Mi ego y yo
Como me considero una persona educada, primero, en el titulo, pongo lo que yo no soy y luego me pongo a mi misma, pero… me asalta una duda ¿ yo soy yo o es mi ego lo que soy yo? Me hago un trabalenguas pero yo me entiendo.
Os explico y de paso lo entendere yo mejor. Lo primero que dice mi ego, que soy yo o no, luego veremos, es que no puedo poner tildes, acentos lo he llamado yo siempre, no porque no sepa donde van, naturalmente que lo se, sino porque el ordenador me vuelve a fallar y pasa ´´esto. Esto lo dice, como veis, mi ego pues yo creo que a mi yo, deberia de importarle poco lo que piensen los demas. A mi yo, no le importa, pero a mi ego le importa y mucho lo que opinen de el.
Llevo mucho tiempo pensando que cuando hacemos una obra buena no lo hacemos porque sea bueno en si, lo hacemos para sentirnos bien dentro de nosotros mismos y eso es ego. Eso es asi o solo me pasa a mi?. ¡¡Socorroooooo!!!
Por que escribo un blog? Podria escribir un diario y contar mis cosas y quedarmelas para mi solita, pero mi ego, encubierto en mi yo, me dice “Que desperdicio, Lola, con todo lo que puedes contar para ayudar a la gente a saber un poquito mas…..” y como Eva con la serpiente y la manzana, voy y me lo creo, y me como la manzana para que mi ego, cuando cuento que tengo 75 años, que me he hecho a mi misma, que he estudiado ya mayor, que sigo interesada por la vida……. para que mi ego digo, se sienta con un subidon de endorfinas de aqui te espero cuando recibe comentarios que le hacen sentir en una nube…… Soy yo o es mi ego? O somos los dos uno mismo?
Yo no se si esta bien o mal pero lo que es verdad es que el dia que no encuentro un comentario en mi blog me siento frustrada, como una idiota que no le interesa a nadie, como una desgraciada a quien nadie quiere…. Exagero? Es mi ego el que habla. Por favor, no os creais que soy yo pues si no, ya no os voy a gustar nada de nada y eso mi ego me lo hara pagar de alguna manera.
Termino de escribir y lo unico que he sacado en limpio es que la palabra yo la he repetido tropecientas veces pero ¡cuidado! no he sido yo, ha sido mi ego.