Entries Tagged as 'Cuando la vida se acaba'

Memoria, Imaginación y Sensaciones.

 

Hace tiempo leí un artículo en el blog de Nuevo Humanismo donde   decían que  existen tres vías de sufrimiento. Son fundamentales para la vida pero si las usamos equivocadamente, en lugar de ayudarnos nos hacen sufrir. Estoy hablando de la Memoria, la Imaginación y las Sensaciones.

La memoria y la imaginación son fundamentales para la vida, pero a veces la memoria puede traer recuerdos negativos y la imaginación  temores y angustias y como consecuencia,  las sensaciones que se derivan de esto son tristes y deprimentes.

Y os cuento a que viene todo este preámbulo:  estaba yo hablando por Skype  con mi hijo Carlos que vive en Brasil y  me estaba contando lo que había hecho durante todo el día. Mi sorpresa es que empieza a relatarme algo que le había sucedido y que me llenó de terror. Tiene una playa preciosa delante de su casa, como a 30 metros calculo yo. Esa mañana muy tempranito, tenia un rato libre y fue a darse un baño con Rufo, su perro, cosa que es muy habitual en él. Pues me cuenta que, cuando intentó salir del agua   la corriente del fondo no le dejaba avanzar. Estuvo luchando durante mucho tiempo por salir y ya agotado,  pensó en tumbarse boca arriba y dejarse llevar por las olas. Estaba aterrado y agotado,  pero pensando que si se dejaba vencer se ahogaría con toda seguridad hizo el último esfuerzo y por fin llegó a la orilla.

Eso es todo lo que me contó.  Terminamos de hablar y me fui corriendo a la cocina a tomarme un tranki, porque de momento notaba que mi mundo se venía abajo. Mi memoria me lo traía a la cabeza continuamente  y mi imaginación hacía que viera a mi hijo luchando contra la corriente y a punto de morir. Asimismo, mis  sensaciones  eran aterradoras, como de sentir una ausencia que me hacía mucho daño. Dormí mal y cuando me desperté al día siguiente estaba con la cara mojada y muy cansada.

Ahora me pregunto, ya más calmada y razonando,  porqué en lugar de todo lo que me vino a la cabeza que era horrible,  yo no me puse a dar gracias a la vida por lo que podía haber sido y no fue,  porque no pensé en la gran suerte que había tenido de poder salir del agua y de poder contármelo por el Skype.  Pienso que de alguna manera el ser humano es masoquista y sufre por cosas que no han pasado o por un futuro que todavía no ha llegado.  A mí, esta experiencia me ha servido para afianzarme en mi creencia de que no debes sufrir ni por el pasado ni por el futuro, creo sinceramente que con el presente ya tenemos suficiente.

 

 

¿ Por que?

Me encuentro desolada aunque no lo conocía.  Vivía con su madre cerquita de mi casa e iba al instituto que hay enfrente de la suya. Tenía 14 años.

Anteayer por la mañana, él en el piso 13 y su madre,  su novia y sus amigos, viéndolo desde abajo y gritándole que no lo hiciera, Vann se lanzó al vacío.

Dicen que era guapo y alto y dicen también que estuvo durante los cinco dias previos  a su muerte vistiendo de blanco de arriba a abajo,  diciendo a sus amigos lo que pensaba hacer y repartiendo sus cosas entre ellos. Era un niño conflictivo en el instituto y en casa y se supone que con muchos problemas interiores.  Era colombiano y llevaba pocos años aquí.

Leo en Internet que en el suicidio en la adolescencia hay indicadores que lo predicen: hablar de suicidios, interés por el tema de la muerte, despedidas y repartición de bienes…..

El suicidio entre adolescentes ha aumentado dramáticamente a causa de los divorcios, la formación de una nueva familia, mudanzas a nuevas comunidades y varias causas más. Los adolescentes experimentan mientras van creciendo,  sentimientos de confusión, dudas sobre sí mismos, desadaptación en ocasiones y baja autoestima.

Estoy desolada, sí. Pienso en esa madre, pienso en  ese niño que ya no podrá vivir su vida.  Las personas somos un todo,  con todos y con todo,  y una pérdida así es una pérdida para todos y para todo.

Reminiscencias dichosas y desdichadas.

Hoy,  en este momento, hay algo que me impulsa a hablar de mis abuelos. Es necesario que lo haga para dejar a cada uno en su lugar, para sincerarme conmigo misma y aclararme las ideas que puedo tener confusas.

Todos, en una familia tenemos 4 abuelos, los padres de tu madre y los padres de tu padre. Al padre de mi madre, burgues de provincia, hombre de negocios,   alcalde de su ciudad,   influyente ciudadano conservador de la época de principios del siglo XX que da su nombre a un gran paseo de la ciudad,   nunca lo conocí porque murió muy joven,  cuando mi madre tenía 18 años. Tengo fotos de él con el Rey Alfonso XIII y  otra con la Reina Victoria Eugenia de su brazo.

Vamos a hablar ahora de mis abuelos paternos. Dos personas entrañables, adorables y de las que tengo un precioso recuerdo.  Provenían de pueblos pequeños de la Mancha y habían  fijado su residencia en Albacete,  donde mi abuelo, empezando con nada, creó un importante negocio de salazones y conservas. Eran los dos gente muy sencilla y no he conocido  otra persona más generosa que mi abuelo con nosotros y con todo el mundo que tenía alrededor.  Mi abuela, mi abuela Dolores, era una mujer bajita, gordita, siempre de negro con vestidos largos y con una toquilla en los hombros del mismo color. Parecía que había venido a este mundo sólo a sufrir y no paraba de suspirar. Tenia un ojo de cristal, le faltaba un dedo y era sorda del todo. Le hablábamos siempre con la boca cerca del oido y a grito pelado. La verdad es que tenía motivos para estar triste pues también de 16 hijos que parió solo vivían 8.  De todas maneras, “con los de Alicante” se encontraba feliz y se ponía contenta ya que su hijo Angel, mi padre, era su preferido sin duda y el que había seguido los extendidos negocios de su padre y, dato importante,  el único que le hablaba de tú.

Para nosotros, los tres hermanos,  pero en particular para mí, suponía un premio “ ir a Albacete a ver a los abuelos”, cosa que hacíamos como mínimo 4 veces al año. Me acuerdo de unas camas tremendas donde nos hundíamos en unos colchones de borra y lana  y donde  ”la Josefa”  al servicio de mi abuela y por su orden,  nos había metido una botella con agua caliente a cada uno. La casa de mi abuela era mágica para mí. Estaba llena de habitaciones grandes con un pasillo largo, muy largo, que daba a la cocina y desde allí se salía a un patio donde se hacía “la matanza” todos los años. Era un rito sobrecogedor, el grito del pobre cerdo al arrastrarlo hacia una mesa con un gancho en su boca, el deguello con la vasija debajo para recoger la sangre, el quemarle los pelos y el abrirlo en canal. Me acuerdo como si lo viera ahora,  el vapor y el calor  que salía de su interior al abrirlo. Tengo el recuerdo de muchas mujeres, cada una con un casco de cebolla en el pelo para no llorar al pelarlas para hacer las morcillas. Yo me quedaba siempre a ver todo el ritual,  cosa que  ahora sería incapaz de hacer. ¡Pobre cerdo! . Tengo un recuerdo muy preciso de una de las habitaciones, la más fresca decían, llena de jamones colgando en el techo y de orzas en el suelo, llenas de aceite,    con chorizos, morcillas, “tajás” de lomo y no se cuantas cosas más. La nevera de hielo, la fresquera la llamaban,  también se encontraba allí  y tenía un grifo por el que salía el agua fría. Mi abuela no dejaba entrar a nadie a ese cuarto pero a mi sí,  y me sentía una privilegiada.

Cuando mis abuelos se murieron, primero él y mucho más tarde ella, sentí una tristeza muy grande. Con mi abuela Dolores se iba una maravillosa parte de mi infancia.

Y ahora, y por último, me toca hablar de lo que más me duele, de  mi abuela María.  La verdad es que no conviví mucho con ella pues tenía yo 11 años cuando murió. No conviví con ella, es verdad, pero sí me dejó un recuerdo especial, agrio, duro, triste y de desamor y para colmo, sin yo quererla demasiado, me obligaron a besar su frente cuando murió y tengo un recuerdo de haber posado mis labios en algo muy frío que me resulta desagradable.

Decía mi madre, cuando ya yo casada se lo conté,  rebatiendo siempre mis argumentos, que la abuela había sido muy buena y que me quiso mucho pero, aquí, entre nosotros, no negaré  que  fuera muy buena pero que me quisiera…  Cuando eres muy niña, tienes un sentido muy aguzado para sentir si la persona que tienes al lado es tu amiga o no lo es. De todas formas tengo mis razones para pensar así y os las cuento:  mi abuela era una “señora” de los pies a la cabeza. Su porte era altivo a lo que ayudaba el ser muy alta y delgada. No era nada guapa pero era muy elegante, vestía y calzaba muy bien y andaba recta y segura de sus pasos. Doña María era un personaje como salido de un cuadro del siglo XVIII,  muy ufana de su estirpe.  Yo nunca la ví reir, también es verdad que en la guerra civil, “los rojos” sacaron de la carcel a dos de sus hijos de 20 y 26 años que eran falangistas y los fusilaron en el cementerio en represalia por un bombardeo de los nacionales. Eso marca, no lo dudo y quizá no soy tan imparcial como creo al contar mi historia.

Mi abuela María y nosotros viviamos en el mismo edificio, propiedad de mi abuela, nosotros en el primer piso y ella en el cuarto. Mi hermana, se pasaba el dia arriba con ella y  una tía soltera hermana de mi madre, e Isabel y Dolores que les servían y eran casi de la familia, pero sólo casi. Yo, sólo subía a verlas cuando mi madre me lo decía y tenía mis razones. Cada vez que me veía entrar por la puerta su frase era :  ”ya está aquí la simplona”. No os podeis imaginar el daño que me ha hecho esta frase durante toda mi vida.  Creo que me ha marcado.  Yo tendría como mucho 6  años y no sabía el significado de “simplona”,  no, no lo sabía,  pero intuía y no se porqué, que no  era algo  bueno para mí.  ¿Sería la entonación? Sería la mirada? Que sería? yo sólo sé que veía diferencias de como trataban a mi hermana y de como me trataban a mi. Mi hermana se parecía mucho a mi madre en todo y yo a mi padre. A veces he pensado que podía ser por eso.

La palabra “simplona” me ha seguido durante toda mi vida. Ha sido lo que no he querido ser nunca y he tenido que luchar por ello.  Nunca he sido guapa ni alta y lo único que me faltaba en la vida era haber sido “simplona”.  Nadie puede saber el daño que puedes hacer a una criatura con una sóla palabra.

Ahora que me he desahogado contando mi historia pienso que a quién le puede interesar un post que hable de los abuelos de Lola. Pero yo lo voy a publicar y…¡ a  ver que pasa !

Mi blog y yo.

¿Que pasa cuando tienes un blog, escribes asiduamente en él, y de momento te encuentras bloqueada completamente?  Mi cerebro se encuentra vacío de ideas y por mucho que quiero encontrar un tema que nos pueda interesar a todos, o simplemente a mí,  me encuentro que no puedo ni empezar a esbozar un mero pensamiento coherente.

Es posible que esta percepción de fracaso que tengo  solamente me pase a mí,  porque me da la sensación de que mi ego se siente dolido, pero que muy dolido, por en este momento ser tan inútil, y mi ego,  os tengo que decir,  es muy vulnerable.

Lo primero que siento es que estoy fracasando, que todas mis espectativas respecto a mi blog se vienen abajo. Por que este bloqueo? Habré llegado ya a donde tenía que llegar?

Yo tenía puestas muchas ilusiones en poder escribir mi vida, contar cosas, hacer amigos y mucho más. Hasta ahora tenía temas para un montón de posts, escribía uno y me quemaba las manos para al dia siguiente no escribir otro, y otro y otro. Ahora, me estrujo el cerebro y de ahí no sale nada. ¿Lo habré contado ya todo?  Acaso me estará llegando el deterioro cognitivo de la senectud?  Me estoy haciendo mucho daño con tantas preguntas y todo es porque para mí,  mi  blog  es algo más que simplemente escribir y contar esperando vuestros comentarios. Mi blog es una afirmación de mí mísma, de como yo me veo, de mis capacidades a mi edad que yo considero que son muchas; es también sentirme con vida propia, expresarme con bastante libertad, abrirme al que me quiera escuchar. Mi blog es en suma, un canto a la vida, a la vida que me quede y un grito hacia un mundo que no quiero abandonar sin dejar una huella. Sé que no debería decirlo pero lo grito: no quiero ser olvidada, quiero que se me recuerde siempre, no quiero desaparecer polvo en el polvo.

Sólo pensaba deciros lo que me sucede con mis ideas en este momento, pero me he puesto a contarlo y las palabras me han salido a borbotones. Hasta otro día, amigos.

100 años. Homenaje a Miguel Hernandez.

   (Este post es una reposición. Lo escribí en Febrero del año pasado y lo repongo ahora como homenaje al poeta en el dia que hubiera cumplido 100 años).

No he sido  lectora asidua de poesías….. La prosa en novelas, biografías, cuentos o narraciones  han sido mis lecturas preferidas.     

Pero hay unas cuantas poesías que me han llegado al corazón, y así como alguna la he leído y luego la he olvidado, esos poemas me los sé de memoria y no los olvidaré nunca, estoy segura de ello.

A uno de ellos voy a referirme hoy. Es del poeta oriolano Miguel Hernandez, de la Generación del 27, y del que os voy a hablar un poco. Quiero aclarar que mis fuentes están en Internet, sobre todo en las páginas de “nidodepoesia” de Manuel Carrera y en “Orihuela Digital” de Ramon Fernandez.

Nacido en el seno de una familia humilde, Miguel Hernandez de niño, fue pastor de cabras y sólo pudo cursar estudios muy elementales por lo que su formación fue autodidacta. Participó en las tertulias literarias locales con su amigo Ramón Sijé del que se hizo muy amigo por la afinidad que existía entre ellos.

Con veinticuatro años viajó a Madrid donde conoció al poeta chileno Pablo Neruda con el que fundó la revista “Caballo verde para la Poesía”. Entró en el círculo de “la poesia sin pureza” de Neruda quién consideraba la amistad con Ramón Sijé, su amigo del alma, un lastre en su proyección poética. De ahí vino la separación idelógica de ambos.

La prematura muerte de Sijé, a los 22 años,  impidió la posible reconciliación futura entre ambos amigos, y de aquí surge y siento mas tu muerte que mi vida , ya que el poeta no pudo reparar su deuda con Sijé por cuanto le debía y había ayudado en sus primeros tiempos poéticos.

Miguel se hallaba en Madrid cuando se enteró del luctuoso hecho acaecido el 24 de Diciembre, pasados dos dias, por Vicente Aleixandre, y seguidamente escribió esta famosa elegía en tan sólo quince dias, una de las mas conmovedoras de la lengua española. 

ELEGIA A RAMÓN SIJÉ

 

(En Orihuela, su pueblo y el mío,

se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,

con quien tanto quería)

 

Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.

 

 

 

Alimentando lluvias, caracolas

y órganos mi dolor sin instrumento

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado

que por doler me duele hasta el aliento.

 

 

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.

 

 

 

No hay extensión mas grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

 

Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.

 

 

 

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.

 

 

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

No perdono a la tierra y a la nada.

 

 

 

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofe y hambrienta

 

 

Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte

a parte a dentelladas secas y calientes.

 

 

 

Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte.

 

 

 

 

Volverás a mi huerto y a mi higuera

por los altos andamios de mis flores

pajareará tu alma colmenera

 

de angelicales ceras y labores.

 

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.

 

 

Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.

 

 

Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado. 

 

A las aladas almas de las rosas

del almendro de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

 

 

 

Esta Elegía está considerada como un poema de remordimiento y de reconciliación espiritual donde Miguel Hernandez, como bien apuntó José Muñoz Garrigós “reconoce su deuda imposible de pagar”.

Podíamos dividir la Elegía en tres momentos: Encuentro con la muerte, Rebelión, Sublimación.

Sobre bellos tercetos encadenados, como olas de un mar de tristeza, se desliza y deshace el corazón del poeta. Inicia su lamento imaginando el cadaver reciente del amigo. Es el encuentro con la muerte como macizo, insobornable dato de realidad. Ofrece litúrgicamente su corazón a la tierra. Sanchez Vidal, en su inteligente estudio de la Elegia, destaca el momento literario, afectivo, ideológico de Miguel, despedazado entre Neruda (cuerpo/corazón) y Sijé (espíritu/pensamiento). En estos versos se entrecruzan las dos devociones. Es un poema amplio, intenso, corazonado, sensorial. Y, al tiempo: bien medido y rimado, contenido.Existe sabia tensión entre la iconografía sangrienta y dionisíaca de la amapola y la apolínea del almendro, blanco, espiritual.

En los primeros versos predomina la agricultura de la muerte (Chevallier), que ya ensayó en otros poemas como “Vecino de la muerte” publicado en la revista de Neruda. Siembra el corazón del amigo, en versos surrealistas, como abono fecundo.

Miguel sufre, cristo agonizante (Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento”). Un empujón brutal te ha derribado….Temprano estás rodando sobre el suelo”…: Me viene a la memoria el terrible spot contra el Sida, en el que la muerte juega a los bolos con gentes de todas las edades salvajemente derribadas. La metáfora de los rastrojos se le asemeja: la muerte ha segado espigas (vidas humanas), y Miguel camina sobre rastrojos de difuntos… Las estrofas “un manotazo duro…. y temprano…. “  reiteran, con obsesiva, enfebrecida circularidad, una triple letanía de agravios.

Por la boca resuenan fragores de batalla, al pronunciar: piedras, rayos y hachas estridentes. Las vocales fuertes a e o apoyan el chasquido, la vibración, el silbido de las ch r s….o las explosiones de la p y de la t.

“Quiero escarbar”….. Couffon, a propósito de la amistad Miguel/Ramón, refiere el testimonio de su hermano Vicente ” Se consideraban como hermanos. Miguel y Sijé se habían jurado, inclusive, que si uno de ellos llegaba a morir, el otro debería cavar la tumba del amigo desaparecido. Sijé murió muy joven, a los veintidos años… Al saberlo Miguel….vino a Orihuela con la intención de cumplir su promesa. Cuando llegó, Sijé ya había sido enterrado. Miguel furioso, pretendió exhumar a su amigo y cavarle una nueva sepultura. Nos costó muchísimo disuadirlo de cumplir su proyecto….”

Los dientes simbolizan la agresividad en la bestia y en el hombre. Miguel desciende a los infiernos de su dolor, y desentierra simbólicamente a su amigo. Le besa la frente, blanco nido de utopías. “Quiero…..”: la voluntad es grande, pero la muerte gana siempre. …”“Desamordazarte”: devolverte la palabra, y recuperar la amistad de otros tiempos.

Se anticipa un mágico futuro: aquel cuerpo recién caido, aquel corazón ofrecido como estiércol, ya es pájaro/angel/abeja en las flores, por las rejas de los enamorados, se abre hacia los blancos almendros.

Antes de enterrarle para siempre, velará Miguel el cuerpo/flor de almendro de su amigo, no por cinco horas: las precisas para aclararle su amistad con Neruda, el vertiginoso descubrimiento del amor y la sangre, de las cosas pequeñas y de los hombres grandes, azules caracolas al borde del océano…..Y que “uno de los lados mas escogidos de mi corazón se ha quedado como un rincón vacío….”

Si quieres saber mas sobre éste poeta y otros entra en “http://www.nidodepoesía.com.”

Si quieres oir “La Elegía”  cantada por Juan Manuel Serrat aqui la tienes.

 

 

 

De Diccionarios

        La Real Academia Española siempre está en movimiento. Ha actualizado en Internet y por cuarta vez desde su aparición en el 2.001, la vigésima segunda edición impresa del Diccionario de la Lengua Española, que es la última publicada hasta ahora. Han sido esta vez 2.996 cambios. Entre esos nuevos cambios encontramos  vocablos  que, aunque estaban en uso, no estaban aprobados por la Academia. Ejemplos como “abducir, alcaldable, buñueliano, cultureta, espray, festivalero, grafitero, homófobo, oenegé, sobao y sostenibilidad”. También se han incluido adiciones de forma compleja como  ”libro electrónico, propiedad intelectual o novela social”.  Algunas palabras han sido modificadas como “derechizar, eurocracia y eurocomunismo”. Todas estas acepciones, y las que vengan después,  puesto que el proceso de actualización del Diccionario es continuo,  formarán parte de la próxima edición impresa prevista para el año 2.013.

¿Por que escribo sobre este tema?  Yo ya sé que soy lega en esta materia, ni soy filóloga, ni tengo la carrera de letras pero puedo deciros que tanto la gramática, ya os comenté que me compré “La nueva Gramática” hace unos meses,  como todo lo que trate sobre la lengua , la ortografía o lo que sea dentro de esta rama, me apasiona. Me va a encantar ahora, cuando  escriba  de ello, poner “oenegé” en lugar de las siglas que hemos usado hasta ahora o espray sin esa ese líquida que no es nuestra, por ejemplo.

Nuestra lengua está muy viva, tan viva, que ahora estoy entusiasmada con el nuevo proyecto de la Academia.  ¿Sabíais que se está confeccionando un Diccionario Histórico de nuestra lengua? Yo no tenía ni idea de lo que era esto y he intentado leer y aprender de que va el tema. Va a delimitar la primera significación de una  palabra, apuntará la naturaleza de la transformación que la palabra ha sufrido, se explorarán los campos en los cuales ha sido usada esa palabra y determinará la fecha de la aparición de la palabra en el momento de registrarlo en el diccionario. Cuando lo tengamos en nuestras manos y estudiemos cualquier palabra,  estaremos explorando un periodo de la historia de la humanidad y las significaciones y connotaciones que conlleva el vocablo. (C.V.Cervantes).

José Antonio Pascual, Director del Diccionario Histórico nos aclara que son 14 personas para el diccionario,  aparte de informáticos, catedráticos y especialistas en la materia. Es una tarea muy ardua ya que cada palabra lleva detrás de sí un objeto y una historia.  En su primera etapa reconstruirá el pasado de las 50.000 palabras más usuales del español.  Esta primera etapa tardará todavia diez años  en estar terminada pero no se demorará demasiado el poder ver en internet materiales previos de este gran proyecto. Cuando esté finalizado, sólo estará disponible en la red pues ya no tiene sentido pretender que se compren diccionarios de decenas de volúmenes, asegura el académico.

Este es un proyecto que yo no voy a ver terminado, lo sé. Alguno de vosotros tendrá la suerte de tenerlo en su poder dentro de diez o quince años y a esos privilegiados los envidio, sí,  de verdad, los envidio,  pero  espero que si cae en manos amigas se acuerden  de mí  y de lo que hubiera dado por estudiar y saber el origen de muchas palabras.

De verdad, que asco morirse sin haber aprendido todo lo que te interesa. Espero reencarnarme en alguien con las mísmas inquietudes que tengo yo ahora. Es posible que con una vida más sea suficiente y si no lo es… pues a por otra.  Y si antes de moriros vosotros, con tanto adelanto científico, sabeis ya donde vamos y donde estamos en espíritu o energía  los que hemos partido, me enviais una copia de ese diccionario que tanto me gustaria tener entre  mis manos o mis alas para saber de donde provienen palabras como “siempre” o como “nunca”.

Reflexiones (Reposición de un Post escrito hace un año)

(María y la ópera me han recordado este escrito de casi el principio de mi blog y por  eso lo repongo. Pido perdón a quien lo haya ya leido)

No es fácil entender la Vida, pero como la vemos pasar en nosotros mísmos podemos llegar a comprenderla mientras la recorremos, sin embargo de la Muerte no sabemos casi nada y no digamos de lo que sucede despues de traspasarla. Cómo podemos entenderla? La ciencia nos dirá que la muerte es el fin de todas nuestras funciones biológicas, el momento en que el cerebro deja de cumplir su función, pero lo que de momento no puede decir la ciencia es lo que ocurre después.

Hay muchas respuestas para esto en las religiones y las filosofías: el alma se separa del cuerpo y se prepara para un juicio que lo llevará  a los abismos o al cielo;  el alma, si en vida ha sido honesta, tendrá huríes esperándola cuando muera; el alma no existe y cuando mueres se acaba todo; en el momento de la muerte parte del ser seguirá existiendo y se preparará para reencarnarse…

No hay forma de saber científicamente qué es cierto y qué  no  de todo lo anteriormente dicho. 

Jung creía que la mente sobrevivía a la muerte y continuaba existiendo en una zona fuera del tiempo y de la realidad visible. Los muertos podían comunicarse entre sí, mantenían sus recuerdos y se enteraban de la marcha del mundo por los fallecidos llegados. Esto se asemeja a lo que sostenían chamanes, magos y lamas. Cuando se hace balance entre los argumentos que sostienen quienes creen en la continuidad de la vida tras la muerte física y quienes opinan lo opuesto, lo que aparece es un agrandamiento del misterio. ¿Quién posee pruebas definitivas en uno u otro sentido? Lo que sí resulta claro para todos es que hay un más allá de lo visible y lo energético en el que no podemos penetrar con los sentidos convencionales y que no podemos detectar con ninguna clase de artilugio material. En un nivel teórico, los físicos postulan por dimensiones contiguas y realidades paralelas, otros mundos, otros tiempos y otras formas de existencia. Un mayor número de dimensiones implica realidades más complejas y más ricas en posibilidades. No sabemos si la mente que nos anima, puede fluir a una dimensión superior y renacer bajo otra forma de vida.   (Más allá de la ciencia).

Por mucho que tratemos de imaginarnos otra dimensión, la cuarta por ejemplo, es imposible percibirla porque nuestro cerebro está programado para ver las tres dimensiones a las que nuestro universo está sujeto. Podemos pensar en el alto, ancho y fondo de cualquier cuerpo pero ahí se acaba todo. Es imposible imaginar más dimensiones pero la ciencia está llegando a metas que estaban hasta ahora fuera de nuestro alcance. 

Reflexiono ante mi muerte y lo primero que me encuentro es que le he perdido el miedo. ¡Qué inconsciente me veo al pensar que lo que me suscita es curiosidad!

Llevo más de veinte años leyendo sobre este tema que me ha interesado siempre. Creo que mi curiosidad empezó  cuando en el colegio nos daban Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Me acuerdo de una iglesia fria, con poca luz, sombras de velas y  de monjas y un sacerdote hablándonos de cosas horribles, de fuegos del infierno eterno, de castigos inenarrables si no éramos buenas y cumplíamos todos los Mandamientos de la Ley de Dios……  Yo tenía once años más o menos y por la noche no podía dormir pensando en el infierno. Rezaba y rezaba para no ir a ese sitio tan malo del que no saldría nunca nunca. Naturalmente eran los años cuarenta y algo, la Segunda Guerra Mundial.

Tengo curiosidad pero también pena de morirme, porque en mi vida hay demasiado de lo que separarme así por las buenas. Me encuentro muy querida por los que quiero y eso no lo quiere dejar nadie. Además si es verdad todo lo que hablan que va a pasar en este Milenio como el descubrimiento de la Teoria de Cuerdas,  poder llegar a descubrir las otras dimensiones del espacio, ver si era verdad, que parece que sí, las 7 Profecías Maya, que va a haber un cambio radical de los sistemas monetarios mundiales, que se terminarán las guerras, que ya no habrá hambre…….., pues mira, yo todo eso no quiero perdérmelo, sé que a todo no llegaré, pero sí  pido llegar a la mitad de ello por lo menos. Pero… a quién se lo pido? No es fácil contestar a esta pregunta, por lo menos en mi caso, no. Bueno, se lo pediré a la Providencia, al Cosmos, a la Naturaleza o al Ente Superior o sea a Dios pues a lo mejor  el avance de la ciencia hace que  mi mente pueda comprender sus designios.

Vereis: quisiera si es posible, morir sin dolor, con mis hijos conmigo, y dándome cuenta de todo lo que está sucediendo. Que cuando me haya muerto, en ese momento, me coja la mano uno de ellos y me diga que están allí conmigo que no me preocupe que me van a acompañar un rato bien grande. Esto lo quiero porque puede ocurrir que yo esté desconcertada  y necesite seguridad, es posible que esté pasando por el momento de ver el túnel y la gran luz y que se me acerquen las personas que están muertas y yo he querido tanto y eso me haga sentirme rara.  Si no veo túnel, ni luz, ni amados muertos, pues nada, pero por si acaso que hagan lo que les pido. Yo lo hice con mi madre y seguro que si se dió cuenta me lo agradeció.

En cuanto a mi entierro, quiero que me incineren desde luego, pero que el ataud sea ecológico pues es lo último que voy a hacer en favor de la naturaleza, digo ecológico pero no de tres mil euros. He visto alguno por Internet que cuestan como mucho trescientos. ¡Pues ese!

Y ya por último, cuando tengais mis cenizas en vuestras manos, hijos míos, quiero “oir” mi música preferida de mi compositor preferido, mi aria preferida, y ésta es: La Muerte de Isolda de Wagner de la ópera “Tristán e Isolda”. Es una canción en la que Isolda delante de su amado muerto y a punto de morir dice cosas como “la valentía arde en su corazón o, mira como sus labios tienen una tierna sonrisa dulce y suave, como una estrella, no le veis?  no sentís sus pasos? esta música ligera y encantadora, esta serenidad que se va con dulzura, que se escapa de él, esta voz que me escucha son como olas de brisa ligera, son ondas de dulces perfumes que me invaden. Hace falta que yo las respire, que me deleite, que me evapore con ese dulce perfume en el movimiento de las olas de LA RESPIRACION UNIVERSAL, CON EL SOPLO DEL MUNDO. He aquí el bienestar supremo”.

Hijos mios: Después de oir a Isolda mirad mis cenizas y si están húmedas es que la he oido y he llorado.

 Quereis oir mi aria preferida?

Ataudes ecológicos

Que título de post mas feo,dirán algunos. No para mí, porque el tema de la muerte es un tema más de la vida, normal como la vida mísma, o por lo menos esa es mi opinión. Ya os he dicho en varias ocasiones que le he perdido el miedo a la muerte y lo que me suscita es curiosidad por lo que viene (o no) después. Si no hay nada, pues no me llevaré ninguna desilusión por la sencilla razón de que no me voy a enterar, y si hay algo… ¡que emocionante! otras dimensiones, otras vidas, otras experiencias……. ¡que sé yo!

Para el que sea este un tema tabú, que no siga leyéndome, por favor, porque no es mi intención herir la sensibilidad de nadie.

Desde hace por lo menos un año, voy buscando en internet empresas de ataudes ecológicos y encuentro muchas, casi todas en Argentina o en Méjico. En España se anuncia una, pero no hay manera de ponerse en contacto con ella. Cansada de buscar, puse un mail a una de ellas y he recibido respuesta: me pueden enviar, haciéndome un favor, cincuenta ataudes plegables ecológicos de cartón que parece madera.  ¿Encontraré, a lo mejor, cuarenta y nueve personas dispuestas a tener en su trastero, si lo tienen, un ataud ecológico y plegable para el dia D de cada uno? Yo lanzo la pregunta y aviso que salen por menos de cien euros. Una ganga.

También aviso que no tengo ninguna intención de morirme. Voy a cumplir los setenta y seis en Diciembre y pienso que veinte años aun puedo aguantar, ya que mi salud es excelente, de momento. Lo malo es que … veinte años no es nada…..

El tema es que quiero estar preparada,  pues me daría mucha rabia palmar de un dia para otro y que me metieran en una caja de esas pomposas y horribles que conozco. Ya comenté en otro post como quería que fuera mi muerte y mi incineración. Decía yo, que lo último que quiero hacer por la naturaleza es no contaminar el ambiente si puedo evitarlo.

Hace más o menos un mes, estuve en una funeraria preguntando por los ataudes ecológicos. Me miraron con cara de negocio pensando que algún familiar mío necesitaba de sus servicios y… no os podeis imaginar la cara como le cambió cuando le dije que era para mí. Se quedó descuadrado,  pero aun así me enseñó todos los ataudes a la venta, desde uno casi con música que creo que me dijo que valía seis mil euros a otros más económicos pero que no bajaban de mil quinientos. Al fin me enseño el ecológico que tenía, que cuesta mil ochocientos euros, pero encima del horrible precio no me gustó nada de nada. Le pregunté mucho y creo que al final me dijo que era ecológico pero no al cien por cien. Me hizo de todas maneras un presupuesto, que aquí lo tengo delante de mi, y entre unas cosas y otras y haciéndome un precio especial, sube a tres mil trescientos euros. Que os parece? Ya no nos podemos ni morir !.

Mirad!  lo que sí que sé es que para hacer un ataud convencional se necesita la madera de un árbol y que con un sólo árbol se hacen noventa y nueve ecológicos. Creo que vale la pena morir sin contaminar y ayudando al medio ambiente en la medida de nuestras posibilidades. 

Aquí os dejo un video que habla de la empresa más conocida de todas y puede que pionera.  Es la  que me ha contestado.

pinchad aquí

Sobre la Reencarnación

Quiero contaros una extraordinaria e impactante historia, que algunos ya conocereis, pero antes vamos a intentar reflexionar un poco sobre éste tema tan interesante y tan misterioso como es la reencarnación.

(Este tema está extractado de varias páginas web pero sobre todo de una que escribe el Dr. Iván Seperiza.)

La Reencarnación es una creencia según la cual, al morir una persona, su alma, espíritu o energía como le quieras llamar, se separa del cuerpo y al cabo del tiempo toma otro cuerpo diferente para volver a nacer en la tierra.

El alma, dicen, está en continua evolución y las continuas reencarnaciones le harán llegar a la perfección y ya no necesitará más  pues será un espíritu puro. Sólo pasando a través de muchas existencias podemos madurar en la realización de los valores del alma, y la raza humana puede mejorar en conjunto. Cada uno de nosotros tiene un sitio en el gran Corazón del Universo y los reencarnacionistas tienen una visión del Universo como una totalidad.

Quien comprende las Sagradas Leyes que nos rigen, acepta el Karma y sabe que la maldad es un aspecto transitorio de la bondad que es lo permanente, y que vida tras vida, mediante la evolución, se retorna a Dios; que no hay personas superiores e inferiores pero hay en la tierra almas encarnadas mas evolucionadas que otras, ya que la tierra es una Escuela de desarrollo con diferentes cursos.

Nada en el mundo es al azar, todo tiene su razón de ser. Cada alma recibe, para cumplir su misión, un programa cósmico computacional que permite escoger el óvulo y espermatozoide adecuado al código genético que su cuerpo necesitará junto con el medio ambiente apropiado que lo rodeará. Cada vida es un conjunto de peldaños a escalar, por ahora en la tercera dimensión, pronto para muchos en la cuarta. Los ciclos de nacimiento-muerte, muerte-nacimiento son una constante espiral en ascenso desde un primitivo, elemental y básico punto alfa humano hasta un excelso vértice o punto omega humano, que permite el salto cuántico a la cuarta dimensión suprahumana.

Varios personajes famosos, pensadores de la humanidad, se han referido en diferentes épocas a la reencarnación, concepto que no rechazaron y sin temor han afirmado:

“Necesitamos muchas vidas, revestirnos de múltiples cuerpos, nacer y morir y volver a nacer muchas veces para llegar al fin último de la perfección que es el que los dioses nos reservan. Esta ley de vidas sucesivas da la adecuada explicación a todas las desiguales manifestaciones de nuestra existencia.”   PITÁGORAS

“El alma del hombre es como el agua. Viene del cielo, se eleva hacia el cielo y vuelve después a la tierra en un eterno ciclo. Estoy seguro de que que he estado aquí, tal como estoy ahora, mil veces antes, y espero regresar otras mil más”   GOETHE 

“Podía imaginarme perfectamente que tal vez había vivido en siglos anteriores y me había hecho preguntas que todavía no era capaz de responder; que tenía que volver a nacer porque no había cumplido la tarea que se me había asignado”  CARL JUNG

“Creo que cuando alguien muere su alma regresa a la tierra. Con miembros más robustos y un cerebro más brillante la vieja alma emprende de nuevo su camino”   JOHN MASEFIELD

“Como creo en la teoria del Renacimiento, vivo con la esperanza de que, si no en esta vida, en alguna otra podré abrazar con amor a toda la humanidad”  MOHANDAS GANDHI

“Después de la muerte todos nuestros pensamientos y representaciones mentales aparecen como un grandioso panorama delante del alma. La vida entre la muerte y el nuevo nacimiento es tan rica y variada como la vida entre el nacimiento y la muerte”   RUDOLF STEINER

“La reencarnación no está condenada por la iglesia y de ninguna manera su creencia entra en conflicto con ninguno de los dogmas católicos”   ARZOBISPO PASSARELLI (1820-1897)

“La teoría de la reencarnación es en realidad la conocida teoría científica de la evolución, aplicada a un nivel psicológico y cósmico. Afirma sencillamente que cada alma se halla en el viaje de regreso a su Fuente u origen, que es Dios; que este viaje de perfeccionamiento no puede realizarse en una sola etapa o vida terrestre; y que las circunstancias de cada existencia o las etapas del viaje no dependen de la suerte, sino de leyes que operan en forma precisa y determinan progresivamente aquellas circunstancias. En todo caso reencarnación significa que hay una esencia inmortal o alma que vuelve a la tierra muchas veces con el propósito de adquirir experiencia. El principio de la reencarnación, al abrir las etapas inmesamente profundas del subconsciente, puede darnos una explicación de las dificultades de la vida mucho más racional que cualquier otro sistema ideológico. Al recordarnos que somos esencialmente espíritus más bien que animales, y que nuestra finalidad no es simplemente sobrevivir sino alcanzar la perfección y la expansión de la conciencia. Puede ser que este triste mundo se convierta al fin y al cabo en lo que debe ser: un sitio luminoso lleno de seres humanos que no solo han reconocido su pasado perverso y engañoso, sino que también han aprendido la manera de transformarlo y transmutarlo en objeto de luz y belleza.” DRA. GINA GERMINARA.

“El hombre que renace es el heredero de la acción del hombre muerto. No obstante es un nuevo ser. El nuevo ser es lo que sus actos lo han hecho. Es debido a diferencia en su karma que los hombres no son todos iguales, sino que unos viven largo tiempo, otros corto tiempo; unos son sanos y otros enfermos; etc….”      SWAMI VIJOYANANDA.

“No empezamos una nueva encarnación en el mismo punto en que quedamos al terminar la anterior, como generalmente se supone. La comenzamos un nivel más alto.”    I.K. TAIMNI.

La doctrina de la reencarnación parece abrirse camino en diversos ambientes. Sería interesante conocer porque los cristianos somos contrarios a esa doctrina.

En el año 543 de la era presente, el Emperador Justiniano convocó un Sínodo en Costantinopla con el único propósito de condenar las enseñanzas de Orígenes, el mas respetado y amado padre de la Iglesia cristiana original, sobre la doctrina de la reencarnación, aunque el pretexto fue otro: deliberar sobre “Los Tres Capítulos” de las Iglesias disidentes (consideradas por Justiniano como rebeldes y heréticas) que no se encontraban bajo el poder directo de Roma.

El Papa Virgilio se opuso fuertemente al Concilio y se refugió en una iglesia en Costantinopla temeroso de la ira vengativa del Emperador. El Papa no estuvo presente en ninguna de las deliberaciones ni envió representante alguno y por lo tanto jamás aceptó que la doctrina de la reencarnación fuera proscrita del credo cristiano. El Concilio bajo el total control del Emperador y en ausencia del Papa elaboró una serie de anatemas, entre ellos la reencarnación.

El poder de Justiniano fue más que suficiente para hacer que su decisión personal de proscribir la reencarnación del canon cristiano prevaleciera por encima de las creencias del mismo Papa.

Es a partir de entonces que la noción de la reencarnación desapareció del pensamiento cristiano en Europa.

Cuando leais todo esto, cada cual que lo interprete como crea conveniente pues lo que está claro es que no tendremos certeza de ello ni de ninguna otra doctrina hasta que no nos hallemos en el “Mas Allá”.

Y ahora vamos a contar la historia verídica de un niño nacido en Escocia.

Este niño de seis años se llama Cameron Macaulay y no es muy distinto de otros niños de su edad. Lo que le diferencia de otros es que a él le gusta hablar de su “antigua mamá”, su antigua familia y una casa blanca sobre la bahia. Pero nada de eso está relacionado con su vida actual. Este lugar del que habla es un lugar en el que él nunca ha estado en esta vida,  la isla de Barra (Escocia), aproximadamente a doscientos sesenta kilómetros de donde vive ahora.

La mamá de Cameron, Norma de cuarenta y dos años, dijo que un dia el niño comenzó a contar historias de su infancia en la isla de Barra. Habló de sus antiguos padres, como murió su papá y sobre sus hermanos y hermanas de su vida anterior. También dijo que su “antigua mamá” era de la vida anterior.  Cameron cree que él tiene una vida anterior y le preocupa que su familia lo extrañe. Norma cuenta “Él se queja de que en nuestra casa solo hay un baño mientras que en Barra ellos tenían tres. Suele llorar por su mamá, dice que ella lo debe extrañar y quiere que su familia en Barra sepa que él está bien. Cameron se siente muy triste, no deja de hablar de adonde fueron, que hicieron y como veia aterrizar los aviones en la playa desde la ventana de su habitación.” Cameron incluso dijo que su papá se llamaba Shane Robertson y que murió porque “no miró para los dos lados”.

Norma mencionó que nunca habían estado en la isla de Barra. Al comienzo, consideraron las historias de Cameron como algo de su vívida imaginación. Pero Cameron seguía sintiéndose triste y sus sentimientos de angustia duraron mucho tiempo.

Un dia, la enfermera de la escuela de Cameron le dijo a Norma que una Compañía de películas estaba buscando personas que creyeran que tenían vidas previas. Le sugirió que hablara con ellos sobre Cameron. Pero Norma se sentía aterrorizada, ya que muchas personas no creen en la reencarnación. Ella es una madre sola y tiene otro hijo, Martin, que es un año mayor que Cameron y que también se vió afectado por estas cosas. Entre tanto, Cameron continuaba rogando que lo llevaran a la isla de Barra. Norma al final decidió llevarlo, para ver que podían encontrar.

Norma contactó con la compañía cinematográfica. Ellos se unieron al viaje de Cameron a Barra, el Psicólogo Dr. Jim Tucker de la Universidad de Virginia, EE.UU, también viajó. Este doctor está especializado en reencarnación, especialmente en caso de niños.

Cuando le dijeron a Cameron sobre el viaje, estaba exultante y saltaba por todos lados. Viajaron a Barra en Febrero de 2.005. Cuando llegaron y el avión aterrizó en la playa, todo era exactamente como Cameron lo había descrito. El se dió vuelta hacia Martín y Norma y les dijo “¿Ahora me creen?”. Cuando Cameron se bajó del avión, iba sacudiendo los brazos y gritaba fuerte “¡Regresé!” Cameron decía que su madre y su madre anterior se iban a llevar bien y que estaba ansioso porque se conocieran. En Barra se hospedaron en un hotel y comenzaron a buscar pistas relacionadas con la vida previa de Cameron. Se pusieron en contacto con el Centro Heritage para averiguar si conocían a una familia Robertson que vivía en una casa blanca en la bahía. El Centro Heritage dijo que no. Mas tarde condujeron alrededor de la isla pero no encontraron la casa blanca. Posteriormente recibieron una llamada al hotel confirmando que de hecho había una familia Robertson viviendo en una casa blanca en la bahía. Cuando llegaron allí, Cameron reconoció inmediatamente la casa blanca y estaba extremadamente feliz. Pero resultó que no había nadie en la casa. El dueño anterior ya había muerto. Igualmente la persona que tenía las llaves los dejó entrar. Cameron estaba familiarizado con la casa y conocía cada pedazo de ella. Como él había dicho, había tres baños y podía verse el mar desde la ventana del dormitorio.

Los investigadores le siguieron el rastro a uno de los miembros de la familia Robertson que era dueño de la casa y lo fueron a visitar a Stirling, pero él no pudo dar ninguna información sobre Shane Robertson. Cameron estaba ansioso por ver fotos de su familia de la vida anterior, pensando que probablemente podría encontrar a su padre o a sí mismo. El siempre hablaba de un gran auto negro y un perro blanco. El perro y el auto estaban en las fotos.

Desde que volvieron a su casa en Glasgow, Cameron estuvo mas tranquilo. Norma siente que hizo lo correcto al emprender ese viaje. Aparentemente, las memorias de las vidas previas se borran gradualmente al crecer la persona. Cameron nunca habló de la muerte con Norma, pero le dijo a su mejor amigo que no se preocupara por la muerte, porque él aun regresaría. Cuando Norma le preguntó a Cameron como llegó a estar con ella, el niño le dijo que el cayó y fue a dar al abdomen de ella. Cuando le preguntaron sobre su nombre anterior, dijo que también se había llamado Cameron.

La historia de Cameron ha sido filmada en un documental por el Canal Cinco de Gran Bretaña, se llama “El niño que vivió antes”.  Recopilado por Silvia Gleizer.

Os dejo aquí un video de “Cuarto Milenio” hablando sobre este interesante tema y con testimonios del propio Cameron. y aquí.

 

 

 

 

 

 

Reflexiones

No es fácil entender la Vida, pero como la vemos pasar en nosotros mísmos podemos llegar a comprenderla mientras la recorremos, sin embargo de la Muerte no sabemos casi nada y no digamos de lo que sucede despues de traspasarla. Cómo podemos entenderla? La ciencia nos dirá que la muerte es el fin de todas nuestras funciones biológicas, el momento en que el cerebro deja de cumplir su función, pero lo que de momento no puede decir la ciencia es lo que ocurre después.

Hay muchas respuestas para esto en las religiones y las filosofías: el alma se separa del cuerpo y se prepara para un juicio que lo llevará  a los abismos o al cielo;  el alma, si en vida ha sido honesta, tendrá huríes esperándola cuando muera; el alma no existe y cuando mueres se acaba todo; en el momento de la muerte parte del ser seguirá existiendo y se preparará para reencarnarse……..

No hay forma de saber científicamente qué es cierto y qué  no  de todo lo anteriormente dicho. 

Jung creía que la mente sobrevivía a la muerte y continuaba existiendo en una zona fuera del tiempo y de la realidad visible. Los muertos podían comunicarse entre sí, mantenían sus recuerdos y se enteraban de la marcha del mundo por los fallecidos llegados. Esto se asemeja a lo que sostenían chamanes, magos y lamas. Cuando se hace balance entre los argumentos que sostienen quienes creen en la continuidad de la vida tras la muerte física y quienes opinan lo opuesto, lo que aparece es un agrandamiento del misterio. ¿Quién posee pruebas definitivas en uno u otro sentido? Lo que sí resulta claro para todos es que hay un más allá de lo visible y lo energético en el que no podemos penetrar con los sentidos convencionales y que no podemos detectar con ninguna clase de artilugio material. En un nivel teórico, los físicos postulan por dimensiones contiguas y realidades paralelas, otros mundos, otros tiempos y otras formas de existencia. Un mayor número de dimensiones implica realidades más complejas y más ricas en posibilidades. No sabemos si la mente que nos anima, puede fluir a una dimensión superior y renacer bajo otra forma de vida.   (Más allá de la ciencia).

Por mucho que tratemos de imaginarnos otra dimensión, la cuarta por ejemplo, es imposible percibirla porque nuestro cerebro está programado para ver las tres dimensiones a las que nuestro universo está sujeto. Podemos pensar en el alto, ancho y fondo de cualquier cuerpo pero ahí se acaba todo. Es imposible imaginar más dimensiones pero la ciencia está llegando a metas que estaban hasta ahora fuera de nuestro alcance. 

Reflexiono ante mi muerte y lo primero que me encuentro es que le he perdido el miedo. ¡Qué inconsciente me veo al pensar que lo que me suscita es curiosidad!

Llevo más de veinte años leyendo sobre este tema que me ha interesado siempre. Creo que mi curiosidad empezó  cuando en el colegio nos daban Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Me acuerdo de una iglesia fria, con poca luz, sombras de velas y  de monjas y un sacerdote hablándonos de cosas horribles, de fuegos del infierno eterno, de castigos inenarrables si no éramos buenas y cumplíamos todos los Mandamientos de la Ley de Dios……  Yo tenía once años más o menos y por la noche no podía dormir pensando en el infierno. Rezaba y rezaba para no ir a ese sitio tan malo del que no saldría nunca nunca. Naturalmente eran los años cuarenta y algo, la Segunda Guerra Mundial.

Tengo curiosidad pero también pena de morirme, porque en mi vida hay demasiado de lo que separarme así por las buenas. Me encuentro muy querida por los que quiero y eso no lo quiere dejar nadie. Además si es verdad todo lo que hablan que va a pasar en este Milenio como el descubrimiento de la Teoria de Cuerdas, que no entiendo mucho pero estoy en ello, poder llegar a descubrir las otras dimensiones del espacio, ver si era verdad, que parece que sí, las 7 Profecías Maya, que va a haber un cambio radical de los sistemas monetarios mundiales, que se terminarán las guerras, que ya no habrá hambre…….., pues mira, yo todo eso no quiero perdérmelo, sé que a todo no llegaré, pero sí  pido llegar a la mitad de ello por lo menos. Pero… a quién se lo pido? No es fácil contestar a esta pregunta, por lo menos en mi caso, no. Bueno, se lo pediré a la Providencia, al Cosmos, a la Naturaleza o al Ente Superior o sea a Dios pues a lo mejor  el avance de la ciencia hace que  mi mente pueda comprender sus designios.

Vereis: quisiera si es posible, morir sin dolor, con mis hijos conmigo, y dándome cuenta de todo lo que está sucediendo. Que cuando me haya muerto, en ese momento, me coja la mano uno de ellos y me diga que están allí conmigo que no me preocupe que me van a acompañar un rato bien grande. Esto lo quiero porque puede ocurrir que yo esté desconcertada  y necesite seguridad, es posible que esté pasando por el momento de ver el túnel y la gran luz y que se me acerquen las personas que están muertas y yo he querido tanto y eso me haga sentirme rara.  Si no veo túnel, ni luz, ni amados muertos, pues nada, pero por si acaso que hagan lo que les pido. Yo lo hice con mi madre y seguro que si se dió cuenta me lo agradeció.

En cuanto a mi entierro, quiero que me incineren desde luego, pero que el ataud sea ecológico pues es lo último que voy a hacer en favor de la naturaleza, digo ecológico pero no de tres mil euros. He visto alguno por Internet que cuestan como mucho trescientos. ¡Pues ese!

Y ya por último, cuando tengais mis cenizas en vuestras manos, hijos míos, quiero “oir” mi música preferida de mi compositor preferido, mi aria preferida, y ésta es: La Muerte de Isolda de Wagner de la ópera “Tristán e Isolda”. Es una canción en la que Isolda delante de su amado muerto y a punto de morir dice cosas como “la valentía arde en su corazón o mira como sus labios, tienen una tierna sonrisa dulce y suave, como una estrella, no le veis?  no sentís sus pasos? esta música ligera y encantadora, esta serenidad que se va con dulzura, que se escapa de él, esta voz que me escucha son como olas de brisa ligera, son ondas de dulces perfumes que me invaden. Hace falta que yo las respire, que me deleite, que me evapore con ese dulce perfume en el movimiento de las olas de LA RESPIRACION UNIVERSAL, CON EL SOPLO DEL MUNDO. He aquí el bienestar supremo”.

Hijos mios: Después de oir a Isolda mirad mis cenizas y si están húmedas es que la he oido y he llorado.

Espero algún comentario sobre estas reflexiones mías, muy mías, que he querido compartir con vosotros.

Lola

 Quereis oir mi aria preferida?