Rumores

No necesariamente un rumor tiene que ser falso aunque provenga de la incertudumbre, pero lo más peculiar de un rumor es la facilidad con que circula  sin ninguna prueba de su veracidad.  Otra peculiaridad  es que es ambiguo por la falta de detalles concretos  y cuando lo escuchamos solamente nos quedamos con un 20% de lo que nos han contado y tendemos a rellenarlo consciente o inconscientemente con inventos que lo completen y le den  una interpretación con sentido.

El rumor es un fenómeno social y para algunas personas,  el compartirlo  les hace por unos momentos sentirse importantes delante de su audiencia.  Esto suele pasar con personas con poca autoestima  y con una vida gris y anodina. Existen rumores  que son intencionados y malévolos y pueden llegar a destruir a una persona.

Para que exista y se propague un rumor, el asunto debe tener importancia y la  víctima tendrá que  ser una  persona destacada en la sociedad.  En tiempos de guerra, en momentos críticos,  los rumores según de donde provengan pueden causar alegría o miedo e incluso terror. El rumor puede ser un instrumento de propaganda enemiga muy peligroso.

Existe una psicología del rumor donde se afirma aparte de muchas más cosas que,  ” gran parte de las conversaciones de la sociedad es intercambio de rumores y se llama rumor ocioso  al no comprobado, el que llena el diálogo cuyo objeto no sea otro que transcurrir un rato amable con nuestros amigos.” 

Es muy difícil desmentir un rumor que ya está propagado, sólo se puede  hacer con  hechos que lo desmientan.  Y se puede intentar parar un rumor si no sigues la cadena  y no lo propagas.

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16 Responses to “Rumores”

  1. Qué bien explicadas la definición y consecuencias que tiene el rumor, tan zafio y provocador que es capaz de levantar hasta guerras.
    Muy bueno, Lola!

  2. ¡¡Ay, mi querida agüelita!!

    ¡¡Cuantísimo daño pueden hacer los rumores!! es cierto… la rumurología es la ciencia que se utiliza, sobre todo en los pueblos para clavar astillas entre los vecinos… en finanzas, para revolver el río y que los pescadores tengan ganancias y como bien dices, entre los ociosos…para sentirse importantes… ¡¡yo, los odio!!:-)

    Un beso gordo LOLA, es un rumor a voces que… ahora y siempre será mi abu favorita:-)

    Feliz día.

  3. A mí lo que me preocupa de los rumores es una de las cosas que apuntas, lo fácil que da el salto al hecho. Y me preocupa porque es un fenómeno demasiado habitual en mi campo, el periodismo. Y no puede ser. El rumor es el rumo. La noticia es la noticia. Confundirlas es el error.

  4. Mi querida Lola: Me acuerdo que en la facultad hicimos un experimento basado en la psicología del rumor y que consistía en lo siguiente: El profesor decía al oido del primer alumno algo que los demás no podíamos oir y esa información se iba pasando de uno a otro siempre al oido hasta llegar al último.

    Al acabar, el primer alumno decía cual era la información que le había dado el profesor y la contrastaba con lo que había llegado al último alumno y …¡no tenía nada que ver lo del principio con lo del final! Se puede hacer mucho daño difundiendo rumores.

    Brisas y besos.

    Malena

  5. Los refranes, suelen gustarme, pero hay uno que detesto: “cuando el rio suena agua lleva”….
    un beso Lola

  6. Habrá rumores mientras haya gente que les da crédito.
    Un abrazo

  7. Jo, la rumorología está tan extendida que parece que es aceptada por todo el mundo. Yo la odio.

  8. Y es cierto María. En los pueblos aun es mas cruel y puede que más fácil. Yo también odio los rumores…

  9. Y cuando los rumores provienen o los expande la prensa, Juan, es mismísima prensa amarilla. Hay de todo en la viña del señor. Lo malo es que la gente se cree a pies juntillas lo que ponen en los periódicos.

  10. Que bueno, Malena, el experimento que hicísteis en la facultad. Es una buena, buenísima, demostración de lo que son los rumores.

  11. Carlos: no me entran los comentarios en tu blog, te leo todo todito y ya me tiene desesperada el no poderte contestar: escribo y cuando le doy a subir, se borra. ¿Que puedo hacer?.

  12. Pues Luis Antonio, hay mucha gente muy crédula en este mundo y con eso se puede hacer mucho daño.

    Un abrazo para todos Lola

  13. El viejo tema. Es, desde mi punto de vista, casi imposible limpiar las consecuencias de un rumor. La prudencia aconseja, pues, hacer lo que esté en nuestras manos para no difundir rumores y esperar que nadie “caiga sobre nosotros con ningún infundio”.
    No conviene perder la esperanza.

    Buen tema, querida amiga. Gracias por tus amables palabras. Durante algún tiempo estaré ausente: motivos personales y de salud: nada preocupante y unas mini vacaciones. Hasta que volvamos a nuestros encuentros en la red. Un abrazo de Franziska

  14. Participar en un rumor difundiéndolo hace partícipe al que lo propaga de un insano placer -más o menos consciente- . Esta es la clave de su éxito. Tener supuesta información nos da cierta preeminencia durante unos instantes hasta que decimos lo que creemos saber. Es difícil luchar contra un rumor. Ya lo dice el refrán castellano: Cuando el río suena, agua lleva. Esto es muy difícil de neutralizar, si no, imposible.

  15. Franziska: espero que todo te vaya muy bien y que regreses pronto. Y vamos a intentar entre todos, en la medida en que podamos, a neutralizar los rumores que nos lleguen. Un fuerte abrazo y feliz verano. Lola

  16. Hace años, Joselu, yo no desoía los rumores y ahora me doy cuenta que callando asentía. Ahora, siempre paro el tema cuando sólo son suposiciones. Los odio por el daño que hacen. Un abrazo Lola