Entries Tagged as ''

Mercadillos medievales

 

Me gustan estos mercadillos. Lo paso bien viendo hacer alfarería, o encaje de bolillos o bailes antiguos o asar chorizos de pueblos cercanos o músicos tocando con instrumentos antiguos o panaderos haciendo hogazas en hornos de leña….. La gente, vestida con atuendos medievales, les da un colorido especial y por un momento, la música te transporta a otra época, el medievo,  que es el periodo histórico de la civilización occidental que transcurre entre el siglo V y el XV. Comienza con la caída del Imperio Romano y termina con los Reyes Católicos y la conquista de América.  Algunos historiadores hablan de un período oscurantista, sumido en en el retroceso intelectual y cultural que sólo terminaría con la llegada de la Edad Moderna que comenzó con el Renacimiento y el Humanismo.   Sería un período dominado por el aislamiento, la ignorancia, la teocracia, la superstición y el miedo para el pueblo. La cultura sería exclusiva del clero. La literatura medieval en gran medida es anónima y mayoritariamente religiosa,  pero podemos citar obras laicas como “El Cantar del Mio Cid”, “Las Cantigas de Santa María, “El libro del Buen Amor”, “Tirant Lo Blanc”…… entre otros.

El Feudalismo,  tuvo sus comienzos en el siglo IX, y  se basaba en el cultivo de tierras por parte de los siervos, que debían pagar  parte de la producción en concepto de “censo” a sus señores por éstos  protegerles y estos habían recibido las tierras de manos del Rey por un sevicio, ya militar, ya de otro índole.  Los siervos no eran esclavos en teoría pero en la práctica existía un poder absoluto del señor hacia el siervo. Este poder llegaba hasta “el derecho de pernada” muy común en esa época y que a veces se suplía por un pago.

Los cantos gregorianos fueron la música sacra más importante durante la Edad media, compuesta por monjes y religiosos para sus liturgias. El pueblo, disfrutaba más con la música profana entonada por los trovadores. Habia canciones de amor, canciones al noble que le mantenía,  canciones de desamor…..

Esta música es la que se oye ahora en los mercados medievales y que te arrastra a otra época por una horas. Tiene una mística y sonidos de tiempos remotos.

El domingo pasado estuve en un pueblo de mi ciudad que tenía instalado un mercado medieval y cómo siempre, llegué a casa cargada de nueces, castañas, avellanas, caramelos de anís (existirian en esa época?) que me apasionan, pan de pueblo, cecina y no sé cuantas cosas más. Y también me compré, no os riais de mí, una pirindola de madera rústica pués os revelaré el secreto: me encantan de siempre las pirindolas o peonzas de madera y eso debe tener que ver con alguna carencia de mi infancia. Voy a tener que psicoanalizarme. Que cosas!!

La infidelidad

Y ahora resulta que la culpa de nuestras infidelidades no la tenemos nosotros!  Que cosas!

Me encuentro con que el hombre segrega en su cerebro un gen que se llama Alelo 334 y la mujer una hormona que se llama estradiol, que son las culpables de que en algún momento de nuestra vida  podamos ponerle los cuernos a nuestra pareja.

No cabe duda que la infidelidad es una cuestión cultural ya que todavía en algunos sitios lejanos y dentro de paises como India, China, Brasil y algunos puntos de Africa, en algunas tribus, su práctica esta admitida. Hasta Los Guanches, en Canarias, la practicaban.

En la cultura occidental, la infidelidad está prohibida moralmente pero sobre todo, la infidelidad femenina. Sigue siendo un tema tabú y condenado por la sociedad que una mujer sea infiel pero no cabe duda que con los hombres hay mas permisividad. No se hasta cuando, culturalmente también, va a ser así, pero lo que sí que sé es que en estudios efectuados entre parejas, trasciende que el 50% de los hombres son o han sido infieles a sus parejas pero ¡ojo! el 30 o 40% de las mujeres también.

Las causas de la infidelidad son muy variadas. Está comprobado que la monogamia es algo impuesto. También está comprobado que el amor no dura toda la vida. Si sabemos cuidarlo e irnos adaptando a los cambios que se producen en nuestros sentimientos, compartiendo todo en la vida y madurando al unísono, la felicidad en la pareja sí que puede durar toda la vida, pero esto es muy dificil de lograr. Conozco muchas parejas, muchas, que nunca se han sido infieles pero que viven una vida sin alicientes que no ayuda mucho a encontrar la estabilidad.

Seguramente el hombre infiel llega a serlo simplemente por el sexo en muchos casos. Las mujeres llegan más por insatisfacción emocional. Las hay, pero es raro que una mujer practique sexo con alguien que no es su pareja, simplemente por sexo.

Las parejas pueden llegar a la infidelidad buscando algo que no encuentran en casa. Pueden ser aspectos intelectuales, físicos, emocionales, de atención, decepciones, mala comunicación y muchos más.

La emoción de la aventura extraconyugal produce una subida de adrenalina que cuando estás sumido en ella es muy dificil de controlar.

Periódico electrónico.

Leo en El Mundo, hoy domingo día 18, que este periódico se va a editar desde mañana electrónicamente en Europa al haber llegado a un acuerdo con Amazon, que es una compañía de comercio electrónico de Estados Unidos.

Habla este periódico de la comodidad del sistema: todos los dias a las siete y media de la mañana, recibes puntualmente un archivo. Cuando lo abres en tu Kindle, tienes toda la información del día en ese archivo, igual que lo tienes en la edición impresa. El periódico diario costará 1,49 dólares, más o menos un euro, y si te suscribes mensualmente pagarás 19,99 dólares, aproximadamente 13 euros al mes. Se pasa la página con un toque de botón y la pantalla se puede ver perfectamente aún a pleno sol. Su “tinta electrónica” no cansa la vista. y para colmo de ventajas, en tu kindle, puedes meter hasta 1.500 títulos en libros.

Bueno! Esta es la noticia de El Mundo y hasta aquí todo bien. Pero….

Quien se va a acostumbrar a perder las sensaciones que da el papel? El tacto, el olor, el tamaño, el oir crujir las hojas cuando cambias de página….  Sé que va a ser una revolución, pero se perderá el romanticismo que tiene ahora. Y se perderá también ese contacto con tu kioskero amigo, que te guarda el ejemplar todos los días y con el que comentas, a veces, los titulares de la portada.

La cultura del periódico, de comprarlo diariamente, tiene algo de rito, es como comprar el pan. Es algo que hago todas las mañanas al salir de casa y el día que no lo hago por alguna circunstancia adversa, me siento un poco falta de algo durante todo el día. Creo que prefiero no comprar el pan.

Esta mañana, comentando este tema con mi hija, ella me decía que nunca será lo mísmo y que jamás leerá ni libros ni periódicos en formato digital. Yo no voy a decir nada, porque con los avances de la electrónica, puede que llegue el día que los lea y también puede que llegue el día en que no exista otra manera de leerlos. ¡Cosas más extrañas hemos visto!

Sobre la Gripe A

                                               La Pandemia                                    La exministra habla

 

No se que crédito le podemos dar, pero mi amigo whateus me lo envía, y yo lo pongo aquí para que reflexionemos

HEMC

hemc

hemc

 

Esta vez va de aperitivos así que os envío uno que suelo hacer de vez en cuando y que me encanta aunque ¡cuidadito con el colesterol, amigas! En la foto vereis que he hecho de dos formas, palitos y bolitas, pero llevan la mísma masa.

Palitos y bocaditos de queso:

200 gramos de queso Cheddar rallado.

90 gramos de mantequilla.

Una taza de harina cernida.

Se ablanda la mantequilla, se une al queso y se añade la harina. Se amasa durante cinco minutos hasta que esté bien suave y se hacen las bolitas o/y  los palitos y se meten en el horno a 200 grados, mas o menos 10 minutos o hasta que estén doraditas.

Cuando estén hechas , se dejan enfriar para que se queden crujientes.   

Receta

Receta

“El Caballero Audaz”

novela

novela

c.a
c.a

Mi primer contacto con la novela erótica me vino sin yo buscarlo. Os cuento.

Tenía yo quince años , el verano de  1949, y unos tios míos que tenían una finca grande y preciosa en un pueblo de Albacete, me invitaron, con permiso de mis padres claro, a pasar el mes de Agosto allí. Yo acepté encantada, ya había estado allí otras veces y me atraía mucho porque había un río dentro de la finca donde bañarme, tenían caballos que me dejaban montar “a pelo”, iba a ir con mi tío Fernando a cazar conejos y para eso me iba a dejar tener una escopeta en mis manos. Mi tía Lola, hermana de mi padre, me subía el desayuno a la cama todos los días y recuerdo que mi dormitorio era abuhardillado lo que le daba aún mayor sabor a mi vida de campo que  tanto me ha gustado siempre y que no tenía en mi ciudad.  Ella no tenía hijos y nos adorábamos. Por la tarde hacía una limonada con limones de la finca y merendábamos los tres en el salón donde había una librería llena de libros.

Pasaron dos o tres días y terminé el libro que me había traido de casa, así que bajé a la librería de mis tíos a ver que me encontraba. Y no me acuerdo de más libros…. sólo que encontré una mina en las novelas de “El Caballero Audaz”. Habría por los menos diez títulos que me atrajeron enseguida. No me acuerdo de todos pero sí, y muy bién, de “La bien pagada”, “De pecado en pecado” y de alguna más. Eran  de un autor desconocido para mí, ahora sé que era el pseudómino de Jose Maria Carretero, que en la actualidad está olvidado, pero que sus novelas, tachadas en la época de pseudopornográficas, tuvieron un tremendo éxito.

Su lectura para mí fue el despertar a algo que yo ni siquiera atisbaba. Yo, conocía el amor, más o menos lo conocía, pero el amor romántico sin mas aderezos y allí me encontré con el sexo. No muy explícito, pero sexo. Hablaba de amores y desamores pero también hablaba de adulterios (que tuve que mirar en el diccionario su definición pues era la primera vez que oía esa palabra) y tenía escenas de cama, suaves, pero que a mí me abrieron a un mundo distinto al que yo conocía.

En aquella época yo no tenía noción de si una novela estaba mal o bién escrita. Yo leía porque me interesaba el texto y no me fijaba en otras cosas.  Ahora sé que en las novelas de “El Caballero Audaz” no había una buena literatura, pero los argumentos y la manera de contarlo me hacían sentirme cómo la protagonista y sufrir y gozar con todos los avatares de su historia.

Nunca les dije a mis tíos que las estaba leyendo, creo que porque  intuía que no debería estar haciéndolo, siempre me iba por la mañana debajo de un árbol lejano a leerlas y después de comer otra vez y ya no os digo cuando me metía en la cama por la noche. Me daban las tantas y yo dale que te pego pues no tenia muchos dias ya en casa de mis tíos, y eran muchas novelas por leer. Si, me las leí todas, completitas, emocionada al hacerlo, culpable a la vez y con una sensación de que dejaba de ser una niña desde entonces.

Nunca hablé de este tema con nadie. Mis amigas no eran cómo yo y creo que no me hubieran entendido, mi hermana ni pensarlo y a mi madre… que te voy a contar. Nunca, en esa época me hubiera atrevido. Que diferente la relación que tengo yo con mi hija. Nos lo contamos todo, sea lo que sea, porque sí, soy su madre, pero ella ha encontrado en mí a una persona amiga en la que puede confíar. Si es posible, ¿que mejor que tu madre, que en mi caso nos llevamos solamente veintidos años, para poderle confíar tus secretos y tus alegrías y tus penas?.

Bueno, me he puesto a divagar y yo, que quería contaros hoy todas mis aventuras literarias, me he quedado en mi caballero audaz y cómo lo he hecho largo, dejo para otra ocasión no muy lejana tampoco, el relato de los libros que me han dejado huella.

“Rabanito y Cebollita”

Es el primer recuerdo de mis lecturas, allá por el año 1942, y se me han quedado las imágenes en la retina para siempre. Y no sólo las imágenes, sino también el olor de sus páginas, no sé a qué, me figuro que a papel malo, tinta mala…. ¡yo que sé! pero ese olor me viene de vez en cuando al cerebro desde los kioskos que aun venden tebeos (comics se llaman ahora) y me produce, en su familiaridad, unos recuerdos y unos sentimientos muy especiales. Son sentimientos de sentirme protegida, de no tener que pensar porque ya piensan por mí, de no sentirme cansada porque no tengo que decidir nada porque ya deciden por mí y tambíen recuerdos, secuencias de esa niñez preciosa para mí, de mis padres, mis hermanos, mi casa, mi dormitorio compartido con mi hermana, mi Mariquita Pérez que no me gustaba demasiado, de unos cachorritos cocker que nos pusieron unos Reyes  encima de la cama y vivieron en casa hasta que se murieron, (El King y la Quina) y que fue el regalo de Reyes más emocionante de mi vida.
En fín, “Rabanito y Cebollita” marcaron mi niñez y eso solamente lo puede comprender la gente de mi generación que lo ha vivido.
Luego vinieron “Los cuentos de Calleja” que nos dejaron para la posteridad la frase “Tienes más cuento que Calleja”. Y también “Roberto Alcazar y Pedrín” donde había mucho de exaltación al Franquismo pero yo entonces era una cria que no tenía idea de todas esas cosas.
También recuerdo que me enamoré de “El Hombre enmascarado”, el espíritu que camina, un héroe inmortal para los malos, aunque nosotros sabíamos que pasaba de padres a hijos y no era tan inmortal, pero….qué interesante. Era guapo, alto, valiente, decidido, inteligente, bueno, generoso ….. en fín un hombre para enamorar platónicamente a una niña tan romántica e imaginativa como yo.
Luego empecé a leer “El encapuchado y la Antorcha” que ya estaba entre el TBO y el libro y sus protagonistas, Milton Drake y Mavis Donovan, me tenían expectante toda la semana hasta que se publicaba la siguiente. Lo mísmo me pasó con “El Coyote” y yo no daba abasto para leer.
En esta época ya empezaba a “ser mayor” y pasé a las “Novelitas Pueyo” tipo Corin Tellado y yo me podía pasar horas leyendo y en un día me leia dos o tres, para enfado de mi hermana que no la dejaba dormir porque yo quería la luz encendida para seguir leyendo y ella no. Tuvimos muchas “broncas” en esa época por ese motivo y me acuerdo que terminé comprándome una linterna para leer debajo de las sábanas hasta que caia rendida. Luego ya pasé a novelas más “serias” de Luisa Maria Linares y Concha Linares Becerra, muy famosas en aquella época, donde se hablaba del amor ya de otra manera, que a mi me fascinaba. Más tarde conocí las novelas de Carmen de Icaza, entre ellas “Cristina Guzmán, profesora de idiomas”  un poquito mas densas y apuntando a un feminismo muy suave. La literatura y mis gustos iban cambiando, pero todo me dió experiencia y vocabulario, que después me vinieron muy bien para mis futuras lecturas.
Os cuento de mis aventuras literarias hasta aquí, porque si no haría el post demasiado largo, pero no os vais a librar de las experiencias de mis posteriores lecturas, ya mas serias, en uno próximo.

Relojes Biológicos

Todos los seres humanos funcionamos día a día dependiendo del reloj. Desde que nos despertamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche estamos doblegados a él. Los relojes miden el tiempo y marcan los acontecimientos de nuestra vida.

Pero también en nuestro interior existen relojes que marcan nuestra vida y tienen para nosotros una gran importancia; son los “Relojes biológicos”, y su desajuste nos puede producir enfermedades e incluso la muerte.

Los trastornos originados en las personas después de un vuelo transoceánico, el llamado “jet lag”, están originados por un desajuste del reloj biológico, así como los trastornos emocionales que suelen acompañar la llegada del invierno o los problemas para las personas que hacen turnos de noche y de día.

Ya se ha demostrado que todos tenemos un reloj biológico interno o más bién que cada célula de nuestro cuerpo es un pequeño reloj biológico, que tiene su propio ritmo y se adapta de forma precisa al ritmo de otras células con las que comparte ciertas funciones. Los principales fenómenos ligados a los relojes biológicos son la vigilia y el sueño, la reacción ante la luz y oscuridad y la menstruación femenina entre otros.

Pequeñísimo en tamaño y muy escondido en el cerebro en la región del hipotálamo, en la base del cerebro, el núcleo supraquiasmático se sincroniza instantaneamente gracias al preciso mecanismo de las quince o dieciseis mil neuronas que lo componen. Es el reloj maestro.

En un principio fue la nada, después se crearon los días y la sucesión de los dias y las noches. En ese momento existía ya una materia inorgánica con elementos periódicos impresos de tal forma que la vida que pudiera organizarse en torno a ella debía de ser ya necesariamente rítmica. Debido a estos acontecimientos, que tuvieron lugar millones de años atrás, nos enfrentamos cotidianamente con una realidad de nuestra constitución biológica: somos organismos periódicos, en fase con ciclos geofísicos de gran regularidad, el día, el mes o el año.

Estos ritmos llamados circadianos (en latín circa dies, aproximadamente de un día) regulan el ritmo de sueño-vigilia y nos dicta cuando dormir, cuando despertarse, cuando comer y cuando realizar otras funciones corporales. Todos necesitamos dormir varias horas al día. El ciclo de sueño-vigilia que se repite como una constante en nuestras vidas, está regido por nuesto “reloj biológico”. El ciclo circadiano, abarca veinticuatro horas divididas en ocho para el sueño y dieciseis para la vigilia. La luz influye en éste ciclo, a través de una sustancia, la melatonina, secretada por la glándula pineal en el cerebelo hacia la circulación, donde presenta un ritmo diario con máximos durante el periodo de oscuridad. Es una “hormona de la oscuridad”, código químico de la noche y de sus efectos sobre el organismo.

Se puede decir que poseemos un “cuerpo circadiano” pues no existe función orgánica que no muestre una periodicidad de veinticuatro horas. También existen ritmos circanuales mediados en gran medida por los cambios estacionales de iluminación y temperarura y ritmos supradianos que son los que ocurren cada cierto número de días, por ejemplo, la menstruación de la mujer.

Como hemos apuntado, la desincronización del reloj biológico puede traer consecuencias muy negativas y debemos tenerlo siempre a punto.

Todos moriremos algún día, pero para vivir una vida larga y grata, el reloj se debe mover armoniosamente hasta el último momento. Para eso depende mucho tanto cómo nuestro reloj biológico, la vida familiar, social y la actitud que adoptemos en nuestro vivir diario. Nuestra actitud ante la vida, sentirnos bien con nosotros mísmos y con nuestro alrededor, no quedarnos parados ante las cosas nuevas, adaptarnos a nuevas tecnologías….. todo esto hará que nuestra vida se prolongue. Al parecer el ADN tiene tiene una fecha límite prestablecida para la existencia de cada uno, pero podemos vivir una vida muy grata si nuesta actitud es la adecuada.

Este tema está sacado de varias páginas de Internet.