Onicofagia
Desde que tengo uso de razón hasta los dieciocho años más o menos tuve ese TMS (trastorno menor de salud).
Fui el único de mis hermanos que lo tuvo y fue un verdadero suplicio para mí tener que soportar críticas y manotazos de mis padres cuando me cogían in fraganti, cosa que era muy a menudo. Tengo noción de ir escondiendo mis manos de la vista de todo el mundo para que no conocieran “mi vicio”, pues así se veía entonces, como vicio, morderse las uñas. Dejé de hacerlo, ya os digo, pero sigo, aún a mi edad, mordiéndome las pieles que aparecen en mis cutículas. Hoy, sin más, llevo el dedo gordo de la mano derecha con dos heridas, de los sendos mordiscos que me he dado para quitarme unas pielecitas que con sólo haber dado cinco pasos me hubiera evitado, usando las tenacillas de cortar pieles. Es compulsivo.
Dicen que las personas nerviosas son más propensas, y que la ansiedad y el estrés son causas frecuentes del problema. También dicen que cuando tienes tu autoestima alta dejas de hacerlo… (¿?) Los expertos señalan que es un 45% de los menores el que tiene este trastorno y un 25% de adultos continúa con él al pasar los años. Las chicas, por razones estéticas, dejan de morderse las uñas antes que los chicos.
Las consecuencias de la onicofagia no son solamente estéticas, los labios y los dientes pueden verse alterados así como las propias uñas, ya que altera su anatomía, los padrastros y las heridas en las uñas hacen que psicológicamente te sientas mal si tienes que enseñar las manos por cualquier motivo. De hecho, la forma de mis uñas es horrorosa y siempre he sentido envidia de las de mi madre y mi hermana, además de sentirme inútil al no poder recoger con las uñas cualquier cosa del suelo que requiriera un mínimo de uña o no poder poner el reloj en hora.
Yo dejé espontaneamente de morderme las uñas, no las pieles, pero es un problema muy difícil de erradicar porque es un acto reflejo. La solución, la mejor solución que veo, es que el dentista haga una pequeña funda o lo que él piense que es mejor, con el fin de que los incisivos no puedan juntarse. De esta forma, “el comedor de uñas” se sentirá muy frustrado pero no podrá hacerlo. Las soluciones de guantes, líquidos amargos y todo eso, yo creo que no sirve demasiado.
Los que os mordéis las uñas, sabed que hay solución pero sabed también que arrastraréis toda vuestra vida con unas manos que podían haber sido bonitas pero que no lo son. He dicho.

Hay estudios que dicen que las personas debemos dormir entre siete horas y media y ocho horas, que dormir menos hace que el rendimiento normal disminuya y dormir más duplica las probabilidades de morir antes de hora.
La Avaricia es conocida por nosotros, con nuestra visión Judeo-Cristiana, como uno de los siete pecados capitales. Es una necesidad constante de poseer, especialmente posesiones de tipo material y también de obtención de poder.