Aguas turbulentas

No era mi intención en absoluto hablar del Papa y sus vicisitudes. De verdad que no lo tenía previsto  pues ya sabeis mi pensamiento acerca de  la iglesia católica. Pero he leído una frase que ha dicho en su despedida y que me ha llegado muy adentro.
“Hubo días de aguas turbulentas en que el Señor parecía dormir”, ha dicho Benedicto XVI.  Yo leo en esa metáfora mucho sufrimiento, mucha soledad y mucha incertidumbre pero sobre todo mucha fé.  La verdad es que la frase me inspira mucho respeto por ese señor ya que ese pensamiento tan suyo y tan íntimo, tan personal,  lo ha proclamado a los cuatro vientos.  Lo he visto más humano, con las dudas que todo cristiano pueda tener, pero aferrado a una fé que ya quisiera yo para mí.
¿Con cuantas dificultades se habrá encontrado el Papa en sus  ocho años de pontificado?  ¿Cuanto estará rezando aferrado a Dios y a su fé para que los cardenales no elijan un papa que esté dentro de los doce señalados con el dedo y que no ha podido evitar que se presenten a la elección? El Cardenal José Saraiva Martins habla de las graves disensiones en la Curia y llega a decir  que “Es necesario un Concilio Vaticano III”…
En fin, esto es todo. Simplemente quería resaltar mi repentina simpatía por el Papa que se va.

9 Responses to “Aguas turbulentas”

  1. Yo, la verdad, como dijo aquel maravilloso periodista en cortes de principios de la democracia, Gracias a Dios no soy creyente.
    Dejo en paz a la Iglesia y ella me deja en paz a mi.
    Pero tengo que confesar que alguien que tiene la gallardia y entereza de decir. Uffffffff, no puedo más, dejo aquí los aperos de batalla, yo hice lo que pude…. y se marcha me despierta, también, ciertas simpatias.

  2. Realmente es una frase que da que pensar…
    Abrazo!

  3. Ha sido un papa cuyo nombramiento fue muy mal recibido, pero con algunas de sus actuaciones ha hecho modificar esa opinión a muchas personas. La tolerancia 0 con la pederastia del clero con su petición pública de perdón, la transparencia en los asuntos del Banco Vaticano y su dimisión histórica son unas de ellas.
    Qué difícil es comentar con la verificación de palabra. ¿Te has planteado quitarla?
    Un saludo desde mi mejana

  4. Ciertamente yo recibí a este papa de uñas. Vi su elección totalmente manipulada y detestaba lo que significaba en el pasado de la iglesia. No había cardenal que más detestara que Ratzinger. Sin embargo, sus ocho años de pontificado, sus errores al afrontar determinados temas (el islam, la modernidad) y su batalla contra la pederastia en la iglesia … me hicieron su figura más compleja y polifacética. Su renuncia al final me ha llevado a considerarlo con enorme respeto, no porque sea algo excepcional, sino porque revela su faceta humana y plantea su fragilidad como la de cualquier persona que sienta sobre sí los achaques de la edad y la impotencia para poder cambiar a ese Vaticano tan siniestro. Sin duda, su renuncia es lo más valioso de su pontificado.

  5. Son palabras que expresan el mismo desconsuelo de Jesús en sus horas más penosas: “Padre, ¿por qué me has abandonado?”. Y las mismas que las que cualquier ser siente y gime al encontrarse en aguas turbulentas. Lo más cristiano que le he escuchado decir y su claudicación, lo más noble que ha hecho desde que fue elegido Papa.

    Un abrazo, Lola.

  6. A mí ni me gustó desde el inicio, ni me gustó durante, ni me gusta al fin. No sé, tal vez sea más la figura en sí que la persona. A fin de cuentas no le conozco.

    Un besazo, Lola. me alegro mucho de volver a leerte… Y sepas que también tú me molas un montón 😀 😀 😀

  7. sí, los jesuítas -que son los que más respeto- le tenían en alta consideración, un Papa inteligente… incluso en su despedida… besos

  8. Había pensado que quizá era mejor no decirte nada en este tema, LOLA cielo, porque no… en absoluto me inspira simpatía alguna este hombre más allá de la que me pueda inspirar cualquiera enfermo, cansado de avanzada edad. Nadie más que él y todos los que le rodean han hecho más daño a esta porquería de iglesia católica que cada día da más pena durante el tiempo de su mandato, nadie, LOLA. No podía haberlo hecho peor, se va y lo deja hecho todo cisco. Que se lamente en público no le hace merecedor de nada más que de lástima como a cualquier otro mortal, solo que él tenía en sus manos una tarea para empezar de limpieza que jamás abordó, porque jamás dio la talla… ahora se va ( porque nadie, ni dentro, ni fuera del Vaticano quiere que se quede) ¿mérito eso? sí, que es obediente. Que descanse en paz en lo que le queda de vida.

    Un beso LOLA.

    PD
    Si te inspira simpatía él, también debe inspirártela Rajoy, porque es otro igual y perdóname, te juro que he sido comedida.

    Buen día, repostera… te he visto y estás preciosa 🙂

  9. Gracias por vuestros comentarios.