Educar la mente

“Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.”  Aristóteles

 

Hoy ya tengo premio para todo el día.  Estoy contenta, muy contenta.  Os cuento una noticia que aunque no me atañe particularmente me ha llenado de placer, y más todavía, me ha llenado de esperanza  por las nuevas generaciones.

Leo en “El Mundo”:  ” Una asignatura llamada Empatía.  El Gobierno canario ha creado una materia obligatoria y evaluable, única en España, para ayudar a los alumnos de primero a cuarto de primaria a reconocer, expresar y controlar sus sentimientos”.

Si yo viviera en Canarias votaría sin dudar al partido político que ha llevado esta maravilla a la práctica.

Tengo la esperanza de que toda España siga este ejemplo y la asignatura de “Educación Emocional y para la Creatividad”  se implante en todos los centros.

Que nuestra siguiente generación, aparte del aprendizaje de las materias de siempre, tuviera el plus del conocimiento de los sentimientos  propios y de los de sus compañeros, que la empatía, saber expresar sus emociones adecuadamente y todo lo que eso conlleva fuera vital en sus vidas,  haría de nuestros descendientes unos seres humanos distintos a los que estamos acostumbrados a ver.

Es muy importante conseguir un buen nivel en el Informe Pisa, pero tener una nación de  personas emocionalmente inteligentes   es, bajo mi punto de vista, lo más importante.

 

7 Responses to “Educar la mente”

  1. No sé si la empatía puede ser enseñada o evaluada. Hay personas que la tienen y otras que carecen de ella. Supongo que es una cuestión de la familia en que uno nace, los modelos que nos iluminan, las palabras de aliento que uno siente, los mensajes que uno incorpora… Hay maestros que proyectan empatía, pero otros no somos tan expansivos en ello. Dudo que en un reparto de materias pueda tocarte impartir Empatía y estar capacitado para ello. Es un don que se tiene o no. No vale cualquiera, y si se hace por reparto de asignaturas, puede ser un desastre según a quien le toque. Es lo mismo que buscar un profesor para que imparta “humor y sentido cómico de la vida”. Yo no serviría. Mi sentido del humor está muy, pero que muy escondido. No soy tan optimista al leer esta noticia. Pienso que la empatía es algo que sale natural o no por parte de cualquier maestro. No es algo que se pueda simular.

    Un abrazo, super Lola.

  2. La empatía sería impartida por psicólogos, naturalmente, y no se trata de tenerla o no tenerla sino de aprender desde una edad temprana a descubrir tus emociones y comprenderlas y saberlas expresar y controlar y también aprender a ponerte en el lugar del otro. Simplemente con juegos y con dramatizaciones se podría a llegar a esta meta.
    Pensarás que esta superlola es idiota pero si me dejaran, y lo haría gratis, me veo capacitada para dar clases prácticas de esta materia tan importante para la vida.

  3. El hecho de ser psicólogo reconoce unos estudios pero no la capacidad de conocimiento de la persona. He conocido a terapeutas varios y no tengo demasiada buena impresión de ellos en su conjunto. Los hay planos, aprovechados, los que están esperando para cobrar los cincuenta o setenta euros de la visita, los que miran el reloj, los que bostezan durante la exposición de lo que te aflige… También he conocido a alguno serio, por cierto, una psiquiatra jubilada que cobraba mucho menos y te dedicaba dos horas si era necesario. Se parecería a ti en este sentido. La psicología no presupone eso que uno cree que sería su fundamento: el conocimiento del ser humano. Un abrazo.

  4. “y dado que, después de haber sido llamado por este Santo Oficio a abandonar enteramente la falsa opinión de que el sol es el centro del universo y que es inmóvil, y que la tierra no es el centro del mismo y se mueve”, susurra, “PERO SE MUEVE”. Galileo Galilei.

  5. Neuronas espejo, ¿las conoces? Si no es así, te parecerán de lo más interesantes. Estoy segura.

    Besos, Lola.

  6. Sí, Vero, las conozco desde que estudié Criminologia y una de las asignaturas era Psicología.
    Verdaderamente el mundo del cerebro es una pasada. Besos.

  7. Lola todos los días te admiro más. ¡Qué vitalidad que posees! Enhorabuena por tu valentía y mirar la vida siempre de frente. No sé exactamente que decir ni pensar sobre este tipos de experiencias. No diré nada, sólo que la naturaleza inquisitiva debe celebrarse, independientemente de los resultados de esa nuestra búsqueda.

    He disfrutado tu relación 🙂

    Un fuerte abrazo