Asteroide y Agnosticismo.

 

El anuncio de que se nos acercaba el asteroide 2012 DA14 , de que iba a pasar cerca de la tierra,  me indujo a pensar si estábamos a un paso de nuestra exterminación como civilización.  Casi con 8o años en mis espaldas y con todo lo vivido y experimentado en mi vida, la verdad es que mi pensamiento no me produjo para nada una sensación de miedo; ni miedo ni pena. Pensé que después de la catástrofe y la desaparición de todos o casi todos los mamíferos del planeta,   el tiempo haría resurgir en nuestro mundo otro tipo de ¿humanos?  más humanos en sentido amplio de lo que somos los humanos actuales. Pensé en lo que seguramente es una utopía: que los nuevos habitantes de la tierra harían un lugar más justo para vivir, más limpio, más saludable.

Mientras pensaba esto, me vino a la cabeza una idea que sí que me sobresaltó y me hizo reflexionar sobre un tema muy recurrente en mí como es que será de mí después de mi muerte. ?Me comerán los gusanos y ya está? (esto no podrá ser en mi caso ya que he pedido ser incinerada); ¿Saldrá el alma de mi cuerpo e irá a buscar a Dios?; ¿Me reencarnaré en otro cuerpo?…….

Yo no sé nada, nadie sabe nada de lo que pasa después. Yo no me puedo basar simplemente en el dogma religioso para creer en Dios. Lo siento, pero mi razón no me deja tener fe en algo de lo que no se han hallado nunca pruebas de su existencia. Lo único que me hace dudar en algún instante es el pensar que nuestro cerebro no está lo suficiéntemente desarrollado para entenderlo todo. Aún así yo me considero mucho más cerca de  la Selección Natural que del Diseño Inteligente,  aunque no descarto que este pudiera venir de otras galaxias y aún de otros universos con inteligencias que no llegamos a alcanzar, y  estoy muy lejos del Creacionismo que me haría renegar del Darwinismo demostrado científicamente.

Es por todo esto que explico someramente por lo que me declaro no atea, no creyente, simplemente agnóstica, entendiendo que el agnoticismo tiene como principio  la razón. El ateo no cree en la existencia de Dios, creencia que no se puede demostrar,  el agnóstico cree que los humanos no tienen la sabiduría suficiente para demostrar su existencia  o su no existencia. De todas formas me considero una agnóstica muy abierta a cualquier descubrimiento de la ciencia sobre Dios que yo pueda razonar y entender. Eso haría que me sintiera mejor, pues el hecho de morir y desaparecer lo que se dice desaparecer de todos lados, no me seduce nada. Será claustrofobia…….

Yo como Sócrates digo: “Solo sé que no sé nada”  (pero me gustaría saber…).

 

15 Responses to “Asteroide y Agnosticismo.”

  1. Pués, querida Lola, no sé si es claustrofobia. Pero estoy de acuerdo, yo también sé sólo que no sé nada….

  2. Hay un mito recurrente, Lola, que es el de renacimiento. Uno muere pero vuelve a renacer simbólicamente. Esto ha motivado a civilizaciones llamadas primitivas en sus ritos y en sus creencias. Y yo no estoy lejos de creer en ello. No creo en dios ni falta que me hace. Detesto la idea de un dios omnipotente y perfecto que es capaz de juzgarnos y condenarnos. No puedo acercarme a esa concepción. Prefiero ignorar. La idea de dios no me inquieta, aunque me atrae la idea de oración. A veces me he sentado en una iglesia románica y he intentado algo parecido a la oración. Eso me atrae. Hablar con mi alma, hablar con algo que me trasciende a mí. Soy muy pequeño para que todo acabe en mí. No puede ser. No tengo soluciones para el gran misterio, y ni siquiera sé si soy agnóstico. Creo que en el universo hay conexiones múltiples y enigmáticas… y mi pequeña vída es parte de ese universo. No sé mucho más, pero cada día me sorprenden las posibilidades de la realidad. No anhelo la muerte aunque algún día tal vez la busque como salida a una realidad insoportable. Estamos solos, y solo vale esta comunicación que a veces establecemos entre mundos que no están tan distantes. Todo es un misterio.

  3. Yo, al igual que tú y a pesar de mi fe miedosa y dubitativa, especialmente en estos últimos tiempos, querida Lola, sólo se que no se nada ni del aquí y ahora, ni de mañana, ni de lo que pasará conmigo luego de que incineren mis restos, porque ese es mi deseo también.

    Lo único que sé es que me da alegría que hayas regresado y tener el gusto de dudar contigo.

    Te mando un beso grande!

  4. Hola LOLA ¡¡bien revuelta por cierto, bonita!!:-)

    A mi no me preocupa ni me asusta nada de nada lo que será o no al morir, por eso no me asustó nada ese supuesto fin del mundo. En realidad a mi muerte creo no le he dedicado más de dos segundos en mi vida. Me asusta el sufrimiento hasta que suceda, eso sí.

    Respecto a mi idea de Dios, mi necesidad de creer nace parecido a lo que tú comentas, de esa idea de no alcanzarme la soberbia para suponer que todo lo mejor que existe en el universo se reduce a una masa encefálica viscosa. Necesito creer que hay algo mejor y muy superior, que da a todo sentido.

    Ni siquiera necesito prueba alguna, creo en ello, como en muchas otras cosas intangibles que nadie puede demostrar, pero sientes y sentirlas te hace sentir mejor, más a gusto. Racionalizarlo todo es como reducirlo todo a pura disección que no me interesa en absoluto, si el resultado no me aporta nada.

    Recurro a mi creencia en Dios cuando estoy sola, perdida y tengo miedo. Hablar, pedir ayuda, fuerza, valor, lo que sea y suponer que alguien me escucha, en cierto modo, me hace sentir lo que pido…por esto creo en Dios, sea lo que sea y tenga la forma que tenga. Puro egoísmo como ves. Creer no está sujeto a ciencia alguna, solo es un deseo.

    No sé nada tampoco, pero sí sé lo que me hace sentir bien y uso lo que tengo a mano para ello, nada más. No usarlo, siempre he pensado que es usar la inteligencia al revés de para lo que sirve. Como clavarte agujas en los ojos por gusto, eso no lo comprenderé nunca :))

    Muchos besos LOLA

  5. ¡Lola, una gran alegría reencontrarte en este mundo virtual! Parece mentira cómo se echa de menos a las personas queridas en nuestros blogs. Cada vez que pasaba por el tuyo y lo veía parado me preguntaba cómo estarías. Así que me has dado una alegría.
    Yo soy atea recalcitrante. Sé que soy materia, que ni se crea ni se destruye, se transforma. Así que mis cenizas acabaran en algún lugar y se transformarán en materia que volverá a ser agua, tierra o fuego. Y yo soy feliz de pensar que mi cuerpo se quedarán transformado y mi alma quedará en el corazón de los míos.
    La frase de Sócrates que citas, una vez me dijeron que era una simplificación de lo que realmente dijo Sócrates. Nunca lo sabremos a ciencia cierta porque Sócrates no escribió ni una línea. La frase, según leí, es : “No hay mayor sabiduría que el conocimiento de la propia ignorancia”
    Un beso grande, grande, Lola. Quédate con nosotros mucho tiempo.

  6. He llegado aquí de rebote pero siempre es agradable descubrir otros horizontes de pensamiento. Tan sólo quería compartir una reflexión con vosotros. Si bien la idea de Dios es algo que nuestro intelecto no es capaz de concebir y que, de alguna manera, se resiste a creer puesto que hablamos de algo intangible, lo que no podemos negar es que la perfección absoluta a la que está sometida el universo no puede ser fruto de la casualidad. En lo que creo que coincidiréis conmigo es en que si del caos surge el orden es porque hay una mano detrás que se encarga de poner a cada cosa en su lugar…
    Y eso es lo que Dios hace. Creo que para el ser humano, más aún en los tiempos de soberbia que corren, aceptar la idea de que no lo controla todo, de que no es más que una marioneta sometida a la voluntad de un ser superior, es algo que le supone un esfuerzo terrible. Porque ello conlleva, obligatoriamente, bajarnos del pedestal en el que nos hemos subido con el paso de los siglos y aceptar que ése puesto de jefe supremo no nos corresponde.
    El darwinismo, aún a día de hoy, no ha dejado de ser más que una teoría, que no ha tenido rival científico conocido pero que es incapaz de explicar cómo (si venimos del mono) aún siguen existiendo los primates. Yo creo que sí existe la evolución dentro de una especie pero no la evolución desde un organismo unicelular hasta la complejidad del ser humano por muchos siglos que pasen. Creo también que el ser humano necesita, en un momento u otro de su vida, creer que Dios existe pero la angustia de no escucharle ni verle como vemos al vecino nos causa tal desasosiego que preferimos aplicarnos el “carpe diem” sin preocuparnos de un mañana del que aún no ha vuelto nadie para explicarnos lo que pasa.
    Por otro lado, la falta de coherencia en el discurso que la Iglesia católica ha ofrecido fomenta ese desapego que la mayoría de la población siente hacia una creencia que parece más preocupada por amasar fortuna y poder que por aliviar el sufrimiento de las almas de sus fieles.

  7. Carlos: gracias por estar ahí y por haberme buscado.

    Joselu: Aunque no entiendo el significado de lo que hago, yo también me siento en alguna iglesia de algún pueblo y me pongo a meditar. Las iglesias pequeñas y vacías me cautivan. Yo también veo conexiones entre mi yo y todo el universo pero sí que me gustaría saber más, mucho más,

    María: Conozco tu pensamiento sobre lo que hay más allá y sé que no te preocupa. Ya quisiera yo ser así, sería todo mucho más fácil y no me machacaría tanto. Además, tener creencias en las deidades te ayuda un montón para liberarte del sufrimiento. No sé nada, María.

    Fer: nadie sabe nada y la fé no la entiendo tan facilmente. De verdad que envidio a las personas que no dudan nunca de su fé.
    De vuelta al blog pero no se si por mucho tiempo. Así y todo nunca me he olvidado de vosotros.

    Marta: me gusta que te acuerdes de mí, yo tampoco te he olvidado.
    Del ateismo, lo que no entiendo es como se puede estar tan seguro de la inexistencia de Dios. Puede no haberlo y también puede existir un dios malo o uno bueno del que nuestra inteligencia que está tan poco desarrollada no podamos entender. Las dos frases de Sócrates me sirven.
    Espero que estes sin dolores y te mando un beso.

  8. Querida Nubenegra: Yo me considero agnóstica y con ello te quiero decir que ni afirmo ni niego la existencia de un ser superior. Mi educación ha sido católica pero mi cerebro, siempre en marcha, me ha ido marcando mis creencias.
    La selección natural está demostrada y la teoria de Darwin, aún siendo una teoría, está casi demostrada. Descendemos de una rama del mono, de la que tuvo la suerte de ser un poco más inteligente que los demás y la naturaleza y la selección natural hizo que llegáramos a ser lo que ahora somos. Ojala llegue alguna vez una Reoría de Dios que yo pueda entender o tal vez alguna vez nos encontremos que nos creó un mundo muy superior al nuestro que podría ser capaz de haber hecho el orden del Universo del que me hablas.
    Sigo pensando lo mismo….. que sólo sé que no sé nada.
    Me gusta encontrarte aquí.

  9. qué bueno leerte otra vez Lola!

  10. Te voy a contar como funciona mi simpleza por si te sirve LOLA. Si de verdad crees que no sabes nada ¿qué duda te atormenta si las tienes todas? ante la duda, agárrate a lo que te ayude y destierra las que te generen sufrimiento, eso es lo único que hago yo:-)

    Un beso LOLA … ya sé que te he dicho una perogrullada, por eso los que practicamos esta técnica podemos sonreír con más facilidad que el resto, no hay más secreto, te lo cuento porque me gustaría verte sonreír, a pesar del miedo…nadie está libre de él.

    Esencialmente todos estamos hechos de lo mismo y sentimos las mismas inseguridades, todas las teorías del mundo son incapaces de solventarlas, así que unos mueren en ellas y otros flotan sobre ellas. Nadar contra corriente, no te mueve del sitio y además te agota. No te agotes a lo tonto, si puedes evitarlo.

    Cuídate mucho bonita.

  11. Sólo quiero ponerte de manifiesto la inmensa alegría que me provoca el saberte de nuevo entre nosotros. Te he echado mucho de menos, Lola.

    Un fuerte abrazo

  12. No creo que la fe sea inquebrantable, todo lo contrario, creo que hay que cuidarla porque si no, corres el riesgo de que se marchite. Por eso es muy importante leer, profundizar en el conocimiento de la religión que has elegido y dedicar tiempo a tu conexión con Dios, a refugiarte en Él para enfrentarte con más fuerza a las pruebas a las que nos vemos sometidos en esta vida.
    Una cosa maravillosa que descubrí leyendo el Corán, y que me hizo reafirmarme en el hecho de que yo tampoco sé nada, fueron los milagros científicos a los que se hace alusión en una época en la que la ciencia distaba mucho de lo que conocemos ahora.
    Ya sé que muchos pensarán que el Corán ha podido ser manipulado del mismo modo que la Biblia, sin embargo, debo explicar que una de sus singularidades es su simetría y su ritmo. Está hecho para ser recitado, tiene rima, es como una poesía, como una canción, y me temo que alterar una composición de ese tipo sin que se note es mucho más complicado que manipular algo en prosa y aún así, los expertos siempre son capaces de percibir detalles que les digan si están ante una obra de un único autor o de varios.
    Una vez me regalaron una metáfora sobre la existencia de Dios que quiero compartir contigo, Lola.
    Imaginemos que somos los bebés que se engendran en el cuerpo de una mujer. Cada uno sabe de la existencia de los anteriores y tiene miedo del momento del parto porque está convencido de que es la muerte, el desastre, la nada, puesto que ninguno ha vuelto para contar lo que sucede y en el vientre de mamá se está bien calentito.
    Puede parecer una tontería pero me encantó la explicación y, en los momentos de pánico, de terror ante la muerte, sobre todo de los seres queridos, pienso que no volverán a contarme lo que pasa pero que lo que nos espera es aún más maravilloso que lo que conocemos.

  13. Marieta: yo no me puedo agarrar a algo que para mi no existe, ojala pudiera hacerlo, no te quepa duda que sería mucho más fácil y más cómodo para mi vida.

    Manuela….. ya estoy aquí y te mando un beso.

    Luis Antonio… que alegria verte por aquí y que encima me hayas echado de menos. Un placer.

    Me ha gustado la metáfora nubenegra. Yo he pasado por todos los ciclos referentes a la fe y a la religión, son muchos años de pensar y actúar. Me gustaría hablar todo esto contigo pero cara a cara. A ver si alguna vez se hace posible. Un beso.

  14. Hola, después de mucho tiempo. Para mí todo depende de a qué le llamamos “dios” o “Dios”. Algunas definiciones las puedo aceptar, pero otras me son risibles. Explicaba algo de eso en una nota que escribí recientemente sobre el estoicismo, porque los filósofos de esa escuela retenían una visión panteísta de dios a la que no me opongo. Es decir, somos parte de dios. Somos parte del universo. Somos parte de la naturaleza. Tampoco rechazo la visión de los gnósticos primitivos, sobre la que quiero escribir una nota un día, en la que dios tiene dos caras, el demiurgo creador del universo, que es un dios malévolo porque nos aprisionó a la materia y el dios inalcanzable, intocable del absoluto (es decir, el infinito). Entonces, de mi parte, es mejor ir más allá de las etiquetas de creyentes, ateos o agnósticos. ¿Creyentes en qué? ¿Escépticos de qué idea? ¿Cuál es en el fondo nuestra visión del mundo?

  15. De lo que casi estoy segura es de que entre todos y todo formamos un TODO Victor Manuel. Leí tu nota sobre el estoicismo y me gustó mucho.
    Lo malo de los gnósticos era que sólo se salvaban los que “conocían”. Sería muy interesante que escribieras sobre esto. Un abrazo.