“La Sección Femenina” y yo.

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Os pido por favor que antes de leer lo que he escrito, os molesteis en abrir  este enlace que no tiene desperdicio  y leais todo hasta la última página, solo hay tres o cuatro,  que para mí es la mejor. Lo  más de lo más es cuando te enseñan a dar un pequeño gemido después de que tu amo, perdonad quería decir tu  marido, haya vaciado su semillita  en tí y claro, como tú te has quedado “in albis”, te dicen que finjas un gemidito de placer para dejarlo contento y satisfecho.

Yo no he pertenecido nunca a la Sección Femenina de Falange y me he librado de hacer el Sevicio Social a cambio de llevar dos canastillas para bebés y no me acuerdo si de pagar algunas pesetas y eso acompañado de la influencia de mi madre. A pesar de pertenecer a una familia de derechas con  sintonía con  Franco, sobre todo mi madre, nunca me obligaron en  mi casa a ser de Falange ni a pertenecer a la Sección Femenina. Sólamente cuando a los 17 años, en el año 1951, quise viajar a Francia haciendo un intercambio con una niña francesa de mi edad, me encontré que además del pasaporte, permiso paterno y no sé que más zarandajas, también necesitaba la cartilla de haber hecho el Servicio Social. Como eso eran palabras mayores y tenía que conseguirlo si queria salir de España, mi madre se ocupó de hablar con “nosequién” y hacer “nosequé”  con jerifaldes de la época,  y  yo tuve mi cartilla en unos días.

Esto os lo cuento como preámbulo para afirmar después que yo nunca oí hablar de lo que dice el enlace.  Es verdad que en mi casa lo de estudiar las chicas lo veian como una tontería pues se suponía que una mujer siempre encontraría un marido que la mantuviese de por vida. En mi caso, no me pusieron muy buena cara cuando expuse mi idea, que era estudiar y trabajar, y siempre he oido en casa cuando hablaban de mí, que yo era como un chicote. De todas maneras estudié lo que pude, pero la falta de motivación y casarme a los 21 años impidió que se cumplieran mis deseos. La providencia quiso que esos deseos se llegaran a cumplir  cuando ya tenía 44 años y  estaba libre de trabas.

Pues bueno, repito que nunca oí esas aberraciones y las leo ahora por primera vez.  Me figuro que las mujeres de esa época eramos todas unas reprimidas, yo no me acuerdo bien de todo, pero imagino que esas mujeres a las que les inculcaron esas horribles ideas y las asimilaron y las vivieron,  habrán sido muy desgraciadas si les habían dejado un poco de cerebro libre para pensar ellas solitas.  Creo que mejor es pensar que las hubieran alienado de tal manera, que fueron felices así.

Yo particularmente no me acuerdo de haber estado nunca alienada, ni con Franco ni sin Franco. Yo nunca encontré a mi pareja superior a mí y si me pongo a pensar, creo que no he encontrado nunca a nadie con quien yo me haya visto inferior. En cultura sí, en conocimientos sí, en alturas y guapuras sí y en más cosas de ese tipo sí, pero en cuanto a razonamiento lógico, a saber vivir y saber afrontar graves problemas, a eso no me gana nadie. Lo que no cabe duda es que yo, y ya lo he comentado en otro sitio, me sé manejar solita y no he tenido nunca los atributos de una buena esposa de las de antes. ¿ Será esto bueno o malo?

Esto que leeis en mi enlace y lo que yo os cuento vuelve a ser una página de la historia de un pasado no muy lejano en nuestro País. Daros cuenta de los cambios que hemos sufrido las mujeres desde entonces. Yo me considero mucho más de ahora que de antes y si no fuera por mi edad me atrevería a decir que soy una mujer para el futuro. He conocido muchas cosas pero… ¡me queda tanto por conocer todavía!

 

24 Responses to ““La Sección Femenina” y yo.”

  1. Bien, me toca a mi abrir este turno de comentarios y lo hago con la experiencia de mis 81 años, es decir de conocer a la Seccion Femenina desde su nacimiento. Conocer su ideologia, sus costumbres, sus imposiciones y tambien a alguana alma descarriada que se soltaba los botones de la camisa azul cuando surgía la ocasion, aunque se fuera a confesar inmediatamente.
    Mis primeros contactos con la Seccion Femenina fueron en 1948. Entonces yo estudiaba derecho en la Universidad de Santiago y entre los 60 alumnos que habíamos empezado, había tres mujeres muy vigiladas por el sacerdote que nos daba clase de Religion, asignatura que junto con la Educacion Física (que nunca practicabamos) y la Formacion del Espiritu Nacional (El Fuero del Trabajo y los Puntos de la Falange) eran obligatorias en todas las facultades y estaban bautizadas como “las tres Marías”. De las tres pobres chicas, una de ellas se jubilo como magistrada del supremo, otra ejerció la profesión y la tercera se casó y si te vi, no me acuerdo, pues se dedicó a “sus labores”, les hacían un seguimiento especial y en verano tenían que ir a un a residencia de la Seccion Femenina. Nosotros, los varones, hacíamos la Milicia Universitaria” en el campamento zamorano de Monte La Reina, cerca de Toro y los domingos libres íbamos a Medina del Campo, pues en el castillo había una residencia veraniega de la Seccion Femenina (con habitacion especial para Pilar Primo de Rivera, en sus visitas). El domingo por la tarde coincidíamos los milicos con las seccionfeministas en un baile al aire libre llamado “Las Palmeras” y allí podíamos sobetearnos, dentro de un orden, al ritmo del pasodoble. Nada de boleros cara a cara pues habia vigilancia.
    Otro contacto con la Seccion Femenina fue un Año Santo que coincidió con mi carrera y entonces a las peregrinaciones de este gremio, así como a las de colegios de monjas, las seguíamos hasta la Alameda, para tratar de compartir el bocadillo de tortilla o el filete empanado. Esa era la ilusión que podíamos satisfacer.
    Yo las recuerdo en dias de fiesta nacional, con su camisa azul, su falda que creo que eras gris, su boina roja y el inevitable yugo y las flechas bordados a la altura de un pezon (perdon en el pecho).
    Por aquellos tiempos yo formaba parte del grupo más revolucionarios
    de la facultudad, algo que me duró muchos años, hasta que me maduré bastante y que pasé de revolucionario con ficha policial a opositor de cualquier injusticia, venga de quien venga. Por eso estuve alejado de las chicas de la Seccion Femenina, aun teniendo en cuenta de que no lo eran todas por vocacion, sino que había muchas por obligacion, como por ejemplo para sacar el pasaporte (menos tu que estuviste enchufada) y para alguna que otra oposición.
    Lei esos recortes de periódico y podría añadir muchos más de de mis tiempos como periodista iniciatico, cuando el redactor religioso, casi siempre un canónigo, se convertía casi en editorialista, sobre todo en aquella llamada Prensa del Movimiento, en la que coincidimos muchos opositores por la sencilla razón de que casi no había otra. Arriba, Alcazar, ABC (con tendencia monarquica disimulada), Pueblo….
    En fin creo que me salio una novela.
    Y estoy seguro que tu, Lola, fuiste y sigues siendo una joven rebelde.
    Un beso

  2. Me ha gustado mucho tu comentario Albino. Tú lo has vivido como yo pero es verdad que yo me he enterado poco del tema. Me figuro que habrá personas que las machacaron con eso de la Sección Femenina.
    Es estupendo, ahora lo pienso, haber vivido esa época a la vez, así que cuando nos conozcamos tendremos mogollón de cosas para hablar. Te mando un beso con cariño. Lola

  3. Yo nací en 1955 y por tanto sufrí los estragos de una educación basada en el temor y en la ignorancia. Tenía profesoras de la Sección Femenina en Gimnasia, en Formación del Espíritu Nacional y en Hogar. En Gimnasia nos hacían llevar unos horribles pololos bajo la falda y las profesoras daban la clase con falda y tacones, sin despeinarse ni bajarse de la valla mientras nosotras nos desplegábamos en la pista. En Hogar hacíamos trapitos con vainica y otras labores, aparte de la canastilla. No me consta que jamás bebé alguno llegara a utilizar esas prendas, por fortuna. En Política estudiábamos los principios del Movimiento, la historia de la Falange y cosas así. Tuve que hacer el Servicio Social para poder trabajar cuando tenía diecisiete años, en las oficinas de la Sección Femenina. Dentro de lo malo, al menos me sirvió para aprender el trabajo de una oficina.
    Entre estas señoras y los curas llegamos a creer que todo lo relativo al sexo era pecado mortal. Las mujeres decentes no debían utilizar cosméticos ni perfumes, bastaba con oler a jabón. Esto cambió cuando yo llegué a la adolescencia, por suerte. El hombre te elegía, nunca al revés. La mujer no podía insinuarse siquiera. Si tenías novio era para casarte, nada de escarceos. Una relación era seria por definición, no se admitía el flirteo. Y así hasta el infinito. Las generaciones posteriores no pueden entender esto. Tiempos aquéllos… Parece mentira que hayan pasado sólo unas décadas. Y, sin embargo, sobrevivimos y superamos todo aquello. Hoy somos mujeres libres, cultas, trabajadoras, inquietas, nada sumisas y dueñas de nuestra vida. Contra todo pronóstico, nos liberamos de aquella basura. Muchas no lo consiguieron y siguen añorando aquellas costumbres, qué le vamos a hacer…
    Un beso, Lola.

  4. Lola, solamente quería agradecerte por tu comentario sobre el premio de novela. Aprecio mucho tu apoyo. Ya daré a conocer los detalles de publicación por medio de blog cuando haya información más concreta. Un saludo trasatlántico.

  5. Ay Yolanda! y yo que creía que tú no habías vivido esa época! Yo me casé justo en el año que tú naciste o sea que te llevo 21 años nada menos, y no me imaginaba que la S.F. duraría tanto…
    Así que hemos tenido más o menos las mísmas experiencias, pero tú con la suerte de haber empezado a estudiar y trabajar cuando yo era una niña tonta todavía.
    Si que es verdad que hemos cambiado mogollón y con la suerte de no haber salido traumatizadas. Un beso Lola

  6. Por favor Victor Manuel no te olvides de que estoy deseando leer tu novela. Un abrazo transatlántico también de Lola

  7. Yo soy un poco más joven que la mayoría que han escrito una respuesta a esta historia, soy del 78 y aún no cuento con 32 años (nací en octubre), por lo que muchas de estas cosas me parecen que son del paleolítico o de por ahí. En el 2007, al celebrarse los 30 años de las primeras elecciones libres en España desde la Guerra Civil, fui a una exposición en la Casa de la Cultura y salí lo suficientemente intrigado por lo que vi que estuve leyendo algunos libros sobre la Transición y la historia de España en los años 70.

    Vi un documental, creo que lo emitieron en la primera hace muchos años, donde explicaban muchas cosas, no sólo a nivel político sino también a nivel social, de aquella época, justo antes de mi nacimiento. Por ejemplo, una cosa que me sorprendió muchísimo es que una mujer casada (y se esperaba que toda mujer se casase) era como una pertenencia de su hombre (o de su padre, si no estaba aún casada), de forma que no podía comprarse una casa, un coche o abrir una cuenta en un banco sin una firma masculina.

    Si tenemos en cuenta que esto lo explicaban con un anuncio en el que el banco Bilbao (creo recordar que era este) ofrecía una cuenta especial para mujeres modernas y sofisticadas y que se podían hacer sin permiso masculino (no sé tampoco bajo qué restricciones), y que este anuncio era del 74, cuatro años antes de que yo naciera, entendí que mi madre, aun casándose en el 77, era en cierto modo propiedad de mi padre.

    Imagino que simplemente seré producto de los tiempos que me han tocado vivir, pero siempre he tenido claro que lo que quiero es una compañera y no una esclava o una sirvienta.

  8. Es verdad Vampirro, que no podíamos comprarnos una casa ni abrir una cuenta corriente en un banco sin firma del marido. Además en aquella época, lo veiamos normal, era así. Pero dicho esto, yo no me he considerado nunca ni sirvienta ni esclava de mi marido.
    Fueron unos años muy obscuros, sobre todo para la mujer, pero es posible, bueno no posible sino seguro, que hubo matrimonios que cuando hablaba el hombre, lo que decía él, iba a misa.
    La suerte que teneis los hombres y las mujeres de ahora es que aunque nosotras hayamos vivido eso, hemos sabido inculcaros valores distintos. Mis hijos son compañeros de sus parejas, no amos, y tú ya veo que piensas lo mísmo y eso te honra. Un abrazo Lola

  9. Además Lola, no deja de resultar gracioso lo que cambian las cosas. Precisamente cuando leía el enlace que está al principio no pude evitar sonreír al leer la última página. El motivo de mi sonrisa es que esta semana pasada mi novia tiene un trabajo más estresante que el mío y su horario es bastante peor, llegando una semana a casa a las 20:30 y la siguiente a las 22:00 dependiendo del turno.

    Aunque aún vivimos cada uno en nuestra casa, muchas noches duermo yo en la suya o ella en la mía, y la semana pasada, como yo ya tengo jornada de verano y salgo a medio día pero ella llegaba tarde, me iba a dormir a su casa.

    Como llegaba reventaba del trabajo, precisamente era yo la que la ayudaba a quitarse los zapatos, le hacía un pequeño masaje para que se relajara y después cenábamos, pues la esperaba con la cena ya hecha, y entonces la escuchaba contarme sus avatares y peleas del trabajo.

    Y, desde luego, no me siento menos hombre por hacer lo que hace 50 años se suponía que era lo que tenía que hacer la mujer conmigo.

  10. Me pasa como a Vampirro, que por edad no sólo no he vivido nada de esto sino que, por el mundo que nosotros hemos conocido desde siempre, nos parece casi ciencia ficción. No obstante, siempre he sido consciente de que no hace tantos años el panorama era justo el que describes y el que se ve en el archivo. Era así. Lo que me asombra es que vivamos en una sociedad que no es consciente de cómo era hace tan poquito tiempo. Pero muy poquito de verdad… Menos mal que algo hemos ido mejorando, vaya, pero me parece maravilloso que, de vez en cuando, nos recuerdes episodios como éstos…

  11. Sí Vampirro, eso es una verdadera pareja y no lo de antes. Lola

    Juan: en muy poco tiempo hemos pasado de las cavernas a los tiempos modernos y vale la pena que los que lo hemos vivido os contemos como era pues en cuanto desaparezca mi generación ya no tendreis quien os cuente nada. Podreis leer cosas pero no es lo mismo que alguien te cuente sus experiencias a leernoticias de la historia pasada.
    Te mando un beso y hasta pronto. Lola

  12. Como hubiera dicho mi abuela “ave maría purisima sacramento del altar..” joder lo malo es que muchas, la mayoría no tenian la suerte tuya, ni tu capacidad intelectual, ni economica ni la posibilidad de “reblearse” lo más minimo…. Lo cierto es que yo siemrpe he admirado a los hombre y sobretodo a las mujeres capaces de vivir, de pensar y de manifestar su propio modo de hacer las cosas. Cuan dificil se tenia entonces. afortunadamente eso ya va cambiando (aunqeu siguen quedando sectores muy muy machistas…. animo a las mujeres de esos sectores para demostrar su valia y coraje)
    Que tu nunca te has sentido inferior a nadie ni te has visto como sumisa de ningun ser ni idea era innecesario que lo dijeras rezuma de tu modo de ver la vida, en tu manera d eexpresarlo y vivirlo.

    un beso amiga

  13. Carlos: el machismo sigue existiento, claro que sí, pero lo que me indigna es el machismo de las mujeres. A mí todavía me quedan ramalazos: tengo una hija y tres hijos y siempre cuando quiero ayuda casera acudo a Mónica y no a los chicos. Menos mal que tengo una hija aun peor que yo y me pone en orden. Siempre me dice: eh mamá, no seas machista en estos tiempos….. Hemos mamado esto y muchas mujeres aun se ven por debajo del hombre.
    Lo que tienen estos tiempos de bueno es que mucha gente joven, ya sean ellos o ellas, ya no piensan igual. Besos muchos de Lola

  14. Este enlace que pones de la Seccion Femenina, me lo enviaron hace tiempo en un correo que titulaban Perlas del Franquismo.

    Tambien me quedé pasmada, porque aunque he vivido esa epoca, como Yolanda (yo nací en el 54), y tuve que hacer el Servicio Social porque era un requisito indispensable para sacarte el carnet de conducir, el pasaporte o para trabajar, pero tuve más suerte porque no tuve una educación como la que se explica allí.
    Ni en el colegio, ni en mi casa.
    Mi madre, que si sufrió una educación muy represora, como correspondía a la post-guerra, fue una mujer avanzada para su epoca en su forma de pensar, y supo discernir muy bien las pamplinas y discriminaciones machistas que conllevaba la doctrina falangista.
    Y aunque tenía sus cosas, y sus miramientos sobre el que diran, ella me animó a estudiar y a tener mi trabajo y mi sueldo, independientemente de que me casara.
    Con el tiempo se lo agradecí, porque de otro modo no hubiera podido separarme de mi marido.La independencia economica es fundamental a la hora de tomar ese tipo de decisiones.
    Entré a trabajar en un banco, a los diecisiete años, y recuerdo que tuve que presentar un certificado de buena conducta del Ayuntamiento, y un certificado de que no tenía antecedentes penales del Juzgado.
    Mi padre firmó el contrato de trabajo porque yo era menor, hasta los 21 años.
    Y trabajando en el banco, descubrí que las mujeres solas no podian abrir cuentas, ni comprar ni vender acciones. Para todo necesitaban la autorización de su marido, aunque el dinero fuese de ellas, por herencia.
    Fijate, que tiempos, como ha cambiado todo, afortunadamente.

    Bueno, Lola, vaya tema, podriamos estar hablando horas.
    Un besito

  15. desde luego no me cabe la menor duda de que para manejarte por la vida no te gana nadie, y de que eres una mujer avanzada para cualquier edad, permíteme decirte que yo tengo amigas de 40 años que son unas viejas desde que cumplieron los veinte… para esto del pensamiento lógico no hay edad y tú desde luego eres la mejor muestra… una familiar mia tuvo muchos hijos y nunca ningún orgasmo, no sabía lo que era eso… me has recordado ese mundo de influencias del que habla mi madre constantemente, donde era normal pedir una recomendación, y hasta que te la dieran!

  16. Leí todo eso hace muchos años, en la universidad, en un libro de Lidia Falcón, creo recordar, escritora y políotica feminista, al documentarme para hacer un trabajo sobre antropología de la familia, así que no me sorprende nada de lo que he leído, aunque sí que me ha causado cierta hilaridad, sobre todo la última página.
    Mi madre, que nació en 1927, hija de un republicano, siempre me decía que a ella le hubiera gustado mucho ser maestra, pero que no pudo estudiar (era muy inteligente) porque para hacerlo tenía que entrar en la Sección Femenina, y que eso iba contra los principios de la familia.
    Besos selváticos.

  17. Yo también había leído ese artículo porque me lo enseñó mi madre, y ella y también mi abuela me contaron siempre cómo se vivía entonces. Está claro que, aunque quizás gozaste de ciertos privilegios, tengo que felicitarte por haber evitado toda esa lacra oscurantista del pasado y tener una mente mucho más joven y despierta que muchas que podrían ser tus nietas a día de hoy.
    Es increíble cómo ha evoluiconado la mujer en sólo unas décadas. Lástima que tantos hombres, todavía no se hayan subido al carro.

  18. Tag, mi hija Mónica nació en el 56 o sea que es de la edad de Yolanda y de la tuya. Ella tampoco notó demasiado que estaba en una dictadura y la verdad es que yo, poco madura hasta que me separé, tampoco. Ya veo que tú estás en mi situación aunque mucho más joven. A veces despiertas a la vida cuando puedes volar tu sola. Algún dia hablaremos, si tenemos ocasión, de este tema que yo toco tanto en mis post. Encantada de tenerte aquí, te mando un abrazo. Lola

    Manuela, gracias por tus palabras que me reafirman. Ser diferente te trae en ocasiones muchos dolores de cabeza pero a lo largo de la vida uno se da cuenta que vale la pena. Un beso fuerte de Lola

  19. Lidia Falcón es demasiado feminista para mi gusto pero dice muchas verdades. Que pena que tu madre no pudiera cumplir su sueño de ser maestra. Yo tampoco los he cumplido del todo pero estoy muy contenta de todo lo que he conseguido en unos años. Besos para mi pantera de Lola

    Tienes mucha razón jo, cuando dices que hay mucho macho sin evolucionar. Nosotras hemos sabido hacerlo mejor, mucho mejor que muchos de ellos y yo conozco a un montón que se han quedado en los años 50, hombres de mi generación que se han muerto o que viven aún sin haber conocido lo que es la libertad de pensar y hacer. Un fuerte beso. Lola

  20. Yo tengo 27 años (casi, los cumplo dentro de poco) y también me queda muy lejos lo que contais. No obstante, como siempre me ha gustado mucho la historia, sé cosas de la sección femenina, el machismo franquista, la situación de las mujeres en aquella época y demás.

    Me asusta cuando leo que parece que de lo que hablais fuera del paleolítico, como si no nos tocara en nada, pero como bien dices tu, solo han pasado 35 años. Todavía quedan experiencias vivas, como las vuestras, que nos contais. No hay que olvidar todo ello, no hay que olvidar nada, porque dentro de poco nos puede suceder lo mismo y entonces vuesras historias, vuestra experiencias, son de mucha utilidad para que nosotros, los “jovenes” sepamos de que lado avanzar.

    saludos

  21. Sí Eloi, no hay que olvidar. No creo que vuelvan a suceder estas cosas pero es mejor que los jóvenes las sepais para pasarlas de padres a hijos. Los pocos que quedamos de esa época debemos aportar nuestras experiencias pues en unos años más, todo será historia.
    Un abrazo Lola

  22. Lola, ´claro que eres una mujer para el futuro. De la que tenemos mucho que aprender.Tu mentalidad y forma de ser ya te definian como valiente y audaz. Tu capacidad de ilusión y energía nos la sigues transmitiendo. Qué bien que no conocieras ese mundo oscuro del franquismo.
    Admirable ser libre y no seguir al rebaño. Deseo que cumplas todos tus sueños y seas muy feliz. Un beso enorme.

  23. Leí tu texto y el enlace que dejas el primer día, pero por alguna razón dejé algún tiempo para madurar la respuesta. La ideología del franquismo respecto a la mujer es delirante, pero los hombres no estábamos expuestos a menores o difíciles retos. Aquella llamada a la pureza, a la castidad, aquellas apelaciones al fuego del infierno, el sentimiento de pecado mortal… lo recuerdo con horror. La alianza de la política con el reaccionarismo católico fue espantosa. ¡Qué tristes años! ¡Qué envidia de la Europa que vivió la libertad cuando nosotros vivíamos la opresión más terrible! No era fácil ser mujer pero tampoco lo era ser hombre. Creo que crearon caricaturas, muñecos endebles que contrariaban el espíritu humano.

    Poco que decir más.

    Sin embargo, hago la reflexión de que las mujeres musulmanas sufren una opresión todavía superior a la que aquí juzgamos. Los imanes, la ideología paternalista, la idea de sumisión es todavía mucho más feroz. Esta España del franquismo mucho más extrema sigue existiendo aquí y ahora delante de nosotros, pero la izquierda nos aconseja que dejemos existir las diferencias culturales, que es un error juzgar esta sumisión de la mujer porque es un rasgo de identidad.

    Un abrazo.

  24. Carmen, me alegro de que tengas ánimos para poner comentarios. Tu pena debe de ser muy grande, el dolor de que desaparezca de tu vida tu compañero del alma debe se muy grande. Para lo que necesites aquí estoy, de corazón, para ayudarte. Yo también deseo que se cumplan todos tus sueños y que algún día llegues a ser feliz otra vez. Un besito muy fuerte Lola

    Sí Joselu, la alianza de la política con la iglesia fue horrible. Siempre he pensado en las mujeres como personas reprimidas de esa época pero nunca había meditado sobre los hombres en esos tiempos. Y es verdad, ahora que lo pienso, que existen muchos hombres de educación franquista que tampoco los dejaron desarrollarse como personas.
    En cuanto a las mujeres musulmanas, comentas que todavía están peor que nosotras, las hijas del franquismo, y no sé que decirte. Sería bueno vivir algún año como ellas y ver si se sienten oprimidas. El otro dia oía o leía, no me acuerdo, que muchas mujeres jóvenes están contra esto pero también habia muchas voces tambien de mujeres a favor del velo, del burka y en otros paises de la MGF. Muy complicado ese mundo.
    Un abrazo Lola