La era maravillosa

Cuando no existía en España la televisión oíamos la radio y tan panchos.  Ahora no podemos ni imaginarnos como sería nuestra casa si una tele por lo menos.

Mis hijos mayores nacieron sin tele, mis hijos menos mayores, ya con tele,  se acostaban todos los dias, sobre todo en invierno, a las ocho y media de la tarde al compás de una melodía que quizás alguno recordeis, que tenía esta letra: “Vamos a la cama que hay que descansar para que mañana podamos madrugar”.  Era el momento que terminaba la sesión infantil y empezaba la televisión para los mayores. Solamente existían dos cadenas, la uno y la dos, pero nos bastaba a todos lo que veíamos esas imágenes como un milagro del cielo. Llegamos a tiempo de ver la llegada de un hombre a la luna y eso supuso una revolución en nuestras vidas.  Girábamos al compás de esa caja cuadrada que nos tenía maravillados.

Con  el tiempo nos acostumbramos y con más y más tiempo dejamos de darle importancia.   Entonces llegó a nuestras vidas esa cosa tan maravillosa que se llama computadora y más adelante internet.

Mi primer contacto con un ordenador fue mas o menos hace 30 años y desde el primer momento quedé fascinada con él. Hice un curso de Word y así aprendí a “cortar”, “pegar”, cambiar de letra…..  Pero al poco tiempo ya me resultaba insuficiente y quería más…..   Ya había oido hablar de la “World Wide Web”  y le pedí a mi hijo,  el físico e informático, que me la instalara. Yo creo que mis hijos, todos, pensaron que jamás iba a aprender y que me cansaría pronto pero cuando tuve internet en mis manos yo supe que ese era el invento de mi vida, el que me haría crecer como persona, y llegué a pensar que internet no me pertenecía a mí sino que yo ya pertenecía a internet.

La www, me ha hecho mucho más culta, me ha enseñado a compartir, ha traído a mi mundo a personas muy afines a mí y… me ha enseñado este nuevo idioma universal que usamos todos los internautas para relacionarnos como, banda ancha, bit, comunidad virtual, hacker, realidad virtual, servidor,  enlace, modem, e-mail, http, cibernauta, dominio, navegar, dowload, software, hardware, on-line, ciberespacio…   idioma desconocido hasta la aparición de internet y que dejaría a nuestros padres alucinados si nos oyeran.

Adoro el ordenador, adoro internet, adoro mi blog y los vuestros y me sentiría muy desgraciada y muy sóla si me privaran de ello. Podría vivir sin televisión pero al que venga a quitarme mi internet… lo mato.

 

9 Responses to “La era maravillosa”

  1. Hola Lola…jajajjajajaja que razón tienes !!!!!!!!! internet es un mundo apasionante,sin tele …paso…pero sin internet…puffffff. Como veras ahora viajo mucho, y no siempre te puedes conectar como en tu casa y me sienta fatal, no se si eso es bueno….Aprovechemos estos inventos y lo que vendrá, no lo dudo.Mañana me voy 15 días a New York, que no lo conozco y tengo ganas, muchos besos y hasta la vuelta…

  2. Por ir otra vez a Nueva York sería capaz de estar 15 dias sin internet……. o me llevaría mi ipad seguramente para conectarme. Me apasionó N.Y. Es distinto a todo lo que conozco y no tiene nada que ver con la América profunda (Iowa) que también conozco. Que lo pases muy bien Chary, y ya me contarás con quien haces estos viajecitos tan estupendos. Un beso Lola

  3. Jajaja LOLAAAAA pero ¡¡mira que eres rica tú!! jajajaja

    Vale, yo contigo… también mato a quien me desconecte de este mundo… meeencanta, con gente como tú, mucho más aún.

    La tele ya… ni la recuerdo, de vez en cuando me asomo para enterarme cuando se supone que va a dejar de llover y me voy:-)

    Un beso inmeeenso cacho cielo.

    Feliz noche mi querida LOLA.

  4. Hola amiga,
    pues vamos a tener que vivir un día sin Internet porque esto se acabará pronto. Hombre, habrá Internet pero no será este que conocemos donde la expresión libre es nuestra reina.
    Yo, personalmente soy adicta a Internet porque vivo en un pueblo de 20 habitantes con los cuales no puedo hablar de nada, absolutamente nada si no se trata de ovejas o huertos. Esta bien hablar de ovejas y de huertos pero hay ratos que necesito conectarme con la humanidad y ver lo que pasa. Por esto soy adicta pero si viviese en una ciudad seria diferente.

    No tengo tele en casa ni la quiero nunca más en mi vida. Mi madre fué adicta a la tele, pobrecita, y ví los estragos que hizo sobre su mente. Y veo a los jovenes que son adictos a la tele, lo tontos que son, lo ignorantes. Y no solamente los jovenes.

    Internet es maravilloso. Pero como todo ha sido creado a sus fines, que no son maravillosas. Un día veremos porque fué inventado, cuales fueron sus verdaderos objetivos. Mientras tanto a disfrutar de ello, por lo que dure.

    Un abrazo,

  5. Acabo de pasarme la tarde invernal de un domingo gris escribiendo en mi blog, Lola, y siento igual que tú, que estoy hecha para esto. Es un gran entretenimiento, pero además los blogs que sigo y las personas que he podido conocer gracias a esto, que es para mí un arte, forman parte muy real de mi vida y llenan espacios que no podría llenar de otro modo tan pleno, tan educativo y tan satisfactorio. Estoy de acuerdo en que para quien la usa con criterio, medida y objetivos nobles, internet es una herramienta de comunicación, intercambio y acceso al conocimiento insuperable.

    Un beso grande, Lola.

  6. Juas, me hace gracia tu última afirmación. Porque yo ando en las mismas -yo y muchos aquí, me parece-. Aunque no te pienses, por otra parte a veces observo a mis amigos “desconectados” con algo de envidia. Cuando me saturo y eso. Pero bien pensado, no quisiera vivir sin esto para siempre, la verdad. Por razones parecidas a las tuyas, que en realidad son compartidas por tantos con pocas variaciones sustanciales me parece a mí.

    Hace poco leía en una página que alguien había escrito: “El mundo digital no existe. El mundo digital es el mundo”. Y me parece una realidad palmaria. Cuando menos entre los occidentales. A mí también me encanta internet. Me encanta lo que obtengo de él. Sólo suma, nunca me ha restado. Y eso es genial.

    Un beso… mundial, Lola 😀

  7. Comparto tu misma sensación de base respecto al papel de internet en mi vida. Fue en abril de 1996 cuando navegué por primera vez en internet, y creo que a partir de entonces todo cambió. Estaba esperando el nacimiento de mi hija Clara que nacíó en febrero de 1997, por lo que mi vida dio un giro radical en aquellos meses. Nunca había reparado en ello. Fui padre y me hice internauta y ello marcó una línea divisoria total respecto a mi vida anterior. Ahora paso un montón de horas al día en internet. La televisión ni la veo. La radio la escucho más. Me atrae el lenguaje de la radio mucho más que el de la tele. El blog forma parte de mi vida.

    Entiendo tus reflexiones, Lola, y se percibe esa fuerza y energía que te produce profundizar en algunos temas y tener la oportunidad de luego compartir tus pensamientos y que otros te leamos y comentemos. Es una dimensión alucinante. ¿Quién iba a decir que un ciudadano común y corriente podría convertirse en editor de sus propios textos y tener lectores? Cuando oí hablar de los blogs (hacia 2003 probablemente) en seguida me di cuenta de que allí había algo que me llamaba perentoriamente. Comencé en octubre de 2005 pero una crítica brutal contra lo que yo escribía me llevó a borrar los tres primeros meses de escritura y empezar de nuevo en diciembre de 2005. Es una ventana a la que no tengo intención de renunciar de momento. Ni a la tuya, Lola, un espacio esencial para mí.

  8. Coincido contigo, pero todo lo que huele a adición descontrolada me preocupa. Hacer unas cosas implica dejar de hacer otras,,,también interesantes. De vez en cuando me tienta someterme a la dieta de “despegarme” parcialmente de estos artilugios… Otra cosa muy distinta son las personas a las que tienes acceso gracias a ellos…

    Un abrazo

  9. Ya sabes que soy de otra generación, pero estoy totalmente de acuerdo con lo que explicas. Internet tiene un potencial tremendo que mucha gente tiende a infravalorar, pero explicaciones como la tuya son las que dan fe de lo maravilloso que es este mundo. Y además está el tema de la edad… Mucha gente que tiene tus años, incluso menos, se resiste a usar el ordenador, ¡me alegra enormemente que tú no seas una de ellos!