Otros recuerdos

De vez en cuando me vienen a la mente recuerdos, pinceladas, de lo que ha sido mi vida. Unas veces me paro en ellos un poco y luego los dejo pasar y otras, como es el caso de hoy, me aferro a ellos y los plasmo en mi blog  porque quiero dejar huella, aunque sea efímera, de esa juventud mía que ahora, desde mi madurez,  puedo analizar desde distintos puntos de vista.

Mis recuerdos personales ahora se juntan con mi experiencia de lo vivido y lo leido. Estos recuerdos me hacen pensar que pueden servir como testimonio sociológico de una época.

La España que vivieron esos años millones  de personas es muy diferente de la España que yo viví. Sé ahora que fue una era de represión y hambre que de hecho  desde los años cuarenta  hasta bien entrados los cincuenta fueron los “Años del Hambre”. Había racionamiento de alimentos y el mercado negro campaba a sus anchas con “el estraperlo”, que para muchos era necesario para vivir pero para unos pocos fue la forma de enriquecerse rápidamente. Estábamos en los años de la autarquía, de la que no empezamos a salir hasta el año 1951 y gracias a que, como siempre, a Estados Unidos le interesó acercarse a España, no por bondad precisamente. En estos años  encerrados en nosotros mismos,  hubo corrupción generalizada (¿cuándo no?) y la vida social se basó en “la recomendación”. Yo misma recuerdo que, en la Escuela de Comercio donde estudié un año, me aprobaron las matemáticas sin presentarme al examen pues el catedrático era amigo de un tío mío. ¡qué cosas!  Y sobre todo y lo peor era que yo lo viví entonces sin que en mi mente existiera  un mínimo de crítica.

Y con este panorama,  ¿dónde estaba yo? Pues os lo confieso. Como en mi casa ni había represión, ni hambre y habíamos sido siempre buenos, yo vivía feliz en esa nube de la que os hablé una vez. El ambiente que me rodeaba era como el de mi casa, mis amigas felices como yo lo era, fiestas, “guateques” los llamábamos entonces, donde te enamorabas y te desenamorabas,  Juegos Florales con José María Pemán como mantenedor, Fiestas de Invierno… y el dia que cumplí los dieciocho años, 16 de Diciembre de 1951, Mi Gran Fiesta: Mi Puesta de Largo, costumbre de siempre para algunos,  y que tuvo su parón con la Guerra Civil y volvió a reanudarse al acabar aquella. Ese día te ponias un vestido blanco hecho para la ocasión y recibías cientos de regalos. Era “tu noche”. 

¿Sabía la gente como yo  lo que estaba pasando en otros lugares? Quiero pensar que no. La censura, ahora lo sé, filtraba todas las noticias. Yo desde luego no, aunque me figuro que aunque lo hubiera sabido hubiera hecho lo mismo que hice. A los dieciocho años yo no era nada, fijaros en que no digo nadie, digo nada. Bueno, si que era algo: era una analfabeta de la vida. Yo no había sufrido nunca, no había conocido la vida en su realidad, vivía entre algodones. La realidad de España no la conocí.

Esta es mi historia de hoy. Los que me conoceis, sabéis lo mucho que he cambiado a través de los años . Mi vida de entonces corresponde a un entorno político que seguramente los jóvenes no podréis comprender. Soy una hija de la Guerra Civil y de todos los avatares que ésta trajo consigo. Viví la parte amable de esa época y nadie, ni yo mísma, puede juzgarme. Naces donde naces, tú no eliges.  Así es la vida.

30 Responses to “Otros recuerdos”

  1. Así es la vida, tú lo has dicho. Uno no elige dónde , cuándo o en qué familia nace; sencíllamente te toca: a unos mejor y a otros peor fortuna. Lo más importante es evolucionar en el tiempo que te ha tocado vivir, adaptarte a los cambios y cuidar a tus amigos, que son la familia que has elegido tú.

    ¡Qué bueno que recuerdes las cosas! Estoy viendo a mi padre empezar a tener lapsus de memoria y sufre muchísimo por ello.

    Un besote Lola. me encanta que nos cuentes tus recuerdos y vivencias de una forma tan cercana.

  2. Lola, creo que no somos conscientes de verdad de lo que vivimos hasta que lo vemos pasados unos años, con la perspectiva que da el teimpo. Hace unos días vi el capítulo final de la miniserie sobre Suárez y todo me resultaba a la vez familiar y muy lejano. Todo me sonaba, los nombres, las situaciones, los acontecimientos, las primeras elecciones… pero yo lo viví de una manera muy distinta a como lo veo ahora. En el 77 yo tenía 22 años y aprobé las oposiciones, así que ése fue el hecho que determinó mi vida, mucho más que la primera votación democrática. Viéndolo en la tele me di cuenta de lo importante y difícil que fue aquella época, con crisis económica y política más dura que la actual, si cabe, inflación galopante y gran agitación social. El PC fue legalizado, y de eso muchos ni se acuerdan. Ha pasado tanto tiempo, y a la vez ha sido tan rápido… Sólo ahora soy consciente de la trascendencia de aquellos años. Mi familia siempre ha sido muy de derechas, de Blas Piñar por lo menos, así que por aquel entonces yo pensaba de manera muy distinta a la de ahora. Cómo ha cambiado todo, cómo hemos cambiado nosotros…
    Gracias por compartir tus recuerdos. Un beso.

  3. Querida Jo: sí, yo evolucioné pero a base de muchos batacazos. Ha valido la pena desde luego.
    En cuanto a tu padre, lo siento mucho de verdad porque perder la memoria es una cosa muy seria. A que te agarras en la vida entonces? Cuidalo mucho. Te mando un gran beso. Lola

  4. Yolanda: tienes mucha razón en lo de mirar las cosas con perspectiva. Te entiendo tan bien cuando me dices lo del año 77….. Yo si que estuve muy atenta porque mi madurez estaba llegando y esa serie ha sido muy emotiva para mí, aparte de politicamente, en mi vida personal estaba pasando por un momento crucial de mi vida.
    Como anécdota te diré que mi madre casi se muere del disgusto cuando vió a Carrillo por televisión y no te digo nada cuando legalizaron el PC. También es verdad que a dos tíos míos que eran falangistas, de 20 y 26 años, los sacaron de la carcel y los fusilaron en el cementerio por represalia a un bombardeo de la parte de Franco. Alicante ya sabes que era “rojo” como decian en mi familia.
    Al desaparecer esas generaciones deberían también haber desaparecido los odios pero creo que no ha sido así del todo. Te mando un beso Lola

  5. Querida Lola, gracias por tus recuerdos. Es como te han dicho, uno no es consciente de la parte de la Historia que está viviendo, simplemente vivimos la vida que nos tocó. Todos los humanos creo que jugamos a pensar qué hubiera sido de nosotros en otro tiempo en otro lugar, pero solo podemos hacerlo como un ejercicio mental y no hacer mal intencional a nadie, solo eso. Un beso.

  6. Lola, tu y yo parecemos almas gemelas, o al menos tenemos recuerdos similares de épocas idénticas. La única diferencia esta en esos pocos años que te llevo pues cuando tu celebrabas la puesta de larrgo, en una familia burguesa -la mía tambien lo era- yo ya pisaba las aulas de la universidad. Y por supuesto la diferencia de sexo, puesto que los hombres eramos más batalladores y las mujeres más hogareñas, lo que no significa un menosprecio, sinó todo lo contrario, ya qu era una obligación que os hacía sufrir más por dentro.
    Pasé la guerra civil, la larga postguerra y la “pertinaz sequía”, como definían la autoridades de la época, sobre todo el dictador en sus discursos.
    Una diferencia, quizá por la citada razón de sexo, es que yo desde esos años universitarios, estuve en la escondida oposición en la que apenas podíamos hacer nada, pero siempre encontrábamos algun resquicio para mostrar la rebelion. En la universidad de Santiago, donde hice Derecho, nuestra “arma” de protesta era hablar en lengua gallega, algo que en las aldeas rurales o costeras era intemporal, pero que en un ambiente universitario se consideraba como síntoma de oposicion. Luego en Madrid, haciendo doctorado y alguna otra cosa, particié en la primera manifestacion de 1953 pidiendo la abolicion del SEU (Sindicato Español Universitario) que era obligatorio y recibí los chorros de agua de los camiones de los grises, algún que otro porrazo y terminando, como muchos de mis compañeros en los juzgados de guardia de las Salesas. Afortunadamente solo fue una noche porque no tenía antecedentes, pero muchos de mis compañeros de aquella ingenuidad terminaron pasando 6 meses en Carabanchel.
    La censura ¡que me vas a contar de la censura que ya ejerciendo como periodista la sufrí intensamente!. Eran tiempos en los que las radios -que fue por donde empecé- no podian hacer información propia, excepto la deportiva y tenían que conectar obligatoriamente con los Diarios Informativos de Radio Nacional de España que ya se sabe como se redactaban. Tiempos del NODO con inauguración de pantandos o procesiones con el “Caudillo” bajo palio. El cine con el invento del doblaje para cambiar los diálogos y cortar los besos y la literatura proscrita esconduda debajo del mostrador de algunas arriesgadas librerías (Asi compré, por ejemplo, “Por quien doblan las campanas” de Heminghway).
    En fin, una historia muy larga que para muchos acabo con la muerte, a veces por ejecucion y, teniendo en cuenta mi edad, para otros por extinción natural de vida. Para, por fortuna, es un recuerdo que voy escribiendo y que saldrá en algún libro, aunque, logicamente, no será el primero.
    Salud, compañera
    Un beso

  7. PD.
    En el ultimo parrafo, donde dice “`para” quiere decir “pero”, y es que ya necesito aprovechar tanto el tiempo, que ni siquiera lo pierdo en hacer correccciones.
    Otro beso

  8. Iris querida: que verdad es que somos, en una gran parte, lo que somos, porque es el mundo en el que nos ha tocado vivir. Sería una tonteria pensar en lo que hubiera podido ser pero yo sueño con tener otra vida, si la reencarnación existe, donde viva en el entorno que viva pueda ser yo mísma.
    Te mando un fuerte besazo Lola

    Que sí, Albino, que somos almas gemelas. Hemos vivido las mísmas cosas en nuestra vida y es verdad que el sexo de la persona condiciona mucho. Si hubiera nacido hombre, seguramente hubiera ido a la Universidad y también hubiera corrido delante de los grises. Cuando escribas el libro, cuando lo edites, quiero un ejemplar dedicado, por favor y que no se te olvide. Te envio un gran abrazo Lola

  9. A mí me encanta que compartas estos recuerdos porque, como dices, mucha gente que tenga menos años que tú no conoce siquiera que estas cosas sucedían como sucedían. Y es cierto, muchas veces la vida nos coloca en un sitio que no hemos pedido, que no hemos querido y del que no lo sabemos todo. Hoy el mundo es muy distinto al que era entonces, pero hay gente que no es capaz de visualizar cómo era sin Internet, sin Facebook, sin Twitter y sin teléfono móvil. Y sin democracia, eso con lo que tanto se llenan la boca algunos sin saber en realidad lo que es.

  10. En realidad, querida Lola, el libro está saliendo por capítulos, algo desordenados, en los post de mi blog. Pero espero verlo algtún día en papel.
    Ahora saldrá dentro de un mes otro, tambien de memorias, que se titula ” O Derby, algo máis ca un café”, en gallego y que es la historia de un café de Vigo que fue de mi padre y que era el equivalente del Café Gijón de Madrid. Ya firmé el contrato y corregí las pruebas, así que estará inmediata su edición.
    Un beso cariñoso

  11. Sí Juan, ahora con las tecnicas nuevas y con la globalización es imposible o casi, no enterarte de lo que pasa en el mundo y en tu propio pais. Ahora, aunque existiera la censura, sería difícil engañarnos.
    Pero que razón tienes al decir que mucha , mucha gente joven y no tan joven no tiene ni idea de la historia cercana de España. El siglo diecinueve, fue un siglo, que por duro que fuera, es muy interesante para conocer la España de hoy. Pero ¿a quien le importa? Un beso fuerte y cuéntame de tu proyecto de trabajo. Lola

  12. Pues dime, Albino, donde encontrar tu libro en gallego pues me lo compraré. ¿Tu crees que lo entenderé?
    Un beso Lola

  13. Ten paciencia, Lolita, que de momento solamente corregui las pruebas, pero hoy por ordenador se imprime muy rapido asi que es facil que esté dentro de un mes.
    En cuanto al gallego, es muy facil de entender. No tendrás problemas.

    Una postilla a tu respuesta a Juan. Cuando yo hice el bachillerato, en los cursos 1940-47, es decir nada mas terminar la guerra, en la clase de Historia de España no se estudiaba la II republica pese a ser un gobienro mas legal que la dictadura. Nombres como Negrin, Prieto, Azaña o Casares Quiroga estaba prohibido pronunciarlos, así que saltabamos de una curiosa “expulsión” de Alfonso XIII al “Glorioso alzamiento nacional”.
    Un beso

  14. Yo no puedo hablar de esos años personalmente porque no estuve ahí, pero sé cosas porque me las contaron mis padres. Mi padre, de la quinta del biberón, luchó en el bando de los republicanos, pero lo hicieron prisionero y lo metieron en un campo de concentración en Bilbao. Le daban para comer lentejas, pero en el plato abundaba más el agua, las piedrecitas y los bichitos que las mismas lentejas. Luego, se casó con mi madre en el 46, cuatro años antes de tu puesta de largo. Muchas de sus cenas de entonces consistían en un trozo de pan con aceite y un arenque, y con un poco de suerte, cuando era el tiempo de la vendimia, algo de uva. Así era su lujosa vida de entonces. Y no podían quejarse, porque vivían en un pueblo, y allí gracias a los huertos, no se pasaba tanta hambre como en las ciudades, donde había que comprarlo todo.
    Muchas veces me ha explicado mi padre que cuando se casó, un kilo de pan valía cinco pesetas, y él sólo ganaba quince pesetas al día. Es como si ahora un kilo de pan costara 27 euros. Y entonces el pan era un alimento imprescindible. A pesar de la crisis, somos unos privilegiados ahora (claro, evidentemente, unos más que otros, y algunos muchísimo más).
    Besos felinos.

  15. No tienes la culpa de no haber vivido la parte no amable de esa época de España, pero con los años sabes qué ocurrió y qué hizo que tú ni te coscaras de lo que sucedía y eso también es motivo de reflexión. Además, puedes contar esa otra cara de la moneda, que también tiene mucho valor. Muchos besos.

  16. muy bien Lola, no tienes que pedir perdón por nada, pero qué bueno que tengas la capacidad de ponerte ahora en zapatos ajenos no creas que tanta gente sabe hacer eso, leyéndote me has recordado una novela que se publicó el año pasado y que es muy querida para mí por muchas razones, Memorias de una dama, te la recomiendo. Un besazo y qué gracia lo de las ‘recomendaciones’, mi madre todavía sigue considerando que el marido de una de mis primas es un desconsiderado porque nuna ha ‘recomendado’ a su mujer para un trabajo, y eso que él tiene un puesto muy importante en la Administración!!! nos dice ella indignada… con eso te lo digo todo…

  17. Albino, que curioso lo de pasar de largo a la república. Os dabais cuenta en ese momento o no pensabais en eso? Yo la verdad ni me acuerdo. Un beso Lola

    Panterita: es verdad que a la mitad de España le paso lo que a tu padre. ¡Que injusta es la vida! y yo mientras tanto cantando y bailando. Menos mal que a base de palos en mi vida, he sabido cambiar. Un abrazo Lola

    Tilde, es verdad lo que dices pero ha sido una pena madurar tan tarde. Me he perdido tantas cosas…. pero al final de mi camino, yo ahora, me daría un 7 sobre 10 de puntuación. En la próxima vida a vez si saco un 10. Un beso fuerte. Lola

    Manuela, he hojeado la novela (hojeado con h, porque he leido el primer capítulo) y me la voy a comprar pues creo que me va a gustar tanto como a tí. Las recomendaciones no son éticas pero te confesaré que, aun sabiéndolo, si algún hijo mío las ha necesitado he procurado tenerlas. Pero ahora por lo menos, si hago algo mal, lo hago sabiendo que lo hago. Muchos besos, muchos. Lola

  18. Muy interesante lo que nos cuentas . Representas a muchos que vivieron lo que tú has vivido. Y seguramente como en la vida de todos había cosas buenas y otras no tanto. Creo que todos evolucionamos continuamente a través de la vida y de todo ello, nos queda un aprendizaje. Para ser más felices y querernos mas a nosotros mismos y a los demás. Un beso muy fuerte.

  19. Lola, hay un libro de Ester Tusquets que se titula Habíamos ganado la guerra. Creo que te resultará muy interesante. Son las memorias de la guerra y la posguerra de una niña que nació en una familia bien y de derechas, a la que no le falta de nada, que estudia en el colegio Alemán de Barcelona, que tiene una puesta de largo como la que comentas, y que poco a poco va tomando conciencia de la España en que vive. Terminó siendo editora (Editorial Tusquets) durante cuarenta años y fue considerada una mujer de izquierda. Está editado por Zeta Bolsillo. Te encantará. Está en sintonía con tu post. Un abrazo.

  20. me alegro de lo de la novela! pues sí, qué no haremos por los hijos… pero al menos con conciencia, como tú bien dices!

  21. Sí, Carmen, evolucionamos y aprendemos pero es tan corta la vida que cuando has aprendido ya estás casi al final. De todas formas de eso se trata, el camino es aprender y aprender….. Un beso Lola

    Joselu, gracias por descubrirme ese libro. Ya estoy detrás de él. Mujeres como yo debe haber a puñados y me encantaría conoces sus experiencias. Un abrazo Lola

    Manuela, cuando la lea te comento. besos Lola

  22. Tu historia me recuerda tanto la novela de Carmen Martin Gaite, ENTRE VISILLOS. Pero no creas que las cosas han cambiado mucho. Y menos mal que decidiste, en algun lugar de tu vida, evolucionar. Aunque como eras, como tu dices que eras nada, no fue tu culpa. Fuiste victima de un sistema social, politico y religioso de aquella epoca, de una fuerte dictadura, en resumén de una gran mentira. La realidad no era aquello. Pero bueno.

    Es necesario hacer como un analisis de lo que uno fué, y lo has hecho de una manera tan acertada, poniendo en perspectiva el contexto y la persona. No se puede juzgar a nadie, siempre hay un contexto y siempre hay una persona.

    Un abrazo fuerte,

  23. Leí “Entre visillos” hace años y sí que es verdad, entonces no lo pensé, que es un retrato de mi época.
    Creo que mi vida ni yo misma la entendería si no fuese en su contexto preciso. Gracias Lydia por tu comentario tan bonito. Un beso. Lola

  24. Así es, así fue y probablmente así será la vida. Unos nacen en sabanas de seda y otros nacen para ser trapos. Por fortuna de tanto en cuatno aparecen angeles como tu para reconciliarte con el mundo. Y cuando la memoria viene a herirte o a salvarte por vete tu a saber que reconditos lugares personas como tu marcan la diferencia entre lo innominioso y lo maravilloso. De verdad me ha encantado tu entrada, mucho. y me permito recomendarte esta canción. Un beso
    http://www.youtube.com/watch?v=OC1kTxX52WU

  25. Carlos: he oido y escuchado bien la canción que me envías y es preciosa de verdad.
    Gente como yo hay a montones pero es posible que no les guste hablar y confesarse. Yo tenía que contarlo a los cuatro vientos. Para eso escribo mi blog.
    Un abrazo y gracias por entenderme. Lola

  26. Hola querida LOLA,

    Mientras leía tu entrada, he tenido la sensación, como que te disculpabas de tu buena fortuna. Y no, querida LOLA, como tú dices, cada uno vivió lo que le tocó vivir y donde naces y tus circunstancias personales, para nada puede ser algo que debas reprocharte.

    Mira, mi madre vivió una postguerra como la tuya, con puesta de largo, fiestas y una vida como tu dices entre algodones, sin ningún tipo de conciencia política y salvo porque estudió fuera, su mudo no tenía más fronteras que lo que le marcaba una asociación o algo parecido que aún no sé muy bien que era que se llamaba Acción Católica, de la que incluso fue la presidenta en mi ciudad, a pesar de vivir políticamente en el limbo y ser más de derechas que la mano derecha con la que escribes, yo no conozco una persona más buena y más dispuesta siempre a ayudar a todo el mundo.

    Por el contrario, mi padre vivió el reverso de la moneda, también era de una familia adinerada, pero a la que por envidias destrozó la supuesta derecha de aquella época, asesinaron a mi abuelo, a mi bisabuelo, encarcelaron a mi abuela, y a dos de sus hermanos en fin un desastre. Tuvo una vida durísima, pues se quedó huérfano con tres años y desde muy joven estudió y trabajó para salir adelante, siempre renegó de la derecha por todo lo que les había hecho sufrir a él y a su familia.

    Con mucho trabajo y esfuerzo montó una empresa, una fábrica de maquinaria y de pronto ya casado con mi madre, por ser empresario había pasado al bando de lo que más odiaba, la derecha.

    Resumen LOLA, cada uno vive la vida que le toca vivir y evoluciona de acuerdo con esa misma vida. Yo tengo la sensación que me he pasado la vida disculpándome por que mi padre era empresario y como tú soy de las afortunadas y hace años, que he dejado de hacerlo. He ayudado siempre que he podido y creo que hay demasiadas culpas que se pagan sin tenerlas y muchos fantasmas que hay que enterrar de una vez por todas.

    Disculpa todo el rollo, por favor.

    Muchísimos besos, LOLA.

  27. Así son las cosas, vivimos los tiempos que nos toca vivir. Hasta cierta edad rodeada de unas circunstancias quizá muy reducidas. La experiencia, el aprender a mirar de otra manera, nos la va dando los años. ¿Quien somos para juzgar? Yo nadie, por eso no lo hago.
    Un placer leerte.

  28. Mi querida María: todo lo que me dices me gusta porque también son experiencias de tus padres y me veo reflejada en ellas. No siento culpa pero me hubiera gustado no ser tan boba y saber lo que pasaba en mi pais en esa época. De todas formas, como bien dices, ya es hora de asumir y de olvidar.Te mando un abrazo muy muy apretado. Lola

    Mtx: tienes toda la razón: quienes somos nosotros para juzgar a nadie? Gracias y un beso Lola

  29. Mama, arregla esa foto que esta muy borrosa, un besito

  30. Efectivamente, nadie puede ni debe juzgarte.
    Mi abuelo fue sargento en la guerra, del bando republicano. A veces, cuando le vienen recuerdos a la memoria, se anima y cuenta alguna experiencia de lo vivido durante la post guerra. Él estuvo preso, y en un campo de concentración en Francia, en la retirada.
    Nunca puede explicar su historia del tirón, pues se le llenan los ojos de lágrimas y le resulta imposible seguir.
    A veces, cuando pienso en ello, me lo imagino como una película, pero la realidad es que pasó…y le pasó a mi abuelo.
    Un beso

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