Atrición
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En el colegio, mil años ha, me enseñaron en clase de religión que existían dos clases de arrepentimiento de tus pecados: la contrición y la atrición. Con la contrición y en un momento de peligro de muerte, te podías salvar e ir al cielo si esto ocurría aunque no te hubieras confesado, con la atrición no se salvaba tu alma si no te confesabas de todos tus pecados antes de morir.
Siempre me ha sido difícil discernir dentro de mí, cuando era una cosa y cuando otra. La contrición era tener dolor de corazón, propósito de enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia. La atrición era tener solamente miedo a ir al infierno.
Digo que para mí era difícil saber si lo que yo sentía era una cosa u otra porque no cabe duda que miedo a ir al infierno tenía y además mucho, pero dolor de corazón, lo que se dice dolor de corazón por haber ofendido a Dios, no lo tenía tan claro y el propósito de enmienda, en unas cosas sí y en otras no. Como para ser contrición era condición sine qua non cumplir todos los requisitos, eso se convirtió en un problema para mí que todavía no he resuelto.
Todo este preámbulo viene a colación de lo que os voy a plantear ahora:
Creo en un ser superior, no sé si se llama Dios o es alguien de un universo paralelo. Creo, ya lo sabeis, en algo superior y anterior a nosotros con una inteligencia enórmemente superior a la de los humanos. Sin embargo, no creo en la iglesia y lo que conlleva. La respeto pero hace mucho tiempo que me siento alejada de ella.
Esto es lo que siento dentro de mí, pero… ¿y si estoy equivocada? Intuyo que después de la muerte no hay nada, pero esto me produce claustrofobia y pienso que tal vez haya reencarnación, el karma…
Pero ahora os voy a contar un secreto: si yo supiera que me voy a morir mañana, sólamente por el temor que me inspira que exista un más allá, llamaría a un cura y me confesaría de lo que la iglesia católica considera pecado. Puro miedo, pura atrición.
Coincidimos bastante LOLA,
sobre todo en lo de creeer que hay algo/alguien por encima, muy por encima de la vida biológica con la que convivimos en la Tierra. Con le tiempo también me he ido alejando más y más de la iglesia como jerarquía, como institución y como dogma, pero casi tanto sólo que por distintos motivos que de los científicos, empíricos y pragmáticos que se empeñan en negar una trascendencia superior a la meramente química o biológica del nacimiento de la vida.
Si ellos no pueden explicar su origen, por muchas teorías y elucubraciones que hagan, tampoco pueden negar que su origen esté más allá de la ciencia, pero al contrario que tú, en ningún momento supongo esto y me gusta pensar que esto es así por miedo. Nunca he sentido miedo a la muerte, ni a lo que hay después de ella, es una cuestión de puro egoísmo existencial, vivo mucho más a gusto suponiendo que no estamos solos, que los que se han ido siguen estando de alguna manera, que todo tiene significado más allá de los cuatro días y las cuatro cosas que hacemos en nuestra vida… pensar que todo lo que somos y hacemos no se queda aquí, me hace sentir bien y por eso pienso como pienso, nada más.
Precisamente por eso no creo que sirva para nada la confesión sacramental, ni la contrición, ni la otra cosa rara que has dicho que no había escuchado en mi vida. A mi me gusta confesarme conmigo misma y hacer propósito de hacer las cosas mejor la próxima vez y arrepentirme de lo que he hecho mal, para no repetirlo, pero por mi… para poder estar tranquila por dentro, nada más que por eso.
¿¿Da su absolución madre?? jajajaa
Muaaaaaakss bonita.
Feliz finde.
Pues yo pediría que alejasen a cualquier cura de mí, lo más posible.
No creo en el concepto de pecado del mismo modo que no creo en nada que tenga que ver con él. Y en fin, ya hace mucho que dejé de pedirle cuentas a la Naturaleza. Ese tanto que hace, que no le doy las gracias. Me alegro de estar aquí, eso sí. Y cuando ya no esté, tanto dará por eso mismo.
Besitos, guapi.
Tengo sentimientos parecidos. Es tan difícil creer en una institución que ha cometido tantísimos errores a lo largo de la historia y que, me temo, seguirá cometiendo….
Abrazo!
Creo que estos sentimientos se repiten en gran parte de las personas. A todos nos da miedo lo desconocido y el miedo a la muerte ( a la que no conocemos) es humano y lògico. Yo sè que creo en algo, pero no sè en lo que creo. Creo que hay algo màs allà de la muerte pero no sè si es el cielo. Creo pero no sè si es por fe o por comodidad.
Sara M.
Yo también creo en un ser superior, y he tenido que desaprender todas esa cuestiones culpógenas con que los curas y las monjas nos atormentan de pequeños.
Yo creo en Dios, Lola, pero en un Dios que es lo que nos pasamos buscando toda la vida, porque lo perdemos de pequeñitos. Vi a Dios en los ojos de mis dos hijos recién nacidos, lo olí en la piel de mis hijos, sentí su presencia besando mi frente al parirlos, aunque no soy una loca mística ni le he visto: ha sido una experiencia hondamente espiritual que me ha colmado de paz y de fe, pero luego se entibia con el correr de la vida, y a veces se enciende de nuevo en ciertos momentos.
Creo en un Dios que es pura misericordia, y que perdona todo y a todos y nos regalará la plenitud que buscamos sin nunca lograr encontrarla en este mundo porque creo que para algo nos ha regalado la vida. A ese Dios le agradezco mucho y le pido menos, pero charlo con él bastante a menudo.
Y haría igual que tú si supiera que mañana se baja el telón de mi vida en este escenario: llamaría a un sacerdote simplemente para decirle que lamento no haber sentido esa presencia más cercana y más hondamente todos los días de mi vida.
Me conmueven estas reflexiones tuyas.
Un beso grande, querida Lola.
Hola Lola:
A mí tambien me llenaron la cabeza con pecados, arrepentimientos etc etc, nunca creí demasiado en la Iglesia como institución y mucho menos desde el día en que, no sé basados en que regla de tres,dijeron que ya no existía el purgatorio, ese purgatorio del que tantas veces oí hablar de pequeña, rezando casi todos los días “por las almas del purgatorio”, que yo imaginaba como almas en pena sin saber donde ir.Pero creo que hay algo más, seguramente más por interés que por fe,y seguramente porque no quiero pensar que personas a las que tanto quise en vida y que tanto me quisieron me hayan dejado sola.Pero pese a todo ésto, puede ser que llegado el momento buscara un sacerdote para “limpiarme”…y es que la educación recibida en nuestra infancia y los valores culturales nos pesan mucho.Un abrazo.
Yo, María, cada vez me encuentro más alejada de esta iglesia. Prefiero la relación vertical con ese Dios que no conozco. Y la relación horizontal con la gente que tengo alrededor de mi vida que me gusta verla feliz. No tengo noción de pecado pero… por si acaso. Un beso Lola
V: tu has nacido en otra época y eres más libre. La gente de mi generación ha sido machacada con la religión del miedo y eso se nos ha quedado dentro de tal manera que ya no sabemos ni lo que creemos. Un besito. Lola
Zamarat: es difícil desprenderte de todo el pasado y es por eso que nos viene la duda. Un beso Lola
Sara: yo creo que nos repele la idea de que la muerte es el final y nos agarramos a lo que sea. Un saludo. Lola
Fer: es que mi generación ha sido machacada por una religión obscura de Edad media. Todo pecado y miedo.
Yo no sé lo que hay después, la fé es el único camino para estar convencido y yo no la tengo.
De todas maneras, si existe algo bueno será para todos. Un beso Lola
Pesan mucho la educación recibida y los valores adquiridos, Anouk, no cabe duda y ese en realidad es el motivo de mi post. Yo no sé bien en lo que creo pero miedo… si que tengo.
A ver si te veo más. me encanta. Un beso Lola
Cuanto miedo nos metieron en el cuerpo de niñas con el asunto del pecado y el infierno!!!! ¿Sabes una cosa? Si supiera que me voy a morir mañana no perdería el tiempo hablando con un cura, intentaría pasarlo con la gente que quiero, cada minuto, segundo y lo que me quedara, recordándoles lo mucho que he disfrutado de su amor y su compañía, y que en el caso de que haya algo después, allí nos encontraremos algún día..
besitos
Al cuerno la atrición!
Pero yo, Jo, tengo todavía reminiscencias de mi pasado católico apostolico y romano y por eso llamaría a un cura ¡por si acaso! Un besito Lola
MI querida Lola un aplauso ante esa reflexión, que yo llevo haciendo de un tiempo a esta parte. Creo que me encuentro en el momento “ameba” en todos los aspectos, también en éste trascendental que tu relatas. Comparto el daño que las religiones han hecho a lo largo de la historia, por supuesto la nuestra no es una excepción y ademas lo siguen haciendo en ocasiones. Sin embargo eso no es óbice para que respete profundamente las convicciones de otros, sus creencias, sus costumbres, porque en su día yo también practiqué la mía. A veces siento nostalgia de ello pero quizás no la suficiente como para volver. Como bien dices es importante distinguir lo que es Iglesia de creencia, y la primera dificilmente podría perdonar parte de mis pecados porque creo no estoy arrepentida de ellos, de algunos de ellos, y gracias a ellos he vivido momentos muy felices.
Es que, Bego, tú y yo tenemos muchas cosas en común y una de ellas es que pensamos, reflexionamos sobre la vida. Leo tu blog. Un fuerte beso