Frustraciones

Ayer tuve una mañana frustrante. Desde luego que me sentí frustrada por la pequeñez de hacer un viajecito a Murcia para ir a IKEA a comprar una bobada que me hacía mucha ilusión,  y al llegar, encontrarme con todas las tiendas cerradas por ser el día de “La subida al Monte”,  festivo en esa ciudad…. Viendo mi gozo en un pozo y mosqueada por no cumplir mi anhelado deseo, me puse a despotricar sin razón ninguna.  Pero la verdad es, que mi mañana frustrada ocupó no más de una hora en mi pensamiento.

La vida me ha ido enseñando a combatir las frustraciones de una manera constructiva y cuando esto no puede ser, intento sublimarlas o racionalizarlas, y desde luego lo que nunca hago es evadirlas. Hay que plantar cara a situaciones frustrantes. Como ejemplo pondría que puedo volver a Murcia la semana que viene. Este ejemplo es una gran tontada pero puede dar medida de las posibilidades que existen para combatir esas malas experiencias.

Todos, creo que no se libra ni una persona en el mundo, hemos tenido frustraciones en nuestras vidas.  Muchas de ellas,  que tuvieron lugar en nuestra infancia, fueron reprimidas y permanecen en nuestro inconsciente. Cuando implican  una gran descarga emocional,  pueden  llegar a convertirse en causa de neurosis. Cuando la frustración que sentimos es consciente, normalmente es aceptada,  y si puedes reconocer  que el fracaso ha sido producto de una acción incorrecta,  (yo,  antes de empezar mi viaje a Murcia debía haber llamado a IKEA para saber si estaba abierto) estarás aprendiendo de esta experiencia negativa para saber actuar mejor en el futuro.

Las necesidades insatisfechas, la frustración, genera sentimientos y conductas destructivas. Las  frustraciones, en la mayoría de los casos, suelen ser acumulativas,  y por pequeñas que sean una por una estas frustraciones, esta suma, puede llegar a ser muy destructiva para la persona.

Generalmente, cuanto más fuerte es el deseo, cuando es algo que consideras importante para tu vida, la frustración será mayor cuando no se satisfaga el objetivo.

Intentemos pues,  no sentirnos derrotados ante las frustraciones que se nos presenten a lo largo de la vida, lo inteligente será  aprender de ellas para poder seguir adelante.

Yo, si tengo frustraciones internas de las que no soy consciente, no podré hacer nada; pero he aprendido, tarde pero bien, que nunca dejaré que una frustración que tenga conscientemente,  vaya minando mi salud mental. O sea.

 

 

18 Responses to “Frustraciones”

  1. ¡¡Vaya xD, que no pudiste compararte la nueva amasadora para el pan, moldes o una nueva mesa para la cocina!! jajaja me río pero tienes toooda la razón LOLA…

    Ahora que ya pasó, seguro que como cuentas en esta entrada -por lo que veo terapéutica- te das cuenta que no es para tanto y que seguramente aun cuando da rabias que las cosas no salgan como esperamos, nada es tan terrible, ni debemos dejar que nos amargue…

    El nivel de tolerancia a la frustración que tienen las personas es muy diferente. Desde niños, hay que observarlo porque cuanto más crece más difícil es de controlar…. cuando le pegan esas perretas terribles a los niños y al final cedes y consiguen lo que generaron la rabieta … sin querer lo que estamos abonando es que su nivel de frustración se encoja… es decir, alguien acostumbrado a tenerlo todo, fácil, pronto y a todas horas… explotará ante la más mínima contrariedad que le surja… también tiene mucho que ver, con el autocontrol y la violencia… tras la frustración viene el ataque de ira y tras ella se desata la agresividad y la violencia… muchísimos delitos pasionales y de sangre, tienen su base en un descontrol de la frustración …¡¡Dios, paro que te escribo un tratado!! sin saber ni ser quien… ¿sabes qué me ocurre LOLA? todo esto lo veo a toodas horas en los asuntos de maltrato de género, muchísimos maltratadores en le fondo no son más que gente frustrada que se desahoga siempre con los débiles que conviven con él.

    Bueno mi cielo.. para llegar tarde… te he soltado un buen rollazo jajaja espero que me disculpes.

    Otro beso más grande que el de abajo y que la próxima vez IKEA esté abierta y encuentres lo que deseas mi querida LOLA.

  2. Mi querida Lola: Ante las frustraciones hay que tener una actitud positiva pero eso es algo que se aprende con los años. Hay que tener una cabeza muy bien amueblada para no reaccionar como la niña que soñaba con un helado y sus padres se lo negaron. Todos llevamos un bagaje de frustraciones pero de cada una de ellas hemos sacado una experiencia que nos ha ayudado para la siguiente.

    ¿Volverás a Murcia? 🙂

    Brisas y besos.

    Malena

    P.D/ Mañana me sacan los puntos de la boca y dejo ya los antibióticos. 🙂

  3. Pues estoy contigo, me parece que esa es la actitud correcta ante las frustraciones o los problemas en general. Intentando encontrar una solución es como se superan las cosas, desde las más pequeñas (como por ejemplo tu excursión a Ikea) o las más grandes. Al fin y al cabo, el que sólo se enfada tiene dos trabajos: enfadarse y desenfadarse, y cuando los complete estará en el mismo sitio del principio, mientras que tú ya habrás avanzado en la solución.

  4. Otra manera de evitar frustraciones es no alimentar expectativas infundadas…
    Un abrazo, Lola

  5. La esperanza de cumplir un deseo, ese es el problema. Si no tenemos expectativas, no habrá frustraciones pero eso nos aleja de nuestra condición humana. Estoy segura que aprovechaste la ocasión para hacer algo que no estaba programado y que, al final, dió como resultado un día genial. Es el sistema de bien: “Cuando una puerta se cierra, abro otra”. A medida que envejecemos estamos mejor “amueblados” para defendernos de los contratiempos.

    Un abrazo. Franziska

  6. Todos luchamos de un modo u otro contra la frustración. Luis Antonio añade algo interesante al aludir a no crear expectativas infundadas que, inevitablemente, nos defraudan. Sin embargo, si adecuamos nuestras expectivas a parámetros realistas dejamos de percibir la capacidad de enpoderamiento que tienen todos los seres humanos que les hacen desbordar las expectativas cortas que se pueden hacer sobre ellos. Esperar lo justo es una buena posición para no sentir la frustración o el desánimo. Si no espero mucho de ti, nunca me defraudarás ni me sentiré frustrado. Puede ser una salida, pero prefiero esperar lo imposible aunque pueda sentir dolor al no conseguirlo, pero tal vez alguien haya sentido la llamada a desbordar las expectativas razonables que se han tejido sobre él.

    No pienso sue sea malo sentir frustración. Forma parte de la dinámica del vivir. Hay fases de flujo y fases de reflujo. Espero a medida que envejezca no ir adaptándome a la realidad y mantener siempre una ventana abierta a lo imposible o inalcanzable. ¿Dolor? Claro ¿por qué no? Y también otras muchas cosas.

    Un abrazo, Lola.

  7. Ai que creo que soy un poquito culpable de que fueras al IKEA… jajaja.

    A lo largo del día nos vamos encontrando con un montón de cosas que no podemos hacer, comprar o realizar; pero es cuestión de ponernos el listón bajo sino mal vamos…

    Pero yo me habría puesto a llorar en el suelo como la niña del anuncio por no conseguir el molde jajaja.

  8. Es verdad, María, que los maltratos a mujeres los suelen hacer hombres frustados en algún sentido y que se ven reafirmados con sus barbaridades.
    En cuanto a la tolerancia a la frustración hay diferentes niveles, pero creo que con los años cada vez tienes más y más. El cuerpo y el espíritu se acostumbran a todo.
    Mi frustración fue muy tonta y muy corta y además mañana voy a IKEA……..
    Te mando un beso Lola

  9. Malena, espero que estes ya bien de tu boca.
    Vuelvo a IKEA mañana y a ver si tengo esta vez suerte. Pero de todas maneras estoy siempre preparada y alerta frente a las frustraciones.
    Un besito con cariño. Lola

  10. Juan: sentirse frustrados por bobadas es una bobada más grande. Pero también es verdad que cuando no cumples con tus expectativas, te sientes mal.
    Lo difícil es actúar con calma e inteligencia cuando una frustración importante en tu vida y para tu vida te acontece. Debemos aprender. Un abrazo. Lola

  11. Luis Antonio, te doy la razón en parte, porque creo que es positivo intentar buscar metas difíciles.
    Lo que debemos hacer es medir nuestras posiblidades antes de emprender un reto.
    Un abrazo Lola

  12. Con cuanta razón comentas, Franziska.
    Una piedra saca otra piedra y ya está. Ademas la experiencia ante las frustraciones vale un mundo.
    Un abrazo Lola

  13. Joselu: dices”esperar lo justo”, pero yo creo que siempre esperamos según las expectativas que tenemos. En muchas ocasiones, en muchas, ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos para saber hasta donde podemos llegar. Yo creo mucho en mí misma y por eso siempre, no siempre, a veces, actúo al filo de la navaja, y es por eso por lo que me he sentido frustrada muchas veces.
    Aparte de esto, creo que llevo frustraciones de mi infancia y adolescencia. Una de ellas es haberme sentido siempre en mi casa “la de enmedio” y pensar que he sido la menos querida. Otra, pensar que si hubiera nacido hombre podría haber llegado mucho más lejos en mi vida.
    Un abrazo Lola

  14. ¡Que risa, Gluto! jajajajaja. Sí, eres la culpable de mi frustración…. No te digo lo que iba a comprar porque me da verguenza de que se entere todo el mundo. Pero sí: tu eres la culpable…. Un besito Lola

  15. No te preocupes que hay más como tu… Pikerita va a caer también ya lo verás jajajaja.

  16. Tal vez, lo unico bueno de esas fustracioens de las que hablas, sea el poso de madurez de exsperiencia vivida y superada que nos deja.
    Un beso y un abrazo que te envio desde este mediterraneo al sur.

  17. Gluto: volví y me frustré otra vez. Se habia agotado. Un beso gordo. Lola

  18. Tienes razón, Carlos, las frustraciones, si las sabes llevar, te dan experiencia y madurez. De todas maneras… jo con las frustraciones…
    Un beso Lola