“Las partículas elementales”

” La novela de Michel Houellebecq constata el fracaso de la raza humana pervertida por el Hombre mismo”         las particulas elementales-michel houellebecq-9788433967305

 

 

“El Epílogo de las partículas elementales, en clave de ciencia ficción, da al libro toda una significación diferente y trascendente. Si la sociedad descrita por Huxley en Un mundo feliz debido al control genético de la procreación, la libertad sexual y el  avance en la lucha contra el envejecimiento es una aspiración no concretada, y ésto es así porque la mutación metafísica llevada a cabo por la ciencia moderna conlleva la individualidad y el deseo, y Huxley no tuvo en cuenta que el sexo una vez separado de la procreación sólo subsiste no como principio de placer sino como principio de diferenciación narcisista; la sociedad que imagina Las particulas elementales pretende vencer aquello que impide la realización de la utopía: el descubrimiento de la posibilidad de reescribir el código genético sin riesgo de mutaciones y la reproducción por clonación de cualquier especie animal, tiene por consecuencia, el nacimiento de una nueva especie, asexuada e inmortal, que supera la individualidad, la separación, el egoísmo y la vanidad.”

“……   que no se trataba de reproducir la especie humana hasta en sus menores características, sino de crear una nueva especie racional, y que acabar con la sexualidad como modo de reproducción no significaba en absoluto, muy al contrario, acabar con el placer sexual. Las secuencias del código que provocaban, en el momento de la embriogénesis, la formación de los corpúsculos de Krause, ya se habían identificado; en el estado actual de la especie humana, estos corpúsculos estaban escasamente repartidos por la superficie del clítoris y del glande. No había nada que en un estado futuro impidiera repartirlos por toda la superficie de la piel, ofreciendo así, dentro de la economía de los placeres, sensaciones eróticas nuevas y casi inauditas”

 Las partículas elementales  son partículas que no están constituidas por partículas más pequeñas”   (¿Se refiere el autor al individualismo?)

 

Nunca me había pasado esto con una novela.  Cuando leí “Las partículas elementales”  me quedó un amargo sabor de boca .  Pensé que Michel Houellebecq era un insolente provocador, pesimista, misógino y muchos adjetivos más y que la lectura de su libro era más bien desagradable y que si iba a terminar de leerlo era porque habíamos quedado todo el grupo del CLNY en comentarlo por videoconferencia.  A pesar de leer la novela de cabo a rabo no llegué a tiempo de mi viaje a Brasil para asistir a esa reunión de amigos hispanos. Si me alegro de este punto es porque creo sinceramente que hubiese hecho una crítica muy equivocada. Os cuento: Como os dije al principio, nunca me había pasado con una novela lo que me ha pasado con esta:  sin llamarla yo nunca a mis pensamientos, los personajes, los hermanos Bruno y Michel aparecían en mi mente muchos dias. Eran apariciones recurrentes y yo me preguntaba el porqué de estas y con esos personajes que me repugnaban. Así estuve una temporada hasta que decidí releer el libro a ver si me producía el mismo rechazo que la primera vez. Releerla me ha abierto los ojos y me ha hecho admirar a este escritor, que no al hombre, por la manera tan cruda y abyecta de presentarnos la realidad del mundo en que vivimos y decirnos que no tenemos solución, que la raza humana ha sido pervertida por el Hombre mismo y que vamos derechos a nuestra extinción si no nos dejamos cambiar genéticamente , pues son en realidad algunos de estos genes los que nos hacen destruirnos entre nosotros. A diferencia de Huxley en “Un mundo feliz”, aquí no existiría un totalitarismo, seríamos nosotros, los humanos, los que sellaríamos un pacto democrático entre nosotros mismos para que la humanidad no desapareciera. Houellebecq nos muestra en esta novela  el problema  y su solución.  Nos invita a pensar. Novela terrorífica, de ciencia ficción,  que nos dice que tal como hemos demostrado que actuamos los humanos   por los siglos de los siglos, o no podemos o no queremos cambiar  y eso nos  llevará a nuestro fin.                                                                                                                                                                                            

Una pregunta al aire

 

 

 

 

 

Quisiera saber de los casi cincuenta millones de habitantes que tiene España, descontando naturalmente a los niños,  cual es el porcentaje  de estos habitantes que se conoce la historia reciente de nuestro país. Me refiero al siglo XIX y al XX en su primera mitad. Cuantas de estas personas conocen el porqué de la  Primera República  y de la Segunda , esta del año 1931.   Y naturalmente me gustaría mucho saber también si conocen el porqué de que esa Segunda República culminara con nuestra terrible Guerra civil  desde el año 1.936 al 1.939.

Y esta curiosidad mía  viene a raíz  de una pregunta, puede que capciosa,  que hago  en cuanto me encuentro entre un grupo de gente que nunca es la misma, ni en el mismo lugar ni del mismo nivel. Esta pregunta siempre viene a cuento porque vaya donde vaya  no hay reunión en que no salgan a colación los acontecimientos políticos actuales en España,  el debate sobre Monarquía o República o la ascensión de ese “Podemos”  que cautiva con sus utópicas palabras.

Mi pregunta es:  ”¿alguno de vosotros me puede decir porqué fracasó la Segunda República?”    ¡Pues no!  Nadie sabe contestar a mi pregunta y siempre terminamos esta conversación entre risas y bromas.

Con esto no quiero decir que no existan españoles que no conozcan la historia, naturalmente que los hay y seguramente serán muchísimos,  pero tengo la impresión que una gran mayoría no tiene ni la más remota idea y dice votar república  o monarquía según sea de izquierda o de derecha.

Y antes de dejar este escrito quisiera aclarar que leo blogs de países lejanos en que dicen que las monarquías son  reliquias del pasado. Es posible que eso sea cierto pero pienso que no se puede opinar de lo que no se conoce cuando hablan de nuestro pais.  Habría que ahondar mucho en nuestra historia, conocerla muy bien para poder dar una opinión fidedigna de lo que más nos conviene.   Yo solamente puedo opinar, y soy una analfabeta de la política,  que llevamos cuarenta años de paz y libertad  y que no soy ni republicana ni monárquica pero que quiero otros cuarenta años más de lo mismo y si puede ser,  mejorado.

 

Viajar en el tiempo

 

 

¿ Conocéis , hablando de  viajar en el tiempo,  el ejemplo de los hermanos gemelos en que uno viaja al espacio..?        Uno va en un cohete a la velocidad de la luz  y el otro se queda en la Tierra. Cuando el primero regresa, está en el futuro de su hermano. El efecto lo sufren los astronautas, pero es pequeñísimo, a lo mejor regresan una millonésima de segundo más jóvenes que si se quedaran aquí. Ahora bien, si los cohetes fueran muy rápido, casi a la velocidad de la luz, un astronauta podría partir en 2008 y volver un año más tarde para él, pero habría transcurrido un siglo aquí, sería 2100, y conocería a sus tataranietos.

Yo elijo viajar al futuro si me dan la oportunidad de hacerlo. Al pasado solo iría a recuperar una carta que mi madre me escondió y nunca me dio (y que no se lo he perdonado nunca) cuando yo era muy jóven  y que tenerla en mi poder y leerla  es posible que hubiera cambiado mi vida. Pero en realidad y a estas alturas eso es una minucia que no vale la pena ni mencionarla.

A lo que vamos:  yo viajaría a lo que va a pasar, pero no a lo que me va a pasar a mí que me importa un pito. Me gustaría llegar al siglo XXII, al XXIII, al XXIV…   y puede que algo más. ¿Y por qué? Porque quiero conocer todos los avances que se habrán producido en nuestro planeta y en el Universo del que los físicos ya conocerán sus principios y habrán dejado de ser teorías para pasar a realidades demostradas. Sabrán como fue el Big-bang,  si existe un orden verdadero en el Universo o lo domina el caos de lo cuántico,  también sabrán ya con certeza de donde vinimos y para qué  y porqué los que hemos nacido somos los elegidos y los que no nacieron no. Se conocerán otras dimensiones en el cosmos y nuestro mundo ya no será de tres dimensiones sino de muchas más. Se habrán hallado galaxias con planetas habitados.   Los adelantos en medicina habrán sido tan grandes que los especialistas conocerán el cuerpo humano y sus problemas al dedillo y se habrá  erradicado  la enfermedad en el planeta.

Todo esto es lo que yo esperaría de mi viaje al futuro pensando que vamos a seguir el ritmo de adelantos del siglo XX y en cuanto viera y comprobara todos esos acontecimientos saldría disparada hacia mi casita en la tierra porque no me gustaría nada,  pero nada eh,  llegar y encontrarme con mis hijos más viejos que yo.

 

 

 

El tránsito

No me gusta nada ver las caras de las personas muertas. Es algo superior a mí y en ocasiones hasta me produce náuseas y más todavía si son gente de avanzada edad (como yo por ejemplo). No se si soy una cafre por decir esto pero si quiero hablar un poco del tema tendré que ser sincera.
Se acaba de morir una persona cercana a mi, no de mi familia directa, a la que he estado viendo últimamente, varios años, con mucha frecuencia. No tenía casi familia y los únicos que la han cuidado hasta su muerte hemos sido mis hijos y yo. La verdad es que me dió mucha penita no haber estado con ella en el momento del tránsito de la vida a la muerte pues le hubiera cogido la mano sabiendo que ella siempre había confiado mucho en mi..
Le miré la cara aunque rechazaba hacerlo y me gustó ver en ella un gesto muy natural y yo diría que casi placentero. Lo primero que me vino a la cabeza fue que se había apagado poquito a poco y sin sufrir pero por la noche, ya en mi cama, no me podía dormir pensando en ese mínimo momento, en ese filo de navaja, en ese instante que separa a la vida de la muerte.
¿Será verdad que recorres tu vida en un flash? ¿ Que tienes un momento de gran lucidez? ¿Que atraviesas un túnel que termina en un gran resplandor? Y yo me pregunto ¿Se pasará miedo? ¿Donde habrá ido su energía o su alma? ¿O no irá a ningún sitio?
Siempre dentro de mi la gran incógnita que me produce tanta curiosidad pero que no pienso nada más que cuando veo la muerte cerca de mi.
Yo, que no soy de rezar, recé en el momento de su entierro un padrenuestro y un avemaría y ¡como no! un “Bendita sea tu pureza” que no se me ha olvidado desde que lo aprendí de pequeña y que cada vez que iba a verla rezábamos juntas.
Allí donde estés, espero que lo pases mucho mejor de lo que lo pasabas aquí desde hacía muchos años. Descansa en paz J.

En esta entrada no quería hablar de la muerte en sí sino de ese mínimo instante de pasar de un lado al otro que me gustaría que no fuera demasiado angustioso. ¿Que opináis?

Mí misma

Hoy no me interesa escribir ni sobre la abdicación del Rey, ni del triunfo de “Podemos”, ni de la metedura de pata del miembro del Tribunal Constitucional al que han cogido “in fraganti, ni de las primarias del Psoe, ni de mi ex-partido Popular, ni de “gurteles” ni de “eres” ni de horribles maltratos. Tampoco voy a escribir sobre política internacional que me da un poco de asquito, ni sobre la injusta sociedad en la que vivimos con muchos ricos e infinidad de pobres. Hoy no estoy de ese humor.

Hoy es un día en el que como Frida Kahlo dijo delante de sus autoretratos: “me pinto a mí misma porque soy a quién mejor conozco”, yo me digo delante de mi vida: “hablo de mí misma porque soy a quién mejor conozco”.

Hablo de mí misma sí y me digo que la vida es una montaña rusa, para mí lo ha sido. Existen días en que me levanto triste sin motivo aparente, que me siento frágil como el cristal y que me gustaría tener a mi lado una mano fuerte que me guiara por la vida y en la que yo me pudiera apoyar y dejar de estar alerta a todas horas y me permitiera cerrar los ojos de vez en cuando.
El día que me levanto contenta me doy cuenta de que yo me basto “myself” para afrontar la vida con todos sus problemas, que yo valgo un potosí y que la vida es así: un largo recorrido, un gran viaje en el que vas aprendiendo lo que debes hacer y que actitud tomar para intentar que te guste ese viaje. Ya sabéis que yo me siento muy bien caminando y caminando. La meta ya me importa cada vez menos.
Pero para hacer ese viaje y que te resulte placentero tendrás que aprender muchas cosas: a caer y levantarte, a perdonar y ser perdonado, a controlar tus miedos, a decir no en momentos que sería más fácil decir sí, a darte cuenta que esa persona que no te gusta es posible que aporte algo positivo a tu vida… Muchas más cosas tendrás que aprender pero la vida es larga y da tiempo para todo, lo importante es que tu te quieras, que te ames por encima de todas las cosas y que decidas de una vez por todas que camino tomar para ser dichosa en tu viaje y así poder hacer felices a los que tienes cerca.

Los reborn

Nunca había oído hablar de ellos, son preciosos, son naturales y tiernos y pienso que no pueden existir mujeres de la edad que sea que no les apetezca cogerlos en sus brazos.

Pero…..

Estoy hablando de los muñecos- bebé  que ya están llegando a España y están teniendo un éxito sorprendente.

Dice Wikipedia que “La creación de bebés reborn surgió en Alemania, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las personas se veían obligados a vivir gran parte del tiempo en refugios con los mínimos recursos. En esa época en la que escaseaba incluso lo básico, algunas madres comenzaron a reformar las muñecas de sus hijas para darles un aspecto nuevo. Más adelante, aproximadamente en 1990, se extendió hasta Estados Unidos este método para conseguir muñecos realistas y desde entonces, ha ido surgiendo una industria en torno a este tipo de muñecas.”

Hasta aquí todo va bien y yo no pongo objeción alguna a su fabricación y venta pero luego me encuentro con este párrafo y ya empiezo a inquietarme un poco:   “La fabricación de una muñeca reborn lleva tiempo y esfuerzo. Para comenzar este proceso debe tener un muñeco de vinilo o un kit especial y las herramientas y recursos necesarios. La apariencia de la muñeca depende del creador, sin embargo, algunos artistas reborn permiten que sus clientes encarguen una muñeca personalizada, por lo general aportando una fotografía para conseguir un parecido a un niño en particular”.  

Esta muñeca personalizada, pienso yo, a la que  crean como  se pida, con peso, color de ojos, meses de vida, altura, color de pelo y más y más y más…  ¿no se puede parecer demasiado a  la hija ( queridísima y añorada siempre y que  murió), de la persona que la encarga? ¿Y esto no podría crear un desequilibrio psíquico en la mente de esa madre?

Y todavía me hago una pregunta más:  ¿ Sería una terapia o sería nocivo tener entre sus brazos un reborn una mujer que anhela tener hijos y está amargada porque no puede?

Me gustan las fotos que veo de esos preciosos reborn. Admiro a sus creadores. Solamente objeto que puedan caer en manos en manos equivocadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi cerebro y yo

El cerebro toma las decisiones 200 milisegundos antes de que lo sepamos

 

 

Ahora me entero de que yo nunca he tomado mis decisiones. Me ha sentado como un tiro.

¿Como me pueden dar estos disgustos a mi edad? Me va a dar un patatús.

A estas alturas, los grandes  de la neurociencia  han comprobado que siete segundos antes de que pensemos en que decisión tomar,  antes de que entre en nuestra conciencia, la decisión ya está tomada por complejas redes cerebrales. O sea: que vamos teledirigidos por nuestro cerebro y nuestro Yo no pinta nada.

Y digo que me ha sentado como un tiro porque yo estaba encantada de haber sido tan lista en la vida desde hace cuarenta años (antes no), estaba tan feliz de haber sabido elegir mi camino por mí misma, de haber tomado decisiones tan acertadas, y ahora me encuentro conque mi cerebro me ha suplantado todo este tiempo y no me ha dado ni un pequeño márgen de autonomía  y todo lo que yo pensaba y se lo atribuía a mi querido Yo ha sido obra de esa materia gris que ya no sé si es mi amiga o mi enemiga.

Y si digo esto es porque siempre he sido de las que dicen  que si me tengo que equivocar que sea por haber tomado decisiones malas pero decisiones tomadas por mí sin ninguna ayuda externa.

Y… ¿existe entonces mi libre albedrío? ¿lo que hago lo decido yo?  y si la respuesta es no pues entonces estoy libre de toda culpa.

Y para terminar con esta inútil reflexión yo le diría a mi cerebro que es verdad que no puedo vivir sin él pero que tenga cuidado porque tampoco él puede vivir sin mí; así que le pediría para bien de mi ego que me dejara decidir a mí solita que camino seguir hasta el fin de mis días.  Si él ha decidido por mí durante ochenta años ¿que le costaría estarse quietecito unos poquitos años y dejar decidir a mi Yo adorado?

 

Desde Brasil

Cuando me encuentro en un pais que no es el mio  me gusta visitar mercados e iglesias para ver las diferencias  culturales en comidas y en religiones. Prefiero pasar el rato viendo las carnes, las frutas, las verduras y los pescados que sentarme a tomar una cerveza en un bar. Me gusta mucho observar a la gente y ver lo que compra.  Entrar a conocer iglesias no muy grandes pero si muy diferentes a las nuestras es un verdadero placer para la vista y el oido. Ademas, siempre me siento en un banco como un feligres mas y pido tres cosas que espero que me sean concedidas. Se positivamente que esto es una tontada pero yo me siento  bien haciendolo y lo hago como vengo haciendolo desde hace decadas siempre que entro por primera vez en una iglesia, Y todo esto viene a cuento de que esta manana he subido una cuesta tremenda que me ha dejado sin aliento hasta llegar a una iglesia antigua, muy antigua, en el precioso pueblecito de Brasil, en la montana, donde he venido a pasar un mes a ver a un hijo mio. Ha sido una verdadera experiencia y muy gratificante y os explico el porque: Muchos de vosotros sabeis que creo que creo en algo superior al ser humano pero que no soy ni religiosa ni practicante.  Yo he subido hasta esa  iglesita a verla y recrear mis ojos pero me la he encontrado llena de personas, casi todas jovenes, participando en una misa donde los protagonistas no eran los curas sino esas personas que todas al unisono entonaban canciones y rezaban alzando sus brazos hacia arriba. Nunca habia visto tanta devocion y tanta fe junta y era como si todos fueran hermanos cogidos de la mano. Me han tratado como uno  mas, muchos de ellos me han hecho la cruz en la frente y yo me he sentido emocionada y feliz de haber compartido algo especial con ellos. Me gusta la gente, verme unida a ella, y hoy he sentido que todos somos uno en el universo, que los necesito y me necesitan y eso me ha llenado de paz.

Queremos tener siempre la razón.

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Una vida llena

 

Todos nos preguntamos que significado tiene la vida para nosotros. Yo me he hecho esa pregunta desde que me acuerdo que soy yo y la verdad, no  entiendo demasiado  para que estoy yo aquí y ahora en este tiempo que me ha tocado vivir.

Llego a plantearme que la vida del ser humano en sí misma esta completamente vacía; miro a mi perra y pienso que sólo ha nacido para comer y para procrear con el fin de que su especie no se extinga y creo que nosotros también hemos nacido con ese fin, con el mismo fin que los animales.

O sea que si nuestra vida está vacía en sí misma y sin embargo yo la mía la considero tan llena, tengo que llegar a la conclusión de que soy yo misma la que la he ido conformando a partir de mi cerebro.  Yo pienso que empecé a llenarla con vivencias desde el momento de nacer pero que no fue sino mucho más tarde, en mi adultez,  cuando empecé  a llenar mis huecos internos  con otra clase de vivencias mucho más elaboradas y complejas, ya elegidas por mí voluntariamente. Hay que echarle ganas a la vida, no hay más remedio que hacerlo. Ya que tienes que vivir es mucho mas gratificante ir llenando tu vida con la inteligencia suficiente para encontrar tu bienestar interno.

Y yo lo he conseguido. Es posible que peque de autoestima, que no sea en realidad tanto como yo me creo que soy, pero… si yo creo firmemente que soy lo que yo pienso que soy,  no le hago daño a nadie y a mi vida le hace mucho bien ( dicen que el cerebro es un órgano de supervivencia que nos hace aceptar como verdad cosas que son sólo ventajas). Llegar a este bienestar interno no ha sido fácil, he tenido que trabajármelo a fondo y nada me ha salido de rositas; del sufrimiento no se escapa nadie, de ese dolor que viene de tus entrañas y es peor que el dolor físico. Y sí, he conseguido gustarme mucho a mi misma,  pero esto ha llegado casi al final de mi vida, ha llegado cuando mi final ya no está lejos pero os digo y repito que vale la pena. Todo esto me ha llevado a no tener miedo a la muerte, a pensar que es un regalo de la vida hacia mí cada dia que pasa pero que si somos polvo de estrellas, tenemos los mismos componentes que ellas y sabemos con certeza que una estrella nace, vive y muere, es normal que a nosotros nos  pase lo mismo. Ningún miedo, la muerte pertenece a la vida y la vida a la muerte y yo soy muy consciente de esto. Otra cosa es saber que hay después de. ¡Que curiosidad me produce este interrogante! A mi me gustaría que mi energía siguiera formando parte de este Universo que nos une a todos.