitantes de la tierra harían un lugar más justo para vivir, más limpio, más saludable.

Mientras pensaba esto, me vino a la cabeza una idea que sí que me sobresaltó y me hizo reflexionar sobre un tema muy recurrente en mí como es que será de mí después de mi muerte. ?Me comerán los gusanos y ya está? (esto no podrá ser en mi caso ya que he pedido ser incinerada); ¿Saldrá el alma de mi cuerpo e irá a buscar a Dios?; ¿Me reencarnaré en otro cuerpo?…….

Yo no sé nada, nadie sabe nada de lo que pasa después. Yo no me puedo basar simplemente en el dogma religioso para creer en Dios. Lo siento, pero mi razón no me deja tener fe en algo de lo que no se han hallado nunca pruebas de su existencia. Lo único que me hace dudar en algún instante es el pensar que nuestro cerebro no está lo suficiéntemente desarrollado para entenderlo todo. Aún así yo me considero mucho más cerca de  la Selección Natural que del Diseño Inteligente,  aunque no descarto que este pudiera venir de otras galaxias y aún de otros universos con inteligencias que no llegamos a alcanzar, y  estoy muy lejos del Creacionismo que me haría renegar del Darwinismo demostrado científicamente.

Es por todo esto que explico someramente por lo que me declaro no atea, no creyente, simplemente agnóstica, entendiendo que el agnoticismo tiene como principio  la razón. El ateo no cree en la existencia de Dios, creencia que no se puede demostrar,  el agnóstico cree que los humanos no tienen la sabiduría suficiente para demostrar su existencia  o su no existencia. De todas formas me considero una agnóstica muy abierta a cualquier descubrimiento de la ciencia sobre Dios que yo pueda razonar y entender. Eso haría que me sintiera mejor, pues el hecho de morir y desaparecer lo que se dice desaparecer de todos lados, no me seduce nada. Será claustrofobia…….

Yo como Sócrates digo: “Solo sé que no sé nada”  (pero me gustaría saber…).

 

De mi vida y de la de Leonard Cohen.

http://youtu.be/snMOmHzgssk

http://www.abcdesevilla.es/20121006/cultura/rc-cohen-pone-madrid-201210062059.html

Queridos mios, he tardado un poco en volver a ponerme en contacto con vosotros porque me ha pasado algo que me ha dejado sin fuerzas.
Vereis: tengo con la vida un problema pendiente desde hace muchísimos años, que vive latente y que al cabo de cierto tiempo siempre explota y me coge en su radio de acción. No viene de dentro de mí sino de fuera,  pero su onda de expansión me dá de lleno en el alma y en el corazón. Cuando esto pasa, tengo ataques de ansiedad que no puedo evitar, mi sufrimiento es infinito. Intento vivir mi vida en esos momentos con la mayor normalidad posible, haciendo las cosas que debo hacer con un gran esfuerzo porque esto es lo que predico siempre que se debe hacer cuando una desgracia te sucede. Si tengo suerte en la vida, la felicidad me llegará el día que esa causa pendiente llegue a su fín. Yo, que no rezo, rezo por ello.

Así y todo, fuí al concierto de Leonard Cohen que fue una pasada. Para mí fue un regalo oir cantar en directo a esta persona a la que admiro tanto por sus canciones, sus poemas, su vida. ¿Sabíais que le dieron el Premio Príncipe de Asturias de las Letras el año pasado? Sus letras, para mí traducidas, claro, no tienen desperdicio pero necesitas ayuda para entender el sentido que les quiere dar. No escribe nada que no tenga un sentido o sea trivial. Todas sus canciones son poemas con mensaje. Adoro a Leonard Cohen.

Tres de mis “magdalenas”

 

Es cierto que la magdalena de Proust ha dado mucho juego, pero es que es una realidad como una casa que cualquier olor, sabor, color, movimiento, música o tacto, te puede llevar muy lejos con tus recuerdos y con tu imaginación.

En la Playa de San Juan de Alicante por lo menos una vez al mes se desata un fuerte viento de levante que unido al mes de agosto con su calor, si ese viento me da en la cara, me trae unos recuerdos preciosos de mis diecisiete años.  Me veo, anocheciendo pero no muy tarde, en la arena, con ese viento que a esa hora ha amainado bastante, dándome en la cara y yo, sentada en la arena con un novio que tuve y al que dejé en mala hora, para casarme con otro. El viento huele a mar, a salitre,  y estamos muy juntos, apretados y besándonos con pasión sabiendo lo mucho que nos queremos.  Es un recuerdo muy dulce que me trae cada año el levante y la arena.

Mis padres, y no sé el motivo,  usaban una colonia muy particular que habían elegido ellos y que un señor del que me acuerdo todavía, les hacía  exclusivamente mezclando flores de lavanda y otras hierbas aromatizantes. Claro está que la usábamos también los tres hermanos.   Y de vez en cuando, lejánamente,  percibo un olor  que me recuerda a aquel y me trae al presente los cinco de la familia, sentados en una mesa de comedor muy grande y nosotros, los hermanos, alborotando de tal manera  que mi padre tenía que imponer silencio y con  el borde del cuchillo tintineaba en una copa de agua:  “Tin”, una vez para mi hermana mayor, “Tin-Tin”, dos veces para mí y “Tin-Tin-Tin” tres veces para mi hermano pequeño.  Esto servía para que hablásemos de uno en uno y no todos a la vez.  Mi recuerdo es que cuando hacía “Tin”, mi hermana no sabía que decir, y a nosotros dos con el “Tin-Tin”  y el “Tin-Tin-Tin” nos pasaba lo mismo. En cuanto terminaba el tintineo era como si nos hubieran dado cuerda a los tres, hablando por los codos y peleándonos por todo.

Muchos de vosotros sabeis que me gustan las rancheras.  Pues las pocas veces que oigo una de ellas que se llama “Pa todo el año”,   se me revuelven las entrañas de lo idiota que he podido ser.  Me vienen a la cabeza recuerdos de mi pasado, de mi sufrir, de mi separación, de mi dolor mezcla de amor y amor propio cuando me encontré sola en Madrid con mis hijos pequeños y luciendo en mis sienes unos cuernos de tres metros de altura.  Ahora me río pero entonces lo pasé fatal. También es verdad que yo no sería la que soy ahora si no hubiera ocurrido aquello.

Y podría ir contándoos  más “magdalenas” de mi vida pero por hoy acabo aquí. ¿Por qué no me contais las vuestras?

 

 

 

Septiembre

Ahora, en Septiembre, cuando se ha pirado toda la gente y hay tranquilidad, estoy disfrutando yo de la playa.
Aquí sigue el verano, el mar tan limpio que no tiene porque envidiar a las playas del Caribe, hace que yo esté disfrutando de esos baños que han escaseado tanto en los dos meses anteriores con la playa de San Juan a tope y casi pidiendo permiso para poder entrar en el agua. Sé que no durará mucho, que vendrán las lluvias y entonces me encantará andar por debajo de ella aunque llegue mojada a casa. Me encanta Septiembre, me encanta de verdad.
He pasado un verano superbueno: he hecho un curso de aprendiz de escritor y he empezado a escribir ficción que no lo había hecho nunca. Yo, generalmente, hablo de lo que me ocurre a mí y de lo que yo siento y pienso e inventarme una historia me resulta muy difícil pero… todo es empezar, digo yo, y me está gustando. Para orientarme un poco me he hinchado a leer relatos cortos que me han hecho descubrir escritores fantásticos que solamente conocía por sus novelas. He leído a Julio Cortázar, a Capote, a Quim Monzó….., en fin amigos, que ha sido estupendo. Bueno, os sigo contando mi veranito: he visitado Asturias y me he enamorado de Asturias y de su gente y de su sidra y de sus quesos y , como no, de su fabada que la estuve comiendo aunque no os lo creais, tres dias seguidos…..
Ahora que lo escribo me doy cuenta que tampoco he hecho tantas cosas, pero hijos mios, lo he hecho todo tan a gusto y tan intensamente y me he encontrado tan bien, que me ha parecido que no había parado en todo el verano.
En Octubre me voy a Madrid al concierto de Leonard Cohen (¿os gusta?), un cantaautor que me apasiona desde hace muchos años. Os lo aviso por si lo quereis ver y de paso me veis a mí.
Y ahora que me leo, no estoy muy segura que os pueda importar algo de lo que pongo en esta entrada pero… es lo que me ha salido contaros. Un abrazo a todos.

Puta no, tonta sí.

La concejala de Los Yébenes no merece que la llamen puta. Ni puta ni guarra. La concejala de Los Yébenes si merece que la llamen tonta.
Yo no la llamaría tonta si a ella no le importara que toda España se enterara de que se masturba. Pero la llamo tonta porque sí que le importa y mucho.
Debe de ser la experiencia que me han dado los años, pero a estas alturas de mi vida sé muy bien que lo que no quieras que vaya de boca en boca no tiene que salir nunca de la tuya. Ni en palabras, ni en escritos, ni filmadas. Lo que hagas en ese sentido ya no estará nunca en tus manos y siempre estarás expuesta a llevarte un disgusto.
Yo no he visto el vídeo de marras, pero sé de sobra de que vá. Yo no sé si iba dirigido a su marido, a su amante o a Perico el de los palotes, me importa un pito, pero las imprudencias en muy raras ocasiones no se pagan y sobre todo cuando hablamos de una política en este caso.
A la concejala de Los Yébenes no se le puede masacrar públicamente por haberse masturbado, claro que no. Está en su pleno derecho de practicar un acto que es común al casi 100% de los mortales y que resulta muy gratificante y relajante. Pero a la concejala de Los Yébenes se le ha olvidado la prudencia y por ello se merece el calificativo que le doy: tonta tonta y tonta.

Hasta final de Agosto

Mis sesos están cocidos por el sol y por  este calor tan grande que tenemos.

Descanso del blog durante dos meses y vuelvo. No me olvideis, porfa.

Pues… otra vez no.

Volver a vivir… ¿para qué?

Siempre oigo lo mismo: me gustaría volver a vivir pero con la experiencia que tengo hoy.

Yo tengo muchas dudas sobre este tema. ¿Me ha gustado tanto la vida como para repetir? Pues sinceramente creo que con una vida es suficiente. Yo particularmente he vivido episodios maravillosos en mi vida, claro que sí, pero también he vivido otros  que yo llamaría espeluznantes y de los que no quiero ni acordarme. No, no me compensa…. con esta vida vivida ya tengo suficiente y cuando me vaya… pues adiós. Y si existe la reencarnación,  volveré según mi karma a vivir una vida distinta, sin acordarme de la pasada.

No sé lo que me espera en el último recorrido por mi vida, pero por lo que deduzco de lo que veo, no me va a gustar nada.  Casi mejor,  porque así esperaré el final mas a gusto de lo que lo esperaría si mis últimos años fueran de cuento de hadas. Lo siento por los que os  quedais,  pero la vida de cada quién es de cada quién y tiene que vivirla cada quién con todas sus consecuencias y además… ¿sabeis que os digo?:  tengo la sensación de que donde yo me voy no existen  las mismas sensaciones y emociones que  existen en la tierra y eso me hace pensar que , desde allí, me va a importar un pito todo  lo que os pase a los que os quedais.

La era maravillosa

Cuando no existía en España la televisión oíamos la radio y tan panchos.  Ahora no podemos ni imaginarnos como sería nuestra casa si una tele por lo menos.

Mis hijos mayores nacieron sin tele, mis hijos menos mayores, ya con tele,  se acostaban todos los dias, sobre todo en invierno, a las ocho y media de la tarde al compás de una melodía que quizás alguno recordeis, que tenía esta letra: “Vamos a la cama que hay que descansar para que mañana podamos madrugar”.  Era el momento que terminaba la sesión infantil y empezaba la televisión para los mayores. Solamente existían dos cadenas, la uno y la dos, pero nos bastaba a todos lo que veíamos esas imágenes como un milagro del cielo. Llegamos a tiempo de ver la llegada de un hombre a la luna y eso supuso una revolución en nuestras vidas.  Girábamos al compás de esa caja cuadrada que nos tenía maravillados.

Con  el tiempo nos acostumbramos y con más y más tiempo dejamos de darle importancia.   Entonces llegó a nuestras vidas esa cosa tan maravillosa que se llama computadora y más adelante internet.

Mi primer contacto con un ordenador fue mas o menos hace 30 años y desde el primer momento quedé fascinada con él. Hice un curso de Word y así aprendí a “cortar”, “pegar”, cambiar de letra…..  Pero al poco tiempo ya me resultaba insuficiente y quería más…..   Ya había oido hablar de la “World Wide Web”  y le pedí a mi hijo,  el físico e informático, que me la instalara. Yo creo que mis hijos, todos, pensaron que jamás iba a aprender y que me cansaría pronto pero cuando tuve internet en mis manos yo supe que ese era el invento de mi vida, el que me haría crecer como persona, y llegué a pensar que internet no me pertenecía a mí sino que yo ya pertenecía a internet.

La www, me ha hecho mucho más culta, me ha enseñado a compartir, ha traído a mi mundo a personas muy afines a mí y… me ha enseñado este nuevo idioma universal que usamos todos los internautas para relacionarnos como, banda ancha, bit, comunidad virtual, hacker, realidad virtual, servidor,  enlace, modem, e-mail, http, cibernauta, dominio, navegar, dowload, software, hardware, on-line, ciberespacio…   idioma desconocido hasta la aparición de internet y que dejaría a nuestros padres alucinados si nos oyeran.

Adoro el ordenador, adoro internet, adoro mi blog y los vuestros y me sentiría muy desgraciada y muy sóla si me privaran de ello. Podría vivir sin televisión pero al que venga a quitarme mi internet… lo mato.