Tocar es dar vida.
¿Os habeis fijado cual de nuestros cinco sentidos ocupa mayor espacio en nuestro cerebro?
Hemos perdido en nuestras vidas algo que es muy valioso: el contacto físico. Cuantos más años cumplo, más me gusta el contacto humano. Me encanta que me demuestren cariño con ese contacto, ya sea un apretón fuerte de manos, o un apretujón-abrazo, o un pasarme la mano por la espalda o un beso de los de ruido en las mejillas, y como no, un besito en los morritos con mis hijos varones. Es muy, pero que muy gratificante para mí. Estas muestras de cariño han sido suplidas en nuestra sociedad por mensajes corporales o palabras . Nos sienta mal que nos toquen, si tocas a una persona por la calle sin querer, le pides perdón porque puede ser desagradable el contacto para ella y en cuanto los niños llegan a cierta edad ya no les gusta que nadie les toque ni les besuquee porque es el ejemplo que ven en los adultos.
La sensación del tacto es de las primeras que desarrollamos en el feto. Un bebé necesita sentirse tocado con amor y durante nuestra infancia y adolescencia también juega un papel muy importante. Crecer en un ambiente frio y distante, con poco contacto físico, puede marcarnos física y psicológicamente para nuestra vida de adultos e influirá en nuestras relaciones con otras personas. También las personas mayores necesitan del sentido del tacto para sentirse bien. En la sociedad que vivimos actualmente, los ancianos son los que tienen más carencia de tacto a nivel emocional. Tocarlos con cariño puede valer más que mil palabras.
No debemos dejar que los prejuicios nos venzan … tenemos que tocarnos más y mejor. Las manos son uno de los instrumentos comunicadores mas importantes y hemos de superar prejuicios y volver a usarlas. La estimulación táctil genera endorfinas que están relacionadas con la sensación de bienestar. No sólo deseamos saber que somos queridos, necesitamos sentirlo. No olvidemos que tocar y ser tocados es una necesidad fisiológica y emocional. Tocar es un arte que se aprende con la práctica y que nos enseñará a distinguir si ese contacto emocional es de cariño, es consolador, es para transmitirnos seguridad, es de carácter sexual… En fin, tocar y acariciar es la mejor manera de expresar afecto, comprensión , amor, cercanía, solidaridad, compasión….. Podemos decir que somos una sociedad hambrienta de contacto a la que la misma sociedad ha convertido en expertos en no tocar.
El contacto físico es aceptado y entendido de distinta manera en diferentes culturas. Los latinos somos más propensos a expresar nuestras emociones tocándonos. En otras culturas, la proximidad con el otro no es bien vista. Existen demasiados tabúes en este sentido en nuestra sociedad. Yo pienso que debemos romperlos y acercarnos más los unos a los otros. Es precioso para mi, ver que apretando la mano a una persona enferma, o triste, o deprimida, o sóla, ese simple contacto, hace que esa persona se vea comprendida y se sienta mejor . Debemos ser empáticos y tocones, hay muchas personas en el mundo deseando que alguien los abrace con cariño. Empecemos a cambiar la sociedad en que vivimos, seamos mas solidarios y repartamos amor con el sentido del tacto.
(algunas ideas están sacadas de páginas de internet).
¿ Conoces a Kairos? Yo no estoy segura de que lo conozcas a fondo, pero lo que si que sé seguro es que él te conoce muy bien a tí. Ha pasado muchas veces por tu lado y lo que no sé, es si has estado atento a su paso o lo has dejado ir sin enterarte. Kairos es muy rápido y si no lo alcanzas en el mismísimo instante que pasa a tu lado, desaparece como por arte de magia y no volverás a tener otra ocasión de atraparlo hasta que se digne volver a intentar llamar tu atención. Todos experimentamos en nuestra vida tiempos de Kairos.
Si miro hacia atrás sin ira, sin melancolía, sin rencores y serenamente repaso mi vida, me hago la pregunta de que si he sido una ganadora o una perdedora en este juego que es la vida. ¿Que podría decir respecto a ello? He reflexionado mucho sobre este tema y me ha costado llegar a una conclusión que valiese la pena, pero he llegado a ella. Primero de todo tengo que aclarar el sentido que tiene ser ganador y ser perdedor. Para la sociedad en que vivimos, ser una persona ganadora es la que ha triunfado socialmente, mirado desde los ojos de los demás, ser una persona perdedora es la que no ha conseguido destacar y no ha tenido éxito, mirado también desde los ojos de los demás.

Mi tomatito…. mi huertecita