Entries Tagged as ''

Sobre el Cerebro (2)

                                                                      

El cerebro está dividido en dos hemisferios: derecho e izquierdo. El hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo, y el izquierdo el lado derecho. Por lo tanto si se daña una zona del cerebro del hemisferio derecho, serán  funciones del lado izquierdo del cuerpo las que queden dañadas y si se daña una zona del hemisferio izquierdo del cerebro, serán funciones del derecho. Cada parte del cerebro tiene una función determinada en el control del organismo.

Los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo están separados por una profunda hendidura denominada “Cisura longitudinal”,  y otras hendiduras o cisuras dividen a los hemisferios en “lóbulos”. En lo más hondo de la cisura que divide el cerebro en dos partes, se encuentra “El cuerpo calloso”, que es un conglomerado de fibras nerviosas blancas, que conecta los dos hemisferios cruzando la línea media y transfiriendo información  de un lado al otro. Hasta no hace muchos años, se pensaba que el cerebro tenía zonas exclusivas de funcionamiento, hasta que por medio de la imagenología se pudo determinar que cuando se realiza una función, el cerebro actúa de manera semejante a una orquesta sinfónica interactuando varias áreas entre sí. Además se pudo establecer que cuando un área cerebral no especializada es dañada, otra área puede realizar un reemplazo parcial de sus funciones. En la mayoría de los adultos los centros del habla estan situados en el lado izquierdo. El hemisferio izquierdo, es la parte motriz capaz de reconocer grupos de letras formando palabras, y grupos de palabras formando frases, tanto en lo que se refiere al habla, la escritura, la numeración, las matemáticas y la lógica. El hemisferio derecho elabora y procesa de distinta manera la información. Está especializado en sensaciones, sentimientos, prosodia, y habilidades especiales, las artísticas y musicales. Está considerado como el receptor e identificador de la orientación espacial y es responsable de nuestra percepción del mundo en términos de color, forma y lugar. 

El lóbulo frontal es el más anterior, directamente debajo de la frente y sus funciones son:

-Conciencia de lo que hacemos.

-Como iniciamos una actividad en respuesta a nuestro ambiente.

-Decisiones que tomamos sobre lo que ocurre en nuestras actividades diarias.

-Controla nuestras respuestas emocionales

-Controla nuestro lenguaje expresivo.

-Asigna significado a las palabras que elegimos.

-Comprende asociaciones de palabras.

-Memoria para los hábitos y actividades motoras.

Lóbulo parietal: cerca de la parte posterior y superior de la cabeza:

-Localización de la atención visual.

-Localización de la percepción táctil.

-Movimientos voluntarios dirigidos a una meta.

-Manipulación de objetos.

-Integración de diversos sentidos que permite entender un sólo concepto.

Lóbulo occipital: más atrás, en la parte más posterior de la cabeza:

-Vista.

Lóbulo temporal: lado de la cabeza sobre los oidos:

-Capacidad de oir.

-Adquisición de memorias.

-Algunas percepciones visuales.

-Categorización de objetos.

Vástago del cerebro: metido profundamente en el cerebro, conduce a la médula espinal:

-Respiración.

-Ritmo cardíaco.

-El tragar.

-Reflejos al ver y al oir (respuesta sorpresiva).

-Controla el sudor, la presión arterial, la digestión y la temperatura. (Sistema nervioso autónomo)

-Afecta el nivel de atención.

-Capacidad de dormir.

-Sentido del balance (función vestibular).

Cerebelo: localizado en la base del cráneo:

-Coordinación del movimiento voluntario.

-Balance y equilibrio.

-Alguna memoria para los actos reflejos motores.

El cerebro humano constituye la estructura más compleja de protoplasma existente en la Tierra, o quizás incluso en nuestra Galaxia. Producto de la herencia y el ambiente, funcionando durante decenas de millones de años, este conjunto celular tiene todavía un potencial desconocido. Un logro importante tiene que ver con la capacidad de nuestro encéfalo para adaptarse a la diversidad cultural con cambios químicos y estructurales mensurables. Nuestros encéfalos incrementan literalmente las ramificaciones de las células nerviosas en respuesta al entrenamiento y al aprendizaje, con independencia de nuestra edad.

El encéfalo y sus obras son únicos en cada persona. Casi todos los órganos del cuerpo son potencialmente transplantables y sin embargo la persona sigue siendo la misma. El trasplante del encéfalo equivaldría al trasplante de la persona.