Entries Tagged as ''

Lisístrata hoy

Lisístrata

   Lisístrata es una  obra de teatro que muchos de vosotros conocereis, y mejor que yo seguramente.  Fue representada por primera vez en el 411 a.C. Su autor es Aristófanes, escritor griego clásico que clamaba contra la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta.

Lisístrata se ha convertido a través de los siglos en un símbolo de la paz.  Ella cree firmemente que la abstinencia sexual obligada de sus maridos o amantes será más importante que la guerra para ellos,  y que firmarán la paz. Es por esto que reune a las mujeres de los dos bandos ,   las convence  después de muchas dudas,  y les hace jurar:

Fragmento de la obra:He aquí el juramento inicial de la rebelión:Lisístrata: Lampito, todas las mujeres: Vengan, toquen esta copa, y repitan después de mí: NO TENDRÉ NINGUNA RELACIÓN CON MI ESPOSO O MI AMANTE.

Kalonike: No tendré ninguna relación con mi esposo o mi amante.

Lisístrata: AUNQUE VENGA A MÍ EN CONDICIONES LAMENTABLES.

Kalonike:  Aunque venga a mí en condiciones lamentables. (¡Oh Lisístrata, esto me está matando!)

Lisístrata: PERMANECERÉ INTOCABLE EN MI CASA.

Kalonike: Permaneceré intocable en mi casa.

Lisístrata: CON MI MÁS SUTIL SEDA AZAFRANADA.

Kalonike: Con mi más sutil seda azafranada.

Lisístrata: Y HARÉ QUE ME DESEE.

Kalonike: Y haré que me desee.

Lisístrata: NO ME ENTREGARÉ.

Kalonike: No me entregaré.

Lisístrata: Y SI ÉL ME OBLIGA.

Kalonike: Y si él me obliga.

Lisístrata: SERÉ TAN FRÍA COMO EL HIELO Y NO ME MOVERÉ

Kalonike: Seré tan fría como el hielo y no le moveré

Lisístrata: NO LEVANTARÉ MIS ZAPATILLAS HACIA EL TECHO.

Kalonike: No levantaré mis zapatillas hacia el techo.

Lisístrata: NI ME AGACHARÉ SOBRE MIS CUATRO EXTREMIDADES, COMO LA LEONA DE LA ESCULTURA.

Kalonike: Ni me agacharé sobre mis cuatro extremidades, como la Leona de la escultura.

Lisístrata: Y SI MANTENGO ESTE JURAMENTO, PERMITIDME BEBER DE ESTA COPA.

Kalonike: Y si mantengo este juramento, permitidme beber de esta copa.

Lisístrata: SI NO, QUE MI PROPIA COPA SE LLENE CON AGUA.

Kalonike: Si no, que mi propia copa se llene con agua.

Lisístrata: ¿Todas han jurado?

Mirrine: Todas

 
 El día 3 de Marzo del 2003, en protesta por la Guerra de Irak, nació el “Lisístrata proyect”  y en 42 paises a la vez , miles de personas, recordando a Lisístrata,  no tuvieron contacto sexual,  para expresar su repulsa a la guerra.  Ahora, con la rebelión social en Tunez, Egipto, Libia y demás, se está pidiendo por la redes sociales que vuelva a activarse el “Lisístrata Proyect” con carácter preventivo para evitar una guerra civil.

Lisístrata nos demuestra que la mujer no es solamente “el descanso del guerrero” y que tiene mucho que decir, pues cuando hay una guerra, la mujer siempre es la más perjudicada.

La ilusión

Download Los reyes magos (230Wx190H)Si careciésemos de ilusiones,  nunca llegaríamos a metas que a priori consideráramos imposibles.  La ilusión es una fuerza que te empuja y te estimula y sin ella  no podríamos vivir.

Sin ilusión, eres un muerto en vida. Y no estoy hablando de: “que  ilusión me haría que…”, que tampoco es malo pensarlo y decirlo, estoy hablando de cosas pequeñas que te van sucediendo en la vida, de cosas que ya tienes conseguidas y en las que has puesto toda tu ilusión aparte de tu esfuerzo.

¿Quien de nosotros no ha sentido la emoción de la ilusión? Cuando niños, esperábamos a los Reyes Magos con emoción desbordante, la noche del 5 de enero era mágica e ilusionante. Cuando sómos pequeños la vida está llena de ilusiones pero cuando vas creciendo , en muchos casos, se  desvanece. 

Hay una frase  de un famoso Psiquiatra que dice:  “La felicidad no depende de la realidad, sino de la percepción de la realidad que uno se hace”, yo a esto lo llamaría ser optimista o pesimista o, como siempre hemos dicho “ver el vaso medio lleno o medio vacío”.

Yo soy optimista por naturaleza. Siempre os he dicho que las  he tenido muy duras en esta vida, no exagero, puedo decir que he tenido muchas más experiencias negativas que positivas.  En mis peores momentos nunca he pensado que me quería morir, sino que mi pensamiento ha sido.. “Ojala pudiera dormirme durante un año para no sufrir,  porque sé que los males no duran para siempre, y despertarme entonces con el problema resuelto”. Hasta ahí he llegado. Y como no me he podido dormir porque es una tontería,  pues me he dedicado a solucionar el problema con ilusión, siempre realista, empujando con tesón.  No siempre ha sido fácil y a veces he estado a punto de desmoronarme pero siempre me he apoyado en la ilusión de buscar metas cortitas hasta llegar a la meta con mayúsculas. 

Tengo que reconocer que ha habido dos veces en mi vida que he carecido de ilusión alguna y sí que me he querido morir. Esto ha sido cuando he padecido esa horrible enfermedad que es la depresión. En esos momentos sufres de tal manera, nadie sabe cuanto, nadie lo sabe, que pierdes todas tus emociones menos la tristeza y la soledad. Pero en cuanto, dentro de la enfermedad, he vislumbrado un resquicio de mejora, la ilusión por la vida ha vuelto a mí y he empezado a luchar.

Las personas mayores como yo, en general, viven sólo de recuerdos, para ellas el futuro ya no existe y esperan que la muerte les llegue porque ya no tienen ilusiones. ¿Como no se les ha ocurrido pensar que la vida se compone de nacer y morir y hasta que llegue la muerte   debemos estar viviendo y no vegetando los últimos años de nuestra vida?  Pienso que se nos debería dar un curso sobre eso en algun  momento de nuestro aprendizaje escolar: enseñarnos a vivir una vejez con ilusiones, una vejez feliz, mientras que estemos sanos.

Os tengo que decir, que me levanto con ilusión todos los dias, que me propongo  pasar un buen dia aunque solo se trate de ir al super, hacer la comida y tomar un poco el sol.  Y ya no os digo nada  la ilusión que me desborda cuando tengo un proyecto en marcha  y se va cumpliendo….. Estos días mi ilusión era el nuevo blog, y ahora es que tenga éxito y que no nos hayamos equivocado en nuestras elecciones de cortos, ilusión también porque soy la primera en publicar el domingo y mucha ilusión porque estoy deseando saber opiniones de todos.  

No se cuantas veces he escrito la palabra ILUSIÓN, juraría que 20,  pero lo he hecho como un  mensaje subliminal para que al que  me lea,  se le quede bien grabada en su cabeza esa palabra, así viviremos todos más y más felices.

Mi segundo blog, nuestro blog.

 ¿Quién me iba a decir a mí hace unos años, que tendría  un blog donde poder expresar todo lo que llevo dentro?  Bueno, pues ha llegado el momento de que ya con  uno no basta y,  os comunico que…..  empiezo otro proyecto,  sin dejar este,  faltaba más. Os cuento:

La historia empezó con Joselu al empezar a publicar en su blog cortometrajes de animación. Al principio yo, ni fú ni fá. Pero como quería poner algo en los comentarios que le tenía que hacer, empecé a verlos con atención y…¿que ha pasado? Lo que ha pasado es que vuestra amiga Lola se ha convertido en “una loca de los cortos”,  me los puedo ver diez veces y les voy sacando el jugo. Hay algunos que parece mentira que en tan poquito tiempo puedan decir tantas cosas.

Bueno, pues entonces llegó Eloi y comentó que le gustaría hacer un blog de cortos, y llegó Miquel y dijo que se apuntaba al asunto,  Joselu encantado y yo….  ¡aquí estoy yo!. Visto y no visto. Creo que hemos hecho un blog  precioso en el que tenemos puestas  muchas esperanzas.  Somos un equipo de cuatro personas dispares que nos une el amor a los cortos y las ganas de hacer Sharismo, (¿os acordais que es?).

Nuestro blog se llama “Fantasia de Cortos” y espero que entréis en él aunque sólo sea una vez. Una vez a los que no les gusten los cortos,  y  muchas veces a los amantes de ellos.  Ah! y que no se os olvide de dejar constancia de que nos habeis visitado.  

http://fantasiadecortos.wordpress.com/

Tocar es dar vida.

El cerebro es el encargado de emitir los sentidos.  ¿Os habeis fijado cual de nuestros cinco sentidos ocupa mayor espacio en nuestro cerebro?

Hemos perdido en nuestras vidas algo que es muy valioso: el contacto físico.  Cuantos más años cumplo, más me gusta el contacto humano. Me encanta que me demuestren cariño con ese contacto, ya sea un apretón fuerte de manos, o  un apretujón-abrazo, o un pasarme la mano por la espalda o un beso de los de ruido en las mejillas, y como no, un besito en los morritos con mis hijos varones. Es muy, pero que muy  gratificante para mí.  Estas muestras de cariño han sido suplidas en nuestra sociedad por mensajes corporales o palabras . Nos sienta mal que nos toquen, si tocas a una persona por la calle sin querer,  le pides perdón porque puede ser desagradable el contacto para ella  y en cuanto los niños llegan a cierta edad ya no les gusta que nadie les toque ni les besuquee porque es el ejemplo que ven en los adultos.

La sensación del tacto es de las primeras que desarrollamos en el feto. Un bebé necesita sentirse tocado con amor y durante nuestra infancia y adolescencia también juega un papel muy importante. Crecer  en  un ambiente frio y distante,  con poco contacto físico,  puede marcarnos  física y psicológicamente para nuestra vida de adultos e influirá en nuestras relaciones con otras personas. También las  personas mayores necesitan del sentido del tacto para sentirse bien. En la sociedad que vivimos actualmente, los ancianos son los que tienen más carencia de tacto a nivel emocional.  Tocarlos con cariño  puede valer más que mil palabras.

 No debemos dejar que los prejuicios nos venzan … tenemos que tocarnos más y mejor. Las manos son uno de los instrumentos comunicadores mas importantes y hemos de superar prejuicios y volver a usarlas.  La estimulación táctil genera endorfinas que están  relacionadas con la sensación de bienestar. No sólo deseamos saber que somos queridos, necesitamos sentirlo. No olvidemos que tocar y ser tocados es una necesidad fisiológica y emocional. Tocar es un arte que se aprende con la práctica y que nos enseñará a distinguir si ese contacto emocional  es de cariño,  es  consolador, es para transmitirnos seguridad,  es de carácter sexual…   En fin, tocar y acariciar es la mejor manera de expresar afecto, comprensión , amor,  cercanía, solidaridad, compasión…..  Podemos decir que somos una sociedad hambrienta de contacto a la que  la misma sociedad  ha convertido en expertos en no tocar. 

El contacto físico es aceptado y entendido de distinta manera en diferentes culturas. Los latinos somos  más propensos a expresar nuestras  emociones tocándonos.  En otras culturas,  la proximidad con el otro no es bien vista.  Existen demasiados tabúes en este sentido en nuestra sociedad.  Yo pienso que debemos romperlos y acercarnos más los unos a los otros. Es precioso para mi, ver que apretando  la mano a una persona enferma, o triste, o deprimida, o sóla, ese simple contacto,  hace que esa persona se vea comprendida y se sienta mejor .  Debemos ser empáticos y tocones, hay muchas personas en el mundo deseando que alguien los abrace con cariño. Empecemos a cambiar la sociedad en que vivimos,  seamos mas solidarios y repartamos amor con el sentido del tacto.

(algunas ideas están sacadas de páginas de internet).

Una carta a mi hermana, dondequiera que esté

 

Querida Maruja:   te lo debo.  Te debo una carta, ahora que ya no estás hace tiempo, para desahogarme contigo y decirte algunas cosas que no supe o no quise ver cuando estabas aquí.

Convivimos,  hace muchísimos años, durante veinte años en la misma casa con nuestro padres.  Te fuiste muy joven para casarte y ahí  lo dejamos.  Cumpliste tu deseo de tener tu marido antes de tener yo el mío, tu ya me entiendes lo que quiero decir con esto,  aunque tardé sólo un año en seguirte por el mísmo camino.   He dicho que convivimos,  pero tengo que añadir que, aunque sólamente nos llevábamos  año y medio tu sabes que  nunca fuimos amigas,  éramos tan diferentes que no pudimos serlo. Tú, tan femenina, tan presumida, con tus tacones altos a todas horas, con ideas muy conservadoras,  siempre tan dependiente. Yo, tan chicote, seguramente con mucha más testosterona que tú en mis genes, (o tu crees que esto se debería a la ilusión de papá y mamá de que yo naciera chico o simplemente que yo lo percibí desde mi nacimiento y al sentirme culpable quise en cierta manera agradar?),  tan independiente, tan liberal…

Es posible que yo tuviera algo de envidia hacia tí cuando subías a casa de la abuela María y te recibían con los brazos abiertos… “ay que bien, ya está aquí Marujita”  y cuando subía yo oyera  decir,  “ya está aqui la simplona”  y cuando  en ocasiones,  heredaba algún abrigo tuyo que se te había quedado pequeño y yo me sentía muy ofendida por ello. En fin Maruja, lo que quiero decirte ahora y que nunca te dije es,  que tengo recuerdos  preciosos de tí,  por ejemplo  del colegio en Madrid donde estábamos las dos internas con 11 y 10 años respectivamente y tú siempre me defendias  y casi te pegabas por mí si alguna niña se metía conmigo,  porque yo era en aquella época muy poquita cosa y tu eras muy fuerte y las amedrentabas,  también recuerdo cuantas veces te has comido mis  asquerosos  platos de lentejas, habichuelas o garbanzos de postguerra  que nos ponían a mediodía,  para que no me castigaran las monjas.  Siempre me sentí muy protegida por tí en aquella época pero nunca te lo llegué a decir. ¿Te acuerdas que yo era una inapetente, ójala lo fuera ahora porque te diré que engordo por el hambre que tengo siempre, y en aquellos años me hacían una tortilla francesa para desayunar, que pagarían papá y mamá a precio de oro,  que era tu envidia siempre y casi todos los dias te la zampabas tú haciéndome también un favor? Y cuando en la mantequilla que nos traían los tíos los jueves y los domingos, en las visitas, y que era un verdadero lujo en aquella época, poníamos nuestro número de interna, tu tenías el 88 y yo el 10, y nos peleábamos por poner el  nuestro cada una? Esto terminaba siempre comiéndonos la pastilla de 100 gramos en un pis- pas de tanto borrarnos el número y poner el otro pues yo me comía todos los  88 y tú todos  los 10.   Recuerdo, ahora con cariño, de nuestras peleas y sobre todo de aquella que tuvimos en un autobús de dos pisos, en la parte de arriba. Te recuerdo que en el cole aprendimos a hablar por señas, aún puedo hacerlo,  y cuando tia Maruja vino a buscarnos para pasar la tarde con ella, ( nos dejaban ver la calle una tarde  al trimestre) y nos preguntó que qué queríamos hacer,   le dijimos que dar una vuelta por Madrid en el segundo piso de un autobús. Cuando estábamos ya en marcha,    no me acuerdo si empezaste tu o lo hice yo,  una de las dos dijo  por señas  ”i-d-i-o-t-a” y la otra le contestó “i-m-b-e-c-i-l”  y entonces, sin mediar palabra nos abalanzámos la una sobre la otra y casi nos matamos. Pensarían que estábamos locas y todo el autobús,  ¿te acuerdas? vino a separarnos, cosa que agradecí porque tú eras,  por tu fuerza,  una mala enemiga.  La última vez que nos pegamos fue el dia antes de tu boda porque yo quería leer por la noche en la cama y tú querías dormir para estar radiante  al día siguiente. El resultado fue que  fui a tu boda con un morado en la barbilla. Tengo tambien el recuerdo, seguro que tú también, de que yo te llamaba “vaca” para ofenderte y tu me llamabas “enfermiza” para ofenderme a mí.  Lo bueno de tí era que nunca fuiste rencorosa, seguro que yo más,  y siempre venías a hacer las paces enseguida,  siempre tú,  es verdad.

Como he dicho antes,  fuiste siempre muy dependiente y muy apasionada, en demasía tal vez ,  y siempre has deseado no sólo ser querida, sino  oir de mis labios la frase : “te quiero mucho, Maruja” , y yo sólamente te lo he dicho cuando tú me preguntabas : “Pero Lola, tu me quieres?” y te lo he dicho  a la vez que te decía cruelmente:   ”eres una pesada, Maruja”.  Me arrepiento de no haber sabido captar cuanto cariño necesitabas, me arrepiento de haber despotricado de ti cuando hicimos el famoso viaje a Nueva York  juntas, me arrepiento de no haber cogido tu mano cuando me la pedías y me arrepiento de no haber ahondado en tí para entender tu manera de ver la vida tan distinta de la mía y me arrepiento  de cosas que te podía haber contado de mi vida y que me callé porque no daba mucha importancia a tu opinión. Yo, Maruja, te he querido a mí manera, eso creía yo,  pero no sabes lo que  te echo de menos ahora,  hermana.