Desde Brasil

Cuando me encuentro en un pais que no es el mio  me gusta visitar mercados e iglesias para ver las diferencias  culturales en comidas y en religiones. Prefiero pasar el rato viendo las carnes, las frutas, las verduras y los pescados que sentarme a tomar una cerveza en un bar. Me gusta mucho observar a la gente y ver lo que compra.  Entrar a conocer iglesias no muy grandes pero si muy diferentes a las nuestras es un verdadero placer para la vista y el oido. Ademas, siempre me siento en un banco como un feligres mas y pido tres cosas que espero que me sean concedidas. Se positivamente que esto es una tontada pero yo me siento  bien haciendolo y lo hago como vengo haciendolo desde hace decadas siempre que entro por primera vez en una iglesia, Y todo esto viene a cuento de que esta manana he subido una cuesta tremenda que me ha dejado sin aliento hasta llegar a una iglesia antigua, muy antigua, en el precioso pueblecito de Brasil, en la montana, donde he venido a pasar un mes a ver a un hijo mio. Ha sido una verdadera experiencia y muy gratificante y os explico el porque: Muchos de vosotros sabeis que creo que creo en algo superior al ser humano pero que no soy ni religiosa ni practicante.  Yo he subido hasta esa  iglesita a verla y recrear mis ojos pero me la he encontrado llena de personas, casi todas jovenes, participando en una misa donde los protagonistas no eran los curas sino esas personas que todas al unisono entonaban canciones y rezaban alzando sus brazos hacia arriba. Nunca habia visto tanta devocion y tanta fe junta y era como si todos fueran hermanos cogidos de la mano. Me han tratado como uno  mas, muchos de ellos me han hecho la cruz en la frente y yo me he sentido emocionada y feliz de haber compartido algo especial con ellos. Me gusta la gente, verme unida a ella, y hoy he sentido que todos somos uno en el universo, que los necesito y me necesitan y eso me ha llenado de paz.

8 Responses to “Desde Brasil”

  1. Es cierto, al final de los finales. Todos acabamos siendo uno.
    Es maravilloso visitar otros lugares, alejarse del centro turistico y oler, comer y vivir lo que viven en esos lugares en los que estamos.

  2. Sin duda viajar en impregnarse de un país, de una atmósfera, de unos seres humanos que viven en circunstancias diferentes a las nuestras y por ello es bueno conocerlos en la taberna, en el templo, en el mercado, en el parque, donde se reúnen y comparten hechos de su vida. Como tú me gusta fundirme con la gente en las ceremonias y formar parte de su grupo si te dejan y si es posible. Me da igual si creo o no en su fe. Lo importante es compartir ese momento con ellos. No sentiremos igual que ellos, eso seguro, pero nos aproximaremos a su perspectiva y eso es interesante. El viajero que solo ve desde fuera sin implicarse no llega a disfrutar totalmente del viaje. Las miradas displicentes, las miradas altivas no son buenas para viajar. Puede ser que las creencias nos toquen muy de lejos, pero es magnético sentirse atraído por ellas durante unos momentos. Alabo tu sentido del viaje. Sin duda te aproximarás a Brasil con conocimiento de causa. Nunca se llega a conocer una sociedad, ni siquiera en la que vivimos. No deja de ser un misterio toda forma de socialización humana. Sin embargo dejarse penetrar por lo distinto es una buena experiencia humana. Me alegro de que este viaje te sea tan cálido y provechoso. Saludos desde el otro lado del mar.

  3. Me senti feliz, Joselu. No era yo, no se quien era pero me senti unida a ellos y si hubiera habido comunion hubiera comulgado con ellos. Senti lo que es verdaderamente la comunion entre las personas.
    Me esta resultando un viaje muy enriquecedor y me siento muy bien con mi hijo.

  4. Hola Lola,,,cuanto tiempo !!!!!!! Me alegro que estes bien y allí con tu hijo mucho mejor.Pasatelo muy bien y disfruta del viaje,salir fuera es siempre enriquecedor
    ya estes aquí como fuera de nuestro país,,,,,Cuidate,ya sabes que te quiero mucho,,,muacccccc

    Chary

  5. Chary cuanto tiempo. Me acuerdo de ti muchas veces y te mando un beso grande

  6. Pues mira, Lola, si además de esos momentos agradables pasados en esa iglesia con esa gente tan encantadora, despues te hubieras ido con ellos a tomar unas cervecicas, no hubiera estado nada mal. A Dios rogando y con el mazo dando. Un saludo desde mi mejana

  7. Como te diviertes, Lola…

  8. Disfruta el lugar….

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