Reflexiones (Reposición de un Post escrito hace un año)
(María y la ópera me han recordado este escrito de casi el principio de mi blog y por eso lo repongo. Pido perdón a quien lo haya ya leido)
No es fácil entender la Vida, pero como la vemos pasar en nosotros mísmos podemos llegar a comprenderla mientras la recorremos, sin embargo de la Muerte no sabemos casi nada y no digamos de lo que sucede despues de traspasarla. Cómo podemos entenderla? La ciencia nos dirá que la muerte es el fin de todas nuestras funciones biológicas, el momento en que el cerebro deja de cumplir su función, pero lo que de momento no puede decir la ciencia es lo que ocurre después.
Hay muchas respuestas para esto en las religiones y las filosofías: el alma se separa del cuerpo y se prepara para un juicio que lo llevará a los abismos o al cielo; el alma, si en vida ha sido honesta, tendrá huríes esperándola cuando muera; el alma no existe y cuando mueres se acaba todo; en el momento de la muerte parte del ser seguirá existiendo y se preparará para reencarnarse…
No hay forma de saber científicamente qué es cierto y qué no de todo lo anteriormente dicho.
Jung creía que la mente sobrevivía a la muerte y continuaba existiendo en una zona fuera del tiempo y de la realidad visible. Los muertos podían comunicarse entre sí, mantenían sus recuerdos y se enteraban de la marcha del mundo por los fallecidos llegados. Esto se asemeja a lo que sostenían chamanes, magos y lamas. Cuando se hace balance entre los argumentos que sostienen quienes creen en la continuidad de la vida tras la muerte física y quienes opinan lo opuesto, lo que aparece es un agrandamiento del misterio. ¿Quién posee pruebas definitivas en uno u otro sentido? Lo que sí resulta claro para todos es que hay un más allá de lo visible y lo energético en el que no podemos penetrar con los sentidos convencionales y que no podemos detectar con ninguna clase de artilugio material. En un nivel teórico, los físicos postulan por dimensiones contiguas y realidades paralelas, otros mundos, otros tiempos y otras formas de existencia. Un mayor número de dimensiones implica realidades más complejas y más ricas en posibilidades. No sabemos si la mente que nos anima, puede fluir a una dimensión superior y renacer bajo otra forma de vida. (Más allá de la ciencia).
Por mucho que tratemos de imaginarnos otra dimensión, la cuarta por ejemplo, es imposible percibirla porque nuestro cerebro está programado para ver las tres dimensiones a las que nuestro universo está sujeto. Podemos pensar en el alto, ancho y fondo de cualquier cuerpo pero ahí se acaba todo. Es imposible imaginar más dimensiones pero la ciencia está llegando a metas que estaban hasta ahora fuera de nuestro alcance.
Reflexiono ante mi muerte y lo primero que me encuentro es que le he perdido el miedo. ¡Qué inconsciente me veo al pensar que lo que me suscita es curiosidad!
Llevo más de veinte años leyendo sobre este tema que me ha interesado siempre. Creo que mi curiosidad empezó cuando en el colegio nos daban Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Me acuerdo de una iglesia fria, con poca luz, sombras de velas y de monjas y un sacerdote hablándonos de cosas horribles, de fuegos del infierno eterno, de castigos inenarrables si no éramos buenas y cumplíamos todos los Mandamientos de la Ley de Dios…… Yo tenía once años más o menos y por la noche no podía dormir pensando en el infierno. Rezaba y rezaba para no ir a ese sitio tan malo del que no saldría nunca nunca. Naturalmente eran los años cuarenta y algo, la Segunda Guerra Mundial.
Tengo curiosidad pero también pena de morirme, porque en mi vida hay demasiado de lo que separarme así por las buenas. Me encuentro muy querida por los que quiero y eso no lo quiere dejar nadie. Además si es verdad todo lo que hablan que va a pasar en este Milenio como el descubrimiento de la Teoria de Cuerdas, poder llegar a descubrir las otras dimensiones del espacio, ver si era verdad, que parece que sí, las 7 Profecías Maya, que va a haber un cambio radical de los sistemas monetarios mundiales, que se terminarán las guerras, que ya no habrá hambre…….., pues mira, yo todo eso no quiero perdérmelo, sé que a todo no llegaré, pero sí pido llegar a la mitad de ello por lo menos. Pero… a quién se lo pido? No es fácil contestar a esta pregunta, por lo menos en mi caso, no. Bueno, se lo pediré a la Providencia, al Cosmos, a la Naturaleza o al Ente Superior o sea a Dios pues a lo mejor el avance de la ciencia hace que mi mente pueda comprender sus designios.
Vereis: quisiera si es posible, morir sin dolor, con mis hijos conmigo, y dándome cuenta de todo lo que está sucediendo. Que cuando me haya muerto, en ese momento, me coja la mano uno de ellos y me diga que están allí conmigo que no me preocupe que me van a acompañar un rato bien grande. Esto lo quiero porque puede ocurrir que yo esté desconcertada y necesite seguridad, es posible que esté pasando por el momento de ver el túnel y la gran luz y que se me acerquen las personas que están muertas y yo he querido tanto y eso me haga sentirme rara. Si no veo túnel, ni luz, ni amados muertos, pues nada, pero por si acaso que hagan lo que les pido. Yo lo hice con mi madre y seguro que si se dió cuenta me lo agradeció.
En cuanto a mi entierro, quiero que me incineren desde luego, pero que el ataud sea ecológico pues es lo último que voy a hacer en favor de la naturaleza, digo ecológico pero no de tres mil euros. He visto alguno por Internet que cuestan como mucho trescientos. ¡Pues ese!
Y ya por último, cuando tengais mis cenizas en vuestras manos, hijos míos, quiero “oir” mi música preferida de mi compositor preferido, mi aria preferida, y ésta es: La Muerte de Isolda de Wagner de la ópera “Tristán e Isolda”. Es una canción en la que Isolda delante de su amado muerto y a punto de morir dice cosas como “la valentía arde en su corazón o, mira como sus labios tienen una tierna sonrisa dulce y suave, como una estrella, no le veis? no sentís sus pasos? esta música ligera y encantadora, esta serenidad que se va con dulzura, que se escapa de él, esta voz que me escucha son como olas de brisa ligera, son ondas de dulces perfumes que me invaden. Hace falta que yo las respire, que me deleite, que me evapore con ese dulce perfume en el movimiento de las olas de LA RESPIRACION UNIVERSAL, CON EL SOPLO DEL MUNDO. He aquí el bienestar supremo”.
Hijos mios: Después de oir a Isolda mirad mis cenizas y si están húmedas es que la he oido y he llorado.
Quereis oir mi aria preferida?
Ya sabes, pues escribiste en mi blog, que acabo de pasar por el trance de la muerte de un intimo amigo. En este caso una muerte anunciada porque su estado de salud estaba terriblemente deteriorarado. Estuve charlando con él la vispera de morir, despues de que lo bajasen de la dialisis que llevaba seis años haciendósela y de que le amputasen una pierna. Dentro de su intranquilidad, había dos temas que lo despertaban que eran la gastronomia y las curvas de las mujeres, asi que procuré animarle esas ultimas horas hablandole de angulas, lacon con grelos y por supuesto del culo y las tetas de cada enfermera que entraba, y vi que tenia rasgos de felicidad.
Hoy ya no está entre nosotros y creo que lo fundamental, es que dejó de sufrir, perque eso no le faltaba.
Y llegamos al pubto clave de todo tu escrito, que no conocía, filosófico, religioso y bien razonado.
¿Que hay despues de la vida?. En principio pienso que no hay nada, pero siguiendo las religiones me aburre la vida contemplativa de la católica, me empalagan los rios de miel de la mahometana y me intrigan las orientales porque de convertirme en algo, quisiera ser yo mismo, con mis virtudes y mis defectos..
En cuando a la muerte, me gustaría que fuera consciente sobre todo para poder entregar mi escrito de ultimas voluntades, que ya tengo redactado y que nadie quiere guardar. Voluntates para el momento inmediato, no para el testamento que tarda en leerse.
Una de ellas es la incineracion, pero tambien el aventado de las cenizas y la destruccion del tarro, porque no quiero ser un recuerdo en un panteón que haya que visitarse todos los años. No quiero flores,pero si que el dinero que se vaya a invertir nse deposite y se entregue a alguna ONG y si no encuentro ataud ecológico, pediré que el mio sea entregado a un necesitado, pues me consta que una vez cerrada la pouerta del horno, sacan al muerto y el ataud lo reciclan y lo venden de nuevo.
Pero pienso que para eso falta bastante. Ese es mi lado optimista y entonce lo que pido es tener algun dia la oportunidad de conocerte. Seria un premio.
Un beso cariñoso
Albino. muy buena tu filosofía de la muerte. Has visto la música que quiero “oir”? Yo me veo muriendo y serena y diciendo las palabras de Isolda, o sea, uniéndome a la humanidad entera, al Cosmos, a los Universos. Si no veo nada, pues¿que le vamos a hacer? Lo que hay o lo que haya es lo que me encontraré en mi partida. A mi también me gustaría pasar un rato charlando contigo. Un abrazo Lola
¡Vaya con la conversación a que he asistido de buena mañana! La verdad es que es divertido. Ja, ja, ja…
El aria de Tristan e Isolda es magnífica. Yo no soy aficionado a la ópera pero tengo la sensación de que me pierdo algo que merece y mucho la pena.
Yo querría que en mi funeral (laico, por supuesto) tocaran alguna pieza de jazz de Miles Davis.
Y que mis cenizas, sin pote horrible, fueran enterradas en alguna de las islas que me han enamorado en vida. Quizás en La Graciosa, una islita al norte de Lanzarote, en el desierto, frente al mar.
Un fuerte abrazo. Me gusta leerte.
Ay Joselu! nos hemos cruzado, tu estabas en mi blog y yo en el tuyo mismísimamente a la vez.
Es estupendo que nos guste leernos.
Si que te pierdes mucho no oyendo ópera. Empieza por “La traviata” de verdi y con “La boheme” de Puccini que tienen mucha melodia y las arias son preciosas. Si te animas ya te iré diciendo.
Te mando un abrazo. Lola
Mi querida Lola: Es un tema que nos preocupa a todos el no saber que hay detrás de la muerte. Como católica debo pensar en que hay otra vida pero la verdad, no sé cual. Hablas del temor a la muerte y yo tengo mis vivencias. Verás, hace nueve años me operaron de un cáncer de mama y caí en una gran depresión de la que afortunadamente salí con varias ayudas. En ese periodo de tiempo tuve que enfrentarme con la posibilidad de la muerte debido a la enfermedad y poco a poco fui familiarizándome con ella de tal forma que la acepté pero pidiendo (si era posible) que fuera rapidita y sin sufrimiento. Lo único que sentía era separarme de mis grandes amores: mis hijos y mi marido.
No fue así y ahora solo quiero aprovechar el regalo de la vida en toda su intensidad. Cuando me llegue la hora pido también tener a mis hijos al lado y sentir muy cerca de mí a mi marido. Después que hagan conmigo lo que ellos crean conveniente.
Que seria me he puesto, Lola, pero es un gran tema. Ahora para cambiar de tercio me arreglo y me voy al gimnasio.
Mil besos y mil rosas.
La vida es un regalo , no cabe duda, para unos mejor y para otros peor, y hay que vivirla a tope y sobre todo personas que han tenido esa penosa enfermedad y han salido de ella. Siento lo de la depresión porque sé de que va y es lo peor de lo peor. Pero tu ya lo has pasado todo y te mereces una vida muy larga y llena de felicidad. Cuando venga nuestro último dia… pues a aceptarlo. Un beso Lola
Querida Lola, Locierto es que de las incertezas de la vida, nosotros sabemos bien poco, supongo que querer saber loq ue sucede, o no tras la visita de la parca es tanto como pretender saber si el gato de Schodinger está vivo o muerto en la caja. QUé más da? supongo que se trata de vivir todo lo que se pueda y lo mjero que se pueda. Respecto al Aria de Isolda, uffffff, me encanta esa historia y esa musica, Sabes yo visite el lugar donde se supone que está enterrada (evidentemente es como la tumba de los amantes de Teruel, más falsa que un Euro de chocolate) en un pueblecito hacia poniente desde Dublin a orillas del Liffey …. un lugar magico, como tu
Carlos, cuanto me alegro de que te guste esa ópera en la que se dicen tantas cosas hermosas y con una música sublime. Sí, sublime es la palabra exacta.
Yo desde luego quiero vivir muchos años pero como no será así me gustaría mucho saber del después de.
Ese misterio me apasiona y tengo una curiosidad tremenda. Te mando un cariñoso beso Lola
Lola, qué punzada leerte estos días en los que estoy pendiente de la salud de dos personas queridas por mí. Recuerdo la muerte de mi madre, la de una querida compañera a la que enterramos en su Galicia natal, la de mi padre, brutal por lo repentina, la de tantos otros allegados. En un mes murieron mi madre y dos tíos, fue un verano horrible. Sí, yo también reflexiono mucho sobre la muerte, pero hoy es un tema que no me apetece tocar. Gracias por la música.
Un beso.
Mi querida Yolanda: no te quepa duda de que por respeto a tí, si antes de poner mi post hubiera leido el tuyo, me hubiera esperado un tiempo para publicarlo. No era el momento adecuado y lo siento.
Espero que todo vaya bien Yolanda, tennos al tanto aunque no te apetezca escribir. Estaremos contigo.
Te mando un gran abrazo. Lola
Hay una serie muy bonita, mi preferida, que se titula DOS METROS BAJO TIERRA. Todo esta incognita sobre la muerte, el miedo, las dudas, todo habla esta serie americana de una profundidad increible. Y es bueno mirarla porque nunca se sabe cuando vamos a morir. Y tenemos que acostumbrarnos a la muerte, nuestro destino final.
Espero que me esperen mis padres, en el final de este tunel, y mis amigos los perros, y mis amigos los gatos que han compartido mi vida.
Yo creo que cuando soñamos viajamos a otras dimensiones, estas que cuando estamos despiertos no llegamos a ver.
Un abrazo,
Ya la ví, Lydia y me encantó. Vengo de tu blog, de leerte y comentarte.
Otras dimensiones….. ¡Como me gustaria conocerlas! porque haberlas haylas. Un beso Lola
Lola, a mí, 30 años más tarde, me seguían contando el horror de ir al infierno si era mala y esas cosas. Cuantas pesadillas debí tener en mi más tierna infancia, con todo ese oscurantismo y una cultura que enfatizaba el miedo por encima de todo lo demás. No se´si lo he superado porque sigue siendo un tema que me resisto a abordar. Sólo cuando conocí en méxico la cultura de los Muertos empecé a ver las cosas de otro color.
Espero que, a pesar de todas estas magníficas reflexiones estés bien de ánimo. Espero también poder escaparme para darte un besote inmenso cuando baje a mi pueblo la próxima semana.
Mua, mua y requetemuá
Estoy cada día mejor. El sol es el culpable. Tantos dias lloviendo no lo podía soportar.
Si vienes a verme me darías una alegría enorme y aún me sentiría mejor.
Ya me contarás de la Cultura de los Muertos que creo será muy interesante. Un beso y otro más. Lola
Hola Lola, mi madre siempre me dice que cuando ella muera no quiere ni llantos ni penas, quiere flores y música alegre! Y aunque me parece dificil porque el solo pensamiento de este suceso ya me llena los ojos de lágrimas, es lo mismo que me gustaría a mi.
Muy buena la opera, querida amiga. Yo espero la muerte todavía en muchos años más, también con un sentimiento de curiosidad por saber qué pasa luego de ese umbral entre el aquí y el allá.
Una excelente reflexión!
Mis hijos me dicen lo mísmo y ademas con esta frase. ¡Mamá no te mueras nunca por favor! pero yo ya ves que lo tengo muy asumido. Un beso Nicole. Lola
Si, Roberto, sí. Curiosidad mucha pero espero vivir un montón de años más pues aquí se está, en ocasiones, muy bien. Un abrazo Lola
Que interesante todo lo que leo, debo deciros que soy una novata” sesentona que me atrevo a entrar aqui. Un pqño inciso sobre la muerte no! de la propia si no del padre de mis hijos, su muerte fué sin padecimientos, ellos ocurrieron moralmente años “A”
dentro del dolor, senti una” cierta liberación pero con
los años tambien el dolor por su ausencia.
Tracia: me alegra que hayas llegado a mi blog. Lo de sesentona no es nada yo tengo 76 y sigo en la brecha.
De donde eres? Te mando un beso Lola
Sabía que te gustaría el “LIEBESTOD” mi querida LOLA, pero no hasta este punto, así es que me alegro de haber acertado. Sinceramente , yo estoy contigo, me parece la muerte cantada más preciosa que se pueda escuchar cuando nos toque irnos, que por cierto, como a ti, a mi ni me preocupa, ni me da miedo. Me preocupan y me dan un miedo horrible la de mis seres queridos, pero supongo que es una realidad que está ahí y que cuando toque, pues eso, tocó.
No me enrollo más que quería leerte arriba…¡¡Ah!! y gracias por tu mención cielo, sabes que te quiero mucho, aunque sea en este medio tan especial, pero sea donde sea, el cariño, es cariño siempre y tú te has ganado el mío casi desde le primer día.
Espero que tus ánimos vayan mejor, mi tesoro.
Un besazo enorme LOLA
María: claro que acertaste, ya lo ves. Te vas de vacaciones tu?. Pues sí, ese post lo tenía ya olvidado y tu me lo recordaste y lo quise recuperar. Sigo pensando igual que cuando lo escribí y espero no cambiar nunca.
También voy a intentar escribir un post sobre ópera como tú pero bajo mi punto de vista, ya veremos lo que sale. Un besoooooooo Lola