
Echo de menos no recibir cartas escritas a mano. Me gustaría, al abrir mi buzón por la mañana, encontrarme con sobres con mi dirección escrita con boli y aun más con tinta y con un remite que me dijera quién era el autor de la misiva.
Siempre he presumido de tener una letra bonita, picuda, grande y clara, es posible que antigua y de colegio de monjas. Me da mucha pena no usarla y que se me llegue a olvidar, aunque creo que eso no sucederá nunca porque de vez en cuando cojo una libreta y escribo a mano cosas que me vienen a la cabeza.
Me encanta usar el ordenador, soy una enamorada de él, internet ha logrado darle un vuelco a mi vida no cabe duda, pero con los mails se ha perdido ese romanticismo de enviar o esperar una carta y reconocer la letra del sobre y que tu corazón empiece a latir con fuerza (y no hablo siempre de cartas de amor). Toda mi vida me ha gustado escribir y esperar la respuesta… Ahora es todo mucho más frío, es como un pin-pan-pun, y los mails nos sirven solamente para comunicarnos brevemente y con las menos palabras posibles. En una carta escrita a mano, puedes leer el estado anímico de la persona que escribe, la emoción o no que le pone a sus frases, el énfasis ….. en un mail yo no sé como se puede conseguir eso.
Se ha perdido la costumbre de mandar felicitaciones de tu puño y letra en Navidad o en cumpleaños . Ahora sobra con un SMS. ¿Creeis que es lo mismo? A mi me gustaba mucho en Navidad recibir un montón de Crhistmas y contestar a todos. Son costumbres que se pierden y ya nunca se van a recuperar.
Bueno amigos, me he puesto nostálgica y es posible que esto no os pase ni os interese a ninguno de vosotros. A mí, sí.
De quien son estos versos?
“Quién supiera escribir
Escribidme una carta, señor cura.
-Yá sé para quién es.
-¿Sabéis quién es, porque una noche oscura
nos visteis juntos? – Pues.
………………..
…….. “
Tags: Educación, Gente mayor, Lengua y Literatura, MIS PENSAMIENTOS Y VIVENCIAS by Lola
22 Comments »