Una carta a mi hermana, dondequiera que esté
Querida Maruja: te lo debo. Te debo una carta, ahora que ya no estás hace tiempo, para desahogarme contigo y decirte algunas cosas que no supe o no quise ver cuando estabas aquí.
Convivimos, hace muchísimos años, durante veinte años en la misma casa con nuestro padres. Te fuiste muy joven para casarte y ahí lo dejamos. Cumpliste tu deseo de tener tu marido antes de tener yo el mío, tu ya me entiendes lo que quiero decir con esto, aunque tardé sólo un año en seguirte por el mísmo camino. He dicho que convivimos, pero tengo que añadir que, aunque sólamente nos llevábamos año y medio tu sabes que nunca fuimos amigas, éramos tan diferentes que no pudimos serlo. Tú, tan femenina, tan presumida, con tus tacones altos a todas horas, con ideas muy conservadoras, siempre tan dependiente. Yo, tan chicote, seguramente con mucha más testosterona que tú en mis genes, (o tu crees que esto se debería a la ilusión de papá y mamá de que yo naciera chico o simplemente que yo lo percibí desde mi nacimiento y al sentirme culpable quise en cierta manera agradar?), tan independiente, tan liberal…
Es posible que yo tuviera algo de envidia hacia tí cuando subías a casa de la abuela María y te recibían con los brazos abiertos… “ay que bien, ya está aquí Marujita” y cuando subía yo oyera decir, “ya está aqui la simplona” y cuando en ocasiones, heredaba algún abrigo tuyo que se te había quedado pequeño y yo me sentía muy ofendida por ello. En fin Maruja, lo que quiero decirte ahora y que nunca te dije es, que tengo recuerdos preciosos de tí, por ejemplo del colegio en Madrid donde estábamos las dos internas con 11 y 10 años respectivamente y tú siempre me defendias y casi te pegabas por mí si alguna niña se metía conmigo, porque yo era en aquella época muy poquita cosa y tu eras muy fuerte y las amedrentabas, también recuerdo cuantas veces te has comido mis asquerosos platos de lentejas, habichuelas o garbanzos de postguerra que nos ponían a mediodía, para que no me castigaran las monjas. Siempre me sentí muy protegida por tí en aquella época pero nunca te lo llegué a decir. ¿Te acuerdas que yo era una inapetente, ójala lo fuera ahora porque te diré que engordo por el hambre que tengo siempre, y en aquellos años me hacían una tortilla francesa para desayunar, que pagarían papá y mamá a precio de oro, que era tu envidia siempre y casi todos los dias te la zampabas tú haciéndome también un favor? Y cuando en la mantequilla que nos traían los tíos los jueves y los domingos, en las visitas, y que era un verdadero lujo en aquella época, poníamos nuestro número de interna, tu tenías el 88 y yo el 10, y nos peleábamos por poner el nuestro cada una? Esto terminaba siempre comiéndonos la pastilla de 100 gramos en un pis- pas de tanto borrarnos el número y poner el otro pues yo me comía todos los 88 y tú todos los 10. Recuerdo, ahora con cariño, de nuestras peleas y sobre todo de aquella que tuvimos en un autobús de dos pisos, en la parte de arriba. Te recuerdo que en el cole aprendimos a hablar por señas, aún puedo hacerlo, y cuando tia Maruja vino a buscarnos para pasar la tarde con ella, ( nos dejaban ver la calle una tarde al trimestre) y nos preguntó que qué queríamos hacer, le dijimos que dar una vuelta por Madrid en el segundo piso de un autobús. Cuando estábamos ya en marcha, no me acuerdo si empezaste tu o lo hice yo, una de las dos dijo por señas ”i-d-i-o-t-a” y la otra le contestó “i-m-b-e-c-i-l” y entonces, sin mediar palabra nos abalanzámos la una sobre la otra y casi nos matamos. Pensarían que estábamos locas y todo el autobús, ¿te acuerdas? vino a separarnos, cosa que agradecí porque tú eras, por tu fuerza, una mala enemiga. La última vez que nos pegamos fue el dia antes de tu boda porque yo quería leer por la noche en la cama y tú querías dormir para estar radiante al día siguiente. El resultado fue que fui a tu boda con un morado en la barbilla. Tengo tambien el recuerdo, seguro que tú también, de que yo te llamaba “vaca” para ofenderte y tu me llamabas “enfermiza” para ofenderme a mí. Lo bueno de tí era que nunca fuiste rencorosa, seguro que yo más, y siempre venías a hacer las paces enseguida, siempre tú, es verdad.
Como he dicho antes, fuiste siempre muy dependiente y muy apasionada, en demasía tal vez , y siempre has deseado no sólo ser querida, sino oir de mis labios la frase : “te quiero mucho, Maruja” , y yo sólamente te lo he dicho cuando tú me preguntabas : “Pero Lola, tu me quieres?” y te lo he dicho a la vez que te decía cruelmente: ”eres una pesada, Maruja”. Me arrepiento de no haber sabido captar cuanto cariño necesitabas, me arrepiento de haber despotricado de ti cuando hicimos el famoso viaje a Nueva York juntas, me arrepiento de no haber cogido tu mano cuando me la pedías y me arrepiento de no haber ahondado en tí para entender tu manera de ver la vida tan distinta de la mía y me arrepiento de cosas que te podía haber contado de mi vida y que me callé porque no daba mucha importancia a tu opinión. Yo, Maruja, te he querido a mí manera, eso creía yo, pero no sabes lo que te echo de menos ahora, hermana.
muy emotivo Lola.
yo también utilizo de vez en cuando el formato de la carta para acercarme a la familia y otros seres queridos.
últimamante estás recordando mucho el pasado Lola, espero que encuentres lo que buscas
un abrazo
Mi querida Lola:Estoy segura de que todos nos arrepentimos en algún momento de las cosas que hicimos o dejamos de hacer pero así es la vida y estoy segura de que en algún lugar tu hermana ha recibido tus pensamientos tan llenos de sentimientos y ha comprendido todo lo que le has dicho y te ha enviado un grandísimo beso.Estoy segura.
Brisas y besos.
Cuanta razón tienes, Eloi. Ni siquiera me había dado cuenta que llevo hablando del pasado un montón de posts. ¿será por algo? Tu sabes que los ancianos recurrimos al pasado pero no encuentro significado en mí, que aunque anciana, tengo la vida muy llena.
Lo pensaré más despacio. Un abrazo Lola
Sí Malena, yo también creo que la leerá. Que pena no darnos cuenta en vida de muchas cosas de las personas que tenemos cerca…
Me pregunto que donde estará… o no estará.
Un besito muy fuerte de tu amiga Lola
Pues desde ese dondequiera que esté, estoy convencido de que a tu hermana le habrá encantado esta carta tanto como a los que hemos tenido la oportunidad de leerla. Me fascina la memoria que tienes para esos pequeños detalles, tan importantes para definir quiénes somos y la relación que tenemos con los demás. Y me maravilla que seas capaz de pronunciar palabras tan bonitas. Pero no tengas remordimientos, porque es un mal común ese de no saber expresar cuánto queremos a alguien. Muchas veces se nos va ese tren. Pero siempre habrá otro. Mira, tú ya lo has cogido, y algún día le darás esta carta en mano a tu hermana. Es cierto eso de que más vale tarde que nunca. Y, después de esto, en tu caso será tarde, pero no nunca.
Al leer tu carta, inmediatamente me he puesto a pensar en mis dos hijas. Sus relaciones son muy difíciles. Existe una rivalidad muy fuerte entre ellas, tanto que llego a pensar que no se quieren, especialmente la mayor a la pequeña (tienen catorce y once años). Esto ha sido así desde siempre, en su corta historia. Muchas veces les decimos que en la vida sólo se tendrán la una a la otra y que nosotros ya no estaremos. Tengo miedo de que no se quieran o que sólo lleguen a expresar su aprecio en una carta como la tuya cuando una ya no esté. Me consolaría pensar que algún día lleguen a apreciarse y a quererse. Hoy por hoy lo veo muy difícil, y sé de tantas relaciones entre hermanos que son malas o inexistentes que temo que esta sea así.
Una hermosa “tranche de vie”, llena de emotividad y fuerza. Me ha gustado.
Un abrazo.
Juan: mi memoria proviene de las cosas, a lo mejor cosas muy pequeñas, que me han dejado huella. Siempre cuando alguien muere, alguien al que quieres, te quedas con la sensación de que deberías haber hecho más. En este caso con mayor razón. Un abrazo Lola
Lola entre lo sensiblona que estoy y esta carta… me he emocionado de verdad.
Yo creo que muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Es cierto que entre hermanos muchas veces las cosas no funcionan y se pasan por diferentes etapas de la vida.
Estoy convencida que ella también se quedó con ganas de decirte te quiero y con ganas de cogerte de la mano o de defenderte otra vez.
Estoy segura de que ha leído esta carta y está tan emocionada como tú al escribirla.
Un besazo fuerte Lola.
Lola, no me puedes decirme que te conozca un poco y acto seguido hacerme leer esto.
Me he sentido en cierto modo casi colándome en tu vida, en tus recuerdos.
Es maravilloso entrar de este modo, sin violar ninguna intimidad, sino porque tú nos abres la puerta, en ese mundo vedado de los recuerdos y las personas que se fueron.
Recuerdo, y tan joven, intuyo que como tú, habrá cosas que me acompañen a la vejez e incluso a la última hora. Quizás no mi relación con mi hermano, que es bastante buena, sino más bien con mi madre, o la obsesión por Andorra, el país en el que casi nazco y en el que viví unos años de los que casi no recuerdo nada.
Leerte ha sido una sensación extraña, no creo que pueda decirte nada, pero si fuera tu nieto o simplemente estuviera por allí, te daría un abrazo.
No sé por qué se borran mis comentarios…en fin. Es la tercera vez que lo intento…
Te decía que me has dejado completamente emocionada con esta carta. ¿Te das cuenta que deberías escribir ese novelón con tu historia y la de tu familia?
EStoy convencida que a tu hermana le ha llegado la energía que desprenden tus palabras. Resulta sano y reparador expresar en voz alta aquello que creemos haber hecho mal, reconociéndolo.
Un abrazo inmenso. El que te daría ahora mismo si te tuviera delante!
Mua
Joselu: las hermanas no tienen necesariamente que ser amigas pero siempre, ya lo verás, estarán juntas en los momentos importantes de su vida. Mi hermana y yo siempre nos acompañamos en momentos especiales, como hijos, problemas de hijos, operaciones, y ella siempre me ha contado todo lo de su vida. Me decía..”yo te cuento todo y tu no me cuentas nada nunca” y era verdad. Hemos estado en contacto toda la vida pero me arrepiento de no haberla valorado.
En tus hijas ahora existirá rivalidad, son casi iguales de edad, pero que no te quepa duda que aunque nunca llegáran a ser amigas, el haber convivido tantos años, las marcará para siempre Un abrazo Lola
María, no sé de donde me vino la idea de escribir esta carte, sólo sé que me puse al teclado y salió de carrerilla. Gracias, muchas gracias. Lola
Miquel, yo sé que alguna vez terminaremos dándonos ese abrazo del que me hablas. Será cuando nos conozcamos más a fondo. Me ha gustado que entres en mi vida. Un beso Lola
Jo querida, a mi me sucede lo mismo. Cada dos o tres comentarios que contesto, uno se me borra y lo tengo que repetir pero con otras palabras. (esto cabrea verdad?).
Creo que le debía esta carta a mi hermana…. ¡fui tan soberbia…. ! Te mando un beso, beso con mi cariño de siempre. Lola
Mi querida LOLA,
¡¡cuanto más veo estas cosas, más pienso que deberíamos pagar por tener blog!!
Verás, quiero decir, que es de lo más terapéutico tener algo o alguien en el que vaciar estas cosas, que a veces incluso si saberlo pululan por nuestra mente en oscuros rincones.
El año pasado, hice esto mismo que tu haces, con mi padre ( por otros motivos) y es que a veces, se necesita decir en alto, lo que necesitamos que alguien escuche, aún cuando ya no esté…que a lo mejor, sí que lo están… pero de otra manera…
Al igual que tú ( sólo que yo tengo más hermanos, somos 4 en total) tengo una hermana que sería como tu Marujita…nosotras sólo nos llevamos 11 meses, nacidas el mismo mes, con 4 días de diferencia y el día y la noche tal mente… para que luego hablen de los horóscopos
Yo siempre he tenido una relación muy estrecha con mi hermano y mi otra hermana…sin duda mis mejores amigos aun cuando vivimos lejos. Pero con esta, al igual que tú, siempre hemos mantenido unos rifi rafes tremendos, por nuestras diferentes maneras de ver las cosas, mi hermana preocupadísima siempre por las apariencias, por sólo relacionarse con los que ella considera sus iguales , por no entender nunca que a mi me ha valido siempre todo el mundo, si lo que les veo dentro me gusta…en fin, que cada una hemos visto en ocasiones en la otra, más a una marciana, que a una hermana jajaja
Pero en el fondo ( yo tengo la suerte de que vive, sabemos de sobra que nos queremos, incluso cuando chocamos, es por eso, porque nos queremos ) yo creo que ella nunca podrá ser feliz pensando como piensa y… precisamente porque la quiero se lo digo y a ella, no le gusta escucharlo… estas son cosas naturales entre hermanas.
Lo malo sería no decirse nada, no poder hablar sinceramente.
En tiempos, yo era como tú, no me ponían una falda ni muerta…ella, toda preocupada de sus modelitos…Ahora me hecho más coqueta, todo hay que decirlo, pero sin idiotizarme jajaja ella, en su linea.
En fin, mi querida LOLA, que todos distintos y todos tan parecidos. Pero estate segura que ella supo siempre de tu cariño, esas cosas siempre se saben… solo que hay que aprender a decirlo cuando se puede…seguramente por eso yo achucho tanto, a veces tengo miedo de que no se enteren lo suficiente la gente de lo que les quiero y me paso cinco pueblos…pero cada uno somos como somos… yo a mi hermana cuando se pone muy pesada, la abrazo jajaja para que se calle la boca y deje de decir bobadas y ella se pone enferma…yo me río y le digo…¡¡hale, sigue diciendo estupideces a ver si consigues convencer a la pared!! jajaja y así siempre… pero lo dicho, la quiero y yo sé que ella a mi también…
Tu carta, le habrá llegado donde quiera que esté, pero este muy tranquila, aún sin ella…siempre ha sabido de tu cariño…ahora dedícate a decírselo a los que aún te escuchan en vivo y en directo…también lo saben, pero les encantará oírtelo decir…
Oye, por cierto ¿te he dicho que te quiero, abu? jajaja pues … ya lo sabes… que no se te olvide:-)
Un beso muuy grande cielo.
Pues me ha gustado todo lo que me dices, María. Yo tenía otro hermano, que también murió hace unos años, y fuimos muy amigos-hermanos hasta que se casó. Luego sólo fuimos hermanos. La vida es así.
De todas maneras yo siempre he sido de la opinión de que a la familia no la eliges, te toca y se acabó. A los amigos los eliges tú. Pero el haber vivido juntos marca mucho y yo que siempre me he creido que no necesitaba a nadie para vivir, me doy cuenta que estaba equivocada. La familia es la familia siempre.
Tú eres mi amiga María, y te he elegido para serlo. Te mando un gran beso. Lola
Lola, qué bonita carta, ojalá tu hermana pudiera leerla… Es una de las peores cosas que nos pueden pasar, darnos cuenta de lo que no dijimos o hicimos, o lo contrario, a las personas que ya no están. Tras la muerte se acentúan los recuerdos y afloran otros que creíamos dormidos. En vida prestamos atención a otras cosas más urgentes y con frecuencia desagradables, no buscamos la reconciliación sino el enfrentamiento. Nosotros éramos seis hermanos y en los últimos años tuvimos (y tenemos, los que quedamos) unas relaciones no precisamente “fraternales” en el sentido más positivo del término. Creo que ya no hay marcha atrás, no podemos volver al cariño de cuando éramos pequeños. Es duro crecer, darse cuenta de los engaños, las mezquindades, los egoísmos… No siempre el dinero es el culpable. Creo que cada uno debe examinarse a sí mismo y tratar de vivir en paz sin molestar a los demás, pero sin empeñarse tampoco en que todas las relaciones familiares sean idílicas, es imposible.
Un beso enorme.
Precioso Lola. Precioso. Yo opino que, en ocasiones, entre hermanos o amigos muy unidos se crea un lazo especial de comprensión, de inteligencia emocional, de comprensión mutua aún sin palabras, aún por encima de las palabras, de los gestos y de las miradas.
Creo que hay gente que de quererse tanto no se lo demuestran más que con golpes y, en ocasiones, sinsabores. Así que creo que tu hermana sabe lo muchiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo que la querias.
un beso Lola (estoy aquí, sólo que muy atareado necesitaria un día con 28 horas. Además pronto tendrás/eis muy buenas noticias mias….)
Lola no puedes imaginar cuánto me ha conmovido tu carta, hace algunos años al fallecer una hermana de mi padre, a la que quise mucho y que desee llevar a mi casa a cuidar y prefirió quedarse mal atendida por otros, entendí que nada nos debe quedar dentro, que hay que saltar sobre los resquemores y llegar al abrazo? Como tú ahora, espero que lo que en aquel entonces le escribí llegara hasta ella?
Tengo una sola hermana y es uno de mis pilares espirituales, nos unieron peleas y enfrentamientos en mis primeros años de vida, pero desde mi adolescencia y su temprana juventud tendimos un puente, ya lo habíamos hecho, pero cuando sorpresivamente mis padres se divorciaron después de 25 años de matrimonio, lo fortificamos, somos muy distintas, (ella es la presumida de este dúo, algunas veces se llevó ropas de mi casa, sólo por no verme más con ellas!!!)
Hemos aprendido a no opinar si ella no pregunta mi juicio no lo ofrezco, pero la escucho y ella hace otro tanto, olvidamos que existe la frase ?te lo dije?, eso sí la destreza en tender la mano y la fortaleza del hombro crecen cada día, vivimos en extremos opuestos de esta estrecha isla y hablamos a diario, generalmente más de una vez, puedo dar detalles de su existencia y ella de la mía, mi esposo se sorprende de las cosas que nosotras hablamos por teléfono? y sin embargo al leer este post me he dado cuenta de que ella lo sabe, con la misma certeza que yo, pero no le he dicho todas las veces que debía todo lo que la quiero y aunque propugno que los afectos se demuestran más allá del verbo, es innegable que reconforta oírlo, especialmente si sabemos, que viene desde allá, desde donde nace lo mejor de quien lo dice.
Gracias Lola, por esta carta en la que podemos adivinarnos cualquiera de nosotros, y que puede ser escrita por muchos remitentes, a miles de destinatarios, lástima es que en tantos siglos de vida en sociedad, con tantas teorías sobre comunicación, gramática, lenguaje y aún seamos incapaces de librarnos del miedo a la frase más cursi del mundo, pero imposible de erradicar de nuestro lenguaje, y aunque a veces nos parezca terrible, hace falta abrir un poco los labios y sin temor a cómo suene decirlo: TE QUIERO, a fin de cuentas lo imperdonable es pasar por la vida sin llegar a saber qué significa?
Joselu como Lola pienso que algún día tus hijas pasarán por encima de esas peleas y distancias, claro con esa misma esperanza miro a las mías?.
Un abrazo Lola, con el agradecimiento por permitirnos el placer de leerte?.
Lola no se por qué al publicar el comentario han salido esa cantidad de signos de interrogación fuera de lugar, espero que aún así sea comprensible y que ahora no se repitan, otro abrazo
Buenos días, Lola.
También yo estoy enamoradísima de su sobrino y, por supuesto, ya me ha hablado y mucho, de su especial tía Lola.
Me alegra que la blogsfera haya permitido que nos conozcamos virtualmente.
Un beso muy fuerte y enhorabuena por el blog. Es fantástico.
Olga.
Una carta que es una maravilla. Todo un ejemplo de sinceridad, de honradez. Reconoces lo bueno y lo menos bueno (nunca hubo nada malo) de esa relación con tu hermana.
Y describes unos tiempos que yo viví, siendo todavía, algo mayor que vosotras.
No puedo olvidar, cuando en 1946 fui a la Universidad y entré en un Colegio Mayor (lo de Mayor, era una ironía), despues de ser un hijo bastante mimado de familia pudiente. La primera tortilla de patatas que nos dieron no la olvidaré. Una para cada cuatro que ocupabamos la mesa y tenía un solo huevo y además las patatas, para que abultasen más, eran cocidas.
Si yo te contara…………
Un beso
Apuesto que en el momento en el que estabas escribiendo esta entrada Lola, te olvidaste del ordenador, de la gente que pudiese ver esto, de que todo consistía en un Blog… y te adentraste en tu infancia, en tu vida y en tu hermana sin importarte nada más.
Esto es lo que hace no olvidarme de que tengo que pasar por tu Blog cada semana.. porque cuando escribes, te olvidas de todo lo demás.
Se agradece mucho Lola, un saludo y abrazo muy fuerte.
Es lo más bonito que he leido nunca yo también la echo de menos besitos tía el amor entre hermanos es sobrenatural.
Te quiero tia.
Por cierto seguro que la abu ya lo ha leido
querida Lola,
Me ha emociondo tu carta a Maruja, la que fué mi suegra y a la que me costó tambien mucho llegar a entender, pero que cuando pienso en ella, es de corazón y sintiendola como alguien entrañable.
Lloré mucho cuando partió.
Entiedo muy muy bien tu relación con ella, ya que mi niñez tampoco fué facil.
Yo era parecida a tí, rompedora, chicote y con ganas siempre de volar……..
Sige escribiendo, me encanta, eres sabia y me aportas un montón tia Lola.
Un besote muy muy fuerte
Gracias por esta carta mama.
Voy a escribirle una a papa, aunque ya se la he dicho al viento.
Un besito muy fuerte madre, te quiero con locura.
No, Yolanda, es verdad que el dinero no es el culpable muchas veces, en mi caso no. Tu también tienes personas queridas que se han ido y siempre piensas que podrías haber hecho más. Hoy estoy triste porque se ha muerto el padre de mis hijos y como ellos están sufriendo, pues yo también sufro. Un fuerte abrazo Lola
A ver que noticias buenas nos traes, que nos dará mucha alegría a todos, seguro.
Desde que he escrito esa carta estoy más en paz conmigo misma.
Un beso y mucho cariñito. Lola
era para Carlos.
Que frase tan horrible es “ya te lo dije yo”, la tengo borrada de mi boca porque me molesta mucho que me lo digan.
Es muy bonito Yolanda M. que cuentes cosas de tu vida. Me gusta conocer a las personas que quiero. Un beso Lola
Olga: lo primero, háblame de tu porque soy tu tía. Me encantará conocerte porque adoro a los hijos de Joselón, un casi hijo para mí. Un besito y ya he visto lo ideal que eres. Lola
Albino querido: tu has vivido aun más acontecimientos que yo y habrás visto que todo en la vida marca a la persona. Te mando un abrazo Lola
Es cierto B, cuando escribo no pienso en nada más que en lo que quiero expresar. Gracias por leerme y decirme esas cosas tan chulas. Un abrazo Lola
Mati querida, estoy triste porque mis hijos sufren por la muerte de su padre.
Te mando un besito con todo mi amor. Tengo unos sobrinos que no me los merezco. Besitos tia Lola
Angela: tu has conocido a mi hermana muy bien y sé que la querías. Yo te quiero mucho a ti y desde siempre sabes que hemos tenido algo especial que nos unía. Un besito Lola
Hijo de mi corazón: verte lejos y triste me rompe el alma. Ahora ya seré papa y mamá para ti. El cariño que te tengo no me cabe dentro de mi cuerpo…. se me escapa y se va a Brasil contigo. Lola
muy hermoso Lola, pero no te arrepientas de nada, seguramente tú te comportaste como tu interior te pedía que te comportaras, y no creo que eso fuera malo, simplemente fuiste honesta y tan sólo reflejabas dos maneras muy diferentes de ver el mundo, pero eso no era culpa tuya, ni tampoco de ella, os disteis lo que podíais daros con la diferente naturaleza de cada una, y sé de qué hablo yo también, un beso gordo
Es verdad todo lo que dices pero me he quedado mejor diciéndoselo. Manuelita, estoy deseando saber como estás y para cuando nace mi niño o niña.
Un besito de los de ruido. Lola
Mi querida Lola: Siento que se haya muerto la yegua de tu nieta porque se les toma mucho cariño. Mi marido tenía uno que era precioso y hubo que sacrificarlo.Gracias por acompañarme en mi nuevo blog, me siento un poco sola.
Brisas y besos.
Malena