Vivir con Peter Pan

Difícil vivir con Peter Pan. Yo he convivido durante muchos años con uno de ellos y la verdad es que es difícil  cuando tú no te consideras una Wendy, cuando tú lo que has buscado ha sido tu complemento para vivir toda la vida y no un crío al que cuidar.

Seguramente vosotros conocereis alguno y también seguramente os caerá muy bien. Estas personas están estacionadas en la eterna juventud, son muy alegres, seductores al máximo, mujeriegos, simpáticos, encantadores y  saben entablar relaciones facilmente.  Los Peter Pan  resultan muy agradables como amigos pero, y ahora os diré el porqué,  se convierten en un martirio para la  persona que tenga que convivir con ellas.

La primera vez que un psiquiatra, Eric Berne, utilizó el nombre de Peter Pan fue en el año 1966 y refiriéndose con este nombre al niño que todo adulto lleva dentro de sí.  En 1983, el psicólogo Dan Kiley ya definió “El síndrome de Peter Pan”,  como los adultos que no quieren crecer o que son incapaces de hacerlo. Este síndrome puede darse en ambos sexos pero como dice la psicóloga Concepción Etiens, es más frecuente entre los hombres.

El síndrome de Peter Pan no tiene edad, lo pueden padecer personas de 30 a 60 años o de por vida.  Si no convives con esa persona es posible que nunca llegues a percatarte de su problema. Puede cumplir perfectamente su trabajo, ser una persona normal fuera de casa. Es en las relaciones familiares donde empieza el problema.  El que  padece este trastorno presenta los siguentes síntomas:  es una persona inmadura que tiene idealizada la juventud y no asume su momento real de madurez, es inseguro aunque se le note poco y aparente lo contrario, teme mucho a la soledad , no se suele comprometer, no se responsabiliza de lo que hace,  es adulto sólo en apariencia. Su inmadurez emocional no le permite afrontar sus responsabilidades de persona adulta. Es mujeriego por la necesidad que tiene de afirmarse ante sí mismo.

 La persona con la que convive deberá cargar con todo el peso de la vida familiar, tomar decisiones por todo, sacar fuerzas para ser cabeza de familia y que no se note ante los demás. Los Peter Pan  no pueden tener una familia normal y su pareja tendrá que hacer esfuerzos inauditos para que su ámbito familiar no se desestructure.

Todo esto sucederá si la pareja del Peter Pan no es una Wendy. El también llamado “síndrome de Wendy” es también un trastorno emocional que ocurre a muchas personas que actúan con su pareja como padre o madre y asumen las responsabilidades del otro con placer. Es mucho más frecuente en mujeres que en hombres por motivos culturales. Estas Wendy tienen una necesidad absoluta (Wilkipedia) de satisfacer al otro, sobre todo a su pareja y sus hijos,  son  personas con mucho miedo al rechazo y a no ser queridas  por los demás, entienden el amor como sacrifício y terminan  por asumir el papel de padre o  madre de su pareja.

Convivir con un Peter Pan en suma, no te deja crecer como persona. Sufres y padeces, aún a sabiendas que estas personas no son malas de por sí, que van dando manotazos por la vida sin darse demasiada cuenta del daño que producen,  porque ellos lo que van buscando es la eterna felicidad de la juventud sin preocuparse de otra cosa. Ellos  viven sin saberlo en “El Pais de Nunca Jamás”.

 

 

(Mi gratitud a mi niña Jo Grass que me otorga este premio. Ella cumple un año regalándonos su prosa y sus fotos)

http://setehapasadoelarroz.blogspot.com/ Este es el enlace para el blog de Jo.

32 Responses to “Vivir con Peter Pan”

  1. LOla , yo me casé con Peter Pan, y no tenía ningún interés en hacer de Wendy. A pesar de todo lo aguanté un montón de años a su lado. Antes también se habían cruzado en mi vida y en mi trabajo unos cuantos. Aprendí tanto de ellos que, en mi primera novela vuelco toda mi sabiduría con mucha ironía y en forma de comedia.
    Excelente reflexión la tuya.
    Requetebesos!

  2. No sé si es el mismo síndrome de Peter Pan, claramente delimitado en tu entrada, pero hace unos días leí un fragmento del libro de aforismos Opium de Jean Cocteau, que venía a decir aunque no recuerdo con precisión porque no tengo el texto aquí: en la niñez todo es mágico, la realidad se transforma y se convierte en lo que sea… Hay personas de infancia prolongada que sufren terriblemente por esa pérdida de la infancia, y algunas acuden al opio para reencontrarla.

    La cita es mejor que esto que ahora te he reseñado. Te la escribiré en casa. No me convence esto que te he escrito, pero quería dejar constancia de mi paso por aquí.

    Pienso que son cosas distintas. Una personalidad está marcada por la infancia y otra por la adolescencia-juventud, en el caso de Peter Pan.

    A las generaciones que vinieron desde el mayo francés en que se reivindicó el placer y el prohibido prohibir les está costando mucho crecer, y más los actuales jóvenes que pueden pensar que para qué van a crecer si mejor de lo que están no van a estar.

    Te dejaré la cita esta noche.

    Un abrazo.

  3. Ahora sí que tengo el libro delante. Te transcribo traducido del francés:

    “El pintor que gusta pintar árboles convirtiéndose en árbol. Los niños llevan en sí una droga natural. La muerte de Thomas el Impostor es el niño que juega al caballo convertido en caballo.
    Todos los niños tienen ese poder mágico de transformarse en lo que quieren. Los poetas, en quienes se prolonga la infancia, sufren mucho al perder este poder. Sin duda es ésta una de las razones que llevan al poeta a emplear el opio”.

  4. ¡Hola Lola! Hasta hace poco he pensado que tenía el Síndrome de Peter Pan, pero supongo que era una exageración. Mi convencimiento a tenerlo se debía a que era incapaz de mantener una relación, he tenido varios novios y cuando llegaba el momento de “comprometerse” todo se acababa. Además, me da mucho miedo el paso del tiempo, quiero ser siempre una niña. Ahora veo que exageraba al decir que lo tengo, porque soy una persona responsable y nadie tiene que cuidar de mí. Es un poco complejo, porque a veces también me he sentido Wendy, haciendo de mamá para algún chico. Pero en definitiva, soy campanilla y su espíritu libre, jeje. Un besote.

  5. Lola! heme aquí. supongo que yo estoy en lo que se llama postadolescencia, asi que aún no puedo afimar si tengo/tendré ese sindrome o no. Solo creo que la mayor gracia de Peter Pan es volar, y que si no fuera por eso Wendy no lo hubiera aguantado. Asi que si por ahi hay peters pans que no saben volar, no deberian andar exigiendo actitudes wendyescas de los demas.

  6. Sorprende cómo los personajes literarios han servido para capturar, y explicar, situaciones psicológicas tan complejas como ésta. Me pregunto por qué sucede esto: qué experiencias de la niñez llevan a este tipo de trastornos.

  7. Querida Jo, ahora resulta que soy muy amiga de mi Peter Pan. Convivir jamás, pero olvidar sí. Estas en ese caso?
    Porfa dime donde encuentro tu novela. Quiero leerla. Besitos Lola

    Joselu: como tú bien dices, no es lo mísmo. El aforismo de Cocteau, desde mi punto de vista tiene que ver con el Peter Pan de la novela de Barrie en el sentido del encanto de la niñez que no se debe perder nunca. El síndrome se refiere más bien a ese adulto que no quiere reconocer la vida de adulto.
    No estoy muy segura tampoco. La verdad es que nunca estoy segura de nada. En cierto sentido, mi Peter Pan no me dejó crecer. Besos Lola

  8. Tilde, te veo más de campanilla que de Peter Pan pero cuidado con las campanillas que sólo pueden hacer una cosa a la vez. Estoy segura que eres una mujer muy consciente de lo que hace y quiere en la vida. Un abrazo Lola

    Vavo, hay muchos Peter Pan, y yo conozco a varios, que no saben ni volar si no tienen una Wendy en su vida que les ayude. La pena es que hay demasiadas Wendys pululando por el mundo.
    Cuando llegues al momento, espero que no seas nunca un PP. Al final, no son demasiado felices.
    ´Me verás en tu casa y tú, por favor, visita la mía de vez en cuando, me encantará. Te espero con un abrazo Lola

  9. No estoy demasiado segura de tu afirmación. Muchas novelas, sus personajes, se basan en gente que el escritor ha conocido anteriormente. James Barrie creó a Peter Pan inspirado en la vida de un amigo que conoció en la infancia.
    Pues de esto resulta que si el síndrome de PP está basado en PP, todo proviene de Peter Davis que es el amigo real del autor de PP y en el que basó su personaje. No estoy segura de haberme expresado con claridad.
    Un abrazo y recupero tu blog que lo había perdido. Lola

  10. Mi querida Lola: Efectivamente tienes razón cuando hablas de los Peter Pan y las Wendys. Es sumamente dificil convivir con ellos a menos que no sean de tu familia y te hagan gracia las chiquilladas de un adulto. A veces son los padres los que fomentamos ese problema quizás por un cariño enfermizo que no deja que los hijos evolucionen y sean siempre dependientes.

    Lo que si es hermoso y a lo que nunca deberíamos renunciar es a guardar en nuestra alma ese rinconcito donde guardamos al niño que fuimos.

    Mil besos y mil rosas, Lola.

  11. Hola, amiga. Cuando leo tu excelente post me parece como si hubiera conocido demasidos Peter en mi vida, creo que todos hemos conocido a alguno y nos hemos reído de sus “cosas”, ahora mismo no podría mencionar ni uno, pero sí los he tenido cerca. Y puedo garantizar que son divertidos como amigos, pero de pareja no. Además, me parece que las Wendy y los Peter viven para eso, para complementarse, quizás las critiquemos en un momento, pero ellas necesitan un Peter. Cómo se aprende aquí, Lola! Besos

  12. Tienes toda la razón hay muchos chicos, y chicas… que jamás maduran que son incapaces de asumir la mas minima resposnabilidad, sobretodo en el hogar…. Es un problema y serío. Yo personalmente me tomo bastante en serio todas mis obligaciones. Y aún así de vez en cuando me encanta sacar mis viejos pantalones largos de Peter Pan ya con canas…. En fin, una vez más nos haces reflexionar. un beso
    Por cierto sigo buscando canciones.

  13. Menudo problema me planteas. Tu crees que con 81 años podria tener sindrome de Peter Pan. Y sin embargo me siento abierto, alegre, juvenil quizá porque me respetaron las enfermedades y porque mi vida transcurrió en unos ambientes en los que trabajé abiertamente, con temas variados, con personas jovenes, con viajes sin parar, con visitas a paises de todos los continentes.
    Ahora me has creado un complejo en el que jamas había caido ¿Seré un Peter Pan?.
    Bueno, y si lo soy que pasa, En este momento solo lo puedo expresar por internet, porque tambien me he convertido casi en un misógono que ni siquiera utilizo la casa, pues me basta con mi despacho y con mis recuerdos. Los recuerdos, desde ahora, de un Peter Pan.
    Besos infantiles

  14. saludos Lola,

    cuando he vuelto de nuevo a mi blog, he visto en mi blogroll alguien llamado boheme y no me acordava de tener ningún blog amigo con este título, luego he entrado y con lo de sídrome de Peter Pan y el loock de tu blog me he dicho que me había equivocado de lugar, pero luego he reconocido a la amiga Lola y he leído tus sabias palabras y me he encontrado de nuevo en casa.

    un fuerte abrazo
    eloi

  15. Hola Lola!!!

    Créemelo que México el famoso síndrome de peter pan es mas común de lo que se cree, y lo peor del caso es que numerables varones lo padecen. en mi caminar sentimental me he encontrado a un sin número de especímenes que entran perfectamente en este diagnostico, pues tanto están en su papel de eternos adolescentes que la idea de emprender una vida en común con alguien los aterra, prefiriendo la vida de libertad, pues la idea del compromiso les genera mas ansiedad.

    Y como tu dices son juguetones, encantadores, simplemente unas criaturas que en apariencia son esplendidas, pero esconden dentro de esa coraza extrovertida, todo un interior laberíntico.

    Espero que encontrarme un ser humano consciente y no un personaje de cuento, que por cierto de todos los que leí en mi infancia, petter pan es el que mas me desagrada, y màs ahorita que me he encontrado con varios “Panes”.

    BESOS Y ABRAZOS HERMOSA

  16. Hola Lola

    No sé como he llegado a tu blog, pero me ha encantado todo lo que has escrito en este post.
    Yo tambien conocí y me enamoré de un Peter Pan, y como tu dices son un encanto pero su inmadurez emocional hace mucho daño a los que le rodean.
    Yo escribí hace tiempo un post defendiendo a Campanilla, pero algo mucho más superficial.
    Tu articulo es mucho más concienzudo. Felicidades.

    Saludos

  17. Si Malena querida, el niño que todos llevamos dentro no debería de desaparecer nunca. Un beso Lola

    Iris: yo creo que todos hemos conocido en la vida muchos o varios PP. Menos mal que ahora no los tenemos cerca. Besito de Lola

  18. Carlos, tu jamás serías un PP. Tu manera de razonar y escribir pertenece a una persona que sabe por donde va su vida. Un abrazo Lola

    Tú un Peter Pan, Albino? Nooooooooooo por favor. Me he reido cuando te he leido. ¡Claro que no! Eso faltaba! Un beso Lola

  19. Que alegría, Eloi, que estés otra vez en casa. Esta vez no te dejaremos marchar y te hemos echado de menos. Te queremos todos para siempre. Lola

    Cris, todos los sitios están llenos de PP. pero yo tengo la esperanza de que los sepas ver y no te acerques mucho a ellos. Sin prisas, que ya te llegará la hora. Muchos besos Lola

  20. Bueno Tag, estoy encantada de recibir tu comentario y muchas gracias por lo que me dices.
    Otra que tuvo su Peter Pan en su vida! Somos muchas las que nos equivocamos al elegir. La cosa es salir del laberinto a tiempo. Un gran abrazo Lola

  21. La verdad es que tiene que ser complicado, sí. Una cosa es disfrutar de algunos momentos como si fueras un niño pequeño y otra muy distinta actuar siempre como tal. Me pregunto si quienes padecen este síndrome son conscientes del daño que hacen a sus Wendys particulares…

  22. Juan, oigo los Cláxones de los coches, petardos, gritos…. y todo eso porque el Hércules ha subido a primera. La temporada próxima vamos a ser rivales..jajajaja
    Un Pete Pan conviviendo es lo peor que te puede suceder para una vida en pareja.
    Un abrazo Lola

  23. muy buen post, Lola! pues bueno, yo estaba pensando y no creo que me haya cruzado con Peter Pan. Me he cruzado con mentirosos compulsivos, con egoístas hasta decir basta y con energúmenos que siempre irán por libre y nunca podrán hacer feliz a una tía que tengan al lado, sobretodo si ella tiene también un par de pelotas y no se pasa el día idolatrándolos a ellos… de ésos unos cuantos tengo en mi haber… pero tipos que no quieran crecer y no asumir responsabilidades creo que no, porque no hubiera conseguido admirarlos nunca… y sin admiración no hay amor…

  24. La verdad que aguantar un Peter Pan no siempre es fácil. Y ya no te digo lo que tiene que ser convivir con él. A ratos puede ser divertido dejarse llevar por el lado más infantil, en realidad yo lo hago, pero de ahí a no poner los pies en el suelo hay un trecho grande…
    Encantada de pasarme por tu espacio.
    Un saludo!!
    María

  25. Ya veo Manuela que no eres una Wendy y me alegro. Hay muchos especímenes que te encuentras por la vida y el Peter Pan es uno de ellos, pero peligroso. Ojos abiertos! un besazo Lola

  26. Me llevo una gran alegría, Maria, al recibirte en mi blog. El tuyo me encanta y lo voy a poner entre mis “blogs amigos”.
    Yo también en alguna faceta de mi vida soy como una niña todavía, pero ni soy un PP ni una Wendy. Vivir con alguien así es un suplicio, te lo prometo. Un beso de Lola

  27. A mí me pasa como a la Tilde Perdida. No me gusta tener responsabilidades, y además no soporto el paso del tiempo, pero por otro lado cuando tengo responsabilidades, soy la más responsable del mundo. A veces he creído tener el síndrome de Peter Pan, pero sé que no lo tengo, porque he tenido que hacer de Wendy alguna que otra vez, pero muy a disgusto, pues no es un personaje que me vaya. No sé, igual es que todos somos un poco de todo alguna vez en la vida.
    Hace ya algunos años me enamoré de un Peter Pan, fue una relación muy corta pero muy intensa. No conviví con él, así que no sé qué hubiera pasado. En realidad no sé si tenía este síndrome, pero él decía que un poco sí, y al final acabé llamándole así, Peter Pan. No me arrepiento de haberlo conocido , porque era una persona absolutamente fascinante, y me enseñó muchas cosas de mí misma que yo no sabía, y además era muy inspirador. Todo un personaje literario.
    Besos selváticos.

  28. Mi querida LOLA,

    primero, pedirte disculpas por mis ausencias, no creas que es olvido es que tengo que hacer de Wendy de unos cuantos ¿sabes? 😉

    No sé, hay mucho Peter Pan por el mundo. De hecho en ocasiones yo misma lo soy, pero sólo en lo que se refiere a mi cabeza, que no me importa en absoluto que siga pensando como una niña, pero para disfrutar. La vida, no permite ejercer de Peter Pan, salvo como tú comentas que tengas una cuidadora, a la que como también dices muy bien, terminas hartando. Todo el mundo necesitamos poder apoyarnos en alguien y en una pareja eso tiene que ser recíproco, si no no vale.

    Contigo, abusando de tu paciencia y confianza, estoy siendo una Peter pan terrible, pero espero que como mi abuela adoptiva que eres tendrás paciencia conmigo y no me mandarás a freír gárgaras. ¡¡En ello confío, que lo sepas!!

    TE DEJO UNOS MIMOS PARA HACERTE LA PELOTILLA;-) (es una de las partes de Tannhauser que más me gusta)

    Se que te gusta Wagner, por eso te lo dejo con todo mi cariño, guapísima.

    Un besazo.

  29. Pantera: muy inspiradores, muy fascinantes pero….hay que huir de ellos cuando empiezan a hacerte tilín. Un besito

  30. Oyendo a Tannhauser ya te he perdonado todos tus pecados de mala nieta…… No te preocupes, María, que yo lo entiendo todo y no me molesta nada de lo que tu hagas. Que tal tus lios del blog?
    Un abrazo con mucho cariño. Lola

  31. Mis líos siguen ahí, mi querida LOLA.
    Mi vida siempre es igual, donde estoy, los líos me siguen;-)

    Gracias por perdonarme, querida abuela jajaja

    Un beso grande. Subo a ver tu colza transgénica.

  32. Hola Lola. Buscando en internet información me topé con tu blog. La mayoría habla de los hombres Peter Pan, pero las mujeres con este problema son muy difíciles. Yo me he casado con una y te aseguro que es muy difícil la vida. Tenemos una hija de 4 años y trata a su madre como si fuera su hermana y a su vez su mamá se queja conmigo como si fuera una hna. adolescente a la que la pequeña tortura. A esta altura del partido, ya me causa gracia y una profunda pena… Por mi hija más que nada.
    No me es fácil trabajar ya que constantemente siente celos de mi trabajo, no por las personas con las que trabajo, sino porque le destino tiempo. En fin.
    El final del cuento está declarado, y siento un profundo desgarro en el corazón por mi hija.
    Algunos hablan de hacer terapia porque sin duda la pareja de un/a Peter Pan algo tiene… y si no necesariamente el síndrome de Wendy, pero después de 10 años de convivencia y poner el lomo. Algo debo tener seguramente.
    Me ha servido mucho el libro de Robin Casarjian “Perdonar. Una decisión valiente que nos traerá la paz interior”.
    Saludos y muy bueno el blog.