Yo amo la música clásica – 1.
http://www.youtube.com/watch?v=71w-oasL6iQhttp://www.alipso.com/monografias/panorama_de_la_historia_de_la_musica/
Mis primeros recuerdos de música me acercan a mi infancia pero de manera difusa. Sin embargo, siendo todavía muy jovencita, acaso 13 o 14 años, tuve mi primer contacto con la ópera. Encontré en casa, casa de mis padres claro está, un disco abandonado, de vinilo, muy rayado, de 78 rpm, que se oia muy mal pero que para mí fue un gran descubrimiento. Era el duo de “La traviata” entre “Violeta” y el padre de “Alfredo”. Yo entonces no conocía el argumento de la obra ni la había oido nombrar nunca. Está basada en una novela de Alejandro Dumas que se llama “La dama de las Camelias”. Bueno, pues a lo que iba. Cantada en italiano no conseguía traducirla, pero las voces y la música me dejaron, me iban dejando mientras las oía, unas emociones nunca sentidas y que hicieron que las lágrimas corrieran por mis mejillas. En la entonación de la voz de “Violeta” yo vislumbré una tristeza inmensa, una desesperación grande, una pérdida de algo y en la música, un acompañamiento a esa tristeza, una belleza musical tan grande, que fue lo que me emocionó y me hizo llorar. Ese viejo disco me acompañó durante muchos años y no me cansé nunca de oirlo. Es por eso por lo que cuando vi esa ópera por primera vez me pasó como a Julia Roberts en “Pretty woman” cuando Richard Gere la lleva al teatro a ver también “La traviata”, las lágrimas me pusieron los ojos como dos tomates y nadie entendía que me había pasado. Este es un episodio de mi vida que creo que no conoce nadie y no se porqué , porque normalmente yo lo cuento todo o casi todo.
Bueno, sigo. Mi padre me llevo muchas veces a ver zarzuela, que me encanta, pero aqui se acabó mi contacto con la música clásica. Se acabó hasta que hace veinte años más o menos, ya viviendo sola, leí en el periódico que en un pueblo cercano a mi ciudad iban a impartir un curso de música clásica. Me matriculé y esa fue mi fortuna. Teníamos un profesor viejecito, enamorado de la música y deseando enseñar a conocerla y… vaya si aprendí. Me metí en un mundo desconocido para mí, desconocido pero maravilloso. ¿Como podía haber sido tan estúpida como para no haber aprendido antes? No es que sea una experta, para nada de verdad, pero ahora se reconocer si la música que oigo es medieval, o barroca, o romántica, o … Ahora me gusta hasta el canto gregoriano que es una plegaria cantada por voces masculinas.
Este post no lo quiero hacer más largo y por eso lo dejo aquí y lo retomaré los próximos días. Os hablaré de mis emociones, pensamientos y sentimientos cuando estoy sola en casa con mi gran equipo de música Bose que me envuelve, oyendo un concierto o una sinfonía o un aria. También hablaremos de los “castrati” y los “contratenores”, temas muy interesantes y humanos. Hasta pronto. No me olvideis.
El video que dejo arriba es una explicación muy jocosa de un famoso director de orquesta de lo que es la música clásica y la manera de entenderla. Vale la pena verlo.
El otro enlace nos dice las etapas de la música clásica en toda su historia.
Una vez más coincidimos, Lola.Yo la primera vez que vi una ópera tenia 10 años y me llevaron mis padres a “La boheme” de Puccini, y me parecio divertida porque el tenor lanzo un gallo, le gritaron desde arriba y se enfrentó. Luego entró la policía y se lo llevó
Como verás fue un bonito principio.
Pero la musica me quedó y al poco tiempo vi una “Madame Butterfly” con Victoria de los Angeles que estaba un poco gordita para el papel, pero su voz lo superaba todo.
A los 14 años me hicieron socio de la Filarmonica de Vigo y ya fui habitualmente a todos los conciertos.Al principio me gustaban mas los de gran orquesta por aquello del tachin.tachin muy fuerte, pero segun fui evolucionando pase a amar la musica de camara, los cuartetos y los solistas.
Viviendo en Madrid trabajé como ayudante de Tamayo en la reinaguración del Teatro de la Zarxuela en “Doña Francisquita” y “Marina” con un extraordinario tenor debutante llamado Alkdredo Kraus ¿Te suena?.
Y luego Tamayo trajo la primera comedia musical americana, “Al sur del Pacifico” que cantó Luis Sagi Vela.
En fin que hasta ahora no me he cansado de la musica y he visto cientos de óperas (tengo mas de 200 en DVD), conciertos, folk, rock y melodia. A esta hora tenia que estas viendo a “Marlango” con Leonor Wilting, pero de mki pierna rota se beneficio mi hija. Tambien me perderé el Festival Mozart con mas de cuarenta conciertosen dos meses y un recital de Serrat.
Pero de todo ello no hay nada nuevo para m i, precisamente por mi fanatismo.
¿Verdad que piensas lo mismo?
En este momento me defiendo con discos, videos y el you tube donde encuentro cosas realmente curiosas.
Nada, mujer, que somos melómanos sin fronteras.
Un beso
Yo fui autodidacta con el apoyo de mi papá. A los 13 años, comenzaron a vender en los kioskos de periódicos una colección de discos de música clásica. Había escuchado (y leído) sobre Beethoven, Mozart y otros sujetos, pero no fue lo mismo al escuchar la Quinta Sinfonía, o la Eine Kleine Nachtmusik… Y por un momento me transporté de la sala de mi casa a otros mundos que sólo con los libros podía visitar.
Ya había escuchado en televisión algunos fragmentos de óperas, pero siempre como acompañamiento a los cortes comerciales. Una marca de whiskey terminó asociado en mi mente a “Lakmé”, o el aria más famosa de I Pagliacci con un comercial de un refresco de cola. Nunca he tenido la oportunidad de ver una ópera en vivo, pero sólo escucho a Pavarotti, o a Anna Netrevko y Rolando Villazón y siento escalofríos…, como a veces imagino que a ti te ocurre. Un abrazo.
Mi querida Lola: Algo parecido me sucedió a mí pero con la Zarzuela. Mis padres eran aficionadísimos a este género musical y yo desde pequeña las oía cantar y me encantaban. Te vas a reir de mí pero cuando íbamos de vacaciones a Pamplona porque mi padre era navarro, me llevaban de la mano para que no me perdiera y yo iba cantando todas las canciones que recordaba y la gente se me quedaba mirando porque no era muy normal que un “petardillo” como yo fuera cantando zarzuela.
Desde entonces he sido una enamorada de la buena música. Espero que sigas contando información sobre ese hermoso mundo.
Mil besos y mil rosas.
P.D/ Me acordé el viernes de Dolores que era tu santo pero ya estaba fuera de Barcelona y no pude felicitarte.Lo hago ahora aunque con retraso.
Querida Lola, muchos de nosotros solo tenemos acceso a estas maravillas humanas, como la música clásica, por la tele, según el gusto con que seleccionan otros y por supuesto que no es ni remotamente similar. Vivir lejos de las ciudades nos plantea una desventaja, pero no dejamos de reconocer los valores de los que hablas. Cuando voy a La Habana siempre trato de asistir a alguna función en los grandes teatros, ya sea de la sinfónica, obras teatrales, ballet. Besos.
Lola, yo tardé mucho en acercarme a la música clásica. Ahora me encanta y la disfruto siempre que puedo. Nunca he visto una ópera en directo, pero sí bastantes zarzuelas gracias a los padres de unas alumnas que trabajaban en el coro y tenían la amabilidad de darnnos invitaciones o entradas con descuento. También tuve un compañero cuya mujer trabajaba en la Fundación Jacinto Guerrero y me proporcionó varias entradas para conciertos. He ido al Auditorio de Madrid, al Teatro Real y ¡por fin! al Kursaal de San Sebastián. Los precios no son nada baratos, pero la música en sitios así te eleva hasta el cielo. Y hace poco comenté la película “El concierto”, que me encantó. Lástima que no hayan editado su banda sonora.
Un beso.
Sí Albino, como siempre coincidimos pero tu me ganas pues has hecho de casi todo en esta vida.
Que suerte tu hija que va a ir al Festival de Mozart, me encantaría.
Te envio mi cariño Lola
Es verdad Odiseo que los anuncios publicitarios con arias de ópera son un montón y se te quedan grabados en la memoria. Las emociones que suscita el oir música clásica no los puede tener nada más que el que se enamora de ella como nos pasa a ti y a mi. Un abrazo Lola
Malena, no sabes como me gusta la zarzuela, ahora ya no veo porque hay muy pocos teatros que repongan. Será que a la gente ya no le gusta?. Me gusta que estemos en sintonía. Un besito. Lola
Iris querida, ya veras como dentro de poco podrás ver y oir mucha música que te va a encantar. Un beso Lola
Ya ves que yo, Yolanda, también empecé en serio con la música tarde pero ya sabes eso de nunca es tarde si la dicha es buena.
La zarzuela también me gusta mucho pero la ópera me apasiona.
Vi El Concierto y me encantó. Te mando muchos besos Lola
Yo aprendí a leer música antes que el abecedario y, por lo visto mi madre nos dio el pecho a todos escuchando música barroca. La música ha estado tan presente en mi vida y ha sido tan importante para toda mi familia que sería imposible hablar de cualquier momento de nuestras vidas sin asociarlo a algún tema. Durante mi época de conservatorio estuve en un grupo de canto gregoriano. Conservo grandes recuerdos de aquél momento.
besotes.
Me encanta este cambio de diseño de blog, tan alegre, creo que te hacía falta un poco de luz para sentirte mejor. Más besos
A mí me gusta mucho la múasica clásica en general, y la ópera en particular. La primera ve que oí una fue a los once años por la radio. Era de Wagner, aunque no recuerdo cual, y mi imaginación se desató al compás de la música imaginando una historia, que seguramente no tenía nada que ver con el libreto de la ópera en cuestión. Desde entonces, soy una “operadicta”.
Besos felinos.
Querida Lola,
es la primera vez que leo uno de tus pensamientos. Me siento un poco apabullada, y no se sale un mensaje realmente bonito que transmitirte. Algo que concentre lo que pienso. Eres una persona muy especial. Ahora entiendo a Fernando.
Me gusta la musica clásica; mucho; pero no soy una entendida. Me emociono con mucha facilidad y enseguida me afloran las lagrimas, bien por alegria, bien por pena; soy muy empatica, a mi pesar, y apenas nada me deja indiferente. Recuerdo cuando iba a la Opera con Carolina y Fernando en Albacete; sí, has odio bien, en Albacete. Que bien sonaban esas voces en directo…. que época tan feliz…
El año pasado apunté a mis hijos a piano y violin….. me gustaria que supieran de musica mas que su madre… Ya te contaré.
Me ha gustado mucho el enlace de youtube…. de nuevo me he emocionado, por Chopin y por el comentario de Auschwitz. Cuantos dias lo ultimo que les digo a mis niños es “Duerme de una vez pesado!!!” o “Olga, duermete y no me llames mas!!!!”. En fin, que me he sentido un poco mal. Hago firme propuesta de enmienda en ese sentido.
Pasa un buen dia Lola.
Espero verte/leerte a menudo.
Un besito.
Desgraciadamente nunca he tenido demasiada capacidad de atención para la música ni he tenido un buen oído. Pocas veces he estado en un concierto en directo, pero éstas no me he podido concentrar ni vivir la música. Nunca he asistido a una ópera o zarzuela. En cambio, eso sí, procuro siempre tener música de fondo: jazz, blues, música africana, clásica, solistas femeninos… Sé que no puedo apreciarla en lo que vale, pero la necesito como compañía. Esta es una de mis vocaciones no realizadas, porque me hubiera gustado tener oído y tocar algún instrumento como el piano o es saxo, pero no pudo ser, igual que no tuve facilidad para las matemáticas o la danza. Una pena. Un fuerte abrazo.
Lola, creo que la música clásica es una de las mejores medicinas para el alma. Poner una u otra según tu estado de ánimo. Aunque mi interés por los libros ha pesado más, creo que es algo que me estoy perdiendo un poco. Menos mal que Fer,es entusiasta de la música y la oigo siempre que puedo aunque sea un ratito. A veces, la que escogen compañeros blogueros ,es como un regalo.
Un besazo enorme Lola
Lola, mientras comenzaba a leer tu post, y antes de llegar a Julia Roberts, me estba imaginando la escena que tu describes jajaja. Mira me adelantaba a tus pensamientos. Una cosa es cierta, es irrelevante si tienes conocimientos sobre música, o no los tienes, son indiferentes esos conocimientos “cultos” sobre musica, clasica, barroca, medieval.. qué más dan? o te ponen o no te ponen. A mi, igual que a ti, y a Julia Roberts ME PONEN.
ah!!! me gusta tu núevo look
Mi querida Jo: es una suerte nacer en una familia melónama pues así empiezas a amar la música desde el principio. La Barroca es una de mis preferidas y hay un aria de opera de Heandel que me apasiona. Intentaré ponerla cuando escriba la segunda parte de este post. Se llama “laisa chi o piange”. Casi lloro cada vez que la oigo. Me figuro que la conocerás. Un abrazo Lola
Panterita, no me asombra nada que te inventaras la historia de la ópera de wagner porque te veo desde siempre como una soñadora nata. Wagner me gusta con pasión creo que ya lo he dicho en varias ocasiones y su música es divina, fuera de lo normal. Un besito Lola
Bueno “Yolanda, mi nueva amiga”: ha sido una sorpresa y muy grata cuando he visto que estabas en mi blog. De verdad que esa empatía que tenemos las dos, ha dado como resultado que podamos ser amigas.
Ser empático, Yolanda, no es un defecto sino una virtud. El tema está en que sufrimos más al ponernos en el lugar del otro pero también gozamos más cuando las cosas funcionan.
No me cuentes de tus niños pues lo entiendo muy bien. Yo andaba a grito pelado con ellos pero sólo nosotras sabemos lo que los queremos y eso es lo importante y ellos lo captan.
Hasta pronto, no quiero que me olvides, te mando un abrazo. Lola
No sabes que ilusión me ha hecho saber que Carolina ha ido a la ópera aunque sólo sea una vez. La adoro.
Joselu: yo también tengo un oido terrible y canto fatal del todo pero eso no deja para poder apreciar la música. Tú, en realidad, oyes música casi clásica, el jazz, los blues…… A mi me encanta Eric Clapton… su música, su guitarra, su voz. Has oido alguna vez canto gregoriano?
Un abrazo. Lola
Sí, Carmen. Cuando estoy mal de ánimos escucho música y los sentimientos son diferentes a cuando estoy alegre. El estado emocional te hace sentir de diferentes maneras.
Yo, en mi juventud, he sido mas lectora que otra cosa pero ahora lo que más me gusta es cerrar los ojos y oir cosas preciosas.
Te mando un abrazo Lola
Carlos, pues yo te imagino a ti imaginándome a mí al leerme..jajaja.
La verdad es que tienes razón: o te pone o no te pone. Lo único es que cuando tienes un poco de noción sobre las diferentes épocas de la música y de cada compositor, esto te hace disfrutarla más.
Un abrazo muy fuerte y con cariño. Lola
Lola, qué bueno lo que escribes, siempre aprendo algo porque no tenía ni idea de lo de la dama de las camelias (que inculta de mí siempre me preguntaba de dónde salía) y en cuanto a la Traviata, me hace recordar un ligue que me salió, más estrafalario imposible tenía 59 años, yo 24, y él era el tío de una amiga mía con un puestazo en una ciudad donde yo quería trabajar, así que mi amiga me recomendó vivamente que llamara a su tío. Le llamé y me invitó gustoso a comer. Desde que llegué me encontré con un seductor, que mentía en su edad como en todo lo demás. Era un señor embajador y lleno de buenas historias, así que no me pude negar a cenar con él otro día, sabiendo que aquéllo no me traería nada bueno. Llegué a un restaurante carísimo donde le conocían de sobra y le hacían la ola, y durante la cena se dedicó a cortejarme de una forma tan ostentosa que daba risa. Yo me pasé la cena disfrutando de sus anécdotas y evitando el contacto físico. Después del café dimos un paseo y trató de cogerme la mano. Yo simplemente no podía creerlo. Por supuesto era un hombre casado y sus hijas eran mayores que yo. Me dijo que me invitaba un día a ver La Traviata juntos. Yo claro pensé en Julia Roberts y me dio la risa, y aún me dio más cuando comprendí que no me quería llevar a la ópera sino comprar el dvd y verla juntos en su apartamento de soltero. Rechacé su invitación con pena, porque ya digo que era un hombre tremendamente ocurrente y me divertía saber hasta dónde podía llegar, pero la rechacé. A los pocos días era mi cumpleaños, yo cumplía 25 soles, y me llegó a mi oficina un extraño paquete de un desconocido con un disco y una carta. El disco era de Mozart, concierto número 21 para piano y orquesta de Mozart, y la nota decía que el segundo movimiento de ese concierto era yo para él, y que era una pena que si en vez de cumplir 25 cumpliera 40 años, que no me iba a escapar.
Al cabo de pocos años mi despacho recibió una invitación de la embajada para homenajear a ese mismo hombre por su jubilación. Acudí de incógnito, y creo que para él fue un shock verme allí. Primero porque descubrí su edad verdadera, y segundo porque llevaba un bastón. Un día me gustaría escribirle y decirle que recién he cumplido los cuarenta, que si nos vemos. Dios mio, a saber si seguirá vivo. Pero espero que sí. Le guardo un extraño cariño.
Si no lo conoces, te recomiendo el concierto 21 de Mozart. Desde entonces el II movimiento es mi música clásica favorita. Quizá sí iba conmigo, porque me siento en paz cada vez que lo escucho. saludos…
Que pasaje de tu vida tan bonito manuela! y además, gracias a él conociste el Mozart 21 que sí que lo conozco. Me encanta y ahora cada vez que lo oiga me acordaré de tí, sobre todo en el segundo movimiento.
Me gustaría que vieras La Traviata y me comentaras si te causa la mísma emoción que a mí. Y si ya la conoces pues dímelo también.
Me encanta como eres Manuela, me gusta haberte encontrado y que entraras en mi vida. Un gran beso Lola
Que interesante tu experiencia. Cuando has contado de que te pusiste a llorar, yo hace unos años fuí a escuchar a los monjes dela Abadía de Montserrat y al escucharlos se me caian las lagrimas de los ojos y no podia parar. Habia en aquellas voces y más allá del canto, como una presencia divina, como algo muy bonito y reconfortante, una especie de alivio y en momentos así el alma se expresa llorando. Tambien el alma tiene derecho de llorar, expandir su agua viva, ofrecer al canto estas lagrimas que son como estrellas interiores.
Un abrazo,
Ah, se me olvidó decirte y felicitarte por tu nuevo diseño del blog. Me encanta. El cambio es fantastico, quiero decir que es tan positivo cambiar, renovarse.
Era canto gregoriano lo de los monjes de la abadía de Monserrat? a mi me gusta mucho. es muy bonito Lydia tener emociones en cualquier momento de la vida pero la emoción de la música es muy especial y no se puede explicar con palabras. Te mando un abrazo Lola
hola Lola, pues no he visto La Traviata, la tengo pendiente, la que siempre ha sido mi gran ilusión es Madama Butterfly, y tampoco la he podido ver todavía, siempre hay que reservar estos eventos con mucha antelación y yo no soy capaz de preverlos así que nunca reservo con mucho tiempo y claro me quedo sin entradas, pero ya llegará… Lola yo estoy igualmente feliz de haberte conocido a ti, me das muy buena onda!!!
Pues Manuela, Madame Butterfly es preciosa de música y argumento. Muy romántica y muy triste.
Cualquier dia te llamo para que me reserves entradas cuando haya ópera y nos vamos juntas a verla. Me encantará ver tu cara y tus emociones. Mi hija, Mónica, cuando la llevé a ver La Traviata, era su primera ópera, no sabes como lloraba también. Somos unas lloricas, pero cuando lloras de emoción, es un momento estupendo.
Besitos Manuela. Lola
uy yo también soy muy llorona, así que te tomo la palabra!