El poder del PODER.
Ayer me puse a mirar una foto reciente del Sr. Rodriguez Zapatero, nuestro Presidente. Me fijé en su cara y reconocí el cansancio que se veia en ella.
El Sr. Zapatero no es santo de mi devoción, para nada de nada, pero no es de eso ni de sus políticas de lo que quiero hablar aquí hoy. Quiero hablar de sus ojeras obscuras, de sus bolsas debajo de los ojos, de sus pliegues en los dos lados de su boca, de sus ojos apagados, de su mirada triste, de su envejecimiento facial, de su blanqueamiento de pelo, de su rictus cambiado y de su abatido lenguaje corporal.
Que le ha pasado a nuestro Presidente? Es el Síndrome de la Moncloa?
Al pensar que podía tratarse de este síndrome, me he preocupado en mirar fotos de nuestros anteriores Presidentes desde que somos una Democracia y efectivamente, me he encontrado con personas juveniles al empezar su mandato y personas avejentadas o muy avejentadas a mitad de este, pero sobre todo cuando se encuentran en su segunda legislatura.
Es el poder lo que envejece a las personas? Es el estres del poder? Es la soledad del poder? Es verdad que la soledad envejece y explica Juan Carlos Jimenez, profesor de Sociología de la Universidad CEU-San Pablo que “cualquier crítica al gobernante es interpretada por éste como fruto de una tendencia conspirativa”. Nuestros gobernantes terminan por encerrarse en un círculo muy pequeño con personas que sólo les dicen lo que ellos quieren oir. Alguien ha dicho que parece que en La Moncloa se ha generado un germen muy virulento que produce en los presidentes del gobierno una melagomanía progresiva. Todos han llegado a La Moncloa jóvenes, humildes y cercanos y…¿como terminan? pues, aislados y endiosados además de avejentados.
No hay ninguna duda que ese gran poder que ostenta un presidente de gobierno, tener que decidir cosas importantes nacionales y de política exterior, recibir duras críticas a sus decisiones, quema mucho a la persona , pero yo quisiera saber el porqué de que quién lo ostenta, se agarra a él como una lapa y no quiere soltarlo. Es como si quedara atrapado en él y algunos psicoanalistas hablan de “estructuras perversas” para referirse a aquellas en las que un sujeto queda atrapado por un objeto que le produce un placer tan extraordinario como único: el poder sería pues algo perverso. El Profesor Tierno Galvañ dijo en una ocasión ”que el poder impregna de indiferencia todo lo que no es poder”.
Entonces, ¿que es el poder? Intento averiguarlo en Google y no me quedo satisfecha, no entiendo mucho lo que es en realidad. Quisiera saberlo , pues en vista de lo visto y oido, debe de ser como una droga que te engancha de tal manera que ya no puedes, si no es a la fuerza, apartarte de ella por mucho que te esté perjudicando.
Yo tampoco lo entiendo. No ansío el poder de ningún tipo, aunque esto tal vez no sea exactamente así. Me pregunto si en tener un blog -aunque sea lleno de dudas- no es una persecución de algún tipo de poder personal. Y es cierto, todo tipo de poder desgasta. Zapatero tendría que aceptar una regla no escrita de la democracia de limitar los mandatos a dos. Sería un buen principio. Pero ciertamente en el poder hay algo que alimenta, que fascina, que ata irremediablemente. Por eso la limitación de mandatos que existe en Estados Unidos me parece sana y racional. Observo el cansancio en los gestos de Zapatero, pero en algún sentido ahora puede que esté saliendo el mejor Zapatero fuera del iluminado optimista que quiere dar la razón a todo el mundo y lloriquea cuando no le entienden.
Tienes razón, algo tiene el poder que magnetiza. Por eso hay algunos seres humanos que necesitan ejercerlo y otros que lo rehúyen como al diablo. Yo estoy entre estos últimos, pero de nosotros se benefician los que viven del poder. Debe ser muy nutritivo dicho poder, pero yo soy más amigo de los contrapoderes.
Pero no sé.
Es cierto que el poder avejenta porque siempre acumula una carga de preocupaciones sobre problemas que han de resolverse inmediatamente.
Pero deja pasar unos años y fijate ahora en Felipe González, que además de rejuvenecer cambió a su hermosísima mujer por otra más joven.
Eso quizá es consecuencia de otros cargos bien remunerados, como el que tiene ahora de Presidente de la Asesoría de la Unión Europea, que exije viajes, muy placenteros, y nada de poder.
Pero ya lo decía Franco a un ministro que se sentia cansado: “Haga como yo. No se meta en política”.
Besos
Creo que a esto es a lo que se le llama la erótica del poder. Lo que pasa es que unos sienten una gran atracción y otros más bien aversión.
estoy con Felipe, tienes que ser de una determinada raza o piel para entenderlo y compartirlo, de todos modos imagino que salirse del Poder con mayúsculas cuando todo está manga por hombro y hecho un desastre debe descorazonar a cualquiera, porque los frutos de lo que hiciste se reducirán a eso, al número de parados que abandonaste a su suerte al irte, imagino que querrá enderezar un poco las cosas antes de pirarse, sino mira Tony Blair, seguro que tuvo un montón de aciertos, pero qué quedó de él? la guerra de Irak y sus mentiras…
Yo, Joselu, no llamaría a tener un blog el ejercimiento de cierto poder. Tu y yo lo hablamos una vez y decíamos que era el ego el que nos impulsaba, creo que nos gusta gustar.
Yo no quiero poder y si lo confieso, creo que no lo quiero porque no podría resistir las críticas, creo que , otra vez mi ego, no lo resistiría. Además, prefiero no probarlo por si me gusta. Un abrazo Lola
No he visto muchas fotos de Franco de cerca pero creo que con la política interior, él no se estresaba nada. ¡A ver quien se atrevía a criticarle!. Y tienes razón Albino al comentar que despues del poder de ser Presidente, cuando se retiran, resurgen de sus cenizas. Un abrazo Lola
Felipe: bienvenido a mi blog. La erótica del poder! es verdad que hay estudios sobre eso. Creo que los que lo tienen es mas plancetero ese poder que el mísmo sexo. Un abrazo y hasta pronto. Lola
¿ Tu crees Manuela que remontará alguno de sus desastres antes dejar en manos de otro la tarea?
Quisiera pensar que es por motivos altruistas por lo que nunca , los que están en el poder, quieren desprenderse de él. Un abrazo Lola
Pues no sé qué decirte, es algo que desde fuera no soy capaz de entender pero que ha afectado a todos los presidentes del Gobierno que hemos tenido, sobre todo a los que han tenido más tiempo ejerciendo el cargo. De todos modos, creo que lo del aspecto físico es también simple efecto de que pasan los años.
Aunque en realidad no sé si es una sensación tan ajena, pues ya estoy cansado de ver gente que por una parcelilla de poder hace auténticas barbaridades. ¿O no os ha pasado que se emborrachen de poder el presidente de vuestra comunidad de vecinos, de la asociación del hobby que tengáis o el simple agente que pone multas de aparcamiento?
Es difícil para los que estamos fuera del círculo político saber lo que es realmente el poder, como muchos de seguro ya te habrán dicho. Pero es imposible, para nosotros, poder decir lo que se siente al tener el poder. Imagina que, por un momento, no tienes tantos límites como los que tienes al ser una simple ciudadana de a pie. Tienes recursos a tu disposición para hacer lo que quieras. Tienes la atención de las personas y se fijan en todo lo que haces. Tienes a personas que te dicen que lo que haces de seguro servirá para mejorar a tu país o a tu región.
Dicen que, alguna vez, un presidente mexicano decía que llega un momento en que, cuando te dicen que eres Dios en la tierra, no sólo los escuchas: lo crees. Pero, quizá, lo que no dijo es que así como tienes tanto poder hara hacer, tienes tanta gente detrás tuyo, cuestionando lo que haces, obstaculizando tu labor, esparciendo chismes que provocan que la gente no confíe tanto en ti. Tienes que enfrentar intereses opuestos, que posiblemente no puedas equilibrar. Tienes que prestar atención a lo que hacen tus vecinos extranjeros, para ver si no afectan a los intereses nacionales (que a veces es lo que tú crees). Tienes que cuidar que no haya abusos o, si eres corrupto, que tus abusos no se noten. Y, por si fuera poco, tener en cuenta que no tienes amigos ni gente en quien confiar, porque la política es la actividad más solitaria que puede existir.
Que no nos extrañe que los políticos saben, o intuyen, los costos del poder, pero también las capacidades infinitas de lograr los cometidos que se propongan. Por eso, mejor que no seamos políticos…
EXCELENTE REFLEXIÓN!!!
la política disocia a las personas, las divide, hace que se identifiquen con unas determiadas creencias. una determinada verdad. Y qué es la verdad. La verdad es todo. ambos polos. La integración de los mismos. La realidad es relativa. Depende del enfoque.
Nos disocia , nos separa. es una manipulación en pro de unos cuantos que quieren poder.
la esencia del ser humano es la unidad. darnos cuenta de que “somos lo mismo´´. de que todo es uno, y de que no somos seres separados del todo. disociación mente cuerpo no existe. es lo mismo. son una unidad.
he tenido la oportunidad de percibir de cerca por mi traqbajo, los subterfugios derivados de este mundo del politiqueo, y señores sólo puedo decir, que es oscuro y sucio, muy sucio. y el que se acerque mucho se ensuciará. un mundo basado en la energía de la rabia y el miedo, frecuencias muy bajas en las que si pones mucha atención, puedes llegar a vibrar
A mi no me gusta el poder, nada de nada LOLA.
A veces pienso que en el fondo me encantaría ser una niña pequeña eternamente, para que otros decidieran por mi. Sin embargo, paradojas de la vida, tengo un trabajo en el que a veces siento que debo tomar decisiones demasiado importantes, demasiado pesadas, el miedo a equivocarte o hacerlo mal es terrible lo que pesa, en ocasiones. Dejan en tus manos la responsabilidad de salvar su familia, su casa, su verdad o peor, su felicidad…por eso, cuanto más importante es el asunto, peor lo paso.
Debo ser la única abogado de este mundo, que se lleva un disgusto, cada vez que entra un cliente por la puerta:-)
Todos los presidentes, llegan frescos, jóvenes supongo que llenos de ideales y proyectos… pero el tiempo que pasan en la Moncloa, les envenena de poder ( supongo que a ellos sí que les gusta, porque efectivamente nadie quiere irse) les impregna de megalomanía, de prepotencia, pero todo eso tiene un precio que pagar, porque todo eso… les consume, les desgasta, a poca responsabilidad que tengan, es demasiada la carga que pesa sobre sus hombros, demasiadas las decisiones a tomar, espero que les compense a nivel personal, desde luego yo, ni muerta.
Un beso muuuuuuuuy grande cielo
¡¡disfruta mucho del finde!! yo, me voy ahora mismo para León, nos vemos el lunes, querida LOLA
Mi querida Lola: Me encntaría poder contestar a tus preguntas pero no tengo las respuestas aparte de que tu reflexión está llena de sensatez. Lo único que todo el mundo comparte es aquello de la erótica del poder.
Creo que sentirse arriba del todo lleva consigo una sensación de ser un pequeño dios pero también es verdad que las limitaciones producen serias frustraciones que al final no solo minan el espíritu sino también esa cara llena de alegría y a veces de prepotencia con la que algunas personas llegan al poder.
Me ha encantado leer tu reflexión.
Mil besos y mil rosas.
P.D Gracias por todo, Lola.
Me parece que Aznar no tenía nada de humilde al final de su mandato, pero tampoco al principio.
Creo que arreglar un país de boquilla es muy fácil. Todos tenemos la solución perfecta para todos los problemas, pero… sinceramente, yo no quisiera estar en su lugar. Ay, la soledad del corredor de fondo…
Besos selváticos.
Juan: algo muy gordo emana del poder, no me cabe la menor duda. Hasta ,como tu bien dices, del pequeño poder, de la autoridad. Yo prefiero no probarlo porque es posible que me pasara lo mismo que a todos. Un abrazo Lola
Odiseo: si que es dificil el tema y como digo más arriba, prefiero no conocerlo. Un beso de Lola
Sí Cristina, no cabe duda que pierdes la noción de quien eres y si encima te dicen que eres una maravilla en todo lo que haces, pues al final te lo crees. Un besito Lola
María: ni tu ni yo queremos meternos en esos berenjenales. A mi no me gusta nada obedecer pero mandar tampoco. Un beso Lola
Malena, me ha gustado tu comentario por lo sensato. No me olvides y te mando un besito Lola
Efectivamente, Pntera, es lo que tu dices,… “la soledad del corredor de fondo”, pero es que se vuelven tan soberbios que se creen que se bastan solos. Un abrazo Lola