El símbolo del caracol.

“El caracol construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra las espiras cada vez más amplias; después cesa bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión dieciséis veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal, lo sobrecargaría. Y desde entonces, cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esta ampliación de la concha, fuera de los límites fijados por su finalidad. Pasado el punto límite de la ampliación de las espiras, los problemas del sobrecrecimiento se multiplican en progresión geométrica, mientras que la capacidad biológica del caracol sólo puede, en el mejor de los casos, seguir una progresión aritmética”.

Ivan Illich

Dicen los expertos que, en un planeta limitado como el nuestro no es posible un continuo crecimiento.   Yo no sé con certeza si el caracol, cuando fabrica su concha,tiene consciencia hasta donde puede llegar el tamaño de su concha para poder vivir en su medio. Yo no sé si lo que usa es su intuición, su instinto o quizás su inteligencia.  Lo que sí que sé, es que sabe hacerlo , sabe retroceder, sabe entrar en decrecimiento, en un decrecimiento justo para no llevar demasiada carga sobre su cuerpo.

Esto me hace pensar que el ser humano es idiota.  Somos estúpidos. Nos incitan a consumir y caemos en la trampa. Ya no consumimos para satisfacer nuestras necesidades, lo hemos convertido en un estilo de vida para sentirnos seguros y confirmar nuestra identidad personal.  Nos hemos enganchado al carro del consumismo y no sabemos como salir de él.

Llegó el momento en que la culpa de este capitalismo rabioso nos la tenemos que tragar los que consumimos.   Muchos movimientos del momento piden justicia, trabajo, más igualdad, …  Y yo me pregunto: ¿No ganaríamos la guerra, no la batalla,  si dejáramos de consumir de la manera que lo estamos haciendo? ¿No nos compensaría boicotear lo que no necesitamos?

Seamos como los caracoles:  ha llegado el momento de empezar a dibujar en nuestro mundo las espiras hacia dentro.

 

14 Responses to “El símbolo del caracol.”

  1. Los seres humanos deberíamos seguir el dictado de nuestra conciencia aunque nos equivoquemos, en lugar de someternos sin criterio alguno.
    Un abrazo, Lola

  2. Ayer hablaba de esto con un amigo, y esta semana es el objeto de un debate en clase de la ESO. Yo defendía la idea de decrecimiento y mi amigo me espetaba con razón que en mi casa hay dos coches y tres ordenadores además de un iPAD. ¿Era yo el más indicado para hablar de limitar el consumo? Me dejó sin argumentos pues es cierto. Nuestro estilo de vida, tal vez marcado por las circunstancias laborales y familiaries, nos aboca a un modo de consumir que no sabemos controlar. De ahí la dificultad de controlar el consumo. Son hábitos, son necesidades, son pulsiones… Me temo que no sabremos detenernos por más que lo sepamos. Es una imposibilidad. Sólo no consume quien no tiene opción de hacerlo. Te recomiendo un corto muy interesante. Quizás lo hayas visto. Te dejo el enlace: LA HUELLA DE CARMELA

    Ella, Carmela, sí que es un ejemplo… pero ¿lo seguiríamos?

    Un abrazo.

  3. Luis Antonio: es dificil abstraerse de toda la publicidad que nos machaca desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Somos por eso esclavos de nosotros mismos. Un abrazo Lola

  4. He visto “La huella de Carmela” querido Joselu y da mucho que pensar. Yo he vivido muchos de mis años sin nevera, sin televisión, sin lavadora ni secadora y sin alguna cosa más, y… no pasaba nada. Los avances en las tecnologías son espectaculares y preciosos, pero si nos van a llevar a la ruina, ¿para que los queremos?
    Me gustó la idea del caracol, su metáfora, aunque si te soy sincera, escribí esta entrada con remordimiento por poseer lo que poseo y atreverme a hablar de gastar menos. Un abrazo Lola

  5. Estoy contigo, pero lo malo es que no tenemos ningún baremo razonable, más allá del que podamos dictarnos nosotros mismos, sobre qué es un consumo razonable, qué puede aguantar el planeta, la industria o la sociedad. No sabemos dónde está el límite ni confiamos en nadie para que nos lo diga. La idea del caracol es preciosa, y ojalá todo funcionara así. Pero, sí, el ser humano es idiota. Más que el caracol, porque el caracol sabe lo que hace y nosotros parece que no.

  6. Sí, Juan, y además yo no estoy segura de que queramos dejar de consumir ni siquiera los que estamos concienciados de que así el planeta no subsistirá. Somos unos locos inconscientes aún los que somos conscientes. Parecemos felices masoquistas. Un abrazo Lola

  7. Yo también creo que en ese sentido el ser humano es idiota. la verdad es que la obsesión por el consumo me empieza a cargar un poco. Me doy cuenta que con menos vivo mejor, y que puedo prescindir de la mayor parte de las cosas que me rodean. Cada vez que hago limpieza y me deshago de unas cuantas, me siento mucho mejor.
    besos, bella

  8. Ojalá hicieramos eso qeu dices y fuesemos menos idiotas y más caracoles, pero me temo que tienes razón y somos uno idiotas irredentos y sin animo de cambiar.
    un beso amiga

  9. La espiral que sigue la concha del caracol sigue la serie FIBONACCI o lo que es lo mimo, una serie de números en progresión armónica creciente hasta el infinito…

    Él ha sido inteligente, o mejor la naturaleza en su infinita inteligencia ha sabido seguir creciendo hasta el infinito por dentro… ¿tú crees que nosotros seremos capaces de hacer eso? noooo lo sé mi querida LOLA, la verdad es que no nos veo en ese camino… pero más nos vale aprender pronto…

    Te lo dice una…
    Tonta, boba, entrometida, imbécil…
    subnormal, estúpida, cretina, mema, idiota y medio gili 🙂

    Un beso grandísimo preciosa.

  10. ¡Ay Jo! yo soy la primera que tengo que mentalizarme para hacer como el caracol… Es tan difícil…. A mi no me gustan las joyas, ni los coches, ni las pieles… pero me chiflo con todo lo que sale nuevo de electrónica……
    Vamos a ver si aprendo a frenarme. Un besito de Lola

  11. Carlos, yo la primera idiota, pero ya he hecho éxamen de conciencia…… Un besito Lola

  12. Nunca he entendido bien la serie de Finobacci. Soy una nula matemática.
    Yo no hablaba de crecer por dentro, no me debo haber expresado bien. Un beso Lola

  13. Plas plas plas! Estoy contigo.

    Yo lo aplico en todo pero en los moldes de cocina no tengo voluntad jajajaja.

  14. ¡Que risa Gluto! Estamos en las mismas. Yo, por un molde mato. jajaja
    Intentaré parecerme al caracol pero por favor , que no me pongan delante nada de electrónica nuevo ni moldes de cocina. Un gran beso Lola